Dado que se trata de una titulación con límite de plazas (120 para primer curso) es necesario realizar preinscripción, será de aplicación lo previsto en el Real Decreto 1892/2008 de 14 de noviembre, por el que se regulan las condiciones para el acceso a las enseñanzas universitarias oficiales de grado y los procedimientos de admisión a las universidades públicas españolas, publicado en BOE el 24 de noviembre de 2008.
Se puede acceder desde el bachillerato de ciencias sociales y humanidades, así como en los módulos de integración social y animación sociocultural.
El ejercicio de la Sociología implica mantener relaciones personales de forma constante en distintos ámbitos y niveles. Por ello, es deseable poseer habilidad para el contacto social y la interacción con las personas, para trabajar en equipo, y para aceptar la diversidad, sin prejuicios sexistas, xenófobos-racistas, homófobos, por razón de edad y/o discapacidad, ideología, y de cualquier otra diferencia entre las personas.
Así, se podría decir que las personas interesadas en cursar los estudios de sociología, deberían tener:
Intereses políticos, sociales y económicos.
Observadoras, curiosas y constantes
Buena memoria y capacidad de concentración.
Capacidad de análisis y síntesis.
Razonamiento lógico e intuitivo.
Dominio del lenguaje verbal y escrito.
Disposición para el trabajo en equipo.
Capacidad de liderazgo
Las personas que obtengan el Título de Grado en Sociología serán capaces de:
Al finalizar los estudios de Grado en Sociología las personas egresadas podrán desarrollar su carrera profesional en cualquiera de los ámbitos que corresponden con los perfiles: Intervención Social, Investigación Social Aplicada, Organización del Trabajo, Políticas Públicas y Educación.
En el perfil “Intervención Social” resultan de especial utilidad las competencias transversales del titulado, sus competencias disciplinares generales de carácter teórico y metodológico y sus competencias disciplinares específicas, particularmente la disposición de recursos teóricos sobre conflicto y desviación social, sobre interacción social y sobre la dinámica de los grupos e instituciones, el conocimiento de las problemáticas de las minorías sociales y grupos desfavorecidos, de los condicionantes de tales situaciones y del funcionamiento de los servicios sociales, el Estado del Bienestar y las políticas públicas.
A este perfil profesional corresponderían, además de los conocimientos disciplinares genéricos, los que facultan específicamente para el diseño de estrategias de intervención social, la previsión de las consecuencias de las medidas de intervención, el análisis de la problemática de las minorías y los grupos desfavorecidos, la familiaridad con los servicios sociales y las políticas públicas y la competencia en técnicas de mediación.
En el perfil “Investigación Social Aplicada” las competencias disciplinares generales y específicas son de muy particular utilidad: así sucede con la disposición de los fundamentos teóricos de la disciplina, la capacitación en métodos y técnicas cuantitativas y cualitativas de investigación social y el conocimiento de las temáticas sociológicas más relevantes, así como de los procesos de cambio social. Y, en concreto destacan aquellas competencias, disciplinares y transversales, que facultan para el diseño, dirección, control y análisis de los estudios de opinión, audiencias y consumo así como para la planificación de estrategias y campañas comerciales y de comunicación, el manejo de fuentes de datos cualitativas y cuantitativas, y el conocimiento de la evolución de las estructuras sociales y organizativas.
En el perfil “Organización del Trabajo” las competencias transversales que proporciona la formación en Sociología resultan de especial utilidad. Pero no es menor la contribución de las competencias disciplinares generales y específicas, pues para el desempeño profesional resulta esencial la familiaridad con las teorías, técnicas y estado del conocimiento en los principales ámbitos sociológicos. En particular resaltan aquellos conocimientos relativos a la evolución y diseño de estructuras organizativas, la dinámica interpersonal, las relaciones entre ocupaciones y profesiones, las relaciones laborales y la evaluación de métodos y procesos de trabajo.
En el perfil “Políticas Públicas”, presentando ciertas yuxtaposiciones con los otros tres, el perfil formativo que correspondería incluye, además de las competencias transversales y las competencias disciplinares genéricas que proporcionan los estudios de Grado en Sociología, el conocimiento de los marcos jurídico-administrativos y organizativos en los que se desarrollan las políticas públicas, la familiaridad con los diferentes ámbitos en que éstas se arbitran (mercado de trabajo y empleo, sistema sanitario, ordenación urbana, desarrollo local, políticas de igualdad o participación ciudadana) y conocimientos de gestión de los recursos públicos.