Para realizar la estimación de los resultados que podrían alcanzarse en el Grado en Estudios Francófonos Aplicados, tomaremos como referencia distintos datos de los últimos cursos académicos relativos al actual título de Licenciado en Filología Francesa de la Universidad de La Laguna.
Estos datos corresponden a la tasa de graduación (porcentaje de estudiantes que finalizan la enseñanza en el tiempo previsto en el plan de estudios o en un año académico más en relación a su cohorte de entrada), a la tasa de abandono (porcentaje de estudiantes de una cohorte de nuevo ingreso que debieron obtener el título el año académico anterior y que no se han matriculado ni en ese año académico ni en el anterior), a la tasa de eficiencia (porcentaje del número total de créditos del plan de estudios en los que el alumno debe matricularse y el número total de créditos en los que realmente ha tenido que matricularse), a la tasa de rendimiento ( porcentaje del número total de créditos superados sobre el total de créditos matriculados por el alumno), a la tasa de éxito (porcentaje del número total de créditos superados sobre el total de créditos presentados por el alumno, correspondientes a las asignaturas en las que el alumno tiene una calificación distinta de No Presentado), a la evolución del alumnado de nuevo ingreso, a la evolución del alumnado egresado y a la duración media de los estudios.
Para tratar de interpretar adecuadamente estos datos, es preciso tener en cuenta varios factores. Por una parte, en la Facultad de Filología de la Universidad de La Laguna se han venido impartiendo cuatro titulaciones (Filología Clásica, Filología Francesa, Filología Hispánica y Filología Inglesa) que, por imperativo legal, facilitaba que el alumnado pudiera transitar entre ellas, mediante las llamadas «pasarelas». Asimismo, nos consta que alumnos de otras titulaciones han optado por cursar la licenciatura de Filología Francesa, en unos casos de manera simultánea con los estudios elegidos inicialmente, en otros, tras terminar los mismos. A ello hay que añadir la presencia del alumnado que accede a través de la Prueba de Acceso para mayores de 25 años –que, por sus características, es un estudiante a tiempo compartido con su desempeño laboral– y también la obligatoriedad de matricularse en la totalidad de los créditos del primer año. Por otra parte, algunos de los alumnos que se inscriben en Filología Francesa acceden a la Universidad con serias carencias en la principal materia específica de la titulación:
- La lengua francesa. Igualmente se han podido detectar graves dificultades en la superación de una materia troncal de primer año como es el latín. Esta heterogeneidad del alumnado (en cuanto a su procedencia, formación, disponibilidad, edad) podría explicar, en cierta medida, la llamativa desproporción entre alumnos matriculados y alumnos que finalmente egresan en la titulación, en la duración de los estudios, etc. Finalmente, un motivo más –y no exclusivo de esta titulación– que podría haber incidido en el excesivo tiempo que tarda el alumnado en culminar sus estudios es la actual estructura organizativa de las carreras (cursos y créditos combinados en cuatro años), que ha resultado manifiestamente insuficiente para los contenidos que se programaron en su día. En efecto, son muchas las titulaciones del panorama universitario español que encajaron los antiguos títulos de cinco años en títulos de cuatro, con el consiguiente alargamiento de la estancia media natural del alumnado en la universidad.
Todos estos datos han llevado a que el Departamento de Filología Francesa y Románica de la Universidad de La Laguna, principal responsable del vigente título de Licenciado en Filología Francesa, realizara una profunda y sosegada reflexión acerca del futuro de los estudios franceses en nuestra universidad. Como consecuencia de este ejercicio de autocrítica, se ha optado por no llevar a cabo una simple reconversión y adecuación de la titulación que se extingue, sino por ir mucho más allá y presentar –como ya se ha podido apreciar en los capítulos precedentes– una propuesta innovadora en la que se conjugan nuestra natural vocación por la lengua y la cultura francesas y determinados intereses de la sociedad canaria, que en los últimos tiempos manifiesta una especial sensibilidad (económica, cultural, solidaria…) hacia los países francófonos de su entorno.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, junto con la natural distorsión que puede darse al inicio de una reforma de estas características, podemos hacer, combinando prudencia e ilusión, la siguiente estimación para el nuevo título de Grado en Estudios Francófonos Aplicados: