Revista Latina de Comunicación Social
La Laguna (Tenerife) - diciembre de 1998 - número 12
D.L.: TF - 135 - 98 / ISSN: 1138 - 5820
http://www.lazarillo.com/latina
(1.530 palabras - 7 páginas)
Lic. Raymond Colle
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La "infografía" es, a nuestro entender, la disciplina del diseño gráfico orientada a la producción de unidades informativas verbo-icónicas que llamamos preferentemente "infógrafos" (aunque quizás se imponga mejor la voz "infográficos").
Aunque la prensa ha utilizado este recurso prácticamente desde su creación, hemos visto un fuerte crecimiento de su uso a partir de la guerra del Golfo (1991). Al menos, éste fue el punto de partida de una verdadera "explosión gráfica" en los medios de prensa chilenos. Y pronto, además de los mapas o "carto-infógrafos" de la citada guerra, empezaron a aparecer gráficos con otras combinaciones de componentes, en su mayor parte proporcionados por las primeras agencias que establecieron un servicio internacional de infografía. Poco a poco surgió y se fue refinando la producción nacional. Y también se fueron estabilizando diferentes modelos o "estilos" que son los que intentamos caracterizar aquí.
No desconocemos, como ya señalado, que las ilustraciones no fotográficas han estado presentes desde hace mucho en nuestros periódicos. Los mapas y los estadígrafos son recursos muy conocidos. ¿En qué reside entonces la novedad de la presente década? Esencialmente en que surgió un nuevo tipo de "discurso" que -si está bien construido-
mezcla texto e ilustración en una unidad de espacio autosuficiente en su capacidad de informar. En otras palabras, un buen infógrafo debe informar en forma sintética, sin necesidad -para el lector- de recurrir a un texto anexo (relato periodístico). Esto, por cierto, es un ideal que no siempre se cumple. Como lo veremos aquí, entre los simples diagramas o ilustraciones complementarios de un texto y el infógrafo perfecto, existe una amplia gama de combinaciones más o menos dependientes del texto y más o menos felices en la caracterización icónica de los componentes informativos.La mutua complementación entre ambos lenguajes -verbal y visual- resulta actualmente obvia. El lenguaje verbal es analítico: divide y compara, en etapas que se suceden en el tiempo, y la comprensión surge del estudio de las partes y de la aprehensión de sus nexos. El lenguaje visual, al contrario, es más sintético: por la vista se percibe una forma significativa en su globalidad. El proceso de comprensión, aquí, se invierte: se inicia en el conjunto para investigar luego las partes. Pero la aprehensión del conjunto es inmediata; se logra en el instante, antes e independientemente del análisis de las partes -que es posible pero no indispensable-.
Esta comprensión inmediata, sin embargo, depende de la aplicación de ciertas reglas de sintaxis, como también la comprensión del lenguaje verbal supone la aplicación de reglas gramaticales. Pero dichas reglas son a veces desconocidas o mal aplicadas, lo cual origina ilustraciones, mapas, esquemas que no cumplen su verdadera función, exigiendo del lector un esfuerzo de análisis aún mayor que por la vía de la descripción verbal. Estas reglas se encuentran principalmente en la "teoría de la forma" (gestalt) que no corresponde detallar aquí.
Lograr una buena información recurriendo principalmente al lenguaje visual -es decir, a la expresión icónica- auxiliado por el lenguaje verbal para aportar precisiones no visualizables es el objetivo de la disciplina infográfica que, a nuestro entender, requiere de un aprendizaje específico, especialmente con miras a su aplicación en el campo periodístico.
A partir de sus diferentes códigos, el lenguaje icónico permite múltiples combinaciones de formas para lograr su fin de representación. Para informar, se abren múltiples alternativas expresivas que podemos agrupar en unos pocos modelos o estilos básicos. La distinción de tipos o estilos que realizamos aquí se estableció a partir de la recopilación de numerosos ejemplos tanto nacionales (chilenos) como extranjeros (de agencias) y de un rápido análisis de las fuentes de las técnicas de trabajo utilizadas por los grafistas, entre las cuales podemos destacar la cartografía, la estadigrafía y el lenguaje de la historieta (cómic). En una síntesis final mostramos cómo entendemos la derivación de los diversos tipos de infógrafos a partir de las principales formas que puede revestir el "lenguaje visual".
El resultado del reemplazo de barras de histogramas -como visto antes- por pictogramas, aunque tiene el mismo contenido informativo que una tabla estadística, es obviamente mucho más "sugestivo": más fácil y rápido de captar y de memorizar, cumpliendo el objetivo de la infografía. Permite incluso ahorrar un título (aunque no se acostumbra tal ahorro), lo cual no sería factible en caso de usar un estadígrafo (diagrama) tradicional dado que éste es aún más abstracto (vea el ejemplo). He aquí una de las ventajas de combinar códigos: diagrama + pictograma. Este tipo de combinación es el más importante que nos ofrece la infografía.
El diagrama infográfico es un primer "estilo" infográfico.

