Revista Latina de Comunicación Social 26 – febrero de 2000

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
Depósito Legal: TF-135-98 / ISSN: 1138-5820
Año 3º – Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
Facultad de Ciencias de la Información: Pirámide del Campus de Guajara - Universidad de La Laguna 38200 La Laguna (Tenerife, Canarias; España)
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ÁMBITOS Nº 2 - Enero-junio 1999 (pp. 23-37)

Dimensión audiovisual del idioma

Dr. Mariano Cebrián Herreros ©

Catedrático de Información Audiovisual de la Universidad Complutense de Madrid

Las diversas formas que adquiere el idioma a lformar parte del nuevo escenario audiovisual es el núcleo central de este artículo. No obstante, la visión del profesor Cebrián Herreros no se desarrolla a partir de posiciones lingüísticas sino comunicacionales. Como el autor indica, "se trata de analizar la flexibilidad del idioma para adaptarse a los requisitos impuestos y a la vez la aportación que ofrece para resaltar los procesos comunicativos ".

El idioma evoluciona en dos líneas paralelas, aunque con ciertas interrelaciones y cruces: en la comunicación oral y en la comunicación escrita. A lo largo de la historia han existido innovaciones expresivas que buscaban obtener unas significaciones que fueran más allá de la propia del vocablo, bien mediante representaciones peculiares como la de la poesía visual con todo tipo de configuraciones espaciales, o bien mediante la incorporación de modificaciones fonéticas que aportaran una expresividad añadida como los ritmos, las rimas y las figuras retóricas sonoras.

La innovación técnica introduce nuevas dimensiones que abren la significación de los vocablos a otros ámbitos expresivos. Los estudios sobre el lenguaje coloquial han destacado el valor de los contextos, de cada situación particular y de las distancias englobado en el marco de la proxémica, así como los valores visuales de gestos, miradas, expresividad corporal que han sido integrados dentro de la kinésica. Estos trabajos resaltan el cambio que produce el contexto omnisensorial y más destacadamente el contexto audiovisual natural del entorno en la comunicación oral. Es una profundización en la línea de la literatura oral, de la gramática coloquial. Los medios de comunicación clásicos como el cine, la radio y la televisión han recogido y han añadido otras peculiaridades al asociar el lenguaje oral con más frecuencia, el lenguaje escrito a combinaciones con otros sonidos y con otras imágenes y sometido, en suma, a un contexto audiovisual técnico.

El planteamiento que voy a efectuar en mi exposición se centra precisamente en las nuevas dimensiones que adquiere el idioma al incorporarse a la expresividad de los medios de comunicación tradicionales y de los nuevos medios y servicios audiovisuales. Las palabras cristalizan en sonidos y en imágenes y adquieren valores semánticos añadidos. Las palabras aparecen dentro de la composición espacial de las pantallas electrónicas en solitario o unidas a otras representaciones gráficas fijas o en movimiento y sonidos con objeto de ofrecer diversas informaciones en las que cada componente se flexibiliza y se adapta a las interrelaciones con los demás para transmitir un significado global por encima de la significación de cada componente.

No pretendo agotar todas las posibles variantes, sino sólo trazar un esquema de aquéllas que ofrecen mayor interés para su análisis. La perspectiva desde la que abordo la cuestión no es tanto la del lingüista cuanto la del comunicólogo que observa y analiza el acto comunicativo que se produce en las nuevas técnicas de forma global, es decir, en el proceso de interacción expresiva que se produce en el idioma en sus relaciones con sus nuevas dimensiones expresivas y técnicas.

Se trata de analizar la flexibilidad del idioma para adaptarse a los requisitos impuestos y a la vez la aportación que ofrece para resaltar los procesos comunicativos; de los requisitos y de las aportaciones emergen nuevas formas de comunicación como las que se configuran en los logotipos, asociaciones cromáticas, presencias intermitentes, estructuras espaciotemporales según los formatos de pantallas electrónicas, interactividad, asociación con otras palabras como en el sistema de hipertexto o con otros conceptos, imágenes y sonidos como en los sistemas de multimedia (1).

