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| Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos
Análisis de Comunicación Social |
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FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFíAS, SEGúN LA APA: Pérez Martínez, V. M. (2007). Algunos aspectos deontológicos en la cobertura de informaciones científicas Estudio de caso: Crisis volcánica del Teide . Revista Latina de Comunicación Social, 62. Recuperado el x de xxxx de 200x, de http://www.ull.es/publicaciones/latina/200709Perez_Martinez.htm [Revisora / revisor : Este artículo estudia un caso particular y extrae conclusiones muy pertinentes que sirven para la reflexión sobre las carencias profesionales de la actividad periodística en cuestiones que necesitan mucha mayor atención y responsabilidad social] Algunos
aspectos deontológicos en la cobertura de informaciones científicas
Estudio de caso: Crisis volcánica del Teide Artículo recibido el 10 de febrero de 2007
Mgs. Víctor Manuel Pérez Martínez © [ C. V. ] Resumen: El artículo es el resultado de un trabajo de investigación
enfocado en algunos aspectos deontológicos del periodismo científico.
En primer lugar hace una revisión teórica sobre ciencia, periodismo,
divulgación, internet y periodismo científico incluyendo algunas
reflexiones sobre los principios deontológicos en el tratamiento
de las fuentes informativas en las informaciones sobre ciencia
y tecnología. Estos planteamientos sirven de base para la investigación
en donde se plantea un análisis de la cobertura informativa sobre
una presunta crisis volcánica en el Teide durante los ańos
2004-2005 realizada por el diario digital tinerfeńo El Día.
El trabajo requirió la revisión del material publicado en este
diario y el posterior análisis de contenido a partir de las categorías
establecidas. Se utilizó la versión digital con la finalidad
de visualizar el alcance de las informaciones publicadas, además
de ser cotejadas con su versión impresa, de cobertura local pero
dirigido al público más afectado por las informaciones. Los resultados
ofrecen algunos cuestionamientos sobre la forma cómo se realiza
la cobertura informativa en un tema de interés local, nacional
e internacional por las repercusiones que en el ámbito social,
económico y turístico (principal sector industrial de Tenerife)
puede tener este tipo de noticias.. Palabras clave: Periodismo científico -
Internet - Deontología - Ciencia - Teide - Tenerife. Key Words: Scientific journalism - Internet - Deontology - Science - Teide - Tenerife Sumario: 1. Introducción. 2. Reflexiones sobre ciencia y periodismo científico. 3. Divulgación y periodismo. 4. Algunas reflexiones sobre el ámbito de la deontología. 5.Las fuentes en la deontología del periodismo. 6. Aspectos metodológicos. 7. Resultados de la investigación. 8. Características del “emisor” y de las “fuentes informativas” . 9. Las fuentes informativas principales. 10. Conclusiones. 11. Bibliografía. 12. Notas. 1.
Introducción Welcome
to Terrorife fue
el titular de un artículo, del diario escocés Daily Record, refiriéndose
al ambiente de tensión que se estaba generando en la isla de Tenerife
por los movimientos sísmicos y las alteraciones en los valores
normales de la composición de los gases volcánicos del Teide; estos
datos podían indicar una posible erupción volcánica. El artículo,
realizado por Michael Christie[1],
hacía mención especial a la seguridad de los turistas que tendrían
previsto visitar esta isla, aspecto que cobra importancia si tomamos
en cuenta que desde Escocia viajan a Tenerife alrededor de 300.000
turistas al ańo. Unas de las afirmaciones más sensacionalista fue
asegurar que existía un 80% de probabilidad de que ocurriera la
erupción. Citaba las declaraciones de un portavoz de la Association
of British Travel Agents, el cual seńalaba que si había cualquier
riesgo para sus clientes los turistas volverían inmediatamente
o simplemente no viajarían a Tenerife. Estas ideas eran avaladas
citando las declaraciones de fuentes expertas en el tema como Joan
Martín, Ramón Ortiz y Nemesio Pérez. La erupción no ocurrió, pero,
en el ámbito internacional, la alerta estuvo presente. Esta
alarma no solo se generó fuera de Espańa. En el diario madrileńo El
País encontramos
un artículo titulado, Crisis volcánica en Tenerife con el siguiente lead: Tenerife se enfrenta
desde el pasado mayo a la primera crisis volcánica en casi un siglo,
desencadenada por multitud de terremotos de escasa magnitud. Los
expertos coinciden en que la probabilidad de una erupción es muy
baja. Pero la unanimidad llega poco más allá. Las fuertes discrepancias
entre algunos vulcanólogos respecto a la percepción del riesgo
y gestión de la crisis han saltado a los medios de comunicación
y han causado confusión y aturdimiento, admite uno de los
miembros del comité científico asesor, que ha anunciado su dimisión[2]. Estos
dos artículos,
al igual que otros publicados en diarios locales y nacionales[3],
constituyen un ejemplo de cómo se están procesando las informaciones
de carácter científico en algunos medios de comunicación social. ¿Cuál
fue realmente la noticia sobre el Teide? ¿Fueron las fuentes cómplices,
conscientes o inconscientemente de una política editorial por desacreditar
la importancia turística de Tenerife? O quizás, ¿la falta de experiencia
en el manejo de las fuentes periodísticas científicas por parte
de los periodistas impidió ofrecer una información veraz? La respuesta
a estas preguntas requiere de un estudio con detenimiento sobre
el manejo de la información científica por parte de los profesionales
de la comunicación social, la responsabilidad de los científicos
al momento de ofrecer información y la política editorial de los
medios de comunicación sobre temas de ciencia. 2.
Reflexiones sobre ciencia y periodismo científico La ciencia,
entendida como el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación
y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que
se deducen principios y leyes generales[4] ha
sido el motor de algunos de los avances más importantes de la historia.
Los planteamientos de los hombres de ciencia se habían analizado
en espacios privados, en centros especializados, en reuniones,
en congresos, en revistas y en libros; pero fueron los medios de
comunicación social y más recientemente la utilización de las nuevas
tecnologías, los responsables de la masificación de algunos mensajes
científicos. En algunos casos con éxitos incuestionables, como
el descubrimiento del Genoma Humano, que han convertido a la ciencia
en un nuevo dogma de fe [5]; en otros,
con resultados no muy satisfactorios para el mundo científico como
la utilización de estos avances para la tecnificación de la guerra[6]. No toda
la información
científica es recibida igual por los individuos y grupos sociales
y, en algunas ocasiones, simplemente desconocen su existencia aunque
su presencia es cada vez mayor en los medios de comunicación social. Por
otra parte, no toda la información de ciencia es noticia en
la sociedad y no toda noticia científica es tal para los
hombres de ciencia. ¿Un problema de lenguaje? Es cierto que los
científicos son integrantes de la misma sociedad y, en algunas
ocasiones, manejan un código tan particular dificultando un intercambio
de información fluido y un acercamiento más allá de un descubrimiento
espectacular o una nueva enfermedad identificada en un laboratorio.
En esta realidad surge el periodista científico como el especialista
que tiene la responsabilidad de recodificar el mensaje de las fuentes
científicas y construir un mensaje para un público no especialista;
entendiendo como periodismo[7],
la captación y tratamiento, escrito, oral, visual o gráfico, de
la información en cualquiera de sus formas y variedades. El periodismo
científico
es un concepto reciente. Algunos, lo entienden como una disciplina
o un conjunto de tecnologías. Es mejor definirlo como una especialización
que consiste en divulgar la ciencia y la tecnología a través de
los medios de comunicación[8].
No obstante, esta especialidad, genera otras interrogantes: ¿Qué es
la ciencia? ¿Qué debemos entender como un hecho científico? ¿Una
información no vinculada con la ciencia puede tratarse desde el ámbito
del periodismo científico? Identificamos un campo amplio para el
debate teórico, importante, para asumir desde otra perspectiva
la actividad periodística de hoy. Rithchie
Calder seńala: la
ciencia es la eterna interrogación de la naturaleza por el hombre[9].
En este proceso por buscar la verdad, a través de métodos y técnicas,
la humanidad ha evolucionado en el conocimiento de los hechos que
le rodea, en las técnicas y en las tecnologías, aunque también
en el mundo de la ciencia ha estado presente el debate ético y
las implicaciones que han tenido sus teorías y descubrimientos
para la humanidad, como ha sido el caso reciente de la clonación
o el tratamiento de las células madres. El hombre está respondiendo cada día a los interrogantes que le
plantea su entorno; está en la búsqueda de respuestas, aunque aquellas
que provienen de la ciencia no tienen un carácter autoritario
ni defiende dogma alguno[10] pero
son importantes para el desarrollo de la sociedad. En un mundo
globalizado, cualquier avance científico puede convertirse en una
noticia; la clave está: ¿es realmente la información que se publica
sobre el hecho científico la verdadera noticia o la única noticia
sobre el tema? Calder seńala que los términos ciencia y científico han
perdido su verdadero significado en la llamada era científica porque
se ocultan detrás de la arrogancia, lo superficial y lo mágico;
un fenómeno causado por los científicos, por los medios de comunicación
y por la utilización de un lenguaje, en el cual emisor y receptor
no coinciden[11].
Por otra parte, pareciera existir un abismo entre el conocimiento
científico y su vinculación con la sociedad, concibiéndose la ciencia,
aunque importante para el desarrollo, un mundo lejano a la realidad
común del hombre. Es la visión metafórica del científico que se
aísla de la realidad para buscar el conocimiento creando la sensación
de que la comunidad científica es inmune y ajena a las demandas
de la sociedad[12],
un error que puede ser fortalecido por periodistas y científicos.
Consideramos entonces que el periodismo científico tiene la misión
de crear ese espacio común entre sociedad y científicos. Manuel
Calvo Hernando mantiene que los periodistas científicos tienen la misión de explicar
el Universo y acercar al pueblo el conocimiento[13],
otorgándole al ejercicio profesional una misión casi sagrada.
Entre las causas que han originado la brecha entre la sociedad
y el mundo científico se encuentra la mitificación de la ciencia,
el mundo de lo desconocido, los hechos sorprendentes e inexplicables
para el individuo común. El periodismo científico es un espacio
donde pueden unirse ciencia y sociedad, requiriéndose, del acercamiento
de cada sector. El científico debe estar dispuesto a entender que
su código debe ser comprensible por el receptor; la sociedad concebir
la necesidad de educarse y asumir criterios para acercarse a la
ciencia. En este contexto, los periodistas científicos deben asumir
la importancia de su especificidad y razonar que se requieren de
unos principios comunes a todas las especializaciones periodísticas,
y a la vez, desarrollar estrategias propias que le permitan abordar
y tratar la información científica. 3.
Divulgación y periodismo ¿Qué es la divulgación
científica? ¿Qué es el periodismo científico? Estos dos conceptos
han generado diferentes posturas entre los investigadores y estudiosos
del área. ¿Es el periodismo científico igual a la divulgación científica?
Mariano Belenguer Jané plantea que hay dos concepciones fundamentadas
en los conceptos de información y divulgación. En el primer
caso el periodista científico debe concentrarse en el hecho noticioso,
sin que implique una actitud formativa sobre el tema científico;
en el segundo caso el periodista científico no es solamente de
carácter informativo sino que debe ser también formativo[14]. Divulgar
significa publicar,
extender, poner al alcance del público algo[15].
Para Roqueplo la divulgación es: toda actividad de explicación
y difusión de los conocimientos, la cultura y el pensamiento científico
y técnico, bajo dos condiciones, con dos reservas: la primera es
que estas explicaciones y esa difusión del pensamiento científico
y técnico sean hechas fuera de la enseńanza oficial o de enseńanzas
equivalentes... La segunda reserva es que estas explicaciones extraescolares
no tengan por fin formar especialistas, ni tampoco perfeccionarlos
en su propia especialidad, ya que, por el contrario, reivindicamos
completar la cultura de los especialistas fuera de su especialidad[16]. Autores
como Bonfil Olivera, consideran la divulgación científica como una labor de
difusión cultural[17].
Manuel Calvo Hernando trasciende más allá de lo inmediato y seńala: la divulgación de la
ciencia se propone fines y objetivos de proyección social, perfeccionamiento
de la democracia, proyección educativa y cultural, desarrollo integral
y la búsqueda de soluciones inspiradas en la ética, como el uso
del conocimiento científico como arma para impedir que en las sociedades
se formen elites de expertos rodeadas de masas de analfabetos,
aunque sepan leer y escribir [18]. Desde
esta perspectiva la divulgación tiene tres funciones: a) Función informativa: trata
de hacer comprensible el ámbito de la ciencia; b) Función interpretativa:
pretende buscar el sentido esencial de las teorías y principios
científicos; c) Función de control: asumiendo en nombre de la sociedad
una actitud crítica ante los grupos de poder. Desde esta percepción,
el periodismo científico puede ser un tipo de divulgación
científica pero no es su razón de ser. Es una herramienta para
el fortalecimiento de la democracia, planteando un principio de responsabilidad
social en la cobertura científica, en función de la igualdad entre
los hombres: El periodismo científico tiene la obligación social
de hacer lo posible y lo imposible por que la ciencia y la tecnología
no sirvan sólo para el enriquecimiento cultural y el beneficio
práctico de algunas naciones o ciertas sociedades privilegiadas[19]. En el
ejercicio profesional del periodismo se aplican principios y
técnicas para que la información,
sobre un determinado hecho, llegue a la sociedad. En la divulgación
científica el interés de que la sociedad conozca la ciencia es
importante. En el periodismo, la esencia del mismo exige del periodista
la constante búsqueda de la verdad sobre la información que se
publica y sus repercusiones. Desde una perspectiva general, el
periodismo es una forma de divulgar; pero la función del periodista
trasciende al hecho de la divulgación. En esta línea, Dorothy Nelkin
apunta: Más que una simple fuente de información sobre la ciencia,
la prensa juega un importante papel crítico[20]. Martín Bonfil Olivera
plantea diferentes tipos de divulgación[21],
en donde menciona la divulgación periodística o periodismo científico,
definiéndola como aquella que le ofrece al público información
e interpretación de los avances científicos enfocándose en las
noticias. Desde otra visión, la divulgación científica busca enseńar,
mientras que el periodismo científico busca la verdad en el campo
de la ciencia, en donde no existen verdades absolutas. Javier Sampedro
prefiere hablar de verdades científicas establecidas, las cuales
no implican en ningún momento que la misma evolución de los conocimientos
científicos puedan modificar estas verdades. No creo que sea correcto
decir que Einstein invalida a Newton. Newton está dentro de las
ecuaciones de Einstein. Einstein va más allá pero no invalida lo
anterior[22]. Por
otra parte, el periodista científico no es un científico, es un periodista. La
misión del científico es muy concreta y la del periodista también
está definida. No podemos pretender que el periodista asuma el
rol del científico porque no es su función y esta precisión es
importante que sea considerada por los profesionales de la comunicación.
Como seńala Arístides Bastidas, el periodista científico no es
un sabiondo sino un profesional de la información que pone el ropaje
común de todos los días al oscuro y ahuyentador lenguaje que usan
los científicos[23]. 4. Algunas
reflexiones sobre el ámbito de la deontología La información es
como el agua. Nos es absolutamente necesaria para vivir. Pero,
al mismo tiempo, podemos ahogarnos en ella por exceso o por mala
canalización[24].
Esta reflexión de Niceto Blázquez nos lleva a plantearnos dos interrogantes: ¿qué debemos
informar? y ¿cómo debemos informar? Ambas preguntas son importantes
en el ámbito del periodismo, pero en el caso del periodismo científico
parecen ser indispensables. Nos encontramos con dos aspectos que
hacen referencia directa al profesional del periodismo, a su forma
de pensar y a su forma de actuar. La respuesta a cada una de ellas
dependerá de variables como la actualidad, la proximidad, el interés,
la oportunidad, el negocio, los intereses vinculados, entre otros.
Como observamos, hay algunas variables de índole ético porque tienen
que ver con los principios y las conductas del profesional; entramos
en el campo de la deontología. Para Luka Brajnovic la deontología abarca,
por una parte, la profesión con todas sus consecuencias morales
y proyecciones éticas sociales y, por la otra, los distintos aspectos
de la conducta y conciencia humanas[25]. Existen
varios códigos
deontológicos de la profesión periodística, incluso hay medios
de comunicación que tienen su propio libro de estilo; esto supone
una garantía para la sociedad si realmente los periodistas aplican
los principios allí expuestos. Cada uno de estos instrumentos hace
referencia a normas de actuación que pretenden garantizar un ejercicio
profesional apegado a la defensa y a la búsqueda de la verdad.
