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Justificación del título

El objetivo de las enseñanzas de Grado en Farmacia es la formación de profesionales expertos en el medicamento y en su impacto en la salud, así se recoge en la Directiva Europea 85/432 por la que se regulan las enseñanzas de Farmacia en los países miembros de la Unión Europea. La formación de los estudiantes se orienta fundamentalmente a la capacitación de especialistas con conocimientos y habilidades en el tratamiento científico, sanitario y ético del medicamento.

La Ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias reconoce la Farmacia como profesión sanitaria de nivel Licenciado, dándole competencias en las actividades dirigidas a la producción, conservación y dispensación de los medicamentos, así como la colaboración en los procesos analíticos, farmacoterapéuticos y de vigilancia de la salud pública. Posteriormente la Resolución de 14 de febrero de 2008, de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación, establece las condiciones a las que deberán adecuarse los planes de estudios conducentes a la obtención de títulos que habiliten para el ejercicio de la profesión regulada de Farmacéutico. Por último la ORDEN CIN/2137/2008, de 3 de julio, establece las competencias que habilitan para el ejercicio de la profesión de Farmacéutico que  debe adquirir el Graduado en Farmacia.

La formación de Grado en Farmacia capacita para desempeñar la profesión en oficinas de Farmacia, en la industria y distribución farmacéutica, en especializaciones hospitalarias y no hospitalarias, en laboratorios de análisis, en la gestión sanitaria y en actividades de educación e investigación.

 Interés académico:

A lo largo de la historia los estudios de Farmacia han sufrido numerosas modificaciones fruto del progreso y diferenciación de las distintas ramas de la ciencia implicadas en esta Titulación, de la evolución de la profesión y también de las transformaciones sufridas por las instituciones universitarias.

Durante el siglo XVI, nuestro país estuvo a la cabeza de los estudios farmacéuticos, por la gran influencia del Real Colegio de Boticarios de Madrid creado en 1737 y promovió el desarrollo posterior de los centros docentes encargados de la enseñanza farmacéutica. A finales del siglo XVIII aparece lo que puede considerarse como el primer plan de estudios, que conduce a que en 1800 se apruebe la Concordia y Reales Ordenanzas para el Régimen y Gobierno de la Facultad de Farmacia, donde se contempla el “método de estudios que han de seguir los que se dediquen a esta ciencia y los grados y prerrogativas que se conceden en todos los dominios de S.M.”. En 1804 se dictan unas nuevas Ordenanzas de Farmacia, que constituyen el verdadero origen de la Facultad de Farmacia de Madrid, la más antigua de su índole en España. Algo más tarde, en 1815, se crean las Escuelas de Farmacia de Barcelona, Sevilla (de corta vida) y Santiago de Compostela. En 1845 se efectúa la primera reforma de los estudios de Farmacia (Plan Pidal), que posibilita la creación de las Facultades de Farmacia de Barcelona (1845), Granada (1850) y Santiago (1857).

Los sucesivos planes de estudios comentados introducen o suprimen asignaturas sobre la base de la evolución que la propia profesión. En un principio, cuando la Química era fundamentalmente médica, el farmacéutico era un químico experto, pero poco a poco el estudio de Historia Natural va enclavando al farmacéutico como el biólogo-químico de la Medicina. La era industrial diferenciará marcadamente dos vertientes en la profesión del farmacéutico, por un lado la elaboración del medicamento en laboratorios industriales y por otro la dispensación de éstos en la oficina de Farmacia. A partir del plan del 1973 se permite un mayor reconocimiento del Farmacéutico en el mundo hospitalario, intensificando la tendencia a la especialización con la aparición de nuevas orientaciones: sanitaria, industrial, bioquímica y ecológica, dados sus amplios estudios en Bioquímica, Análisis Clínico, Microbiología, Parasitología, etc. En la actualidad se pueden considerar cuatro perfiles profesionales: Farmacia Comunitaria  (Oficina de Farmacia), Farmacia Hospitalaria, Industria y Distribución y Análisis y Salud Pública.

El farmacéutico actual ejerce su profesión en la mayoría de los casos en Oficinas de Farmacia, labor que consiste en la conservación, dispensación, asesoramiento y elaboración de medicamentos, pero la Farmacia es también un centro  de educación y prevención sanitaria, dietética y cosmética. Otros campos de ejercicio para el farmacéutico son los Laboratorios Farmacéuticos, donde ocupan puestos de responsabilidad en los departamentos de producción, control de calidad y marketing, también, y a través de las especialidades ofertadas por el sistema FIR, pueden especializarse en farmacia hospitalaria,  análisis clínicos,  bioquímica clínica, microbiología y parasitología, inmunología, farmacia industrial. Por último, pueden acceder a actividades relacionadas con el análisis de drogas y medicamentos, la salud pública, la distribución farmacéutica, la industria alimentaria, la sanidad ambiental, las administraciones públicas, la investigación y la docencia.

Interés científico:              

La ciencia pone a disposición del hombre sustancias y materiales necesarios para asegurar su existencia, mejorar sus condiciones de vida y/o curar sus enfermedades, pero también pueden perjudicar si los productos que se elaboran no se destinan al objetivo perseguido o si no gozan de una calidad suficiente, poniendo en riesgo su salud. La investigación y conocimiento profundo de los medicamento es la forma de reducir este peligro y por ello deben ocupar un lugar primordial en los objetivos formativos del farmacéutico.