1. Modificaciones en el sistema expresivo audiovisual

El nuevo universo técnico provoca cambios en los sistemas expresivos convencionales y genera otros nuevos. Desde una perspectiva comunicativa y creativa pueden concentrarse -en torno a los tres sistemas expresivos de mayor penetración social: lo escrito, lo visual y lo sonoro, bien de forma separada o bien de forma integrada. Según esta doble dimensión pueden establecerse cinco grandes vías de análisis:

1) La escritura en las pantallas electrónicas, con especial referencia a los sistemas de teletexto y videotexto.

2) Lo escrito-icónico, con hincapié en las representaciones tipográficas, topográficas y logotipos.

3) La escritura convertida en imagen mediante la infografía.

4) Los sonidos, con su especial plasmación en los fonotipos y su conversión en escritura, y viceversa, mediante ordenadores.

5) Lo audiovisual o audio-escrito-visual como plena integración de los diversos componentes expresivos cuyo mayor desarrollo puede encontrarse en la actualidad en el vídeo interactivo, en los sistemas interactivos multimedia y en las redes interactivas de multimedia con sus correspondientes dimensiones de hipertexto y de hipermedia.

Estos sistemas dan origen a nuevos lenguajes. Analicemos primero las modificaciones en los sistemas expresivos tradicionales y luego comprobemos su formalización en algunos desarrollos comunicativos avanzados como el vídeo interactivo, el hipertexto y el hipermedia y los sistemas interactivos multimedia presenciales y redes interactivas multimedia.

1.1. Visualización de la escritura

En la escritura se aprecian profundas transformaciones. Los procesadores de textos aportan la movilidad de bloques, la combinación de párrafos, la actualización y limpieza permanente y el acceso a diccionarios de palabras con todo tipo de sinónimos para una selección del vocablo exacto y enriquecedor; el escritor controla y domina su lenguaje e incluso el proceso de edición gracias a los sistemas autoeditores. La poesía visual de otros tiempos encuentra en el ordenador actual el sistema preciso para organizar la composición visual de las palabras y de los versos; con el autoeditor el escritor decide personalmente todos los rasgos significantes que plasmen su idea y su universo creativo. Son posibilidades que para su ejecución exigen al escritor una cierta tecnificación. El papel es reemplazado por el soporte informático.

La mayor repercusión del ordenador sobre la escritura es la de la organización del pensamiento por bloques. Se trata de unidades que pueden desplazarse de un punto a otro y que establecen nuevas modalidades en las transiciones y en los relacionantes lingüísticos.

También cambia la forma de acceso a los textos gracias a la interactividad tanto in situ como a distancia a través del teléfono. Precisamente esta dimensión abre la escritura a los procesos creativos telemáticos mediante la participación de diversos autores, cada uno de los cuales incorpora su parte narrativa dentro de un continutim preestablecido.

En las agendas electrónicas la escritura se adapta a la forma de tomar notas con un número determinado de caracteres y en escasas líneas; somete el pensamiento a una expresividad concentrada.

El teletexto y el videotexto se basan en la codificación alfanumérica y gráfica con visualización en una pantalla electrónica que somete la escritura a unas restricciones inexorables de número de líneas y número de caracteres por línea y que marcan su configuración. Ambos sistemas requieren una semiótica nueva la cual comporta, por un lado, elementos comunes con los "lenguajes vecinos" de escritura y grafismo y, por otro, con los "lenguajes vecinos" visuales. El teletexto y el videotexto se definen tanto por unos significantes como por otros. Es un lenguaje de representación electrónica visual de la escritura. La escritura está sometida a una legibilidad y claridad. Se trabaja con colores e intensidades lumínicas e intermitencias para añadir determinadas significaciones y connotaciones.