Con respecto a las fuentes informativas, hay planteamientos muy
concretos, los cuales en general, suelen coincidir en varios instrumentos
de este tipo. Pero ¿Cuál es nuestro interés por las fuentes informativas? Además de limitar nuestro
estudio por razones logísticas y técnicas, es en la fuente donde
nacen los mensajes, siendo el periodista científico el responsable
de codificar esa información. García del Castillo utiliza el concepto
de emisor-fuente: Nos interesa conocer quién es quién. Es posible
que nos interese, en un primer momento, quién es el emisor directo
y, posteriormente, quien es el emisor, quién es la fuente, el inicio
del proceso de la comunicación[26].
En el campo del periodismo científico nos interesa el emisor (el
periodista) y el tratamiento de la información; pero también nos
interesan las fuentes utilizadas y cómo el emisor utiliza la información
suministrada por la fuente, cuál es el valor que le otorga, su
jerarquía, los cuestionamientos o respaldos de una fuente, entre
otros aspectos. Las noticias científicas requieren de la utilización
de fuentes especializadas, porque su mensaje es especializado. 5. Las fuentes en
la deontología del periodismo En general,
la actividad periodística se inicia con la búsqueda de la información a través
de una investigación enfocada en la búsqueda de datos veraces sobre
los hechos o eventos que ocurren; siendo el apego a la verdad,
un compromiso del periodista con la sociedad para la cual desempeńa
sus funciones. La investigación, comprende por parte del periodista
la consulta de fuentes que le ofrezcan los datos requeridos
para construir la información. En algunos casos, el propio periodista
es testigo directo de los acontecimientos; pero en otras, como
en la mayoría de las ocasiones ocurre con las informaciones científicas,
hay eventos a los cuales no se puede acceder. El periodista no
puede ser testigo de los movimientos de las placas tectónicas,
ni tampoco de la explosión de una estrella en el universo. Además,
hay hechos que aunque visibles, su explicación no está a la vista;
en otros casos está presente la explicación pero es indescifrable
por no conocer una determinada especialidad. Buscar la verdad para
el periodista es un compromiso y su esencia. En todos los documentos
que tratan sobre la deontología de la comunicación o de la información
hay prácticamente consenso sobre el tratamiento ético de las fuentes
informativas; principios que deben reflejarse en los textos
informativos. 6. Aspectos
metodológicos La investigación estudió los
datos procedentes de los mensajes periodísticos publicados en uno
de los diarios digitales de la región, siendo el objeto
de estudio el contenido de estos mensajes. Seleccionamos la
técnica del análisis de contenido, entendiéndola,
como una técnica de investigación destinada a formular, a partir
de ciertos datos, inferencias reproducibles y válidas que puedan
aplicarse a su contexto[27]. 6.1. Justificación
del caso: Posible erupción volcánica del Pico
Teide Son
diversos los temas en el campo científico aunque algunos acontecimientos repercuten
con mayor fuerza en los medios informativos y en la sociedad, especialmente
si ellos afectan nuestro entorno. La probabilidad de una erupción
volcánica en las Islas Canarias ha estado, y está, vigente en la
región[28];
pero la inmediatez de una erupción del Pico Teide el punto más alto de Espańa con 3.718 metros-[29],
comenzó a tener presencia en la prensa local y regional, a raíz
del estudio realizado por la División de Medio Ambiente del Instituto
Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) el cual indicaba la
existencia de registros de datos anormales con respecto a la emisión
de los gases de este cono volcánico[30] y
un aumento en el número de sismos en la región, presuntamente,
relacionados con la actividad volcánica. Algunos investigadores
plantearon como hipótesis que los cambios registrados podían estar
vinculados a una erupción del Teide. En el
mes de mayo de 2004, a través del proyecto Guayota, se
informó a la sociedad que el semáforo volcánico pasaba del color
verde al color amarillo; es decir, la Comunidad Autónoma de
Canarias se encontraba en alerta permanente[31] ante
la posibilidad de una erupción. Algunos vulcanólogos seńalaron
que los indicadores no representaban ningún peligro porque los
datos registrados no eran concluyentes para generar una situación
de alarma, y en el caso que ocurriera la erupción, esta no tendría
consecuencias graves para la isla de Tenerife; indicaron que la
situación estaba generando una alarma innecesaria entre la población.
Durante los diez meses que duró el estado de alerta permanente se
identificaron eventos que fueron interpretados como la cercanía
de una erupción; pero, ninguno de ellos pronosticaban para algunos
científicos, una erupción inminente o una erupción de grandes proporciones.
Afirmaron que eran eventos normales debido a las características
propias de la región. No obstante, la información presentada en
algunos medios de comunicación fue de alarma; incluso, se indicaba
la existencia de una crisis volcánica por algunos medios, entre
ellos, los diarios Canarias
7[32],
El País[33] o
el ABC[34].
La Nathional Geographic realizó un
reportaje en el mes de mayo de ese ańo con el nombre de Canarias, cita con el
fuego. La información traspasó las fronteras espańolas con un matiz aún más
sensacionalista y así lo reflejó el Daily
Record[35] con
el título Welcome to Terrorife. La preocupación se trasladó a
la cotidianidad de los habitantes de las islas, especialmente en los municipios
más cercanos al Teide, y junto a ella, la indignación de algunos sectores por
el estado de alarma generado. Ambos sentimientos quedaron expresados en algunas
letras de las tradicionales murgas del carnaval del ańo 2005[36].
En el Informe del 16 de
Febrero de 2005 del Plan de Actuación Coordinada de Protección Civil ante una
posible erupción volcánica en la isla de Tenerife[37],
el semáforo volcánico volvió al color verde[38].
6.2.
Objetivos de la investigación El objetivo de nuestro trabajo fue: analizar,
desde la perspectiva de la deontología del periodismo, el tratamiento
de las fuentes informativas por parte del emisor en la cobertura
realizada sobre una posible erupción de El Teide, a partir de los
textos periodísticos informativos publicados en la edición digital
del diario tinerfeńo El Día (www.eldia.es) desde el 01 de
enero de 2004 hasta el 31 de febrero de 2005. Nos
planteamos las siguientes preguntas de investigación: ¿Quién fue el emisor (autor)
de los textos periodísticos? ¿Las informaciones publicadas contaron
con fuentes informativas adecuadas? ¿Se contrastó la información
ofrecida por las fuentes? ¿Se utilizaron tipos de fuentes propias
del periodismo científico? ¿Cuáles son las relaciones entre las
fuentes informativas y otras características de los textos periodísticos
publicados? ¿Se aplicaron los principios deontológicos a las fuentes
informativas utilizadas por el emisor? La investigación incluyó las
siguientes hipótesis: a) Las fuentes informativas utilizadas reunieron las características para ser consideradas confiables, válidas y adecuadas. b) Las informaciones sobre el tema fueron contrastadas. c) Hay relaciones entre la utilización de las fuentes informativas y otras características de las informaciones publicadas. d) Se aplicaron los principios deontológicos a las fuentes informativas en las informaciones publicadas. e) Se utilizaron fuentes informativas propias del periodismo científico. 6.3. Selección de la muestra El período de estudio comprendió desde el 01 de enero de 2004, mes cuando
se informó del estudio del ITER; hasta, el 31 de febrero de 2005,
mes cuando el semáforo volcánico pasó de amarillo a verde.
Escogimos este período por reunir los siguientes criterios: a)
un tiempo previo a la presentación del estudio del ITER; b) la
activación de la alerta volcánica con el cambio del semáforo del
color verde al color amarillo (Mayo 2004); c) el aviso de la normalidad
volcánica con el cambio del semáforo a color verde (Febrero 2005) El estudio
estaba centrado en el contenido de las informaciones publicadas
sobre el tema seleccionado.
No era una comparación de la cobertura realizada por los medios
de comunicación social, por eso, se seleccionó un solo medio de
comunicación social. Limitamos el estudio al diario El
Día por reunir las siguientes características: a) Es un medio que se publica en la isla de Tenerife, lugar, donde se encuentra el Teide convirtiendo la información de una posible erupción en noticia de mayor interés por las implicaciones humanas propias del tema, por cumplir con el principio de proximidad y el principio de actualidad[39]. b) El Día era el diario
de mayor tiraje y de mayor difusión según la Oficina de Justificación
de la Difusión[40]. Se excluyeron
los suplementos especiales, revistas y encartes que se distribuyeron
en el diario, aunque, durante el período de estudio no hubo ninguna
publicación especial sobre el tema volcánico. c) El Día tenía una versión digital, en la cual, publicaba diariamente los
artículos aparecidos en su edición impresa. Las
unidades de análisis
identificadas fueron los textos informativos publicados sobre una
posible erupción volcánica del Teide[41] y
que correspondan a los géneros informativos: la noticia y la entrevista[42]. Se establecieron las dimensiones, categorías (cuantitativas y cualitativas) y variables, diseńándose una base de datos documental en donde cada
unidad de análisis tenía su propio registro. Una vez codificado
los resultados, se utilizó el paquete informático SPSS para la
obtención de las frecuencias, las asociaciones, las correlaciones y
otras técnicas estadísticas seńaladas por Krippendorff y que son
utilizadas para el análisis de contenido de los medios de comunicación.
