Revista Latina de Comunicación Social 21 – septiembre de 1999

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
Depósito Legal: TF-135-98 / ISSN: 1138-5820
Año 2º – Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
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Orígenes y desarrollo de la televisión por cable en los Estados Unidos y España. ¿Caminos bacheados hacia una autopista común?

(3.362 palabras - 7 páginas)

Lic. Emilio Fernández Peña ©

Facultad de Ciencias de la Comunicación - Universidad del País Vasco

puafepeer@lg.ehu.es

La televisión por cable no es una innovación técnica en sí, sino que utiliza varios inventos ya existentes: las antenas que permitían captar las señales electromagnéticas de la televisión hertziana y el cable coaxial que había sido utilizado por primera vez para el envío de mensajes telegráficos submarinos. El cable ha sido tradicionalmente un modo de distribución de imágenes en movimiento y actualmente se está convirtiendo en el canal por el que discurren servicios integrales de telecomunicación: datos, imágenes y voz. Por ello, hablar de televisión por cable hoy es hacer referencia a tan sólo uno de los servicios que ofrecen los operadores de telecomunicaciones por cable.

El presente trabajo no pretende trazar un recorrido exhaustivo en la historia de la televisión por cable en España y los Estados Unidos, sino que intenta colocar frente a frente tres momentos, a nuestro juicio claves, en su devenir: los orígenes, la madurez con la consolidación del cable como fuente propia de programación y el estado actual de la convergencia.

1. LOS EE.UU Y ESPAÑA: EL MITO DE LOS ORÍGENES

La historiografía tradicional del cable (casi siempre norteamericana) señala que el primer sistema de cable fue creado en los Estados Unidos. Sin embargo, una reciente publicación (Southwick, 1999: 10) asegura que probablemente el primer sistema de cable de la historia fue construido en el Reino Unido, donde varias empresas ya instalaban antenas comunitarias antes de la segunda guerra mundial para recibir las recién inauguradas señales de la BBC.

Como la televisión por cable no es una innovación que haya tenido que ser patentada, resulta muy difícil determinar el pionero de este sistema de distribución en los EE.UU, país en el que ha alcanzado un mayor desarrollo con 64,48 millones de abonados (Cableword, 1998a: 4). Los pioneros del cable en los Estados Unidos fueron en su mayoría vendedores de televisores y antenistas que veían en el cable un modo de mejorar la recepción de los canales de televisión hertziana en aquellos lugares situados en zonas de condiciones orográficas accidentadas. La mejora de la calidad de imagen y el aumento de la oferta, al añadir emisoras de otros lugares, supuso para estos pioneros una mejora apreciable en las ventas de televisores y un aumento del número de antenas instaladas.

Durante más de veinte años la literatura popular y los historiadores de la comunicación consideraron a John Walson como el promotor del primer sistema de cable en EE.UU en 1948, basándose en una narración que el propio Walson realizó muchos años después. Un reciente trabajo (Parsons: 1996) destaca la falta de pruebas documentales de esa afirmación y apunta algunas contradicciones en la historia narrada en su día por el propio Walson. Según el citado trabajo, sí existe en cambio documentación de las actividades de Parsons en Astoria en 1948 y de Tarlton en Lansford en 1950. Al mismo tiempo que estos dos pioneros, o incluso antes, muchos otros en diferentes lugares de los Estados Unidos y del mundo han podido utilizar las mismas técnicas que los citados pioneros para la mejora de las condiciones de recepción.

Este modo de distribución de televisión alcanza cierto éxito en los primeros años cincuenta. Entre 1950 y 1955 se produjo un gran crecimiento en el número de sistemas de televisión por cable al pasar de menos de una docena a 400. El número de abonados desde los inicios de la década pasa de los 14.000 a los 550.000 en 1955. Este crecimiento del cable acompaña la expansión del número de cadenas de televisión en el país. En estos primeros tiempos, un sistema de cable tipo emitía dos o tres canales de televisión por los que cobraban tan sólo el precio de instalación. El concepto del cobro mensual surge años después cuando algún empresario avispado ve en el cable no sólo el modo de vender más televisores e instalar más antenas, sino un negocio en sí mismo.

