Radiografía con datos sobre el futuro del periódico

 

Pedro Antonio Rojo Villada, 2003: Producción periodística y nuevas tecnologías. Estrategias para la prensa ante la convergencia mediática

 

Comunicación Social, Ediciones y Publicaciones. Sevilla.

 

I.S.B.N.: 84-96082-04-0

Depósito Legal: SE-1217-2003

265 pp.

 

Reseña por Concha Mateos Martín

 

A lo largo de la historia de la comunicación, la aplicación de nuevas tecnologías siempre ha acarreado cambios en cadena sobre los conceptos, los sistemas de producción informativa y la estructura cultural de la sociedad.

 

Esa tendencia evolutiva ha ido tomando un ritmo cada vez más acelerado. Entre la imprenta y la radio transcurrieron cuatro siglos y sin embargo entre la primera computadora e Internet ha transcurrido nueve veces menos tiempo.

 

La emergencia permanente de datos requiere una atención continuada sobre lo que está ocurriendo en el panorama mediático, como consecuencia de la entrada en activo de nuevas tecnologías.

 

Nos hacen falta vigías. Ojos atentos con capacidad de analizar el marasmo de datos sobre movimientos de medios en Internet, evolución de audiencias, cifras de negocio publicitario, tendencias empresariales, innovaciones de servicios, etc.

 

El trabajo que acaba de publicar Pedro Antonio Rojo Villada, Producción periodística y nuevas tecnologías. Estrategias para la prensa ante la convergencia mediática, precisamente cumple esa función: la lectura de la realidad evolutiva.

 

Esa lectura se podría enfocar desde varios puntos de interés. Rojo Villada ha elegido la perspectiva de la convergencia mediática. La red está moviendo las fronteras entre medios de comunicación, disolviendo la parcelación con la que han operado tradicionalmente los medios; tanto la parcelación de funciones (unos daban la primicia, otros la imagen, otros el análisis…), como la parcelación de audiencias, horarios, hábitos de consumo, clientes publicitarios, géneros y tipos de periodismo. El reparto de fórmulas y profesionales según medios que hasta ahora se había mantenido para ordenar la formación de los periodistas, la producción informativa, los grupos mediáticos y los hábitos sociales está entrando en crisis y necesita ineludiblemente reformularse. Las nuevas tecnologías están cambiando el periodismo (sus necesidades, su público, su función social, sus empresas, sus reglas del juego, su escenario cultural). Y, sobre todo, los periódicos impresos necesitan ya mismo desarrollar nuevas estrategias para mantener su presencia; para sobrevivir.

 

Producción periodística y nuevas tecnologías. Estrategias para la prensa ante la convergencia mediática ofrece una prospección sobre cuál va a ser, está siendo ya, el nuevo escenario. ¿Qué tipo de información y datos habrá que ofrecer a los lectores?, ¿con que periodicidad?, ¿mediante qué alianzas resultará posible hacerlo?, ¿con qué planteamiento de financiación?

 

Entre las cuestiones claves, una a la que Rojo Villada concede especial atención en este trabajo es la pregunta ¿va a desaparecer el periódico impreso?

 

Según el autor, el periódico impreso no desaparecerá a corto plazo, pero la empresa periodística que hasta ahora ha sostenido a los periódicos impresos si desaparecerá, y en poco tiempo, porque la carrera ya ha empezado.

 

Más servicio y menos interpretación; más actualización y más datos en tiempo real; más personalización y más localismo junto a estrategias globales multimediáticas y de alianzas con otras empresas; más interactividad, más clasificación y jerarquización de la información y más profundidad. Un periodismo hecho para que el lector lo seleccione, lo edite o lo reciba selectivamente. Ésas son algunas de las tendencias que están obligando a cambiar la forma de hacer periodismo. “Un periodismo más cercano a la prevención, a la anticipación y a la movilización social, a las pequeñas parcelas de actualidad para grupos reducidos de lectores, que a la profundización y explicación de los grandes temas de la actualidad y de interés nacional o internacional, que caracterizó al periodismo explicativo de la segunda mitad del siglo XIX” (Pág. 19).

