No faltan pues artículos sobre un colectivo -y un movimiento- liderado por Infante que bajo el nombre de Junta Liberalista de Andalucía impulsa el proceso autonómico durante la segunda República, a partir de los Centros Andaluces y la Asamblea Regionalista de Ronda de 1918 (24). En este marco, cobra especial importancia, y queda justificado a tenor de su reconocimiento futuro, el especial énfasis que Andalucía Libre desarrolla a la hora de recuperar los símbolos: escudo, himno y bandera. Andalucía recupera parte de su historia silenciada y con ella, los símbolos que fueron impulsados por acuerdo desde 1918 en Ronda, y que ya sirvieron como promoción de la autonomía durante el intento republicano frustrado por la guerra civil. De igual forma, se subrayan en el órgano portavoz todo lo relacionado con la generalización y progresivo reconocimiento de estas figuras y símbolos, a la vez que se denuncia su rechazo (25). Especialmente destacable es en este sentido, aquellas referencias que afectan al pasado autonomista andaluz, desde las primeras reflexiones y solicitudes de autonomía alrededor de 1918, hasta el institucional intento de la II República.
Mucho se ha especulado sobre la posible asunción partidista de cuestiones que afectan a todos los andaluces y, de manera interesada a nuestro entender, en referencia a la supuesta apropiación que desde el PSA se ha realizado de símbolos, hitos o personalidades que competen a todos los andaluces. Hay que documentarse, y remontarnos a algunos de los extremos que aparecen en esta obra para comprender que, en efecto, es el andalucismo político del PSA quien, primero recupera, difunde y populariza. Con datos en la mano se puede llegar a demostrar que otros grupos no sólo rechazaron o sometieron a sorna estos temas en un principio, sino que pretendieron trivializarlos en sus legítimas pretensiones de desacreditar a otra fuerza novedosa en el panorama político (26). Nos queda también duda, por cuanto la promoción que desde otras fuerzas y esferas políticas se ha realizado de todo cuanto compete al Andalucismo Histórico, en tanto, se ha frivolizado e instrumentalizado a Blas Infante y los símbolos andaluces. Incógnita que resulta paralela al llamamiento a favor de consolidar oficialmente el Día de Andalucía o la celebración del fusilamiento de Blas Infante todos los once de agosto. Otra cuestión es cómo esas fuerzas políticas que en un principio rechazaron el tema, han acabado por la presión política y popular asumiéndolos como algo de todos.
Por ello es importante y necesario deslindar el andalucismo histórico del político. La seriedad y rigor con que se debe acometer el primero, no debe significar como también se ha señalado, una necesaria justificación e identificación de un autor con el segundo. Si un grupo político cualquiera de hoy día, expresa su deseo de identificarse con causas históricas o morales propias de un pasado del que se dice heredero, más nos vale a los investigadores examinar la razón y causas de esos hechos pasados. Antes que cuestionar la legitimidad interna de un colectivo para sentirse moral, política o jurídicamente heredero. Salvando las distancias, correspondería a otros analistas y desde luego al electorado, decidir sobre la oportunidad, autenticidad y veracidad de ese testamento, hecho que desde luego no podemos medir por el número de votos. Es interesante también constatar cómo estas críticas vienen de personajes ajenos a intereses científicos. Es más, siempre suelen estar más cercanos a una crítica partidista, que por legítima no debe ser menos documentada. En la mayoría de los casos, tanto aprendiz barato de Juaristi peca de la falta de objetividad y seriedad que ellos mismos critican a los demás.
Los aspectos socio económicos también se encuentran presentes en Andalucía Libre. Decisivos para cualquier grupo político que entienda la realidad donde se desenvuelve como algo necesariamente mejorable. De tal forma, que su transformación forme parte consustancial de los objetivos y alternativas que el colectivo propone como respuesta. De este modo, perseveran materias relacionadas con la situación de subdesarrollo económico que envuelve a Andalucía y la necesidad de empleo y riqueza que se persigue. Sus diferentes sectores económicos son analizados con intensidad, y predomina también, el eco o la reproducción en su caso- de informes o conclusiones de entidades privadas, las cuales vienen a confirmar la situación de desamparo, mientras que paradójicamente, nuestra comunidad posee un espacio físico con intensas posibilidades de riqueza.
