ÁMBITOS. Nº 6. 1 er Semestre de 2001 (pp. 211-235)
A propósito de la telefonía móvil / Una reflexión desde la
perspectiva de la psicología individual y social
Dra. María Dolores Otero Castelló ©
Profesora Titular de Ciencias Psicosociales
Aplicadas. Universidad de Sevilla. Médico. Especialista en Psiquiatría.
Psicoterapeuta.
La vida examinada es la
única que merece la pena ser vivida.
Sócrates
Hace poco la revista ne.com, titulaba un editorial: telefonía móvil.
Una nueva era. ¿En lo tecnológico, lo económico, lo social...?. El texto
aclara La madurez de la telefonía móvil, que ha tenido una niñez muy rápida,
está suponiendo y va a suponer aún más en un futuro ya casi inmediato, todo un
cambio fundamental, tanto en las RELACIONES SOCIALES como en el mundillo de los
negocios...(2001:1; las letras en caja alta son mías) ¿De qué forma? ¿Hasta
qué punto? ????. Surgen múltiples interrogantes.
Al abordar este trabajo teórico y reflexivo, asumo dos premisas, fácilmente deducibles del epígrafe elegido, que constituyen las coordenadas que lo delimitan y concretan.
En primer lugar, no me
propongo responder, categórica e inequívocamente, a las cuestiones que, la
telefonía móvil, en su relación con las vertientes psíquicas y psicosociales
del ser humano, puede plantear. Una somera reflexión nos evidencia la
multiplicidad de modelos, teorías, abordajes metodológicos, variables,
contextos, etc., que habría que definir y contemplar, así como las posibles
cuestiones a responder: ¿A quién? ¿Cómo? ¿En qué forma?...
En segundo lugar, aunque
la telefonía móvil, como tecnología que permite la comunicación con cada vez
más insignificantes limitaciones, es el foco de interés prioritario y básico de
determinados campos científicos, a mí me interesa enfocar este estudio en el
instrumento que la operativiza, que la pone, nunca mejor dicho, en la mano y
en la intimidad del hombre, la mujer, el joven, el ¿niño?, el
¿anciano?, (No siendo este orden ni los signos ortográficos en absoluto
arbitrarios): el móvil.
Por ello me decanto por un tratamiento analítico, más vigoroso que riguroso, de aquellos aspectos que he considerado significativos, para poder concluir, si, más que la telefonía móvil en general, en concreto el móvil, por sí mismo, y no sólo como un instrumento más de la edad de la comunicación, constituye o no un factor determinante del devenir personal; no me ocuparé en este trabajo del colectivo, como parece desprenderse de la titulación reseñada.
En resumen, el análisis se
referirá al binomio relacional móvil-persona.
A short time ago the magazine ne.com
Gave tittle to an article in these terms: Mobile Telephony. A new era.
Technologicaly, economically, or socially...?. The text explains The maturity
of mobile telephony, wich has had a fast childhood, is causing and it will
cause in a near future, a deep change, in SOCIAL RELATIONS as well as in the
business world... (2001:1). In which way? To what extent???. Many
questions appear.
Dealing with this theoretical and reflected piece of work, I assume two
premises, which may define the selected topic.
Firstly it is not my intention to give an answer to the questions that
the Mobile Telephony could raise in relation to the psychic and psychosocial
aspects of the human being. A simple reflexion shows the multiplicity of
models, theories, methodological approaches, variables, contexts, etc... That
should be defined and taken into account and questions like: To whon?, How?, In
which way?... sould be answered.
Secondly, even if thew Mobile Telephony, allows comunications with a
very few limitations and it is the main interest of particular scientific
fields, I am interested in focussing this report on the tool that makes that
comunication effective, that gives it to the hand and to the privacy of
men, women, young people, children?, elderly people?, (Order and
spelling-marks are not arbitrary): This tool is THE MOBILE.
For all these reasons, I choose an analytical aproach, more vigorous
than rigorous, to those significant aspects, to be able to conclude, if
specifically, the Mobile, by itself, and not as an instrument more of the
Comunication Era, is or it is not a determining factor of personal evolution.
So, I will not deal with the group, but the relational binomial MOBILE-PERSON.
Palabras claves: telefonía
móvil/Relaciones sociales/Vertientes psíquicas y psicsociales/Binomio
relacional móvil-persona.
Key Words: Mobile telephony/Social relations/Psychic and psychosocial
aspects/Relational binomial Mobile-Person.
En Europa, la telefonía
móvil va a cumplir 19 años. En junio de 1982, Telefónica, tras tres años de
experimentación, inaugura su red de telefonía celular NMT-450. Esta compañía
fue pionera en nuestro continente junto a la de los países escandinavos. La
Conferencia Europea de Correos y Telecomunicaciones (CEPT) crea un grupo de
trabajo encargado de especificaciones y estándares del nuevo sistema de
telecomunicaciones móviles para el ámbito europeo. Telefónica, la primera
operadora española, firma los acuerdos en 1987 y preside la comisión en 1991.
Es, precisamente, al
principio de los noventa cuando se presenta comercialmente la telefonía móvil
en España. Desde hace apenas un quinquenio, los primitivos equipos analógicos
han quedado reducidos a una presencia testimonial, siendo sustituidos por los
terminales digitales que, según se prevé, con la llegada de la nueva tecnología
UMTS (universal mobile telecomunications system) sufrirá la misma
suerte..(ed.cit)
La evolución del número de
terminales en España desde 1994 hasta 2000 se refleja en los siguientes
diagramas. Aunque Javier Conty (director comercial de Sigma Solutions,
consultora de tecnología de la información), en un artículo publicado en la ya citada revista ne.com, cifra la cuantía de terminales en España
en 24.000.000. (2001: 4).


Con respecto a las
previsiones, nos parece ilustrativo lo que aporta el autor citado anteriormente
en el mismo artículo: los usuarios demandan nuevas prestaciones, tales como
acceso a bases de datos y múltiples servicios... Esto es lo que proporciona la
nueva generación de teléfonos móviles, veremos a las personas no solo hablando
mientras se mueven, sino también intercambiando textos, datos, música, fotos, incluso
imágenes en vivo... Las nuevas generaciones de móviles redefinirán nuestros
modos de trabajo y comunicación en los próximos años (art.cit).
Por último, me parece
interesarte incluir una tabla de ordenación de países realizada en función de
un índice elaborado por la consultora Research Associates, valorando su
capacidad para acceder a las redes de telecomunicaciones informatizadas y
generar contenidos, incluyendo 23 categorías.
1. SUECIA 18. TAIWAN 35. MALASIA
2. U.S.A 19. IRLANDA 36. BULGARIA
3. FINLANDIA 20. ISRAEL 37. PANAMÁ
4. NORUEGA 21. FRANCIA 38. SUDAFRICA
5. DINAMARCA 22. COREA 39.
VENEZUELA
6. CANADÁ 23. ITALIA 40.
RUSIA
7. HOLANDA 24. ESPAÑA 41. A. SAUDÍ
8. SUIZA 25. EMIRATOS
ÁRABES 42. BRASIL
9. AUSTRALIA 26. PORTUGAL 43. ECUADOR
10. JAPÓN 27. CHEQUIA 44. MÉXICO
11. SINGAPUR 28. HUNGRÍA 45. TURQUIA
12. GRAN BRETAÑA 29. GRECIA 46. COLOMBIA
13. ALEMANIA 30. POLONIA 47. FILIPINAS
14. HONG KONG 31. RUMANIA 48. TAILANDIA
15. BÉLGICA 32. CHILE 49.
JORDANIA
16. AUSTRIA 33. ARGENTINA 50. EGIPTO
17. NUEVA ZELANDA 34. COSTA RICA
2. El objeto: el
móvil/los móviles
Hace unos 8 años vi por
primera vez el pequeño teléfono. Lo tenía un querido amigo, director en mi
ciudad, capital provincial y autonómica, de una importante empresa de ámbito
nacional. Despertó mi curiosidad, más que por sus cualidades intrínsecas, su
aspecto, color o sonido, porque intuí que estaba accediendo a un nuevo objeto,
en aquel momento asociado a un status de poder.