 

La gran aportación del trabajo de Rojo Villada es ofrecer a los lectores de forma reunida la esencia de una información estadística que resulta costosa y tediosa de consultar, y que además se encuentra dispersa. No es por casualidad que un libro de 265 páginas contenga 279 notas y aclaraciones y seis páginas de bibliografía y hemerografía, en las que la relación de documentos ocupa más espacio que la relación de libros y revistas conjuntamente.


Buena parte de  los documentos citados proceden de la Asociación Mundial de Periódicos y refieren informes del proyecto READY for de Year 2000.  También se espigan datos de los documentos de la Fundación CITEMA y de la Conferencia sobre  Publicidad en Periódicos, convocada por FIET en París, en 1996.

 

Este tipo de libros y trabajos de rastreo estadístico sobre la evolución de los media encuentra siempre su principal debilidad en el mismo punto en que radica su mayor fortaleza: los datos. La vigencia de las afirmaciones derivadas de una fotografía sincrónica del negocio multimedia decrece a medida que los datos envejecen. Digamos, pues, que lo interesante es leer el libro cuanto antes y estar dispuestos para afrontar la lectura del siguiente, que, tratándose de Pedro Antonio Rojo, no se hará esperar, pues el joven profesor de la Universidad Católica de Murcia, con tan solo 31 años ha publicado ya cinco títulos. (De hecho, cuando escribimos esta reseña nos llego su nueva entrega, en esta misma editorial sevillana, el libro titulado “Tecnología y contextos mediáticos / Condicionamientos socioeconómicos y políticos de la comunicación de masas en la Sociedad de la Información, Sevilla, 2003”).

 

La cifra de negocio en la red está sufriendo variaciones de forma continua y acelerada.  El acierto del trabajo de Rojo Villada consiste en acompañar la recogida de datos con la formulación de tendencias, interpretaciones de los movimientos estadísticos,

 

En ese sentido, en el capítulo primero aparecen ya la mayor parte de los ejes argumentales que el trabajo va a sostener a lo largo del todas sus páginas:

 

 

 

El proceso de distribución de información y comunicación seguirá. Pero hay nuevas empresas: portales, buscadores, directorios, que  a una velocidad insólita han conseguido consolidar una cabecera y un prestigio. El cambio obligará a redefinir el concepto mismo de periodismo, en una línea siempre apuntando hacia el hecho de que el lector pague por lo que quiere y no pague ni espere por lo que no quiere. La tecnologías, las estrategias y las formas organizativas que pueden hacer posible este objetivo ocupan los contenidos del libro.

 

Rojo constata que el periódico no ha cambiado mucho, el producto final no ha cambiado mucho, a pesar de los cambios revolucionarios introducidos en su forma de producción. No se ha modificado mucho la esencia del producto. Y esta realidad tiene que cambiar.

 

El primer capítulo atiende sobre todo a las causas de la crisis de la prensa y los valores y herramientas con que cuenta para salir de ella. El segundo capítulo se centra en el resto de la ubicuidad, con todo lo que lleva acarreado trabajar en un entorno global, sin fronteras y con un cliente cada vez más capaz de controlar su demanda. Ambos hablan, pues, de las variaciones en los hábitos informativos. Pero ya en el capítulo tres se aborda de forma detallada la estrategia seguida por distintas cabeceras de ‘prensa’ digital. Un planteamiento que se prolonga en el capítulo cuatro, donde se tratan los nuevos modelos comerciales para la prensa. Y ya en el capítulo cinco se enfoca el análisis a las estrategias para captar, vender, explotar y consolidar las clientela publicitaria.

 

De forma breve, y recogiendo el énfasis puesto por el autor en la necesidad de mantener el lazo de proximidad y el mayor conocimiento posible sobre el lector, el último capítulo se detiene en el usuario, los mecanismos para distribuirle la información (tecnología push y pull) y la importancia de conocerle. “Los triunfadores de mañana serán aquellos que mejor conozcan a sus clientes”, afirma el autor en la página 232, antes de cerrar el libro con algunas informaciones sobre estudios cualitativos realizados para conocer las reacciones que despiertan los periódicos en los ciudadanos.