6.4. Limitaciones La utilización de un
solo medio para el estudio del tema no nos permitió establecer
comparaciones y analizar las características de toda la información
recibida por la población. No solamente nos referimos a los medios
de comunicación social de la isla de Tenerife, sino los del Archipiélago
e incluso de Espańa, por ser un tema de importancia, proximidad
y actualidad para la región. Con
respecto a las categorías y a las variables vinculadas con el ámbito de la deontología
hay que considerar otros aspectos que no fueron estudiados como
el conocimiento de los periodistas sobre el tema, valoración en
la sala de redacción de las informaciones, acceso a las fuentes
por parte de los periodistas, material existente, entre otros. El estudio
se centró en
un solo tema de carácter científico, incluso, en un solo caso vinculado
al vulcanismo; habría que ampliar el estudio a otros temas o a
otros casos de la ciencia que fueron publicados en el mismo diario. En el
período de tiempo
se hicieron presentes otras informaciones vinculadas a eventos
naturales como el tsunami ocurrido el 26 de diciembre de
2004 en el océano índico[43],
o incluso al mismo vulcanismo, aunque, no hacían mención al tema
que estábamos estudiando. Es posible considerar que estas informaciones
también contribuyeron a fortalecer el estado de alerta en la población
con respecto a una eventual erupción del Teide. 6.5. Ficha
Técnica Periódico: Versión
digital del diario El Día (www.eldia.es) Ejemplares revisados:
422 ejemplares Fechas: Desde el 01
de Enero de 2004 hasta el 31 de Febrero de 2005 Textos
Periodísticos
Informativos: 53 7. Resultados
de la investigación El
estudio comprendió exclusivamente
los textos periodísticos[44] correspondiente
al género informativo (textos periodísticos informativos =
TPI): noticia y entrevista. Se excluyeron los géneros de opinión
y los géneros anexos según la clasificación realizada por Yanes
Meza. No descartamos la necesidad de hacer un estudio global de
todos los géneros para poder identificar otras conclusiones, pero
nuestro interés se centró en la actividad informativa exclusivamente.
Una vez realizada la selección, se registró un total de 53 TPI
que mantenían relación con una posible erupción del Teide; 50 registros
fueron del género noticias (94,3%) y 3 registros fueron del género entrevistas (5,7%). 7.1. Distribución por mes La
distribución de
los TPI por la categoría mes de publicación indicó el comportamiento
esperado en la evolución normal de una noticia. El hecho noticioso
surgió en mayo de 2004 y culminó en febrero de 2005. La erupción
nunca ocurrió, los hechos corresponden a varios eventos que fueron
considerados noticias y los cuáles tenían un hilo conductor: la
posible erupción del Teide. Primero fue la publicación del estudio
del ITER, después el cambio de color en el semáforo volcánico,
seguidamente las series de sismos que se registraron y por último,
después de varios meses, otro cambio de color del semáforo volcánico. En
los meses de enero de 2004 y febrero de 2004 se publicaron dos
TPI
sobre estudios
que se estaban realizando en El Teide. El primero de ellos, con
el título El ITER estima que el Teide emite 77 kilogramos de compuestos
volátiles al ańo[45];
esta información no hacía ninguna mención directa a una erupción
volcánica; la información se limitó a seńalar la importancia de
los gases volcánicos para la atmósfera. El segundo, con el título, El
proyecto Guayota informa de la actividad sísmica cada mes[46],
informaba sobre la emisión de un informativo gráfico sobre la
actividad sísmica y volcánica que se registra en Canarias, el
cual estaría avalado por la División de Medio Ambiente del Instituto
Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), -organismo dependiente
del Cabildo de Tenerife-, en colaboración con el Centro Geofísico
de Canarias del Instituto Geográfico Nacional (IGN). La noticia
no hace ninguna mención a una posible erupción volcánica, ni a
cambios en la composición de los gases que emanan en el Teide. Fue
en mayo de 2004, cuando el número de TPI aumentó (22,6%). La noticia en el aumento
del número de sismos que se registraron en la isla de Tenerife
motivó al Comité Científico de Riesgos Volcánicos (CCRV) a realizar
un mapa de riesgos volcánicos. El titular de la primera noticia
publicada en el mes de mayo de 2004 fue: Canarias empezará a redactar
el mapa de riesgos volcánicos a partir de junio[47].
El siguiente texto informativo plantea por primera vez la posibilidad
de una erupción: Los vulcanólogos estiman la posibilidad de una
erupción tranquila en Tenerife[48]. Posteriormente
se reunía el Comité Científico de Evaluación y Seguimiento de Fenómenos
Volcánicos y se retomaba la normativa existente para Canarias sobre
la planificación de un sistema de protección ante el riesgo volcánico[49].
Desde ese momento el tema de la erupción del Teide tomó preferencia
en El Día fortaleciéndose la información
por el cambio de color en el semáforo volcánico[50]: El director de Medio
Ambiente del ITER, Nemesio Pérez, aseguró ayer al concluir su reunión
con responsables públicos del noroeste y sus de la Isla que nos
encontramos con el semáforo en amarillo. Puede que vuelva a verde
o se ponga en rojo dijo-, pero, de momento, estamos en amarillo[51] La
frecuencia de los TPI retomó presencia en el mes de septiembre de 2004, cuando se
registró un aumento del número de sismos y alteraciones en los
valores de los gases que emanan del Teide. Con respecto al contenido
de este mensaje no hubo consenso entre los científicos de que se
trataba de indicadores válidos para afirmar la existencia de un
proceso de erupción; las informaciones seguían emitiéndose, teniendo
como fuente en su mayoría el boletín semanal emitido por el ITER. A
partir del mes de septiembre de 2004 la frecuencia de los TPI
comenzó a disminuir
por la falta de informaciones distintas sobre el tema. En el mes
de febrero de 2005 solamente se registró un TPI, en el cual indicaba
la vuelta a la normalidad, con el cambio de color del amarillo
al verde, del semáforo volcánico. 7.2.
Distribución por tema principal y secundario. Establecimos
como categorías
unos temas con la finalidad de agrupar los mensajes que aparecían
en los TPI. El primer tema principal con mayor frecuencia fue
el de Fenómenos relacionados con la actividad volcánica (49,1%)
que agrupó aquellos TPI en los cuales el tema central hacía referencia
a sismos y a cambios en la composición de los gases volcánicos.