El desarrollo de los medicamentos está en continuo progreso. A lo largo de la historia ha pasado por diversas etapas, desde la herbolaria meramente empírica, los descubrimientos casuales como la Penicilina, el estudio y uso terapéutico de los agonistas y bloqueadores de receptores biológicos en los ochenta, los anticuerpos monoclonales y la ingeniería genética en los noventa, hasta el uso actual de las modernas tecnologías como son la farmacogenética, la proteómica, los ensayos celulares, el “Ultra High Throughput Screening” (UHTS) y la moderna investigación estructural y la química combinada.

En Europa se ha planteado el reto de crear la sociedad del conocimiento que se basa en aplicar los resultados de la investigación en beneficios de la sociedad. El gran desafío de la sociedad actual es dar soluciones a las amenazas globales que ciernen sobre la humanidad como el cambio climático, el envejecimiento de la población, la migración de la población, la migración de la pobreza, las enfermedades emergentes, y la falta de recursos energéticos limpios y sostenibles. Como se puede comprobar prácticamente en todos ellos la investigación biomédica y concretamente el desarrollo de nuevos fármacos será indispensable.

La investigación ha sido siempre una salida profesional de difícil acceso para cualquier titulado universitario, sin embargo el número de farmacéuticos dedicados a la investigación es importante. La formación multidisciplinar y sólida que el farmacéutico adquiere a lo largo de sus estudios en las Ramas de Conocimiento Ciencia y Ciencias de Salud, le permite tener una visión integrada de las diferentes líneas de investigación de las Ciencias de la Salud, que otras titulaciones no presentan. Los medicamentos futuros como los de origen biotecnológicos, la terapiagénica, la nutrigénomica y nutrigénetica, las células madre, etc. hacen presagiar un futuro venturos para la investigación farmacéutica

Interés profesional:

La Facultad de Farmacia de la Universidad de La Laguna (ULL) nace al amparo del RD 2430/74, al igual que otras seis Facultades del Estado español, fruto de un consenso entre las organizaciones profesionales, Universidad y administraciones estatales y locales, para cubrir y atender la demanda social, cada vez mayor, de profesionales farmacéuticos para un territorio fragmentado como lo es la Comunidad Autónoma Canaria. Así, la demanda de profesionales farmacéuticos en esta comunidad, que es fundamentalmente para el sector asistencial (Oficinas de Farmacia, Farmacia Hospitalaria y Salud Pública) ha permitido una tasa de ocupación de los egresados durante los pasados cursos en las convocatorias de Junio, Septiembre y Diciembre de un 100%.

Si consideramos todo el territorio nacional, los estudios de inserción laboral llevados a cabo demuestran que la oficina de farmacia emplea en torno al 60% de los egresados, la farmacia hospitalaria sobre el 4%, la industria y distribución un 8% y los análisis y aspectos relacionados con la salud pública alrededor de un 20%; el restante 8% se enmarca en otras actividades.

Para las dos provincias canarias, las encuestas realizadas en el año 2008, por la Asociación de Farmacéuticos Titulares de Oficinas de Farmacia de Las Palmas (ATFARPAL) y la Asociación de Farmacias de Santa Cruz de Tenerife (ASFARTE), dieron como respuesta la necesidad de entre 40 y 50 nuevos farmacéuticos adjuntos para los próximos tres años (2008-2010).

El objetivo de las enseñanzas de Grado en Farmacia es la formación de profesionales expertos en el medicamento y en su impacto en la salud, así se recoge en la Directiva Europea 85/432 por la que se regulan las enseñanzas de Farmacia en los países miembros de la Unión Europea. La formación de los estudiantes se orienta fundamentalmente a la capacitación de especialistas con conocimientos y habilidades en el tratamiento científico, sanitario y ético del medicamento.

La formación de Grado en Farmacia capacita para desempeñar la profesión en oficinas de farmacia, en la industria y distribución farmacéutica, en especializaciones hospitalarias y no hospitalarias, en laboratorios de análisis, en la gestión sanitaria y en actividades de educación e investigación. Si consideramos todo el territorio nacional, los estudios de inserción laboral llevados a cabo demuestran que la oficina de farmacia emplea en torno al 60% de los egresados, la farmacia hospitalaria sobre el 4%, la industria y distribución un 8% y los análisis y aspectos relacionados con la salud pública alrededor de un 20%; el restante 8% se enmarca en otras actividades.

Para las dos provincias canarias, las encuestas realizadas en el año 2008, por la Asociación de Farmacéuticos Titulares de Oficinas de Farmacia de Las Palmas (ATFARPAL) y la Asociación de Farmacias de Santa Cruz de Tenerife (ASFARTE), dieron como respuesta la necesidad de entre 40 y 50 nuevos farmacéuticos adjuntos para los próximos tres años (2008-2010).

El título de Graduado/a en Farmacia que se propone tiene su base en el título de Licenciado en Farmacia que se imparte en La Universidad de La Laguna desde 1974, siendo el actual Plan de Estudios el que fue aprobado en el año 2002 (Resolución de 18 de noviembre de 2002, BOE 4 de diciembre de 2002). Es la única titulación de este tipo que se imparte en la Comunidad Autónoma de Canarias y, por tanto, daría respuesta a la demanda profesional del archipiélago canario.

El título de Graduado/a en Farmacia que se propone tiene su base en el título de Licenciado en Farmacia que se imparte en La Universidad de La Laguna desde 1974, siendo el actual Plan de Estudios el que fue aprobado en el año 2002 (Resolución de 18 de noviembre de 2002, BOE 4 de diciembre de 2002). Es la única titulación de este tipo que se imparte en la Comunidad Autónoma de Canarias y, por tanto, daría respuesta a la demanda profesional del archipiélago canario.


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