2. LOS VÍDEOS COMUNITARIOS: ALGO GENUINAMENTE ESPAÑOL

La regulación e impulso de los servicios de televisión por cable en España describe una sucesión de tentativas infructuosas que se inician con la década de los setenta y no comienzan a resolverse hasta diciembre de 1995, momento en que se aprueba la Ley de Telecomunicaciones por Cable. Las primeras noticias públicas sobre la televisión por cable en España aparecen a principios de 1970 (García, 1996: 18). En marzo de 1970, el Ministerio de Información y Turismo saca a la luz una orden sobre señal por cable y señal de televisión por circuito cerrado, pero el tema se queda sólo en esa medida durante dos años. En agosto de 1972, Adolfo Suárez, por entonces director general de Radio y Televisión (DGRT), y Antonio Barrera de Irimo, presidente de Telefónica, firman un acuerdo para implantar el primer servicio de televisión por cable en España. Telefónica se encargaría del tendido de la red de cable y Televisión Española de la producción de los contenidos. Según el citado acuerdo, estaba previsto comenzar a emitir en pruebas en agosto de 1973, en un área de ocho kilómetros cuadrados de Madrid y posteriormente extender los servicios a otras ciudades como Barcelona, Valencia o Bilbao. El inicio de las actividades parecía inminente. El BOE del 15 de mayo de 1974 publica un decreto que regulaba la instalación en inmuebles de sistemas de distribución por cable. Sin embargo, se produce un nuevo parón hasta septiembre de 1975, momento en que se firma un nuevo acuerdo entre Telefónica y la DGRT en el que se señala que han sido superadas las dificultades que dieron lugar al retraso y Telefónica se compromete a entregar las redes en enero de 1976. El difícil momento político que vive en esos momentos España da al traste con este proyecto en el que el rotativo El Imparcial desvela que han invertido 3.000 millones de pesetas.

El antecedente de los actuales operadores de cable en España lo constituyen los llamados vídeos comunitarios, que surgen principalmente en Andalucía y Levante a principios de la década de los ochenta. Un vídeo comunitario (Álvarez e Iwens, 1992: 53) es "la instalación que permite a varias familias vecinas el acceso al visionado de un programa a través de un magnetoscopio conectado a una antena colectiva de una comunidad". El fenómeno llegó a alcanzar tal importancia que a finales de 1988 se estimó la existencia de 1.000 vídeos comunitarios. Álvarez Monzoncillo e Iwens barajan como razones del surgimiento de este sistema de distribución los elevados costes de los reproductores de vídeo que en la época alcanzaban las 100.000 pesetas, el déficit de ficción existente en la oferta televisiva y la crisis económica estructural.

Una parte de estos vídeos comunitarios se fueron transformando en operadores de televisión por cable a partir de la segunda mitad de los años ochenta. El cable que unía inicialmente a varios vecinos de un mismo portal cruzó la calle para conectarse con las viviendas colindantes y, poco a poco, esa red se fue extendiendo. Si en un inicio se emitían sólo películas de vídeo, a finales de la década se añaden al menú las televisiones privadas y emisiones en lenguas foráneas captadas a través de antenas parabólicas. Las imágenes, por tanto, provienen de un magnetoscopio, de una antena convencional y de una parabólica y ya no sólo se transmiten a los vecinos de un mismo edificio, sino que la red cruza la calle. Por tanto, podemos hablar de un modesto sistema de televisión por cable.

El sistema de cable más antiguo de España del que existe documentación data de abril de 1970 (1), una red instalada en la localidad mallorquina de Ferreries, que comenzó a emitir en abril de ese año . En marzo de 1996 contaba con 691 abonados. Estas primeras instalaciones, que surgen con la finalidad de mejorar la recepción de los canales convencionales, en muchos casos están patrocinadas por los ayuntamientos de las localidades.

Redes más antiguas de España en funcionamiento en 1996.

Nombre

Localidad

Comienzo de emisiones

Red de TV por Cable Ferreries

Ferreries (Mallorca)

Abril de 1970

Teledistribuciones Constantina

Constantina (Sevilla)

1980

Telesko Udal-Telebista

Eskoriatza (Guipúzcoa)

1982

Canal 4 TV

Morón de la Frontera (Sevilla)

1982

Ayuntamiento de Vilada

Vilada (Barcelona)

1982

Ayuntamiento de Legorreta

Legorreta (Guipúzcoa)

1983

Lora TV y vídeo

Lora del Río (Sevilla)

1983

Sevilla Sist. de Cable

Sevilla

1985

TV Cable Selva

Selva ( Baleares)

1985

Fuente: Elaboración propia. Expedientes depositados en Licencias en la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones

De vuelta a los Estados Unidos, el cable durante los veinte primeros años es un fenómeno de pequeñas localidades. Hasta finales de los años 60 no se introduce en las grandes ciudades, todavía como un medio para la mejora de las condiciones de recepción. En Nueva York se calculaba que a mediados de la década de los 70 medio millón de hogares captaban con interferencias las señales hertzianas de televisión.

La llegada del cable a las grandes urbes comenzó a preocupar a las grandes cadenas hertzianas. Una de las primeras medidas fue presionar en círculos políticos para que definitivamente se aprobase una legislación que restringiese las operaciones de los operadores de cable. Este hecho estimula la producción de contenidos locales, que culminará en una opulencia de contenidos tras la utilización de los satélites como lanzaderas de los canales a las cabeceras de los operadores de cable.

3. EL SATÉLITE COMO SUSTENTO DEL CABLE: EL NACIMIENTO DE HBO

La llegada del cable a las ciudades fue el impulso definitivo para la transformación del cable en una fuente de programación propia y diferenciada. El cable deja de ser un canal de transmisión de las cadenas hertzianas y se convierte en productor de contenidos nuevos. Los gestores de los operadores de cable de Nueva York habían planificado crear un canal basado en el deporte y las películas para lo que contactaron con un directivo de la empresa Time-Life. Así nace HBO, el primer canal de pago del mundo, el 8 de noviembre de 1972, una fórmula que sería emulada años más tarde por Canal + con un gran éxito.

Sin embargo, la verdadera expansión de la programación específica para cable no se produce hasta la utilización de los satélites para la transmisión de canales de televisión a las cabeceras de cable. El pionero fue HBO, que inaugura sus emisiones por satélite el 30 de septiembre de 1975. A esta idea pionera le siguen otros nuevos canales y la expansión no se deja de producir desde mediados de los 70 hasta nuestros días. El cable se convierte en una fuente de programación especializada y exclusiva, lo que para el máximo responsable de la RCA American, Andrew F. Inglis, en 1982 había supuesto una revolución:

"Me parece que no puedo citar otro desarrollo en la historia de las telecomunicaciones comparable a la relación sinergística y dramática entre la televisión por cable y los satélites (...) El concepto de cable y el mecanismo de distribución del satélite se han fundido perfectamente para crear un sector que en seis breves años ha revolucionado el concepto de esparcimiento doméstico". (Norwood, 1996: 57).

4. ESPAÑA: LA HORA DE LA VERDAD

En España se suceden desde 1992 los anuncios de que se aprobará la legislación del cable. Desde ese momento, grandes empresas de medios de comunicación, compañías eléctricas, bancos e instituciones públicas comienzan a mover piezas y crean consorcios para invertir en un negocio en el que se preveían ambiciosas inversiones y pingües beneficios a medio y largo plazo. Junto a estos consorcios continúan operando cientos de vídeos comunitarios y modestos operadores de cable. Así, el panorama del cable en España antes de la aprobación de la ley el 22 de diciembre de 1995 de las telecomunicaciones por cable era el siguiente.

Por un lado estaban unos 650 operadores que fueron fundados a finales de los años 80 como vídeos comunitarios, televisiones locales o ambas cosas a la vez. Contaban con menos de 1.000 abonados de media cada uno y con una red coaxial con un ancho de banda menor a 400 Mhz. Por otro lado, existe un grupo de alrededor de 100 operadores, 27 de los cuales se reunieron en la Asociación de Empresas de Servicios Distribuidos por cable (AESDICA) y que cumplían unos requisitos mínimos en cuanto a calidad de la programación emitida y la situación reglada de sus trabajadores. Su red coaxial era, por término medio, de 550 Mhz de ancho de banda. Los operadores de AESDICA en su conjunto contaban con 80.000 abonados.

Finalmente, se encontraban los consorcios formados por instituciones financieras, empresas eléctricas y grupos de comunicación, la mayor parte de los cuales ganaron los concursos convocados a partir de 1997. Estas empresas nacieron con la finalidad de ofrecer servicios integrales de telecomunicación: imagen, voz y datos. Cuentan con una arquitectura híbrida de fibra óptica-coaxial y hacen uso de un ancho de banda que va entre los 87 y los 860 Mhz.

4.1. De los contenidos temáticos en España

Hasta finales le 1994 los operadores de cable españoles ofrecían los canales hertzianos, contenidos locales y algún canal captado por satélite, en su gran mayoría en lenguas foráneas. Esta circunstancia se rompió a finales de 1994 con el lanzamiento del paquete TPS, meses después de la oferta en castellano de los canales del grupo Turner, Cartoon Network y TNT, y poco más tarde el lanzamiento del paquete Cableantena. Estos distribuidores de contenidos ofrecían canales temáticos de los siguientes géneros: cine, series de televisión, programas infantiles y documentales.

El gran hito para la producción de contenidos temáticos se produce en 1997 con el lanzamiento de las plataformas digitales. Éstas han sido las verdaderas impulsoras de los contenidos multicanales en España, la mayor parte de las cuales ya venden a las redes de cable. Esta expansión de los canales especializados ha sido tan rápida que hoy se puede hablar de una inflación de contenidos multicanal para un mercado como el español, todavía incipiente. Los expertos consideran que es una situación difícilmente sostenible. La producción, empaquetamiento y distribución de nuevos contenidos multicanales conlleva grandes gastos que solamente se pueden amortizar con mercados millonarios, por lo que se prevé que en los próximos meses desaparezcan algunos de esos canales.

5. EL ESTADO DE LA CONVERGENCIA

En los Estados Unidos la Telecomunication Act de 1996 está promoviendo la tan manida convergencia entre telecomunicaciones, informática y televisión y sienta las bases de una liberalización del mercado de modo que las empresas de cable puedan ofrecer servicios telefónicos y las compañías telefónicas tengan la posibilidad de operar con servicios de televisión. Sin embargo, esa convergencia no parece haber pasado del terreno de los ideales. Esto es por lo menos lo que mantienen Emili Prado y Rosa Franquet (Prado y Franquet, 1998: 17) quienes señalan: "Las barreras tradicionales entre las industrias más implicadas, telecomunicaciones, informática y audiovisual son tan fuertes que, a pesar de que los avances tecnológicos suministran las condiciones necesarias para la convergencia, ésta topa con ingentes inercias adversas a su culminación". Otra cuestión que incide en el atraso de la convergencia es que las redes de cable son todavía, en su amplia mayoría, analógicas. Tan sólo 800.000 hogares tenían acceso al cable digital en 1998. (Cableworld, 1998b: 42) mientras que en ese mismo momento 6,1 millones de hogares ya recibía satélite digital.

La ley de las telecomunicaciones por cable en España no llegó hasta el 22 de diciembre de 1995, una pieza legislativa que con sus defectos y modificaciones por las posteriores medidas legislativas regula las telecomunicaciones por cable en su conjunto y no sólo los servicios de televisión, y que ha pretendido ser la ley de las autopistas de la información. En España se está comenzando a tender las nuevas redes, son muy pocos los españoles que cuentan con servicios integrales de telecomunicación. En estos momentos al menos cuatro operadores (Telecable Asturias, RETECAL en Castilla y León y Cable i Televisió de Catalunya) ofrecen servicios integrales de telecomunicación (teléfono, servicios de cablemodem y televisión). A pesar de la tardanza en el arranque del sector, las redes españolas están naciendo con unas características técnicas que les permiten la transmisión de gran número de canales de televisión, servicios telemáticos a gran velocidad y telefonía (red mixta óptica-coaxial, ancho de banda entre 87 y 860 Mhz y canal de retorno).

6. ESPAÑA VERSUS ESTADOS UNIDOS

Los pioneros españoles y estadounidenses del cable son vendedores de televisores o instaladores de antenas que buscaban mejorar la recepción de los canales hertzianos. Muchos de los cableoperadores españoles nacen como vídeos comunitarios que poco a poco se transforman en modestos operadores de televisión por cable.

Tanto en el caso español como en el norteamericano, el satélite coadyuva a la expansión de la programación temática multicanal. En los Estados Unidos ya en los años 70 se inicia la producción especializada destinada exclusivamente a las redes de cable, mientras que en España este fenómeno tiene como año clave 1997 con el lanzamiento de Canal Satélite Digital y Vía Digital. Existe, sin embargo, una diferencia clara: los cableoperadores norteamericanos son productores y empaquetadores de una parte importante de los contenidos que transmiten, mientras que en el caso español los operadores son, por el momento, dueños de una infraestructura de telecomunicación por la que se transmiten los canales producidos por las plataformas digitales o productores independientes, salvo algún caso todavía poco significativo.

No es exacto hablar de retraso español en el desarrollo de las autopistas de la información. Si bien es cierto que el porcentaje de hogares con acceso a redes de cable en España es todavía muy pequeño, en los Estados Unidos donde el cable alcanza a 65 de los 98 millones de hogares, una gran cantidad de las redes son muy antiguas, incapaces de transportar más de 50 canales, servicios telefónicos y datos. Los grandes operadores norteamericanos están invirtiendo miles de millones de dólares en la mejora de sus redes. Sin embargo, opinamos que no se debe caer en el victimismo y hablar del "retraso secular de España". Las nuevas redes de cable españolas reúnen unas capacidades de transmisión mayores que muchas de las nuevas redes de los grandes operadores norteamericanos. Por ejemplo, el mayor operador norteamericano, TCI está gastando en un plan que finaliza el año 2000, 1.700 billones de dólares (Cableworld, 1997: 38) en la mejora de sus sistemas hasta situarlos en los 450 Mhz de ancho de banda, mientras que la mayoría de las nuevas redes españolas cuentan con 860 Mhz. Disponen sin embargo, de una ventaja clara: un mercado de 65 millones de abonados.

BIBLIOGRAFÍA

Cableworld, may 17 de 1997.

"Marketing New Media". Cableworld, 21 september 1998.

Cableworld, october, 26 de 1998.

GARCIA MERINO, José María. "Legislación sobre telecomunicaciones". Cuadernos Jurídicos, 46. 1996. pp. 15-25

NORWOOD, Frank W. "Televisión por cable y satélites". VV.AA. La televisión por cable en América y Europa. López Escobar, Esteban y Bertran, Jean Claude. Fundesco. Madrid. 1996.

PARSONS, Patrick R. "Two Tales of a City: John Walson, Sr Mahonoy City, and the 'founding' of Cable TV". Journal of Broadcasting & Electronic Media. Summer 1996. pp. 354-356.

PRADO, Emili y FRANQUET, Rosa. "Convergencia digital en el paraíso tecnológico: claroscuros de una revolución. Zer: Revista de Estudios de Comunicación. Nº 4, pp. 15-40. Bilbao, mayo de 1998.

SOUTHWICK, T. "The Cable Televisión: The First 50 Years". Suplemento mensual de la revista Cableworld. Enero-diciembre de 1998.

Notas

(1) El Ministerio de Fomento concedió a 433 operadores de cable que estaban operando antes de la aprobación de la ley una autorización para seguir manteniendo su actividad durante tres años. Para ello, funcionarios de este ministerio inspeccionaron uno a uno a esos operadores y tomaron nota de aspectos como fecha de inicio de las actividades, características de la red, su extensión, número de abonados, canales emitidos o cuotas de enganche y mensual. Este investigador ha revisado y anotado esos 433 expedientes y quisiera agradecer las enormes facilidades y la ayuda inestimable del personal de la sección de Licencias de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones.

 * Trabajo presentado en las

VI Jornadas de Jóvenes Investigadores en Comunicación,

celebradas en valencia en abril de 1999.


FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS:

Fernández Peña, Emilio (1999): Orígenes y desarrollo de la televisión por cable en los Estados Unidos y España. ¿Caminos bacheados hacia una autopista común? - Revista Latina de Comunicación Social, 21. Recuperado el x de xxxx de 200x de:
http://www.ull.es/publicaciones/latina/a1999dse/
43va5.htm