El segundo tema, con una mayor frecuencia como tema principal fue
el de Planes de prevención, emergencia,
evacuación, entre otros (13,2%), el cual agrupó aquellas informaciones que
tenían como preferencia la realización de estrategias para prevenir o actuar
ante una eventual erupción del Teide. El tercer tema, con una mayor frecuencia
como tema principal fue la Posible erupción volcánica del Teide (9,4%), que
agrupó aquellas informaciones que seńalaban principalmente estudios, informaciones
o análisis sobre una erupción del Teide. Hay otros temas que tuvieron jerarquía
en los TPI, pero con una menor presencia. En
una reagrupación
de categorías clasificamos los temas como: a) Alerta, temas que
hacen referencia a situaciones de alarma; b) Normalidad, temas
que hacen referencia a mensaje de tranquilidad, normalidad, prevención,
entre otros. Los datos obtenidos fueron: Un 73,6% de los TPI asumieron
temas relacionados con un ambiente de alerta, mientras que el
26,4% trataron temas relacionados con un ambiente de normalidad. Los
resultados no ofrecen un cambio significativo cuando analizamos
la frecuencia de los temas
secundarios en donde aparece en primer lugar el tema de una Posible
erupción volcánica del Teide (29,6%), seguida del tema Fenómenos
relacionados con la actividad volcánica (24,5%), y del tema Planes
de prevención, emergencia, evacuación, entre otros (10,2%). 7.3. Características de los titulares de los TPI Utilizamos
las siguientes variables para estudiar las características de los titulares de
los TPI tomando en consideración el grado de información. La
variable informativo corresponde a titulares que condensan lo
esencial de la noticia y sólo con su lectura el receptor queda
informado con bastante precisión[52];
la variable apelativo corresponde a titulares que mencionan el
asunto, pero no dicen exactamente lo que ha sucedido; la variable impacto",
es cuando el titular no ofrece ningún dato de la información,
y contiene, en pocas palabras, un mensaje llamativo. Analizamos
los datos y obtenemos que un 56,6% tenemos titulares en los TPI
considerados apelativos y que solamente un 32,1% de esos titulares
son informativos. Debemos también indicar que la variable de impacto,
que más se relaciona con el sensacionalismo, obtuvo el 11,3% de
los titulares de los TPI. Es de suponer que la utilización de los
titulares apelativos tienen la finalidad de motivar al lector
leer la noticia completa. 7.4. Características del lead de los TPI Con respecto al modo
de presentar los datos[53] en los lead de
los TPI, encontramos que el 50,9% tienen la característica de Directo,
es decir, ofrece una información clara de la noticia. El 47,2%
tiene la característica de Diferido, es decir, no hace referencia
al contenido principal de la noticia, obligando al lector a seguir
leyendo la noticia para conocer la información. Por último, solamente
se identifico un registro con un lead de carácter interpretativo,
es decir: el periodista realizó un interpretación de los hechos
ocurridos. También
analizamos los lead tomando como criterio los recursos narrativos empleados.
En este caso obtuvimos que, en un 50,9% tenemos un lead tipo descriptivo,
es decir, explica los hechos en forma clara y precisa; en un 39,6%
tenemos un lead tipo cita, es decir, reproduce las palabras
o comentarios de una de las fuentes seńaladas en la noticia; y
en un 9,4% tenemos un lead tipo ambiente porque describe el entorno
donde surge la noticia. 8. Características del emisor y de las fuentes informativas. Recordemos
que en el proceso de la comunicación las fuentes son
aquellas utilizadas por el emisor (el codificador) para construir su mensaje.
El emisor se convierte en fuente para el lector. Desde la teoría
vinculada a la deontología sobre las fuentes informativas, el emisor
(el periodista) es quien escoge, jerarquiza, estudia, analiza e
interpreta los datos ofrecidos por la fuente. Es esta la razón
por la cual, nuestro análisis contempla al autor o firma del
texto periodístico (emisor) y las fuentes utilizadas. 8.1. ¿
Quién es el emisor de los TPI? Esta pregunta tiene
la siguiente respuesta con base a los datos: El 67,9% es El
Día; el 17% es la agencia de noticias EFE;
5,7% son iniciales. únicamente el 9,5% de los TPI tenían firma
completa. Estos resultados solamente nos permiten concluir que
el responsable de la mayoría de las informaciones fue el diario El
Día, sin poder otorgarle a ninguna persona en concreto la autoría
de los textos. Caso similar ocurre con la agencia de noticias EFE, aunque pareciera existir la percepción de que la información
procedente de agencias de noticias no requieren una autoría específica
al tratarse de textos que sirven de base para la realización de
los trabajos; pero en esta situación la autoría corresponde directamente
a la EFE. Al
cruzar los resultados de la categoría Autor-Firma con los resultados
de las otras variables, hay algunos datos que consideramos importante
indicar y comentar. 8.2. ¿
Cuál es el lugar desde donde firman los autores de los TPI? En el caso de El Día (considerándolo como autor del
texto periodístico), la totalidad de sus textos fueron desde Tenerife,
al igual que aquellos emisores que firmaron sus notas y aquellos
que solamente indicaron las iniciales. La diferencia la marcó EFE,
al incluir como lugar a Fuerteventura (1 caso), Madrid (2 casos)
y Las Palmas de Gran Canaria (3 casos); éste último dato coincide
con el número de textos firmados en Tenerife (3 casos). Pudiéramos
seńalar que EFE utilizó fuentes que provenían de varios lugares geográficos para
tratar la noticia que nos ocupa.
8.3. ¿
Cuáles fueron los temas principales desde las fuentes? Los
resultados tienen importancia, no tanto por su cantidad, sino
por la relación de
su frecuencia con respecto a la totalidad de TPI que cada emisor
publicó. Es decir: a) El Día, asumió como tema
principal el de los Fenómenos relacionados con la actividad volcánica en
el 58,3% del total de los textos periodísticos publicados; como segundo tema
principal identificamos el de Planes de prevención, emergencia,
evacuación que representó apenas el 16,7%. b) EFE, tiene un menor
número
de TPI con solo nueve casos representando el 17% del total publicado.
Como autor le otorgó preferencia al tema Fenómenos relacionados
con la actividad volcánica en un 33,3% de los TPI; y como segundo
tema de preferencia Posible erupción del Teide que significo el
22,2% de los textos con su autoría. c)
Con respecto a las firmas completas, de los cinco casos, dos
de ellos tomaron como tema principal la Posible erupción volcánica
del Teide, y uno de ellos asumió No existe crisis volcánica.
8.4. Fuentes
utilizadas El
número de fuentes
utilizadas por el emisor nos permite seńalar la posibilidad de
equilibrio en la información publicada. El estudio indica una ausencia
significativa del número de fuentes. En el 67,9% de los textos
publicados se utilizó una sola fuente, dejando a un lado la posibilidad
de contrastar la información ofrecida por la misma. Solamente el
30,2% de los casos utilizaron más de una fuente. Otra
relación corresponde
al mes de publicación, en el cual encontramos que en los primeros
meses de la noticia se publicaron informaciones con más de una
fuente, en contraposición a las publicaciones con una fuente que
obtuvieron una mayor frecuencia después del mes de mayo. En particular
con este mes, cuando se originó la noticia, encontramos que de
las once noticias, seis contaban con más de una fuente (54,5%).
Fue probable que la noticia motivara la consulta de varias fuentes
en ese momento ante la novedad del hecho, aspecto que quizás no
fue considerado posteriormente. Tomando
en cuenta la frecuencia de las fuentes con respecto al día de publicación, los
TPI se agruparon en su mayoría a partir del día miércoles, mientras
que las informaciones con una sola fuente, si bien es cierto están
presente todos los días, tiene un agrupamiento significativo los
días martes con el 38,9% de esas informaciones. La información
central surgía de la emisión de los boletines oficiales de los
organismos responsables, única fuente consultada por el periodista. 9. Las fuentes informativas
principales En
general identificamos 48 fuentes citadas en los TPI. En su totalidad
la frecuencia de
utilización de las fuentes fue 101. No obstante, sin realizar ningún
tipo de recodificación identificamos que la fuente más utilizada
fue la del Plan de Actuación Coordinada de Protección Civil con
un 17,82%; seguida del Instituto Geográfico Nacional con el 12,87%.
En tercer lugar aparece José Segura, siendo la fuente viva más
utilizada (8,91%), seguida de Juan Carlos Carracedo (4,95%) y
de Nemesio Pérez (3,96%) Siguiendo
la clasificación
realizada por Calvo y después de la recodificación de la data obtenemos,
que la utilización de las fuentes científicas estuvo únicamente
limitada a Universidades, Centros de Investigación e investigadores con
apenas siete fuentes (14,58%) de las 48 utilizadas. Su porcentaje
de utilización en los textos periodísticos fue significativo, al
ser de un 45,54%. Es de resaltar, la ausencia de la Universidad
de La Laguna o de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
entre las fuentes citadas. No se identificaron otras fuentes relacionadas
con el periodismo científico: las Agencias informativas y de colaboraciones;
los Organismos internacionales, congresos, embajadas, empresas;
los Libros y revistas; las Bibliotecas y bases de datos. Las principales fuentes
fueron: Plan de Actuación Coordinada de Protección Civil: El Plan de Actuación
Coordinada de Protección Civil (PACPC) fue la fuente más utilizada.
No es una fuente única, sino que contempla un comité de trabajo
en el área presidido por el Gobierno de Canarias: El
Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Seguridad
y Emergencias adscrita a la Consejería de Presidencia y Justicia,
la Delegación del Gobierno en las islas y el Cabildo tinerfeńo
han puesto en marcha un Plan de Actuación coordinada de Protección
Civil ante una posible erupción volcánica en Tenerife[54] Es
una fuente que surge desde el 9 de junio de 2004 y que comienza
a
consultarse a partir
del mes de julio de 2004. Su mayor frecuencia fueron en las informaciones
publicadas el día martes, como consecuencia de los boletines informativos
que emitía los días domingo. Su mención como fuente tuvo una mayor
vinculación con el tema de los Fenómenos relacionados con la actividad
volcánica. Se utilizó como única fuente en 15 textos periodísticos
y en 2 textos periodísticos acompańó a otras fuentes informativas.