Entre los infógrafos que publica la prensa, podemos encontrar ejemplos en que el texto sigue siendo el más importante, acompañado de pictogramas o iconemas que lo ilustran. Se han de considerar como infógrafos -aunque irregulares (por no decir malos)- por su aspecto general: unidad visual determinada por un marco rectangular, en que hay contenidos verbales e icónicos, pero el texto no sigue los principios habituales de secuencia discursiva única.
Proponemos llamarlos "iluministas", por referencia al estilo de los manuscritos de la Alta Edad Media que incluían ilustraciones dentro del texto, sea mediante recuadros sea utilizando la forma o el fondo de alguna letra inicial.

Los mapas económicos (producciones locales, industrias, etc.) y temáticos (turismo, etc.) aparecen como otra fuente de la infografía, ya que también introdujeron -desde hace tiempo- la combinación de iconemas (mapa propiamente tal y pictogramas) con texto.
Hay infógrafos de hoy que son una mera aplicación de la técnica cartográfica: usan el mapa, seleccionan los pictogramas que vienen al caso y agregan el texto mínimo necesario para la correcta interpretación.
Los anteriores infógrafos requieren habitualmente que les acompañe un texto fuera de su propio marco, sea como "pie de foto" sea como nota periodística.
La infografía va hoy más allá: permite que el "pie de foto" entre en el marco del icono, transformándose en lo que debemos llamar "texto de anclaje". Así, una buena construcción verbo-icónica puede reemplazar el "lead" periodístico tradicional.
Con esta modificación estilística queda conformado el modelo más completo -aunque no más complejo- de infógrafo, que podemos llamar de "1er nivel". Se compone básicamente de: título, texto de anclaje e ilustración (que puede contener palabras identificadoras, como en los mapas, y contener recuadros).
Podemos construir un icono en el cual el texto se transforma en una parte dinámica del infógrafo, tal como ocurre en las historietas (cómic). Esto hace innecesario un texto periodístico explicativo separado en que se relate el acontecimiento o se adjunten descripciones.
Es lo que proponemos llamar "Infógrafo de 2º nivel", el cual cumple el objetivo ideal de la infografía periodística: informar rápida y cabalmente, en un espacio reducido, sin necesidad de otro texto.
Hemos visto aparecer este tipo de construcción gráfica en 1991 en cuadros de la agencia Reuter. El que adjuntamos aquí es de producción nacional (en el que, por cierto, algunos detalles podían mejorarse).

A los modelos anteriores hemos de añadir, finalmente, el caso de cuadros infográficos más complejos, con abundante información, que no respetan la regla de máxima economía de componentes (los "7+-2" de George Miller) ni siquiera en lo estrictamente gráfico: se trata de cuadros que pretenden resumir un conjunto de informaciones acerca de una secuencia histórica, un proceso o una situación dada. Se usan en forma menos frecuente y son más típicos, en principio, de los cuerpos de reportaje ya que son más acordes con el estilo periodístico de estos.

(Mercurio, 9-3-91)
Los puntos de partida del desarrollo de la infografía son por lo tanto tres: los estadígrafos, la cartografía y la historieta.
Esto también puede ser expresado gráficamente del siguiente modo:

En resumen, podemos definir el infógrafo como UNA UNIDAD ESPACIAL EN LA CUAL SE UTILIZA UNA COMBINACION (mezcla) DE CODIGOS ICONICOS Y VERBALES PARA ENTREGAR UNA INFORMACION AMPLIA Y PRECISA, PARA LO CUAL UN DISCURSO VERBAL RESULTARIA MÁS COMPLEJO Y REQUERIRIA MAS ESPACIO.
Se diferencia esencialmente de los códigos verbo-icónicos tradicionales (como la cartografía) por la mezcla de códigos icónicos (pictogramas, señales, etc.) y la inclusión y el tratamiento de textos de manera parecida a las historietas. Se produce en cierto modo una fusión de los tipos verbales e icónicos de discursos y no sólo yuxtaposición de componentes.
FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO DE LATINA EN BIBLIOGRAFÍAS:
Nombre del autor, 1998; título del texto, en Revista Latina de Comunicación Social, número 12, de diciembre de 1998, La Laguna (Tenerife), en la siguiente dirección electrónica (URL):
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