Cuando sonó, lo sacó del
bolsillo exterior de su chaqueta con cierta dificultad, y casi podría decir que
se justificó por tenerlo: Lo requiero para mi trabajo, y no sé si como
respuesta a una pregunta mía, me hizo saber el elevado coste del artilugio. Los
aspectos técnicos y científicos no fascinaron a una humanista como yo, y para
mi propia vida y actividad no lo consideré necesario ni interesante, y mucho
menos a ese coste, así que durante un tiempo no volví a pensar en ello.
Ese primer móvil, ese otro
tentáculo de la globalización, se ha reproducido exponencialmente, regado, como
si de un gremlin se tratara, por la publicidad al servicio de la sociedad de
consumo y sus estructuras económicas. De ese primigenio móvil hemos pasado a
los móviles, o mejor a mí, tu, su móvil, de diferentes marcas, operadoras,
coberturas, tamaños, prestaciones, colores y precios.
El análisis de los
factores de orden económico, técnico o empresarial que puedan estar en la base
de este fenómeno escapa a los objetivos de este trabajo, y la profundización en
algunas de las categorías psicológicas y psicosociales que emanan del otro
elemento del binomio que nos ocupa, LA PERSONA, la abordaremos más adelante.
Desde la teoría
psicosocial del origen de los afectos:
Que un objeto, entendido
el concepto en toda su amplitud y sin referirnos en lo absoluto a la concepción
psicoanalítica, nos produzca un efecto de atracción: tendencia al
acercamiento, y afecto: mantenimiento del mismo depende, en principio, de
tres factores: la proximidad, la similaridad y la eficacia.
Proximidad: si disfrutamos
de más posibilidades de mantener el contacto con un objeto, es más probable
que descubramos aspectos del mismo, asociados con otros que han despertado en
nosotros actitudes (1) positivas, así como similaridades, salvo que se
establezca una situación de reactancia o rivalidad.
Similaridad: Desde el
punto de vista de la Psicología Social, no es cierto que polos opuestos se
atraen, aquello en lo que reconocemos algo de nosotros mismos tiende a
atraernos.
Eficacia: Aquel objeto que
nos resulta eficaz o con el que nos sentimos eficaces posee para nosotros una
mayor capacidad de atracción.
Evidentemente, como ha
demostrado hasta la saciedad el Conductismo, la experiencia vivida hace que
aquellos objetos con los que se ha establecido una relación de afecto de
valencia predominantemente positiva, den lugar en el sujeto a una actitud hacia
ellos, o hacia otros que aquel perciba como similares en los aspectos significativos,
de carácter positivo en mayor o menor grado.
J. Bleger define: Se
llama aprendizaje o learning a este proceso por el cual la conducta (*) se
modifica de manera estable a raíz de las experiencias del sujeto (2) (1996:
242).
Por último, y asumiendo
los paradigmas del aprendizaje social, las personas no aprendemos solo de lo
vivido y reforzado en nuestro propio e individual devenir, la percepción de los
otros, de las consecuencias observadas o atribuidas de sus conductas, e incluso
las reacciones emocionales de los modelos, al subjetivizarse, pasan a formar
parte de nuestro acervo experiencial. En nuestra cultura hay factores que, a
una mayoría de personas, les despierta una apriorística actitud evaluativamente
positiva, por ejemplo la belleza.
Desde estos
planteamientos, y centrando nuestra reflexión en el objeto de este apartado: el
móvil, podríamos plantearnos cuál/cuáles de estos factores puedan estar
presentes o constituirse en variables, de mayor o menor entidad, influyentes en
el crecimiento acelerado e intenso del número de móviles.
La telefonía móvil se ha
extendido, en dirección centrífuga, del mundo político y económico-empresarial,
al profesional y al familiar; como consecuencia, al menos por la proporción de
géneros en dichas actividades, del mundo masculino al femenino, de los adultos
a los jóvenes y, en número que deduzco insignificante, a los ancianos; de las
grandes urbes al mundo rural y del norte al sur.
En mi opinión, la
experiencia positiva anterior con otros instrumentos de comunicación
interpersonal, y, sobre todo, valores ligados a la EFICACIA, son los factores
más significativos en la aproximación al móvil de la avanzadilla de usuarios
definida anteriormente (3). A estos factores se sumarán, posteriormente, los
valores simbólicos (de estatus, poder, modernidad, etc.) y los mecanismos de
aprendizaje social, haciendo que los círculos de población que necesitan,
desean y finalmente acceden al nuevo objeto de consumo, se hagan más y más
amplios.
3. La persona/la
personalidad
A las 7:30 a.m., llega la
señora que realiza la limpieza en casa, trae su móvil, de tarjeta, solo para
estar localizada por si sus hijos, de 10 y 13 años, la necesitan.
Prácticamente nunca llama
ella, ¿no es suficiente el teléfono fijo para cubrir esa función?.
Cualquier calle. El
mobiliario urbano se ha enriquecido con un nuevo conjunto ornamental formado
por elementos individuales, estáticos y dinámicos, que se organizan y
estructuran en múltiples combinaciones, aparentemente caprichosas: varón
encorbatado, quieto, tenso, con una mano en un oído, el objeto que se supone
sujeta es tan pequeño que apenas se ve, y la otra como taponando el otro; una
chica camina relajadamente mientras mantiene el móvil, coloreado y claramente
visible, casi pegado a su oreja; una señora busca con nerviosismo en su bolso,
que emite una repetida e insistente musiquilla; algunos de los elementos del
conjunto van en su automóvil, con la postura ya descrita y conduciendo con una
sola mano.
Son las 10 de la mañana,
en la cafetería desayunan personas de diversos grupos sociales, edades y
condición. Con los ruidos y sonidos habituales se mezclan distintas y conocidas
composiciones, timbres de variada intensidad y, prácticamente, todos los
presentes buscan en algún rincón de su vestuario o miran al objeto situado
encima de la barra o la mesa.
Con esta introducción
observacional y descriptiva de escenas que, en mi opinión, son comunes y todos
podríamos suscribir, pretendo mostrar, de forma suficientemente ilustrativa, la
necesidad de abordar este apartado eligiendo como unidad de análisis, no la
persona aislada, sino un tipo genérico humano, desde un paradigma muy cercano
a la idea de personalidad básica (4) que surge, por los años treinta, dentro
de ciertos grupos de antropólogos, psicólogos y psicoanalistas, como afirma
H. Carpintero en su colaboración en el Tratado de Psicología Social de Baron y
Byrne (1998: 12): La Psicología del Hombre Masa. Item más, desborda el
propósito y extensión de este trabajo, el análisis exhaustivo de todos los
extremos que abarca el plano psicológico del ser humano, aún considerándolo
desde una perspectiva tipológica (5).
De hecho, lo que he
descrito en la narración introductoria no son personas ni personalidades, son
CONDUCTAS, que en sentido estricto se referirían al conjunto de fenómenos que
son observables o que son factibles de ser detectados, pero, como ya definí en
el punto anterior, asumo el enfoque de J. Bleger: el estudio de la conducta se
hace en función de la personalidad y del inseparable contexto social, del cual
el ser humano es siempre integrante; estudiamos la conducta en calidad de
proceso y no como cosa, es decir dinámicamente. (1996: 27)
Partiendo de los conceptos
definidos de Personalidad Base y Conducta, me sitúo, ante la unidad de
análisis, como el fotógrafo ante el objetivo de la cámara, con la libertad de
realizar su trabajo creativo eligiendo, para lograr la finalidad buscada, desde
la panorámica más amplia hasta el detalle magnificado en un primer plano, desde
la policromía del color al blanco y negro, desde el difuminado a la mayor
definición de imagen.
Antes de comenzar la
sesión fotográfica, propiamente dicha, es necesario tener a punto todo el
instrumental técnico y en nuestro oficio, esos instrumentos son las palabras y
los conceptos, faltando aún por definir, específicamente, los que dan título a
este punto del artículo.