Los textos periodísticos en los cuales estuvo presente obtuvieron
una presencia significativa en la edición cubriendo de 1/12 página
hasta 1 página de información. Instituto Geográfico Nacional: Es la segunda fuente más utilizada
en la cobertura informativa del hecho que nos ocupa. Es un órgano
perteneciente a la Administración General del Estado, dependiente
de la Subsecretaría del Ministerio de Fomento. Entre sus funciones
se encuentra: La observación, detección y comunicación de los
movimientos sísmicos ocurridos en territorio nacional y áreas adyacentes y
también la observación, vigilancia y comunicación de la actividad
volcánica en el territorio nacional y determinación de los riesgos
asociados[55] Es una
fuente que se consulta desde antes de mayo de 2004. No se identificó una presencia
especial en algún día de la semana. Fue una de las fuentes más
utilizadas por la agencia de noticias EFE. Su mención como fuente
tuvo una mayor vinculación con el tema de los Fenómenos relacionados
con la actividad volcánica. Fue una fuente que apenas fue utilizada
una vez en tres registros, quiere decir que fue una fuente exclusiva
en la mayoría de las ocasiones (75%). Los textos periodísticos
en los cuales estuvo presente, obtuvieron una presencia significativa
en la página cubriendo de 1/12 página hasta 1 página de información;
aunque su mayor frecuencia fue en los TPI que ocupaban desde 1/2
de página a una página. José Segura: Aunque es la tercera en frecuencia, es la fuente viva
con mayor frecuencia de utilización en los textos periodísticos.
José Segura es el Delegado del Gobierno en Canarias y coordina
las actividades del Plan de Actuación Coordinada de Protección
Civil. Es una
instancia que comienza a consultarse en mayo de 2004. Su mención como fuente
tuvo una mayor vinculación con el tema de los Planes de prevención,
emergencia, evacuación, entre otros, el segundo tema principal
de mayor importancia fue el relacionado con Acciones y declaraciones
del Gobierno de Espańa y es una de las fuentes utilizada en los
textos periodísticos que tienen como tema principal la Culminación
del estado de alerta, semáforo en verde. Los TPI en los cuales
estuvo presente obtuvieron una presencia significativa en la página
cubriendo de 1/14 página hasta 1 página de información; aunque
tuvo una frecuencia importante, fue en lo textos periodísticos
que ocupaban desde 1/2 de página a una página donde tuvo una mayor
presencia (42,9%). Juan Carlos Carracedo: Aunque
es la cuarta fuente en frecuencia de utilización, es la segunda
fuente viva con mayor frecuencia en los textos periodísticos. Juan
Carlos Carracedo es volcanólogo del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas. Su presencia
es puntual en los textos periodísticos, aunque es en el mes de Junio el de
mayor frecuencia. Es una fuente que cuentan con una entrevista..
No se identificó una presencia especial en algún día de la semana
en particular, aunque el día jueves fue el de mayor frecuencia.
Aunque es puntual es una fuente utilizada que fue usada por un
mayor número de firmas, aunque destaca que El Día, solamente la utilizó en una oportunidad, mientras que la
Agencia de Noticia EFE, la utilizó en dos oportunidades. Su mención
como fuente tuvo una mayor vinculación con el tema de los No existe
crisis volcánica. Fue una fuente que apenas fue utilizada en tres
oportunidades como fuente única, y en dos oportunidades compartió con
otra fuente. Los textos periodísticos en los cuales estuvo presente
tenían una presencia significativa en la página cubriendo de 1/4
página hasta más de1 página de información. 10.
Conclusiones Las
conclusiones que presentamos no son exhaustivas sino que abren
el espacio para profundizar
en el estudio del tema sobre el manejo de las fuentes en las informaciones
científicas. Con
respecto a quién
es el emisor fuente en la mayoría de los textos no hemos
podido identificarlo, siendo por consiguiente el autor el mismo
diario El Día. La investigación, y la teoría, nos seńalan
la conveniencia de que las informaciones periodísticas tengan un
autor visible para que el lector pueda identificarlo. No hay elementos
para seńalar que se trate de una decisión de los periodistas de
no firmar las noticias sino más bien de una política interna de El
Día, por ser una característica que se repite en otros TPI.
Si consideramos las noticias firmadas, aunque estos periodistas
trabajan para El Día, las informaciones estuvieron mas sustentadas
y se ofreció una información con más datos. Con
respecto a sí los
TPI contaron o no con fuentes informativas adecuadas, debemos indicar
que solamente se utilizó un solo tipo de fuente científica, es
decir, aquellas que corresponden a Universidades, centros de investigación
e investigadores. La información permitía aumentar el número de
tipo de fuentes, porque además existen, como la utilización de
revistas especializadas, tesis de grado, bases de datos o consultas
a organizaciones científicas que también se ocupa del tema volcánico.
Además, hay información actualizada en bases de datos y revistas
electrónicas en Internet. Las fuentes utilizadas son confiables
porque reúnen las características de una fuente científica; pero
fueron muy pocas para obtener otros datos para la explicación de
los hechos que estaban ocurriendo. Esta
debilidad en la variedad de las fuentes del periodismo científico se unió a la
falta de contraste de fuentes, principio deontológico clave para
el tratamiento de informaciones, en especial cuando su repercusión
es importante. Los TPI se limitaron en su mayoría a recoger las
informaciones provenientes de las instituciones oficiales y centros
de investigación. Aunque el tema principal fueron, los fenómenos
que estaban ocurriendo y la ausencia de una explicación sobre los
mismos, fue el tema de la posibilidad de una erupción del Teide
el que cobró mayor importancia. Nunca las fuentes que hablaban
de los fenómenos seńalaron la seguridad de una erupción; pero tampoco
se explicaba qué estaba ocurriendo, dejando la posibilidad para
proponer cualquier hipótesis o rumor. Fue especialmente la voz
de Juan Carracedo quien manifestó el alarmismo que se estaba generando
en la cobertura de la información. Debemos
seńalar, que
aunque en la cobertura informativa hemos identificado estas debilidades, El
Día permitió que fuentes especializadas, como la de Juan Carracedo,
estuvieran presentes en las páginas de opinión del diario, ofreciendo
una versión menos alarmistas de los eventos que estaba ocurriendo
y cuestionando la información que se estaba generando[56].
Los periodistas podían haber utilizado los artículos de opinión
que se estaban publicando en el mismo diario para contrastar la
información que estaban suministrando las fuentes. Inclusive en
algunos editoriales de El Día se cuestionaba el tipo de
información que las entidades del gobierno estaban ofreciendo[57]. Identificamos
la ausencia de más entrevistas a especialistas y expertos en el área. Solamente
fueron tres entrevistas las que profundizaron en el tema. Este
género informativo podía haber permitido una mejor explicación
de los hechos y generar tranquilidad en la población. En esta
misma línea
hay una gran ausencia de la infografía como técnica informativa
y de elementos multimedia. En los últimos ańos se ha demostrado
la efectividad de estos recursos para transmitir informaciones
de carácter científico, por la capacidad de síntesis y el manejo
de códigos visuales que permite una explicación más eficaz del
tema. En general
consideramos, que la selección de las fuentes informativas y el tratamiento que
los periodistas hicieron de ella, contribuyó a crear el ambiente
de alarma en la población. No porque fueran quienes originaron
la alarma, porque los periodista informaron sobre los hechos que
estaban ocurriendo utilizando las fuentes, sino por no contrastar
la información y otorgarle a cada declaración el nivel que realmente
tenía con respecto a los eventos que estaban ocurriendo. La responsabilidad
del periodismo en temas científicos no se limita a ser transcriptor
de declaraciones, sino que debe ofrecer una información adecuada
a la realidad e importancia de los hechos. 11. Bibliografía - Aznar, Hugo, 1999: ética y periodismo. Espańa: Ediciones
Piados. - Belenguer Jané, Mariano, 2003: Información y divulgación científica: dos conceptos paralelos y complementarios en el periodismo científico, en Estudios sobre el mensaje periodístico, 9. - Blázquez, Niceto, 2002: La nueva ética en los medios de comunicación.
Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. - Bonfil Olivera, Martín, 2003: Una estrategia de guerrilla
para la divulgación: Difusión cultural de la ciencia. [Documento
en línea] Disponible: http://www.cientec.or.cr/comunicacion/ponencias/MartinBonfil.pdf - Brajnovic, Luka, 1978: Deontología periodística. Espańa:
Ediciones Universidad de Navarra. - Calvo Hernando, Manuel, 1990: Ciencia y Periodismo. Barcelona: Centro de Estudios para el Fomento
de la Investigación (CEFI). - ____________________, 1997: Manual de Periodismo Científico.
Barcelona: Bosch Casa Editorial - ____________________, 2002: El Periodismo del Tercer Milenio. Problemas de la divulgación científica en Iberoamérica, en Interciencia,
27, 2, pp. 57- 61 - ____________________, 2002: Problemas del periodismo científico en Iberoamérica, en Anuario 2002 de la AEPC., pp. 276-277 - ____________________, 2004: Divulgación científica: qué es y qué no es, en Bis. Boletín Informativo del Instituto Venezolano
de Investigaciones Científicas (IVIC), Junio, Disponible: http://www.ivic.ve/bis/bis132/bis.pdf - Dader, José Luis, 1997: Periodismo de Precisión: Vía socioinformática de descubrir noticias. Madrid: Editorial Síntesis. - Fernández Muerza, Alex. (2002, Abril) La comunicación científica: una necesidad social. En: Sala de Prensa, Ańo IV, Vol.
2. [Documento en línea] Disponible: http://www.saladeprensa.org/art339.htm - Fundación Canaria Hospitales del Cabildo de Tenerife, 2000: Comunicación
y Ciencia: II Congreso Nacional de Periodismo Científico (Comp.:
Alarcó Hernández, Antonio y Meneses Fernández, María Dolores).
Tenerife: Fundación Canaria de Hospitales del Cabildo. - Fundación Espańola Ciencia y Tecnología, 2003: Percepción
Social de la Ciencia y la Tecnología en Espańa. Espańa: Ministerio
de Ciencia y Tecnología. [Documento en línea] Disponible: http://www.campus-oei.org/salactsi/percepcion.pdf - García del Castillo, Julián, 1987: Investigación Audiovisual.
Caracas: Editorial Galac. - Krippendorff, Klaus, 1990: Metodología de análisis de contenido.
Espańa: Paidós Comunicación. - López García, Guillermo, 2005: Modelos de comunicación en
internet, Valencia: Tirant Lo Blanch. - Martínez, José Luis (2001). Curso general de redacción periodística.
Madrid: Paraninfo. - McQuail, Denis, 1998: La acción de los medios: Los medios
de comunicación y el interés público. Argentina: Amorrort
editores. - Morales Matos, Guillermo, 2001: Las Islas Canarias ¿Una región aislada. En: Boletín de la A.G.E. (pp. 155-175), No.
32. -
Nelkin, Dorothy,
1990: Selling sciencie en Physics Today, Noviembre. - ____________, 1990: La ciencia en el escaparate. Espańa:
Fundesco. - Nieto Olarte, Mauricio, 2002: El público y las políticas de Ciencia y Tecnología en Interciencia, 27. - Núńez Ladevéze, Luis, 1991: Manual para periodismo: Veinte
lecciones sobre el contexto, el lenguaje y el texto de la información.
Barcelona: Editorial Ariel. - Quintanilla, Miguel Angel, 2003: Percepción, actitud y opinión respecto de la ciencia y la tecnología Salamanca-Vallalodid, Espańa. Ponencia presentada en el Primer Taller de Percepción Pública, Cultura Científica y Participación Ciudadana, realizado en Salamanca, 27 y 28 de Mayo de 2003. [Documento en línea] Disponible en: http://www.ricyt.org/interior/ normalizacion%5Cpercepcion_publica/ 11.pdf - Reig, Ramón, 2000: Periodismo de investigación y pseudoperiodismo:
Realidades, deseos y falacias. Madrid: Ediciones Libertarias. - Salaverría, Ramón, 2002: "Técnicas redaccionales para la divulgación científica", en Ramón Salaverría... [et al.], En
torno al Periodismo científico: Aproximaciones. Mediatika.
Cuadernos de Medios de Comunicación. Eusko Ikaskuntza / Sociedad
de Estudios Vascos, San Sebastián, nº 8. - Yanes Mesa, Rafael, 2004: Géneros periodísticos y géneros
anexos. Madrid: Editorial Fragua. [1] Christie,
Michael. Welcome to Terrorife. En: Daily Record, 16 de junio de
2004 [2] Salomone, Mónica. Crisis volcánica en Tenerife.
En: El País, 22 de noviembre de 2004 [3] Pueden
verse los artículos publicados
por Canarias
7 (2005, Febrero 18) o el del ABC (2004, Octubre
7). También el reportaje de la Nathional Geographic con
el título Canarias, cita con el fuego (Mayo, 2004) [4]
Diccionario de
la Real Academia Espańola [5] El
triunfalismo que ha suscitado en el mundo científico y en la
sociedad en general el Proyecto Genoma Humano podría contribuir
a erigir la ciencia como el nuevo dogma de fe de la Humanidad.
Pero investigadores curtidos y escépticos advierten de que ni
siquiera ellos tienen todas las respuestas. Perucho, Manuel, El
día que la ciencia sea dogma. En: Diariomedico.com. [Documento
en línea] Disponible: http://www.diariomedico.com/ grandeshist/numero2000/ibasica.html
[Consulta: 2005, Febrero 22] [6] Son
varios los trabajos sobre el estudio de la repercusión de avances
científicos en la sociedad, pero en la elaboración de nuestra
investigación identificamos tres que consideramos pueden ser
valiosos para presentarnos un panorama sobre su repercusión en
la sociedad espańola. Nos referimos a los trabajos publicados
en Grupo de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CSIC), de:
Plaza García, Marta y Muńoz Ruiz, Emilio (2003) La biotecnología
en la prensa espańola en el ańo 2002 [Documento en línea] Disponible:
http://www.iesam.csic.es/doctrab2/dt-0316.pdf
[Consulta: 2005, Abril 22]; Moreno Castro, Carolina. Luján López, José Luis
y Moreno Fernández, Luis (1996) La ingeniería genética humana en la prensa [Documento
en línea] Disponible: http://www.iesam.csic.es/ doctrab1/dt-9604.pdf [Consulta:
2005, Abril 22]; Santos, David y Muńoz, Emilio (2002) Increasing Public Involvement
in Debates on Ethical Questions of Xenotransplantation [Documento en línea]
Disponible: http://www.iesam.csic.es/doctrab2/dt-0221.pdf
[Consulta: 2005, Febrero 16] [7] El
abstracto periodismo no entra en el idioma hasta 1844 y es incluido
en el diccionario académico en 1869 (Aguilar Pińal). álvarez
Barrientos encuentra la palabra periodista tardíamente, en la
década de los ochenta del siglo XVIII, aunque será ya corriente
durante el siglo XIX (Ver Calvo Hernando, Manuel, 1997: Manual
de Periodismo Científico. Barcelona: Bosch Casa Editorial,
p. 21) [8] Calvo
Hernando, Manuel, 1997. Manual de Periodismo Científico.
Barcelona: Bosch Casa Editorial, p. 16 [9] Citado
por: Calvo Hernando, Manuel, 1990: Ciencia y Periodismo.
Barcelona: Centro de Estudios para el Fomento de la Investigación
(CEFI) [10] Calvo
Hernando, Manuel, 1990, Ob. Cit. [11] Calvo
Hernando, Manuel. (1990) Ob. Cit. [12]
Nieto Olarte,
Mauricio, 2002: El público y las políticas
de Ciencia y Tecnología en Interciencia, 27, 2, pp. 80-83 [13]
Calvo Hernando, Manuel (1990), Ob. Cit., p. 20 [14] Belenguer
Jané, Mariano, 2003: Información y divulgación científica: dos
conceptos paralelos y complementarios en el periodismo científico,
en Estudios sobre el mensaje periodístico, 9, pp.