Como toda estructura espacial, el videotexto y el teletexto configuran su información conforme a una tipografía propia que cubre una amplia gama de recursos:

a) El tamaño de las letras y números conforme a las exigencias de legibilidad y valoración de unos textos sobre otros.

b) Formas y estilos de letras. El teletexto y el videotexto ofrecen la posibilidad de generar caracteres con, formas distintas e incluso variantes para que se adecuen a las exigencias de los caracteres de otros idiomas. Problema peculiar plantean las grafías cirílicas, árabe, china o japonesa que los sistemas de teletexto tratan de resolver para penetrar sus equipos en los mercados correspondientes.

c) El color. Incorpora una gran riqueza de recursos para diferenciar unas noticias de otras y dentro de la misma noticia unos datos sobre otros. Los colores introducen a veces elementos de connotación positiva o negativa respecto de determinadas palabras que están más allá de su significado.

d) La topografía permite componer la escritura de múltiples maneras en la pantalla. De hecho, cada canal de teletexto presenta la organización visual de la información dentro de la pantalla de manera muy diferente. De esta manera la escritura, además de su peculiaridad de lectura lineal, incorpora la percepción visual según los puntos de interés con que esté configurada la pantalla.

e) También interesa resaltar la función de las intensidades y, a veces, las intermitencias lumínicas utilizadas para reclamar la atención urgente del lector o solicitar su interés por unas palabras claves.

De todo ello se desprenden diversas variantes de semiotización: Semiótica de las interrelaciones de la escritura y gráficos, semiótica de las relaciones entre las imágenes televideotextuales y la escritura alfanumérica electrónica, semiótica de las interrelaciones de teletexto y videotexto con imágenes convencionales de televisión por su presencia simultánea en la pantalla del televisor, semiótica de las interrelaciones de las subtitulaciones de teletexto y videotexto con las imágenes convencionales de televisión, semiótica del teletexto y videotexto en relación con la presencia/ausencia de sonidos.

1.2. Lo escrito-icónico

La palabra escrita adquiere una configuración icónica. Se convierte en imagen. Además de sus rasgos denotativos adquiere otros connotativos

La tipografía y grafismo de la prensa han adquirido dinamismo, variedad y riqueza de matices gracias al ordenador; ha conseguido una visualización global que lleva a concebir las páginas de los periódicos o de las revistas como imágenes integradoras de elementos gráficos y escritos; hasta la palabra escrita se convierte en imagen gracias a la cabecera y a la tipografía

Esta conversión del idioma en imagen ha permitido desarrollar un mundo nuevo de simbolismos que en parte aparecen aislados pero con frecuencia van unidos. Me refiero al campo de la señalética considerada de forma aislada o en combinación con la palabra escrita o incluso la palabra convertida en imagen. Es el paso intermedio de la escritura hacia la imagen de la identidad corporativa.

Precisamente de esta tendencia de la escritura a convertirse en imagen nacen las imágenes corporativas, los logotipos y fonovideotipos de las empresas e instituciones en todas sus variantes y modalidades; se busca el impacto visual y sonoro. Asistimos al nacimiento de un inmenso campo de la creatividad artística en la que confluyen diseñadores, ilustradores, cartelistas, logotipistas y un número elevado de especialistas. En esta dimensión de la escritura surge algo nuevo que está por encima de la imagen y del idioma.

La identidad corporativa o institucional tal como se concibe en la actualidad está compuesta por el nombre de la institución o empresa que la designa directamente.

El logotipo designa una realidad que está más allá del significado de la palabra, sigla o acrónimo elegidos. El logotipo se semantiza y se semiotiza para simbolizar una realidad nueva. El logotipo añade a la capacidad identificadora del nombre como signo verbal su versión visual -gráfica- para incorporar nuevas capas de significación. El logotipo aparece como un refuerzo de la diferencia respecto de otras entidades.