En el lenguaje coloquial
utilizamos con frecuencia las palabras Individuo, Persona, Personalidad; desde
el punto de vista científico hay que definirlas desde un marco teórico
concreto, y darles un nuevo contenido semántico, labor que entraña importantes
dificultades, ya que no siempre se consigue un resultado operativo a la hora de
escribir, explicar o predecir la conducta. Con la pretensión de ser lo más
clara y precisa posible en este punto, que solo pretende fijar los conceptos,
adoptaré la sistematización y definiciones aportadas por E. Ibáñez Guerra en el
capítulo 7 del Tratado de Psicología General de J. Mayor, J.L. Pinillos, E.
Ibañez y V. Pelechano (1989: 241-263):
- Psicología del
Individualismo: Aquella que tiene como objeto de estudio el INDIVIDUO (6). Los
distintos intentos por estudiar al individuo desde un punto de vista científico
van desde las primeras teorías constitucionalistas y/o temperamentales hasta la
actual Psicología del Individualismo, pasando por la psicología Individual de
Adler. El eje a lo largo del cual podemos situar los distintos modelos teóricos
va desde el individuo considerado como sujeto empírico, hasta el individuo
considerado como valor y, por tanto, como origen del hombre y del mundo
social (individualismo). (op. cit: 248).
- Psicología de la
Persona: Aquella que tiene como objeto de estudio a la PERSONA (7). A propósito
de este concepto, E. Ibáñez afirma: Aunque resulta artificial, preferimos
distinguir entre Individuo y Persona porque desde nuestro punto de vista, la
Psicología de la Persona entraña muchos más aspectos que la Psicología del
Individuo. Como señala Robinson (1982), el concepto de Persona hace
referencia a una colección de atributos compartidas por entidades de un cierto
tipo, atributos que no están presentes, al menos en el mismo grado en el reino
animal. De este modo, encontramos que la Persona es realmente la base de una
psicología de la Personalidad preocupada por los atributos -rasgos- que poseen
las personas (op. cit: 254). La autora, siguiendo a Epstein, identifica,
funcionalmente, el concepto de persona con el de self o propium, definido por
Allport como aquello que permite integrar los distintos rasgos y proporcionar
un sentido de unidad interna, tanto del carácter biopsíquico de la persona
como de su carácter social.(op. cit: 255).
- Psicología de la
Personalidad: Aquella corriente psicológica que tiene como objeto de estudio la
PERSONALIDAD (8). Los autores, al acercarse a este concepto, elaboran modelos
generales de cómo se organizan, estructuran, se forman o actúan los elementos
que la componen, pero, en sentido estricto, los Psicólogos de la Personalidad,
a pesar de que este concepto no es asimilable a diferencias individuales, han
conseguido sus mayores éxitos gracias a ellas: Los análisis experimentales
pronto preocuparon a los personólogos, que encontraron en el concepto de
Dimensión la manera de explicarla e, incluso, de predecirla y reducirla. De
este modo, la Personalidad encontró pronto en la correlación y en el análisis
factorial su propia metodología de estudio, lo que la convirtió en una ciencia
más entre las ciencias psicológicas.(op. cit: 260).
En conclusión del Concepto
más globalizador, el INDIVIDUO, pasamos al individuo de la especie humana, la
PERSONA, para concretar con el concepto de PERSONALIDAD, los aspectos psíquicos
del sujeto.
Por tanto, creo queda
suficientemente justificada mi elección del segundo concepto, la PERSONA y el
de Personalidad pero adjetivada: la PERSONALIDAD BASE, lo que las personas
pertenecientes a un mismo grupo social tienen en común por desarrollarse en un
determinado contexto histórico y cultural, donde se manifiestan y se observan
sus CONDUCTAS.
4. móvil-persona: el
contexto
Antes de continuar, dos palabras sobre el contexto ya que, retomando la metáfora del fotógrafo, ese contexto sería el paisaje elegido, al que nos acercamos en un momento determinado y por el que transitan los dos elementos objetos del análisis. Es el escenario que, no sólo cobija el encuentro, sino que lo influye y hasta cierto punto lo provoca y determina.
J. Bleger, en su obra
Psicología de la Conducta, afirma: Para estudiar un fenómeno debemos hacerlo
en función de sus relaciones en un momento dado... Las cualidades de un ser
humano derivan siempre de su relación con el conjunto de condiciones totales y
reales. El conjunto de elementos, hechos, relaciones y condiciones, constituye
lo que se denomina SITUACIÓN, que cubre siempre una fase o un cierto periodo de
tiempo (1996: 40).
Estamos en el periodo de
transición entre dos siglos y dos milenios, con un tipo humano producto de la
cultura occidental moderna, concretamente del S. XX, siendo los sistemas
educativos y las circunstancias sociales y técnicas los factores más decisivos
en su aparición. H. Carpintero identifica a este tipo humano con el hombre-masa
de Ortega, y siguiendo a este autor lo describe: Lo que lo caracteriza es que
reclama con insistencia los placeres; cree tener derechos pero no obligaciones;
al actuar, impone su voluntad con violencia de modo que ésta es ya, en rigor su
única razón... desea el automóvil y goza de él, pero cree que es una fruta
espontánea de un árbol edénico (op. cit: 13).
La situación es un marco,
un paisaje, demasiado amplio, por ello es necesario otros encuadres, que
permitan reducir la panorámica y ganar en precisión, para ello se requiere
enfocar el CAMPO, que no sería más que el conjunto de elementos coexistentes e
interactuantes en un momento dado, es decir el resultado de realizar un corte
hipotético y transversal de la situación delimitando en el espacio y el tiempo
el fenómeno que se estudia. El campo concreto de mi análisis está explicitado
en la introducción, así como los distintos ÁMBITOS (9) que irá recorriendo la
cámara. Es decir, utilizaré un encuadre situacional, a-histórico o sistemático.
5. móvil-persona.
interactuación y motivación social
Hace poco más de un lustro
se podían escuchar las siguientes frases: Sr. B. Le vamos a proporcionar un
teléfono móvil para que podamos estar en contacto cuando esté fuera de la
oficina. Mi empresa no me proporciona el móvil, pero voy a tener que
comprármelo para poder tener mayor libertad de movimientos. María, mira lo
que me he comprado, es lo último de lo último. Hace 4 o 5 años: Mi jefe me
tiene loco, me llama al móvil a cualquier hora, es un poco caro pero no he
podido resistirme. ¡Ah! Pero ¿Tu empresa no te proporciona el móvil?.
Pepe/a no voy/vamos a tener más remedio que comprarme/nos un móvil, así
estaremos más localizados si los niños me/nos necesita/n. Me resisto a tener
que comprarme ese cacharro. Papi, a Marta le han comprado un móvil y sus
padres están encantados porque así la llaman desde el barco. Actualmente: El
niño ha cumplido 14 años y tendremos que comprarle el móvil Felipe enséñame
tu móvil, es aún más pequeño que el mío, qué cobertura tiene.
Te daré los números de
mis dos móviles. La misma evolución podría observarse si se analiza la
evolución de la publicidad.
Aunque, evidentemente, en
toda relación humana está implícita la comunicación, que trataré más adelante
con toda amplitud ya que es el fenómeno nuclear del tema que nos ocupa, en este
apartado trataré de la MOTIVACIÓN para interactuar, ya que INTERACTUACIÓN es un
concepto mucho más amplio que COMUNICACIÓN y, por otra parte, quiero referirme,
específicamente, a la interactuación entre los dos elementos de nuestro binomio
móvil-persona, y difícilmente podría hablarse en este caso de comunicación.
Para interactuar, es
imprescindible entrar en contacto. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cómo? Dirijamos el
objetivo de la cámara a nuestros personajes.
Ya he tratado de las
fuerzas que están en la base de la atracción y el acercamiento. En esos
fenómenos es, la cualidad del objeto -del móvil- para el sujeto, lo que pone
en marcha esos tipos de experiencias y conductas consecuentes; cuando son
necesidades del sujeto los que ponen en marcha aquéllas, se habla de MOTIVACIÓN(10),
enfoco, por tanto, al sujeto, a la Persona.
En el T. I del Tratado de
Ciencias Psicosociales Aplicadas, coordinado por Latorre Postigo ,se encuentra
la siguiente puntualización en lo referente a la definición de Motivación: Dado
que no existe una definición consensuada se puede describir la conducta
motivada en función de sus características distintivas:
- Es propositiva: está
orientada y dirigida hacia una meta que el organismo intenta alcanzar.
- Es fuerte y persistente:
los organismos emplean grandes cantidades de energía para conseguir la meta y
superar los obstáculos.
- Es periódica: muchas de
las conductas motivadas se repiten en el tiempo.
Las conductas de comprar,
pedir y usar el móvil, ¿son conductas motivadas? ¿Qué podemos decir, de forma
más específica, no solo sobre esta motivación en concreto, sino también sobre
si ha sufrido algún tipo de evolución o modificación, desde los primeros
momentos hasta la actualidad?
Parto de la premisa de
que, al nacer la telefonía móvil, ya, la absoluta mayoría, se podría decir que
la totalidad de la población del mundo occidental consideraba el teléfono como
un objeto imprescindible, y la comunicación telefónica había sustituido, en una
proporción muy significativa y con efectos trascendentes sobre las pautas
culturales, al contacto personal, tanto en el ámbito laboral como en el
familiar y social.
Por tanto, en el
principio del móvil ya existía la necesidad del teléfono y éste ya
condicionaba el estilo de vida; estaba presente en los hogares, en los locales
públicos, en los centros laborales y en las calles (los que formaban parte del
mobiliario urbano, fijos y públicos); a veces se buscaba febrilmente una cabina
telefónica o se hacían largas colas ante ellas, aunque aparentemente, no
constituía un desideratum poder hablar en cualquier momento y desde cualquier
lugar; pero, al surgir la posibilidad de hacerlo en la calle, en el coche, sin
colas, sin molestias, privadamente, el hedonista y operativo sujeto de la
Era de la Comunicación, tardó poco en pasar, ante la oferta de la nueva
tecnología, de un no sé dubitativo y curioso a un tengo que, sintiéndose
impelido a poseerlo para cubrir una gama cada vez más amplia y variada de
necesidades.
Aceptando que las
conductas de comprar, pedir y usar el móvil son conductas motivadas, iré un
poco más lejos en el análisis. ¿Existen tipos de motivación? ¿De qué tipos
estamos hablando?
Los motivos se clasifican
en primarios o biológicos y secundarios o sociales. La conducta que analizamos tendría
una base motivacional del segundo tipo, ya que las motivaciones biológicas,
según Madsen, tienen las siguientes características: Una base orgánica,
determinan actos universales de conducta, están determinados por señales
innatas y el organismo tiene que satisfacerlas para conservar la salud y la
vida. Evidentemente la necesidad del móvil no llega a tanto.
¿Qué define los motivos
secundarios o motivaciones sociales? Recurrimos de nuevo al Tratado de Latorre:
Las necesidades sociales son aprendidas y están determinadas por el ambiente
social en el que se mueve el individuo... lo que nos da a entender la
importancia de los mecanismos incentivos en su funcionamiento (op.cit: 341).
Los motivos biológicos
(hambre, sed, sueño) son muy claros y definidos, aunque en la actualidad las
conductas sexuales y las agresivas suscitan un importante debate, pero ¿Cuáles
son las motivaciones sociales? La relación de las mismas y la teoría sobre sus
bases, varía según los autores que se consulten, pero las que han generado un
mayor número de trabajos empíricos, según Latorre, son:
A) Necesidad de logro:
afán competitivo con una norma de excelencia.
B) Afiliación: Tendencia
que tenemos todos los seres humanos a asociarnos con otros, a buscar contacto
social esporádico o permanente, y a formar grupos.
C) Dependencia (11)
D) Aprobación: Se realizó
un estudio en el que se concluía que muchas personas tienen tendencia a dar las
respuestas socialmente deseables... Las personas con gran necesidad de
aprobación dependen de la evaluación favorable de los demás y eluden toda
autocrítica. El motivo de la aprobación es en sí mismo el deseo de un apoyo
social, autoprotección y evitación del fracaso. Sus objetivos incluyen el
reconocimiento y el estatus social, protección y dependencia, amor y afecto
(op. cit: 344)
La lista es aún, en mi
opinión, muy insuficiente y poco precisa aunque la complementemos con la
Pirámide de Necesidades de Maslow, que incluye entre otras: necesidades de
seguridad (salud, abrigo, comodidad); de afecto y pertenencia (se
corresponderían con las de afiliación ya referidas); de autoestima (sentimiento
positivo hacia uno mismo); de actualización (todos los comportamientos
orientados a desarrollar todas las potencialidades propias y alcanzar el máximo
rendimiento).
Desglosando cada uno de
estos grupos de motivaciones y siguiendo este modelo teórico, vemos que se
encuentran incluidas las que surgen de la búsqueda de experiencias de libertad,
poder, individualidad, e incluso las que emanan de necesidades disfuncionales o
patológicas.
Enfoquemos el móvil como
Motivador Social:
5.1. móvil y Necesidad
de Logro
Sta. llámeme al móvil si
termina el presupuesto. Voy por la autopista, no te localizaba. Las llaves
las he dejado en.... Tanto en el mundo laboral como social, el móvil, como
antaño lo fue el teléfono fijo, supone una mayor operatividad, potencia las
capacidades de ser eficaz y controlar las posibles eventualidades.
5.2. móvil y afiliación
Oferta la publicidad:
Conéctate con los amigos que tu elijas por solo x pts.
Quedan los amigos: Avisa
a todos que estamos en la discoteca M.
Contacta la familia:
Hermana, estoy de compras, en tu casa me han comentado que tú también. ¿Nos
vemos para tomar un café?
El móvil continúa la
tradición del teléfono clásico en su facilitación de los contactos sociales y
en el mantenimiento de las relaciones, compensando, en parte y en algún
aspecto, las dificultades que las distancias, la movilidad y la premura suponen
para las mismas.
5.3. móvil y
dependencia
Aún admitiendo que las
conductas de dependencia no son, en sentido estricto, conductas motivadas sino
reforzadas, utilizo este parámetro del paradigma elegido para introducir la
diferenciación entre los extremos sanos y patológicos del continuum de
actitudes que se manifiestan en un tipo de conductas. En este caso concreto,
analizaré el uso del móvil en relación con el vector actitudinal que va desde
la Dependencia Disfuncional (12) a la Independencia o Autonomía (13), que
considero incluida, si es la adecuada para el periodo evolutivo y situación
existencial en que se encuentra el individuo, en las Necesidades de
Actualización de Maslow.
5.3.1. móvil y
Dependencia Disfuncional
Pepe, no se te ocurra
cerrar el móvil por si tengo que llamarte, ya sabes lo que me asusto si creo
que no puedo localizarte. Hijo, ¡Cómo que no puedes dejar la clase para
llevarme en coche!. Para eso te he comprado el móvil, para tenerte localizado.
Papá, que me entra la
angustia si te tienes que ir, llévate el móvil y dime siempre donde estás.
¿Cómo has llamado a tu suegra y no a tu madre cuando has llegado a la playa?
El teléfono en general ha
supuesto, y el móvil en particular ha incrementado, la posibilidad de que las
personas, excesiva, desviada o patológicamente dependientes, satisfagan sus
necesidades disfuncionales de control del otro. Se han constituido en
trampas para que, en muchas ocasiones, el sujeto elegido para suplir las
insuficiencias se sienta obligado (ya que le sentencian: no te cuesta ningún
trabajo), a responder a las demandas, a pesar de su irritación o resistencia
interna. En este sentido, la comunicación telefónica, viene a realizar una
función vicariante del aislamiento, individualismo y alejamiento interpersonal
(físico y psicológico) de la sociedad actual en el primer mundo.
5.3.2 móvil e
independencia o autonomía
Me encanta viajar sola/o
de noche, ahora, con el móvil, puedo hacerlo mucho más tranquila/o. Dejemos a
los niños en casa, si necesitan algo que nos llamen. Mientras tú haces eso, yo
hago aquello, cuando termines me das un movilazo.
Es bastante evidente que
la telefonía móvil permite o facilita un mayor grado de elección de conductas
alternativas y como consecuencia del ejercicio de la libertad individual y de
la autonomía.
5.4.- móvil y
aprobación
Dame tu número de móvil.
¡Cómo! ¿Qué no tienes?. Papá/mamá, necesito el móvil, todos mis amigos lo
tienen. ¡Oh!, que chuli es tu móvil, me encanta el color, es ideal.
¿Se puede afirmar que la
estructura social actual, considera deseable tener un teléfono móvil y refuerza
positivamente utilizarlo? Creo que la respuesta es inequívocamente SI, tanto
directamente, como a través de los modelos y la publicidad.
5.5.- Nota final.
Evolución de la motivación
En mi opinión, estas
motivaciones se han ido intensificando, desde el nacimiento de la telefonía, en
función del mejor conocimiento del manejo del objeto, de la mejora de las
prestaciones ofertadas y del número de usuarios. Todo esto, a sabiendas de que
he obviado el proceso de influencia que el mercado ejerce, utilizando
precisamente estos conocimientos, para incrementar la necesidad, reforzar
actitudes positivas, dotar al objeto de valores de atracción y como
consecuencia de todo ello, fomentar el consumo.
6.- móvil y
comunicación
En este apartado, la diada
primigenia se transforma, ante el objetivo de la cámara virtual de la que me he
servido a lo largo del trabajo, en un sistema de cinco elementos: Emisor,
Receptor, Canal, Mensaje y Feed-Back, es decir, un proceso de comunicación
interpersonal a través de un canal concreto: el teléfono móvil.
Las modificaciones que las
características de este nuevo canal han introducido en la comunicación, o
incluso, ampliando la panorámica, el móvil como indicio a interpretar en la
percepción del otro, y de la propia identidad, en resumen, en la Comunicación
Verbal y No Verbal, serán el nuevo objeto de análisis.
M. Argyle en su obra
Psicología del Comportamiento Interpersonal, incluye todas las conductas comunicativas
dentro los Comportamientos Sociales que buscan la interacción, cuyo objetivo
último sería buscar las respuestas deseadas de los demás: Tales técnicas y
signos comprenden una amplia gama de niveles de comunicación: desde los tipos
de contacto corporal a los gestos y los modos de hablar... Además, estos
elementos del comportamiento verbal y no verbal llegan a integrarse en estilos
generales de comportamiento, tales como los utilizados para establecer
intimidad o dominancia... Aunque el principal fin de las técnicas sociales es
provocar la respuesta de otros, parte del comportamiento social se ocupa
simplemente de mantener el flujo de la interacción (1994: 37).
Es decir, todo
comportamiento social observable es COMUNICATIVO.
6.1.- Comunicación
verbal
Para comenzar, un dato
recogido por la edición digital de El Mundo de fecha 3 de noviembre de 2000 en
su sección Sociedad, proporcionado por una encuesta del CIS sobre el uso del
ordenador y el teléfono móvil: El 42,3% de los españoles posee teléfono móvil.
Y, de ellos, el 78,1% dice que lo emplea para conversar con amigos y
familiares. Solo el 34,8 % lo hace por trabajo (14).
El lenguaje se utiliza
para preguntar, informar, dar instrucciones u órdenes, influir, etc., pero
Argyle afirma: Una gran parte del lenguaje no tiene como objeto primario el
comunicar alguna cosa seria o resolver algún problema. El lenguaje informal,
como se le llama, se ocupa más del establecimiento, mantenimiento y disfrute de
las relaciones sociales: la charla, el chisme ocioso... Se ha demostrado que
aproximadamente la mitad de las costosas conversaciones a través del teléfono
trasatlántico son de este tipo. (op. cit.: 46).
Dentro de la comunicación
verbal, el móvil es uno de los elementos de las nuevas tecnologías que
introducen la posibilidad de elegir entre dos modalidades de lenguaje: oral y
escrito (la transmisión de la imagen aún no se ha popularizado ni se
desarrolla, prioritariamente, en la telefonía móvil).
6.1.1.- Comunicación
oral
Te cuelgo que estoy
llamando desde el móvil Que ruido se escucha ¿Estas en un bar?... No, es la
TV
En mi opinión, la
comunicación oral a través del móvil no introduce diferencias significativas en
lo lingüístico ni en lo paralingüístico, respecto a la comunicación a través de
la telefonía fija; sólo, como se infiere de los ejemplos que preceden, en dos
aspectos: uno es en la extensión del mensaje (más breve) (15) y por tanto en el
contenido de la mayoría de las llamadas, que, en principio, depende de la situación
económica del usuario y de si lo paga alguna institución o empresa;
evidentemente, si el usuario no es el que asume el coste ni lo realiza a cargo
de una actividad laboral, es decir, es dependiente, el control externo es más
restrictivo; en segundo lugar, las posibilidades de adecuar la información a
lo más conveniente, sobre todo en lo que se refiere al lugar donde se
encuentran los sujetos, son mucho más amplias.
6.1.2.- Comunicación
escrita. Los mensajes
Para ilustrar este
apartado, utilizaré la transcripción, cuasi literal, de algunos párrafos de un
artículo de El Mundo Digital de 16 de febrero de 2000 en su sección Sociedad,
titulado La jerga móvil se impone en las aulas, ya que, solo su lectura, hace
baladí explicitar lo que tan gráficamente en él se plasma.
Subtitula el autor: Los
adolescentes crean un nuevo lenguaje ideado para economizar sus mensajes
telefónicos.
Desarrolla en el texto:
Madrid.- Bip-Bip. Ana de 18 años, cierra su cuaderno de literatura y deja su
comida rápida. Hola. Stoy studiando mil reza el móvil en su pantalla, tan
pequeña como una nota plegada y pasada dentro de un aula. Hoy m tok el tema 3.
Stas en la biblio? No toy en el McDonals.
Esta peculiar forma de
lenguaje se desarrolló por la necesidad económica (si el chisme celular se
puede considerar una necesidad); una llamada móvil cuesta hasta 190 pts. el
minuto; un mensaje 20 pts. en total. Pero hay un problema ¿cómo resumir toda la
angustia y el hastío de la adolescencia en tan solo 160 caracteres, el máximo
permitido para un mensaje?
Así que los jóvenes
inventaron rápidamente un sistema de abreviaturas, ortografía creativa y
dibujos, todos + o (más o menos) inteligibles en cualquier región.
"Aquel estallido de
pasión lingüística, sin embargo, no ha logrado seducir a los profesores de los
institutos, donde el mensaje móvil se ha convertido en la forma predilecta de
quedar con los amigos y pasar notas durante la clase. De ahí las peticiones de
padres y profesores de que se regule el uso del juguete más popular de estas
Navidades.
Todavía no existe un libro
de texto, pero según algunos alumnos del Colegio Claret y el Instituto San Juan
Bautista en Madrid, los 10 mandamientos de la ley del móvil son:
1) Quitarás la primera e
y la primera h cuando te dé la gana.
2) Evitarás las vocales
siempre que no confundan el sentido
3) Usarás cifras o
símbolos matemáticos si es posible. Salu2
4) Recurrirás a las
abreviaturas inglesas si son más económicas. O.K.
5) Olvidarás el primer
signo de interrogación.
6) El sexto no acentuarás.
7) No desearás las
mayúsculas.
8) Sustituirás la sílaba
ca por la letra k
9) Abreviarás frases
comunes: En vez de me despido, md.
10) Despreciarás los
pronombres me y te. Bastará que uses m y t.
Al final del artículo
reproducido, una estudiante de Filología Hispánica vierte la opinión de que
este tipo de práctica no es alarmante ni negativo; yo me permito disentir de
una aseveración tan categórica. Otro fenómeno actual, la reducción del
vocabulario juvenil, su simplificación y la influencia del inglés, no digo que
sea determinante, pero sí está relacionado con un empobrecimiento en los
procesos del pensamiento, ya que lenguaje y pensamiento son dos funciones
psíquicas íntimamente relacionadas, y este lenguaje escrito es aún más empobrecedor.
A un individuo que domina perfectamente la ortografía, como sería el caso de la
estudiante del artículo, no es fácil que se le confunda, pero a un chico de
instituto, ya bastante poco exigido y formado en este tema, es muy posible que
esta práctica le aleje de una suficiente corrección en el uso del lenguaje
escrito.
Curiosamente, aunque la
ventaja económica de los mensajes es independiente de la edad del usuario, se
utiliza de forma abrumadoramente mayoritaria por la población juvenil,
convirtiéndose en una seña de identidad, en un componente de la cultura de ese
grupo de población.
6.2.- Comunicación no
verbal
La comunicación a
distancia, a través de cualquier tecnología, suprime o elimina la mayoría de
los comportamientos comunicativos no verbales: táctiles, proxémicos, de
elementos provenientes del S.N.V., olfativos, posturales, ademanes, expresión
facial, etc, pero introduce, según se juegue con una serie de variables, unos
nuevos signos que se traducen en mensajes más o menos ambiguos, pero con un
significativo valor comunicacional, y que son compartidos por un amplio grupo
de población, es decir van formando parte de las pautas culturales.
Desarrollo este apartado
desde un paradigma semiótico (16). Las conductas comunicativas no verbales relacionadas
con el uso del teléfono en general y el móvil, en particular, las conceptualizo
como signos, a partir de los cuales inferiré diagnósticos de pautas de
interactuación y valores comunicativos y relacionales. En parte, estos signos
son comunes a la telefonía fija y móvil, pero incidiré, fundamentalmente, en
aquellos más específicos de nuestro protagonista: el móvil.
Dada la naturaleza del
objeto de estudio y del paradigma utilizado, opino que la metodología
expositiva más adecuada para este punto es la enciclopédica, con la licencia de
no seguir una ordenación alfabética, imposible por no tratarse de signos
lingüísticos.
Dividiré este breve y
humilde intento de establecer el inicio de una semiótica del móvil, en dos
listados de signos según el estado funcional del teléfono: ABIERTO Y CERRADO,
para el móvil (17), COLGADO O COMUNICANDO, para el fijo.(18). Igualmente
diferenciaré, en algunos casos, entre El rol de Emisor(E) o Receptor( R )
Antes de abordar la
descripción de los signos, dos palabras sobre algunos aspectos técnicos, que
son de sobra conocidos por todos, pero que introducen matices esenciales en las
conductas que vamos a describir e interpretar.
1) Los teléfonos fijos, la
mayoría de ellos en la actualidad, no muestran en pantalla el nº del emisor,
los móviles, todos, no sólo muestran el nº, sino que, si está incluido en al
agenda de la unidad telefónica, aparece su nombre.
2) Hasta ahora, los fijos
no informaban de los números de las llamadas no atendidas salvo que hubiesen
dejado un mensaje; los móviles te informan de las llamadas perdidas tanto si
han dejado mensaje como si no.
3) Los fijos no tienen una
información específica de desconexión.
4) Salvo a través del fax,
el fijo no emite mensajes escritos, y desde luego la cualidad de intimidad de
estos, es infinitamente menor que el escrito que aparece en la pantalla del
móvil.
5) Los fijos no llevan
agenda incorporada, ni avisador personalizado (sonoro o no).
6) Los fijos no forman
parte de nuestro atuendo ni lo condicionan.
7) Los fijos no producen
más que una mínima interactuación en lugares públicos.
8) Las unidades fijas, en
nuestro medio socio-cultural, son absolutamente populares y salvo que
incorporen últimas y sofisticadas tecnologías, no suponen, per se, un valor de
estatus.
Como se deduce de esta
breve relación, la telefonía fija interactúa con la móvil, incorporando aquella
prestaciones de ésta que se valoran como demandadas, y desarrollándose ésta
gracias a la tecnología de su predecesora. Por ello, muchos de los signos que
incluiremos serán comunes y quizás cada vez más.
Nº de Llamadas (m.f)(E.R):
De forma absoluta, no es significativo, depende de múltiples variables. Un nº
de llamadas muy elevado, respecto a la media de otras personas de
características similares, podría interpretarse, fácilmente, como un sujeto con
un alto nivel de estrés.
Nº de llamadas por
intervalo de tiempo (m.f). (R): La variación significativa de la frecuencia de
llamadas por un espacio mantenido de tiempo, siempre tiene un significante; si
es en sentido decreciente: mayor aislamiento, pérdida de poder, disminución en
la actividad empresarial, cambio de situación, residencia, actividad, etc. Y
VICEVERSA.
(E): La variación
significativa en sentido decreciente: necesidad de aislamiento y/o
concentración, bajada del estado de ánimo, pérdida de poder económico,
rupturas, estrés, enfermedad, etc. Y VICEVERSA
Conocer el nº de teléfono:
(f): No tiene mayor valor, se puede conseguir con bastante facilidad. Más
significativo es la ocultación en las guías, figurando a nombre de un tercero:
personas celosas de su intimidad por motivos legítimos o ilegítimos.
(m): Dar el nº de tu móvil
o conocer el de otro supone un nivel de interés (puede ser circunstancial por
requerirlo una actividad concreta y limitada en el tiempo) y/ o confianza.
Los números que se conocen
de memoria (m.f): Salvo casos donde la persona valora, como un reto personal o
como demostración de poseer una memoria sobresaliente, el recordar el mayor
número posible de teléfonos, puede significar: interacción cercana e intensa,
en caso de que no exista, interés preferencial.
Números que se mantienen
en la agenda o que se temen perder (m.f.). (E): Personas a la que atribuyes un
interés o eficacia y con la que supones puedes desear contar.
(R): El número de personas
que tengan tu teléfono en favoritos, puede ser una medida de tu eficacia y
sociabilidad. Importa matizar en ambos casos el aspecto cualitativo de dicho
grupo de población.
No llama alguien que se
espera y está en la agenda (m.f). (R): Si se mantiene la situación por un
tiempo suficientemente significativo, su nivel de interés por la interactuación
es diferente (menor), o utiliza una estrategia de poder. Si se ha llamado varias
veces, esa interpretación tiene más probabilidades de no ser interferida por
otras variables y mucho más si esta secuencia conductual se produce a través
del móvil, ya que las llamadas quedan recogidas. (19). No llamas a alguien que
sabes necesita o desea esa llamada (E): Evitación de una tensión, conflicto,
experiencia de ineficacia o daño supuesto al otro. Agresividad. Defensa de la
autoestima.
Teléfono operativo en
situación de entrevista cara a cara (m.f.): (R): Si no se advierte de que se
espera una llamada concreta, necesidad o ansiedad de/por estar localizado/a,
falta de respeto al interlocutor o al tema, estrés; en el caso de que sea el
móvil, también podría significar ocultamiento de la actividad. (E): Si se
interrumpe una conversación para llamar e igualmente no se ha advertido de la
necesidad de hacerlo, los significantes serían los mismos que los ya
explicitados, pero la irritabilidad del interlocutor puede ser más intensa, ya
que no existe la atenuante de la irresponsabilidad.
En general, la actitud
social manifestada, para estos comportamientos, es bastante permisiva y
tolerante.
móvil abierto en evento
social (concierto, conferencia, clase, entierro, boda, etc.) (m):
Falta de atención
(despiste), respeto, interés, educación; agresividad encubierta; individualismo
exacerbado.
Llamada y corte antes de
ser recogida (f.m): (R.E): Si es conocido por ambos, emisor y receptor, el
significado es una forma de comunicación pactada con un significado concreto:
llamaré, llámame, me acuerdo de ti, hay moros en la costa.
(R) Si no se espera y es
en el fijo (sin pantalla), no tiene un significado concreto aunque puede
producir: incertidumbre, inseguridad, indiferencia, irritación, curiosidad. Si
es en el móvil, al conocer el nº se disuelve la incertidumbre y puede tener un
significado más concreto: o tiene dinero y prefiere que lo llame, no sabe si
puedo hablar en este momento.
No se responde a la
llamada (m.f): En este caso es siempre un signo para el emisor: si es fijo, no
está (puede incluso levantar una alarma si se trata de niños o personas
mayores).