43-53 [15] Diccionario
de la Real Academia Espańola. [16] Belenguer
Jané, Mariano, Ob.Cit. p. 46 [17] Bonfil
Olivera, Martín, 2003: Una estrategia de guerrilla para la
divulgación: Difusión cultural de la ciencia. [Documento
en línea] Disponible: http://www.cientec.or.cr/comunicacion /ponencias/
MartinBonfil.pdf [Consulta: 2005, Febrero 24] [18] Ver:
Hernando Calvo, Manuel, 2004: Divulgación científica: qué es
y qué no es, en Bis. Boletín Informativo del Instituto Venezolano
de Investigaciones Científicas (IVIC), Junio, [Documento
en línea] Disponible: http://www.ivic.ve/bis/bis132/ bis.pdf [Consulta: 2005, Febrero
22] [19] Calvo
Hernando, Manuel, 2002: El Periodismo del Tercer Milenio. Problemas
de la divulgación científica en Iberoamérica, en Interciencia,
27, 2, pp. 57- 61 [20] Nelkin,
Dorothy, 1990: La ciencia en el escaparate. Espańa: Fundesco,
p. 27 [21] El
autor plantea diferentes categorías de divulgación: Divulgación
didáctica, divulgación vocacional, divulgación recreativa, divulgación
democrática o social, divulgación escéptica, y divulgación periodística
o periodismo científico. (Bonfil Olivera, Martín, Ob. Cit.) [22] Martín
Santos, Arantxa, 2003: Entrevista a Javier Sampedro a propósito
de la atrición de su libro: Deconstruyendo a Darwin. Los enigmas
de la evolución a la luz de la nueva genética, en A Parte
Rei, No. 26, [Documento en línea] Disponible: http://serbal.pntic.mec.es/
~cmunoz11/sampedro.pdf [Consulta: Febrero 22] [23] Citado
por Calvo Hernando, Manuel, 2002: Problemas del periodismo científico
en Iberoamérica, en Anuario 2002 de la AEPC., pp. 276-277 [24] Blázquez,
Niceto, 2002: La nueva ética en los medios de comunicación.
Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, p. XXII [25] Brajnovic,
Luka, 1978: Deontología periodística. Espańa: Ediciones
Universidad de Navarra, p. 42. [26] García
del Castillo, Julián, 1987: Investigación Audiovisual.
Caracas: Editorial Galac, p. 25 [27] Krippendorff,
Klaus, 1990: Metodología de análisis de contenido. Espańa:
Paidós Comunicación, p. 28. [28] El
riesgo en una región volcánica activa está siempre presente,
razón por la cual Canarias cuenta con un Plan de Emergencia.
(Resolución de 21 de febrero
de 1996, de la Secretaría de Estado de Interior, disponiendo
la publicación del Acuerdo del Consejo de Ministros por el que
se aprueba la Directriz Básica de Planificación de Protección
Civil ante el Riesgo Volcánico) [29] La
actividad volcánica observada en los últimos 600 ańos se ha producido
en las islas siguientes: La Palma, Tenerife, Lanzarote y Hierro,
siendo la última en 1971 con la erupción del Volcán Teneguía
en La Palma. (Ver. Plan Territorial de Emergencia de la Comunidad
Autónoma de Canarias) [30] El Día, 28 de enero de 2004, p. 36. [31] Ver, ITER, Guayota
2004, Mayo. Informativo gráfico mensual sobre la actividad
sísmica y volcánica de Canarias. En: http://www.iter.es/descargas/guayota/guayota2004/GUAYOTA_Mayo_2004.jpg [32] Canarias 7, 18 de Febrero de 2005 [33] El País, 22 de noviembre de 2004 [34] Abc, 7 de octubre de 2004 [35] Dayly
Record, 16 de junio de 2004. [36] Con
el título Fue más el ruido
que las nueces, la Afilarmónica Ni Fu -Ni Fa asumió la posible
erupción del Teide como tema musical para las murgas del Carnaval
2005, manifestando las consecuencias de está información en la
sociedad tinerfeńa desde diversos puntos de vista: Escuchen
con atención, la historia de esta canción, en nada la he exagerado.
Allá por Junio empezó, una posible erupción...
(Ver, Santa Cruz de Tenerife, Carnaval
2005, p. 30) [37] Ver:
http://www.iter.es/I18NLayer.areasiter/es/medioambiente/infoteide/febrero05 [38] El Día, 19 de febrero de 2004 [39] Martínez,
José Luis, 2001: Curso general de redacción periodística.
Madrid: Paraninfo, p. 289. [40] Según
la Oficina de Justificación de la Difusión el diario El Día, contó entre Junio de 2003 y Junio de 2004 con un promedio
de tirada de 28.860 ejemplares; además de un promedio de difusión de
22.902 ejemplares (Ver http://www.introl.es/ojdx4/diarios2.asp) [41] La
búsqueda incluyó la revisión del archivo electrónico on line del periódico (Ver http://www.eldia.es) y la revisión de
los ejemplares en la hemeroteca de la Facultad de Ciencias de
la Información y la hemeroteca de la Biblioteca Central, ambas
de la Universidad de La Laguna. El archivo electrónico de El
Día, nos permitió identificar el número de textos informativos
mínimos que podíamos encontrar, permitiendo tomar una decisión
sobre la necesidad o no de seleccionar una muestra. En la revisión
física de los ejemplares pudimos corroborar que hay una relación
entre el número de textos informativos de la versión digital
y la impresa. No obstante, el sistema electrónico planteó algunas
debilidades que exigió la revisión de los ejemplares físicos:
1) La versión digital no incluye las primeras páginas, los sumarios
ni las últimas páginas; 2) El tipo de diagramación del archivo
electrónico no mantiene las mismas características que la edición
impresa; 3) Hay recursos gráficos (mapas, fotos, infografías)
que no se encuentra en el archivo electrónico. No obstante, el
estudio estaba centrado en la publicación digital teniendo como
soporte la edición impresa para identificar posibles diferencias. [42] Yanes
Mesa, Rafael, 2004: Géneros periodísticos y géneros anexos.
Madrid: Editorial Fragua p. 43. [43] El
Terremoto del Océano índico de 2004 fue un sismo submarino con
una magnitud de 9.2 que hizo temblar el este del Océano índico
el 26 de diciembre de 2004 (a las 00:58 UTC, o 07:58 en el tiempo
local de la región). El terremoto, que se originó en el mar cerca
de la costa norteńa de la isla indonesia de Sumatra, provocó varios
tsunamis masivos que afectaron a áreas costeras de ocho países
asiáticos y causaron la muerte de aproximadamente 288.000 personas.
Este fue el quinto terremoto más fuerte de la historia moderna
(desde que se registran con sismógrafos) (Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/
Terremoto_del_Oc%C3% A9ano_%C3%8Dndico_de_2004 [44] Desde
el principio de nuestra investigación sabíamos que nuestras unidades
de análisis eran los textos periodísticos informativos (TPI);
pero con la finalidad de evaluar la importancia que El Día le
otorgó al tema de estudio registramos inicialmente aquellos textos
periodísticos editoriales (TPE), es decir los que fueron
publicados en la Primera Página, Sumario y última Página del
diario y que también fueron recogidos en la versión digital.
Los resultados seńalan que efectivamente El Día valoró las
informaciones que provenían de los eventos que estaban ocurriendo
alrededor del Teide. En un total de 63 registros sobre el tema,
el 15,9% correspondió a TPE, el resto 84,1% a TPI, que fueron
los textos estudiados. Otro indicador de la importancia del tema
fue la ubicación de los TPE en El Día: En seis ocasiones
la información ocupó la portada del periódico y en cuatro ocasiones
el Sumario. [45] El Día, 28 de enero de 2004 [46] El Día, 3 de abril de 2004 [47] El Día, 2 de mayo de 2004 [48] El Día, 10 de mayo de 2004 [49] El Día, 11 de mayo de 2004 [50] El Día, 20 de mayo de 2004 [51] El Día, 20 de mayo de 2004 [52] Yanes
Mesa, Rafael. Ob. Cit., p. 57 [53] Yanes
Mesa, Rafael. Ob. Cit., p. 60
[55] Información en la Sitio Web oficial del
Instituto Geográfico Nacional: http://www.mfom.es/ign/ [56] Ver
por ejemplo los artículos de Juan Carracedo: El volcán de octubre
de 2004 publicado en El Día, Domingo 13 de Junio de 2004
o el artículo La predicción de erupciones volcánicas y los juegos de azar publicado
en El Día, Domingo 31 de octubre de 2004. [57] Ver
editoriales de El Día: Domingo, 24 de octubre de 2004
y Domingo, 14 de noviembre de 2004. |
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