Además del nombre y del logotipo algunas identificaciones incorporan los imagotipos, es decir, elementos simbólicos que caracterizan de determinada manera de escribir, por ejemplo, la "T" de Telefónica.

1.3. Imágenes técnicas

La transformación mayor aparece en la presencia de nuevas imágenes. La cultura icónica nos había acostumbrado a las imágenes pictóricas, fotográficas, cinematográficas, videográficas y televisivas; ahora el ordenador, además de aportar el tratamiento y transformación de las anteriores, aporta otras nuevas. Es el nacimiento del mundo de la infografia.

La infografía aporta nuevas dimensiones al idioma. La palabra escrita adquiere su plena configuración visual. Llega a confundirse en algunos momentos con la imagen. Uno de los mayores desarrollos puede apreciarse en las transformaciones de la escritura en las cabeceras de los programas de televisión en dos o en tres dimensiones. Ya no se trata sólo de un logotipo tradicional, sino de todo un sistema audioescritovisual elaborado mediante tratamiento informático. La escritura adquiere movimiento, volúmenes, colores, formas en continua transformación, retorcimiento sobre sí misma, intensidades lumínicas y, en suma, muestra diversas configuraciones icónicas, se transforma en imagen.

De este modo, la palabra se eleva al cuadrado; además de su significación directa adquiere los valores de toda imagen hasta hacernos dudar sobre si estamos todavía en el mundo de la lengua o en el de las imágenes. Se trata de una fusión que abre nuevos campos de estudio que aborden la cuestión de manera integral y no por separado, si no se quiere perder la propia esencia del objeto analizado.

1.4. Transformaciones de la expresión oral y demás sonidos

Una cuarta vía de nuevas dimensiones del idioma es la que está aportando la fonomática o acusmática. A los recursos sonoros tradicionales de la palabra oral, música, efectos especiales o ruidos y silencio, se añade una doble dimensión: la transformación informática de los sonidos articulados y la generación d nuevos sonidos por la técnica. En el primer campo tendríamos los sonidos idiomáticos tratados mediante diversas transformaciones y los sonidos disociados para efectuar también otros tratamientos. En el segundo se abarcan los sonidos sintetizados. Junto a esta transformaciones los ordenadores aportan otro filón de nuevos sonidos. Los de los ordenadores parlantes.

La innovación técnica aporta la posibilidad de modificar las características de los sonidos. Puede alterar las peculiaridades de graves o agudos a gusto de los usuarios creadores o consumidores, modificar la intensidad, acelerar la cadencia hasta construir nuevos ritmos y nuevos sistemas narrativos fonéticos en los cuales se pierde el mensaje concreto, pero permanece la denotación por vía fonética como sucede con los ritmos de las transmisiones en directo de la radio con independencia de que se conozca o no el idioma.

El ordenador, unido a estos otros procedimientos electrónicos de registro y reproducción, genera nuevas transformaciones medidas con toda exactitud. La incorporación de filtros permite variar las frecuencias, superponer conversaciones, crear ambientes de manifestación verbal, etc. La modificación de mayor transcendencia para la palabra será la producida por los ordenadores parlantes; no se trata ahora tanto de las traducciones habladas automáticas cuanto de la posibilidad de transformar discursos escritos en sonidos metálicos, en palabras, y viceversa, convertir la palabra humana en escritura; tanto una variable como la otra podrán realizarse de forma automática.

Es una de las primeras aportaciones de la tecnología de la inteligencia artificial, que aunque todavía encuentra dificultades para su desarrollo por las variantes fonéticas de cada idioma y de cada usuario, sin embargo, ya existen experiencias avanzadas en español.

Dentro de estos sonidos están produciéndose convergencias, destrucción de fronteras entre unos sistemas y otros. Ya no se trata sólo de la palabra que se convierte en música -palabra cantada-, o de la palabra identificadora de empresas, instituciones, partidos políticos, etc. al convertirse en fonotipos de los mismos al estilo de lo que indicábamos anteriormente respecto de los logotipos de las empresas e instituciones, sino que, gracias a los diversos tratamientos, el sonido humano se aproxima a sonidos instrumentales y viceversa.

1.5. Audiovisual o audio-escrito-visual

Hablamos de audiovisual, pero con ello no quiere relegarse otra realidad cada vez más presente en los nuevos sistemas expresivos a pesar de algunos de sus profetas enterradores, como es la escritura.

Lo audiovisual o audio-escrito-visual supone, por sí solo, una integración de imágenes, sonidos y escritura (fija o en movimiento), además de las modificaciones que se crean en cada uno de los componentes. Pero hay que destacar que cada vez las innovaciones particulares se hacen más complejas y globales al integrarse unas en otras.

En los medios audiovisuales ya no es posible hablar de la informática ni de las telecomunicaciones como componentes aislados. Aparecen con frecuencia unidos y combinados a los procesos tradicionales de producción, registro, tratamiento, difusión y recepción de la información. La función de ambas ha originado la telemática como algo nuevo y superador de sus dos componentes. La aplicación de la telemática a los medios ha dado origen al concepto de telemediática. Todo un mundo en "tica ... " cuyo resultado comunicativo más patente es la interactividad que se genera entre los propios usuarios y entre éstos y las máquinas.

En este proceso interactivo el idioma renueva sus formas tradicionales de diálogo. Al coloquio natural de las conversaciones, o artificial del teatro, cine y televisión, se añade ahora el diálogo producido en interacción con las máquinas. Máquinas que preguntan o que responden según cada situación particular. Se trata de un diálogo mediado y producido por las máquinas entre sí o entre el hombre y la máquina.

El ejemplo más claro y rico de análisis es el que se presenta en el vídeo interactivo. La comunicación interactiva sólo se produce en el momento de la exhibición o realización de operaciones que se deseen efectuar. Cada componente expresivo: palabra escrita y palabra oral e imágenes están registrados en soportes diferentes. Aquélla en el ordenador y éstas en el videógrafo o en el videodisco. Imágenes y sonidos están registrados de forma previamente sincronizada. La escritura y las órdenes de búsqueda y relaciones van por otro lado, por el ordenador. Sólo el programa informático produce la interrelación en cada situación de uso. Se trata de una comunicación aleatoria, según necesidades de los usuarios y que se regenera de forma sincronizada en el instante en que se presenta la imagen y sólo durante ese momento.

Se trata de un diálogo múltiple con diversas posibilidades según propuestas de los textos u opciones escritas con respuestas escritas o audiovisuales, o según propuestas visuales mediante planos o puntos, ventanas coloreadas según las opciones: apertura de puerta, seguimiento de una calle o pasillo con opción a entrar en diversos lugares. La palabra oral y escrita pueden entrar en combinación también con la música y las imágenes. Una música y unas imágenes que tienen que dejar oír las explicaciones orales y dejar ver la escritura a diferencia de lo que ocurre con los otros sistemas audiovisuales lineales.

La escritura empleada puede estar registrada en el videodisco y, por tanto, se trata de algo fijo como las imágenes y sonidos, o en el ordenador y, en consecuencia, con la posibilidad de modificación, o escritura superpuesta en los gráficos en el momento en que se hace la interactividad al teclear para la búsqueda de información.

Existen modelos de narraciones interactivas en los que la palabra oral, junto a la escrita, forman parte de unas estructuras audiovisuales diferentes de las tradicionales de las películas. La escritura interactiva ofrece diversas opciones narrativas de imágenes acompañadas de diálogos orales y de otros sonidos. Obsérvese que no se trata sólo de imágenes sino también de sonidos y con frecuencia de escritura y todo simultáneamente. Desde la perspectiva del creador le permite plasmar la idea de forma más compleja y desde la perspectiva del usuario le pone en la encrucijada de la diversidad de opciones narrativas.

En el vídeo interactivo el idioma se hace táctil. Las pantallas, mediante los adecuados sensores permiten que los usuarios, en lugar de escribir o hablar a la máquina, toquen el recuadro de la pantalla donde existe una palabra clave la cual, al rozarla, abre la pantalla a otras realidades Puede efectuarse también mediante imágenes simbólicas o iconos, pero es frecuente realizarlo mediante la escritura y a veces mediante indicaciones de la palabra oral. En una y otra situación el idioma es el conductor de interactividad del usuario. La pantalla táctil incorpora otra dimensión emergente del idioma cuyos desarrollos todavía son del todo imprevisibles.

11. Nuevas dimensiones expresivas en los sistemas de integración global

En la situación actual el horizonte de las técnicas está marcado por la tendencia a la convergencia e integración global. La informática y la telemática que trabajan con escritura introducen un mundo creativo totalmente nuevo. Un mundo que busca una concreación de autor y destinatario mediante narraciones abiertas para que el destinatario aporte líneas de desarrollo conforme a sus gustos. Se ha creado una literatura interactiva que hoy cuenta ya con múltiples y variadísimas experiencias (2).

Si anteriormente hablábamos de integraciones de diversas técnicas y de convergencias, ahora hay que destacar que la tendencia es la de integrar los sistemas de expresión existentes en un solo soporte, los discos compactos en todas sus variables y modalidades: disco compacto de audio (CDA), disco compacto de vídeo (CD-V), disco compacto interactivo (CD-I), vídeo digital interactivo (DVI), etc. No se trata sólo de una tendencia técnica y expresiva, sino de una nueva dimensión comunicativa.

A finales del siglo afrontamos un nuevo universo de imágenes, sonidos y escritura. Para su denominación se buscan palabras que atrapen la realidad en su totalidad, pero difícilmente se consigue. Las nuevas palabras con el prefijo "hiper ... ", (hiperinformación, hiperimágenes, hipertexto, hipermedia, etc.), o "multi ... " (multimedia, multicanales, etc.) no dejan de ser intentos de búsqueda de una mayor exactitud, pero que la innovación técnica modifica con nuevos matices y desborda la nomenclatura cada vez con mayor celeridad.

Es el nacimiento, entre otros, de los sistemas de hipertexto tanto in situ como a distancia que generan múltiples interrelaciones de términos y de ideas, y de hipermedia que permite la interrelación de los diversos sistemas expresivos: escritura, palabra, gráficos, imágenes fijas o en movimiento. El culmen de estas convergencias se alcanza por los sistemas multimedia que integran, además de los sistemas expresivos citados, los diversos medios: libro, prensa, cine, radio, televisión en el mismo soporte y en la misma pantalla. También en este caso con la doble opción: trabajo in situ y trabajo interactivo a distancia.

2.1. El hipertexto

El hipertexto incorpora un sistema que amplía la escritura, y grafismos de presentación y búsqueda lineales y secuenciales a otras formas tridimensionales de exploración por caudales oceánicos de información. Se ha calificado el hipertexto de "libro poliédrico" en el que la lectura no se efectúa hoja a hoja, como en el libro o en el ordenador convencionales, sino penetrando por cualquier parte y cruzando las hojas. No hay capítulos, sino múltiples áreas y caras de lectura.

En el hipertexto no se hojea el libro, sino que se navega por la información en cualquier dirección. Para no fracturar la lectura se utilizan diversos recursos y formas de paso. Además de las dos dimensiones -hacia delante y hacia atrás- puede efectuarse una búsqueda en profundidad, en una tercera dimensión. Una presión en uno de los múltiples puntos de la pantalla desvela informaciones en torno al término, cita, autor, gráfico, etc. solicitados.