Los argumentos contra la desmantelamiento de la industria, la problemática pesquera y, sobre todo, la situación agraria con la necesidad decimonónica de su reforma estructural, son constantes a lo largo de las páginas de nuestra editorial. En consecuencia, prolifera un extenso tratamiento de la realidad que este subdesarrollo constatado produce sobre las posibilidades de los andaluces como personas y como pueblo. Así, las situaciones de paro y emigración resultan ser las más recordadas por su significada dimensión popular, y junto a ellas, el drama del mundo jornalero como constante decimonónica de este pueblo. En este marco que describimos, son significativos los artículos sobre la repercusión de los grandes acuerdos económicos y sociales de estado. En respuesta a las lacras sociales que el subdesarrollo andaluz padece, entre otras cuestiones, por el abandono al que se encuentra sometido por el "centralismo capitalista". Del mismo modo, el andalucismo presta una especial atención a la alternativa de economía social que aportan las cooperativas. (27)
Ocupan un espacio preeminente las temáticas relacionadas con el sindicalismo en general, y con la propuesta de un sindicato andaluz en particular. A tenor de las razones de cercanía estratégica a USO que hemos apuntado ya, Andalucía Libre subraya las posiciones coincidentes de esta central con la línea del PSA. Los sucesos secesionistas, derivados del III Congreso de la fuerza nacionalista, dan al traste con la posibilidad. Pese a todo, en la editorial que abordamos adquiere una constante dimensión este tema, por lo que muchos aspectos de la realidad sindical andaluza de esos años pueden enriquecerse desde el estudio de este órgano portavoz.
Así las cosas, la pluralidad ideológica propia de una democracia y la irrupción en la esfera pública de las elites políticas dan lugar a comentarios al margen que sin ser noticias, responden a filtraciones interesadas expresamente recogidas como tal. Este es el caso de algunas secciones concretas que se dan en la prensa: Flash en Abc edición de Sevilla, El politicón en El Correo de Andalucía, así como de El Satiricón en Suroeste. La continuidad en el análisis de estas secciones nos descubre un interesante método para conocer cómo los rumores o los indicios se vuelven más tarde realidad.
En esta línea se encuentran entre las páginas de Andalucía Libre a lo largo de sus cincos años de edición continuada, una serie de secciones con diferentes títulos: Sorpresas, La bisha, A la picota, Crónica, Confidencial, El dedo en la llaga, y El puchero de Martín Villa (28). Los contenidos abordados son de crítica política y social, los instantes por los que transcurre el devenir político del momento. Sin embargo, existe un sustancial matiz que les diferencia. Las afirmaciones o hechos que se recogen para ser objeto de burla política, sin llegar por ello en ningún momento al ataque personal, son reproducidos tal cual, de forma que se cita expresamente el medio y la fecha. Ello constituye una importante y significativa aportación documental para quienes investigamos la transición andaluza. De este modo también, conocemos ricos matices en referencia a la opinión oficial del partido sobre distintos temas sectoriales e instantes políticos de esos momentos.
Otra importante dimensión entre los asuntos que aborda Andalucía Libre son aquellos temas derivados del escenario político internacional. Por un lado la referencia a otros pueblos, bien de América Latina o bien de la esfera de los países y conflictos del Mediterráneo, inmersos en procesos de liberación ya sea por vías institucionales o por conflictos armados. El órgano realiza un estrecho seguimiento de los conflictos revolucionarios de América Central y del Sur, a la vez que sigue de cerca la guerra irano-iraquí o el permanente conflicto árabe-israelí. Y lo hace como hechos inscritos en la realidad de un imperialismo del que se responsabiliza a los Estados Unidos. (29)
El hecho se inscribe dentro de la emergencia que se demanda de los países no alineados con respecto a las grandes potencias internacionales. La propuesta andalucista de "socialismo indígena" debe entenderse como una respuesta andaluza al sistema de economía o pensamiento único. No obstante, las páginas no suelen alentar en ningún caso al enfrentamiento armado. Así, repetidamente se condena el uso de la violencia terrorista en el estado, de la cual, el propio PSA es víctima en algunos casos tal y como puede observarse en el índice temático.
Dentro de este capítulo del trabajo, donde abordamos las temáticas más sobresalientes de Andalucía Libre, debemos aludir a un grupo de secciones que corresponden a lo que podríamos denominar ocio comprometido y militante. Las recomendaciones para viajar y conocer Andalucía, las orientaciones bibliográficas, así como los comentarios de cine y discos, constituyen una constante presencia en la línea editorial del medio. Haciéndose eco de las novedades del momento, y siempre con un carácter andaluz, en sus reseñas y críticas.
Notas
FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO DE LATINA EN BIBLIOGRAFÍAS:
Nombre del autor, 2001; título del texto, en Revista Latina de Comunicación Social, número 38, de febrero de 2001, La Laguna (Tenerife), en la siguiente dirección electrónica (URL):
http://www.ull.es/publicaciones/latina/2001/latina38feb/126ruiz.htm