Si es móvil, puede ser que
esté fuera de cobertura, no le ha dado tiempo, lo tiene apagado..., sólo si se
repite la conducta y se tiene constancia del conocimiento del receptor de que
se ha producido la llamada, el significado puede variar y traducirse como una
negación a interactuar con nosotros, lo que ya analizamos en un punto y
ampliaremos al referirnos en el siguiente apartado al móvil apagado.
móvil apagado
En sí, el teléfono
apagado, si no responde a una eventualidad funcional sino intencional, tiene el
mismo significante que el SILENCIO, no es que tenga el mismo significante, es
que es SILENCIO, no el silencio como parte del sistema que denominamos leguaje
verbal, sino el silencio conductual; Castilla del Pino en su artículo El
silencio, en el proceso comunicacional que aparece en su libro recopilatorio
El silencio ya diferencia: Y cuando no hacemos señas ¿qué hacemos? Hacemos
señas también; señalamos con nuestro silencio, que en el nivel no verbal es, no
el reposo, sino la quietud. El silencio por antonomasia (el silencio verbal) y
la quietud (silencio extraverbal) son, pues, formas de conducta, formas de
habla: en suma, actuaciones (1992: 80)
El SILENCIO como signo, en
palabras de J.L. Ramírez González,: Equivale a considerarlo como algo dotado
de sentido y, por tanto, portador de esa estructura de significante y
significado que va asociada al nombre de Saussure (op. cit: 15)
Este mismo autor nos lleva
al núcleo mismo de nuestro análisis, al diferenciar el Silencio de LOS
SILENCIOS: Voy a desarrollar mi consideración del silencio dentro de tres
esferas de sentido.
Resumiendo:
1. El Silencio (acepción
metafórica)
2. Los silencios.
a) como hecho social
(acepción primaria)
b) como lo tácito en el
decir (acepción metonímica) (op. cit: 21).
Siguiendo estos
planteamientos conceptuales. El apagar el móvil es un silencio extraverbal en
la esfera de sentido de los hechos sociales.
Una vez definido el
Silencio, los Silencios, ¿Qué podemos decir de su semiótica? ¿Qué comunica/n?
En el recopilatorio ya
citado y que recomiendo, encontramos las respuestas posibles, totalmente
aplicables al silencio concreto del móvil desconectado.
El máximo poder del
silencio es su ambigüedad, dice Castilla del Pino: Más que ningún otro, el
significado del silencio es ambiguo, porque la mayoría de las veces el silencio
se prolonga, es decir, se guarda silencio sobre (el motivo de) el silencio, no
se explica el por qué del silencio. De aquí la frecuencia con la que el
silencio se torna inquietante, suscita desasosiego, angustia la angustia de no
saber, de la imprecisión, de la ambigüedad- (op. cit: 83).
Desde el punto de vista
fenomenológico, lo que significa el silencio concreto solo lo sabe el que
calla, el interlocutor se obliga a barajar múltiples posibilidades, luego
tendrá que preguntarse no por el significado sino por el uso del silencio en
una situación determinada, ya que el emisor solo deja ver los significantes,
desde esta perspectiva sería más válido preguntarnos ¿Cómo usamos nuestros
silencios? que ¿Qué quiere decir con su silencio ese que calla ante mi? Pero
desde el concepto de personalidad base nos valdría el uso del silencio y el
significado otorgado al mismo por una cultura determinada en determinados
ámbitos y tipos de relación.
Define Castilla: El
silencio, como la mayoría de los signos es polisémico y posee una función
ilocutiva porque obedece a una intención y una función perlocutiva, porque con
él pretendemos producir determinados efectos... Con el silencio, otorgamos,
reprobamos, humillamos o nos humillamos, acusamos o nos acusamos; y también nos
desentendemos, o hacemos como que nos desentendemos o ironizamos (op. cit.:
83).
Desde este análisis, en la conducta de apagar el móvil intencionalmente, y despreciando aquellos casos en que es el ámbito social donde se encuentra el sujeto obliga a la desconexión, podríamos distinguir dos eventualidades:
- Se apaga
inespecíficamente: la función perlocutiva y el significante adscrito, en este
caso, tendrían que ver con deseos de aislamiento (por trabajo, descanso,
intimidad, estado anímico, etc.)
- Se apaga selectivamente
para no recibir ni la información de que alguien concreto llama, y para que esa
persona sepa que no se conoce su intención de comunicarse (lo que la diferencia
de recibir la llamada y no atenderla). Esta conducta tiene relación con
agresión, poder, evitación, etc.
7. CONCLUYENDO:
Volvamos al inicio:
Telefonía móvil. Una
nueva era. ¿En lo tecnológico, lo económico, lo social...? El texto aclara La
madurez de la telefonía móvil, que ha tenido una niñez muy rápida, está
suponiendo y va a suponer aún más en un futuro ya casi inmediato, todo un
cambio fundamental, tanto en las RELACIONES SOCIALES como en el mundillo de los
negocios... (2001: 1) ¿De qué forma? ¿Hasta qué punto? Surgen múltiples interrogantes.
Tras el análisis
realizado, no considero que hasta el momento actual, e incluso hasta donde la
vista alcanza, la telefonía móvil en general, e incluso ese simpático/odioso
objeto a su servicio, el móvil, en particular, CAMBIEN FUNDAMENTALMENTE LAS
RELACIONES SOCIALES.
Como todo objeto, en mi
opinión, el teléfono móvil no lleva inscrita en su propia naturaleza un modo de
utilización inevitable o unos radicales capaces de introducir cambios
esenciales en la existencia humana.
Dicho esto, los cambios
psicológicos, sociales, psicosociales y culturales más significativos que
podemos atribuir a esta tecnología (y aquí me permito abordarlo con cierto
sentido del humor) o que puede vislumbrarse que producirán serían:
- Cambio en el mobiliario
urbano. Podremos contemplar en nuestras ciudades esculturas vivientes, quietas,
aisladas, deambulando abstraídas, circunspectas o sonrientes, chillonas o
silentes.
- Aumento del peso en los
bolsos femeninos/masculinos, o inclusión en la moda de un nuevo bolsillo o
complemento ad hoc.
- Aumento de las
posibilidades de autoagresión, por olvidarse o perder el nuevo y valioso
objeto; no solo por la torpeza o el descalabro económico que supone sino por la
dependencia que vamos creando de la agenda o del número correspondiente y
proporcionado a los elegidos ¿Cómo funcionaré sin MI móvil? Como consecuencia,
más estrés.
- Problemas de reciclaje
(las técnicas y nuevas ideas para resolver este problema ya se han tratado en
la prensa). Salen modelos nuevos o, como todo elemento caducable, deja de
funcionar; pero sobre todo hay que seguir consumiendo. Y que conste que yo
tengo móvil, coche, lavadora y microondas.
- Gracias al móvil
podremos distinguir mejor los sujetos respetuosos de los agresivos sociales
(creo que no necesita aclaración).
- Aporta un nuevo elemento
para la diferenciación/identificación y el estatus.
- Estimula nuestro afán
productivo para aumentar los ingresos económicos e incluir en los gastos
mensuales las cuotas o tarjetas de 2 a 4, 5, 6..., teléfonos móviles, y cuando
creemos que, al menos, tenemos el terminal, alguien lo pierde o lo estropea.
- Incrementa y enriquece la
contaminación acústica, sobre todo en los lugares cerrados, Y, desde una
perspectiva psicológica, facilita la escapada del silencio, en un entorno que
cada vez lo soporta peor.
- Favorece la creatividad
lingüística de nuestros jóvenes y su concentración en proyectos personales.
- Permite aprovechar el
tiempo, resolviendo gestiones en situaciones que obligaban a la pasividad,
(esperas, colas, etc.); aunque también permite distraerse y perderlo o huir de
actividades que requieran un mayor esfuerzo.
En un tono más serio pero
no por ello menos sincero:
- Permite afrontar un
mayor número de experiencias que comportan, de forma absoluta o relativa,
factores de riesgo, a un más amplio grupo de población, disminuyendo
significativamente e incluso eliminando las consecuencias lesivas que pueden
ocasionar la aparición de determinadas eventualidades.
En este aspecto YA ES
IMPAGABLE, y justifica por sí solo la existencia y aceptación del móvil, su
influencia decisiva en la feliz resolución de situaciones críticas (catástrofes,
secuestros, etc.). Rompe el aislamiento forzoso, elimina el silencio de la
imposibilidad de contacto y por tanto disminuye o disuelve la ANGUSTIA.
Por esta función,
inherente a sus características, el buen uso del móvil influye e influirá significativamente
en las vivencias de SEGURIDAD Y LIBERTAD
- Ya las nuevas
generaciones de móviles permiten el acceso a Internet, por tanto a mayor
información en cualquier momento o lugar, lo que en sentido positivo se traduce
en una mayor OPERATIVIDAD Y LIBERTAD.