La pantalla no es, pues, sólo soporte de visualización y lectura, sino que se convierte en un espacio de interrelaciones de ideas, de textos y gráficos. Es una manera novedosa de contextualización. El hipertexto relaciona todos los datos existentes sobre un tema. Se pasa de un concepto a otro mediante todo tipo de asociaciones como lo hace una mente humana creativa y, además, según los niveles de profundidad que se desee.

2.2. Hipermedia

El hipermedia da paso a la información de interrelaciones de todo y de cada uno de los sistemas expresivos congregados en lugar de la información de yuxtaposición y de secuencialidad. El sistema no aporta sólo una mayor cantidad de información y una posible interacción compleja (escritura, imagen en sus diversas variantes fijas y en movimiento, palabra oral y demás sonidos, sino que da un giro copernicano al constituirse en si tema de interrelaciones. Es la aproximación a la estructura de una capacidad inteligente en la máquina.

La tendencia convergente de las técnicas de la imagen, sonido escritura desemboca en una integración de los tres subsistemas expresivos.

Cada subsistema se diluye en los otros formando una trinidad unitaria. El resultado no es una suma o acumulación de sistemas significantes, sino una unidad global nueva. Esto exige que el sistema funcione con coherencia e interconexión de los tres subsistemas cada uno con su máxima expresividad. La audioescritovisualidad no es una composición triple. Es una unidad global y coherente, un nuevo mundo significante.

El idioma contrae otro tipo de relaciones. Se abre una nueva dimensión de vinculaciones, de contrastes, de conceptos y, en suma, de todo tipo de asociaciones con los demás componentes icónicos y sonoros.

El hipermedia presenta una estructura secuencial con un montaje que interrelaciona lo anterior y lo posterior con la imagen y demás recursos expresivos presentes en la pantalla. Cada plano mantiene cierta autonomía significativa, pero alcanza su plenitud con el contexto secuencial de los demás, junto al resto de los componentes. El hipermedia ofrece una estructura de malla. Las imágenes son el centro de relaciones secuenciales y no secuenciales o simultáneas. El usuario se sumerge, penetra a través de las imágenes, incluso en el sentido físico visual, mediante los efectos de ventana y de túnel.

El hipermedia gestiona la exposición informativa de manera multidimensional y no sólo secuencial, mediante la narración en el tiempo (imagen en movimiento y sonido), la representación visual en el espacio (imagen fija y escritura) y del discurso que además interrelaciona a ambos.

El hipermedia abre una dimensión comunicativa nueva. Hasta ahora el usuario de la información se había familiarizado con el tratamiento de números, letras y gráficos. En adelante deberá, además, tratar con imágenes en movimiento y sonidos, todo ello con posibilidades de establecer nuevas interrelaciones.

Para la nueva forma de comunicación se necesita otra semiótica. Ya no se trata de la expresividad cerrada de la que cada usuario podía obtener e interpretar según su personalidad, sino que se da el salto a la producción comunicativa de cada usuario. Es una semiótica en la que la dimensión pragmática adquiere máxima importancia al permitir al usuario ser el principal productor a partir de unos datos aportados por el sistema emisor. Y además una semiótica permanentemente abierta a momentos diferentes y a personas distintas. Cada uno efectúa su recorrido en la dirección que desee, en superficie o en profundidad, en secuencia hacia adelante o hacia atrás. Es una lectura abierta a múltiples realizaciones.

La palabra escrita u oral adquiere significados diversos según las diferentes preguntas y contextualizaciones a las que le sometan las imágenes y sonidos. Cada parte de una imagen, cada frase, cada palabra contrae relaciones diferentes con otras.