- Y por último introduce
nuevos elementos de interactuación y comunicación, modificándola ¿Cuantitativa
o cualitativamente?
Me comprometo a seguir
este análisis con la observación y los datos que la investigación nos
proporcione.
Bibliografía:
- Argyle, M.: Psicología del comportamiento interpersonal. Madrid, Alianza Editorial, 1994.
- Baron,R.A., Byrne, D.:
Psicología social. Madrid, Prentice Hall, 1998.
- Bleger, J.: Psicología
de la conducta. Buenos Aires, Paidós, 1996.
- Castilla del Pino, C: Dialéctica
de la persona, dialéctica de la situación. Barcelona, Ed. Península, 1972.
- Castilla del Pino, C.:
El silencio.(Compilación).Madrid, Alianza Editorial, 1.992
- Hartman, H.: Ensayos
sobre la psicología del yo. México, Biblioteca de Psicología y Psicoanálisis,
1969
- Latorre Postigo,J.M.:
Ciencias psicosociales aplicadas. T. II. Madrid, Síntesis, 1995.
- Lopez Ibor, J.J.,Ortiz
Alonso,T., Lopez-Ibor Alcocer, Mª I.: Lecciones de Psicología Médica.
Barcelona, Masson, 1999.
- Mayor, J., Pinillos,
J.L., Ibañez, E., Pelechano, V.: Tratado de Psicología General. Personalidad.
Madrid, Alhambra Universal, 1989
- Von Weizaker, K.F: El
hombre en su historia. Barcelona, Galaxia Gutenberg, 1993
- Wamba Magallanes, F: La
existencia humana: Perspectivas psicopatológicas. Universidad de Sevilla, 1998.
Anuario El Mundo 2001.
Nueva Economía; ne.com 2001.
El Mundo Digital.
Sociedad. 16 de febrero y 3 de noviembre de 2000
Revista de Psicopatología.
Vol. 20. Nº 1, Enero-Marzo de 2000
(Recibido
el 24-4-2001, aceptado el 11-5-2001)
NOTAS:
(1) Actitudes: Son
asociaciones entre objetos actitudinales (prácticamente cualquier objeto del
mundo social) y las evaluaciones de estos objetos (Fazio,R.H y Roskos-Ewoldsen,1994,
citados por Baron y Byrne, 1998: 130) .
Una
vez establecida la relación de afecto, si sigue satisfaciendo las necesidades
de los individuos implicados, esta relación tiende a mantenerse.
(2) Bleger entiende la
conducta como una manifestación de lo que debe seguir siendo el objeto de la
Psicología: la personalidad, que nunca puede ser entendida como una suma de
conductas.
(3)
Apuntamos la hipótesis de que es precisamente la experiencia de ineficacia de
los ancianos frente a las nuevas tecnologías, más que factores económicos, lo
que puede explicar el menor uso del móvil por este grupo de población. Personas
mayores con una actividad intelectual no responden a este perfil de uso.
(4) Carpintero define la
personalidad básica, citando a Linton, como: una configuración de personalidad
compartida por el grueso de miembros de la sociedad como resultado de las
experiencias tempranas que tienen en común
(5) En cualquier sentido
clasificatorio, basado en variables constitucionales, de personalidad, dinámicas
o de la forma de ser hombre.
(6) Individuo: En el
diccionario de María Moliner se define como cada ser completo y separado, de
una especie y género. Analizada le atribuye un carácter de singularidad: un
solo ser completo, separado y en su totalidad; de cualquier especie: mineral,
vegetal o animal. Como adjetivo se señala su cualidad de indivisibilidad.
(7) Persona: En el
diccionario de María Moliner se define como individuo de la especie humana.
Etimológicamente, la palabra persona viene del latín personare (máscara) y como
plantea E. Ibáñez ya Cicerón señala que la palabra hace referencia a cuatro
aspectos distintivos del ser humano: a) su apariencia externa; b) el papel
social que uno debe desempeñar; c) la dignidad o estatus social y d) el conjunto
de cualidades que hacen a un ser humano apto para el trabajo que debe realizar.
Como puede verse, el concepto de persona parece relacionar al sujeto con el
medio social donde se desenvuelve(op. cit: 247). Realmente hablar de una
psicología de la persona es una redundancia porque aquella es, por definición,
el objeto de estudio de la Psicología, pero, la autora citada, la introduce
para profundizar en el abordaje unitario del ser humano y para diferenciar
persona y personalidad.
(8) Personalidad: Hay tantas
definiciones como escuelas psicológica e incluso como autores. Para Ibáñez,
basándose en el análisis de la definición/es del diccionario: la personalidad
es aquello que convierte a un sujeto en único e irrepetible y a su vez lo que
permite distinguirle de los demás.
(9)
Ámbito: La delimitación de la amplitud del campo, define los diversos ámbitos
(social, institucional, de interacción, conductual, individual, etc.)
(10) El término motivación
supone un estado de estimulación interna que resulta de una necesidad y que
generalmente activa la conducta orientada a satisfacerla, por tanto este
concepto lleva implícitos dos componentes uno que proporciona energía al
comportamiento y otro que lo dirige. La necesidad hace referencia a la
experiencia física y/o psicológica y social de déficit.
(11)
La conducta que produce la ayuda, atención, contacto físico, etc., de los
demás. Su estatus de motivo nunca ha quedado bien establecido, entendiéndose
más como una conducta reforzada en el proceso de aprendizaje.
(12)
Siguiendo la conceptualización de dependencia como búsqueda de ayuda, atención,
etc., considero disfuncional aquella que pone en marcha conductas desajustadas,
cuantitativa o cualitativamente, que no permiten resolver y desenvolverse con
eficacia existencial al sujeto en función de su edad y situación, que está en
relación con variables de otra esfera experiencial (poder, dominancia, etc.) o
con parámetros psicopatológicos.
(13) Independencia o
autonomía: La actitud de afrontar y resolver de acuerdo con la edad y
circunstancias. Búsqueda de ayuda y atención adecuada cuantitativa y
cualitativamente. Experiencias positivas de libertad para desarrollar todas las
potencialidades propias y alcanzar el máximo rendimiento.
(14) Dado que tal y como
está recogida la información no se puede conocer la muestra ni la metodología
de la encuesta, y que, conectando directamente con la base de datos del CIS, no
consta el trabajo al que hace referencia el artículo, renuncio a realizar
hipótesis sobre la base de este porcentaje, en relación con el fin de la
conducta comunicativa.
(15)
No me refiero, en principio, a breve en el sentido de conciso, que transmite
una amplia información de forma clara, sino más bien de leguaje telegráfico o
autolimitado.
(16) Define el Diccionario
Enciclopédico Salvat: SEMILOGÍA (Del gr. semelon, signo, y logos, tratado) f.
Semiótica. SEMIÓTICA (del gr. semeiotike, sobreentendiendo y techne, arte) f.
Parte de la medicina que trata de los signos de las enfermedades desde el punto
de vista del diagnóstico y el pronóstico. Y en el Espasa. SEMIOLOGÍA: Estudio
de los signos de la vida social. SEMIÓTICA: ling. Término propuesto por F. de
Saussure para designar la ciencia que se ocuparía de la vida de los signos en
una comunidad, y de la que formaría parte la lingüística..
(17) En la relación,
cuando el signo y su posible significado se refiera al móvil, aparecerá una
m, y una f si se refiere al fijo; cuando sea común a ambos aparecerá como
m.f.
(18) En el fijo, nunca se
da la eventualidad de estar desconectado, por ello solo puede estar abierto,
libre o comunicando.
(19):
Hay una canción del grupo Azúcar Moreno que plasma esta situación Mi móvil
encendido nunca te ha identificado.
FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO DE
LATINA EN BIBLIOGRAFÍAS:
Nombre de
la autora, 2002; título del texto, en Revista Latina de Comunicación Social,
número 47, de febrero de 2002, La Laguna (Tenerife), en la siguiente dirección
telemática (URL):
http://www.ull.es/publicaciones/latina/2002/latina47febrero/4705otero.htm