2.3. Sistemas interactivos multimedia presenciales

El multimedia abre el idioma a relaciones completas y globales con otros sistemas. Ya no es la armonización de la expresión audiovisual con su triple combinación de sonidos, imágenes y escritura, sino la integración de todos los sistemas posibles para su funcionamiento aislado o integrado. Es decir, para que el usuario lea un texto, escuche unas voces, dibuje, anime unas imágenes por separado o mediante la interacción de todos. Pero el multimedia en su sentido pleno se refiere también a la integración de diversos medios en el mismo soporte y, por tanto, con las correspondientes interrelaciones que desee desarrollar el usuario.

Es decir, que un analista pueda tener en diversas ventanas abiertas dentro de la pantalla el texto de una novela con sus correspondientes ediciones críticas, las versiones cinematográficas y televisivas de la misma, la voz del autor con las opiniones sobre unas y otras y las aportaciones de los especialistas sobre el autor o la obra. El usuario puede comparar la visualización de un fragmento fílmico y conocer si el novelista está de acuerdo o en desacuerdo con el tratamiento cinematográfico de su obra y detectar las diversas críticas.

Se produce una plena integración de sistemas expresivos y de medios. Una integración dinamizada por la interactividad y, además, una navegación mediante los sistemas de hipertexto e hipermedia. Es el nacimiento de una dimensión nueva del idioma integrado en otros sisterna y que ya está dando múltiples resultados: narraciones interactivas abiertas; múltiples opciones de recorridos. La novela "Rayuela" de Julio Cortázar no es nada más que un apunte de los derroteros por los que nos llevan la recientes modalidades comunicativas técnicas. El idioma no se pierde, sino que se abre a nuevas interrelaciones y a nuevas denotaciones y connotaciones al entrar en contacto con otros sistemas expresivos.

2.4. Redes interactivas multimedia

Los nuevos sistemas interactivos entre las redes de comunicación forman las redes interactivas multimedia que permiten realizar todo lo anterior a distancia y, en consecuencia, relacionar a usuarios ubicados en lugares diferentes. La tradicional comunicación técnica unidireccional entre emisor y receptor se transforma en comunicación multidireccional. Nace el usuario "emirec" que en unos momentos actúa como emisor y en otras como receptor, es decir, el usuario de diálogo continuo con otras personas mediante las máquinas. No es el diálogo interpersonal directo sino el intercambio de palabras, imágenes, sonidos y escritura tecnificados y con aportaciones de otros sistemas almacenados en bancos de datos.

La dimensión dialógica a distancia mediante la técnica se abre también a la navegación hipertextual y de hipermedia por red. Las abundantes experiencias de teledebates, teleconferencias y correo electrónico escritos, orales y visuales son testimonio de realizaciones concretas. La creación de relatos interactivos escritos o de multimedia entre varios autores o de interacción de un autor con sus "lectores multimedia" abre otra vía de expansión del idioma. Un idioma que frente a los agoreros y pseudoprofetas de su muerte en manos de la técnica, abre su capacidad significativa a unos ámbitos insospechados de comunicaciones y demuestra que tanto al principio, como en la actualidad y en el futuro, siempre estará en el centro la palabra viva del ser humano.

Notas

1 Un desarrollo más amplio de lo que se ofrece en este trabajo puede encontrarse en mi trilogía: Información audiovisual. Concepto, técnica, expresión y aplicaciones, Síntesis, Madrid, 1995; Información radiofónica. Mediación técnica, tratamiento y programación, Síntesis, Madrid, 1995 (2ª edición) e Información televisiva. Mediaciones, contenidos, expresión y programación. Síntesis, Madrid, 1998.

2 Para una ampliación de tales experiencias remito a la tesis doctoral de Orlando CARREÑO RODRIGUEZ -MARBONA que tuve la satisfacción de dirigir: Nuevas tecnologías de la información y creación literaria. Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Filología. 1991.


FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS:

Cebrián Herreros, Mariano (2000): Dimensión audiovisual del idioma. Revista Latina de Comunicación Social, 26. Recuperado el x de xxxx de 200x de:
http://www.ull.es/publicaciones/latina/aa2000vfe
/cebrian.html