El mapa de los nuevos bachilleratos de la reformada LOU invita a una reflexión importante sobre el perfil de acceso del alumnado a las titulaciones. Es probable que nuestros potenciales demandantes posean una formación más social-humanística que la tradicional y puramente humanística que era la habitual. Ello no parece ser un problema, pues el propio grado que presentamos pone el énfasis en una visión de la lengua y la literatura españolas en sus contextos de determinación y usos, sino un dato a tener en cuenta; junto a él, la facilidad para el paso tanto a las otras titulaciones lingüístico-literarias que se van a ofrecer en la facultad (previsiblemente, Estudios ingleses, Estudios francófonos y Estudios clásicos), como al resto de las titulaciones de la rama de Arte y Humanidades, es una realidad con la que hay que contar para hacer previsiones de futuro. También hay que contar con el hecho inevitable de que algunos estudiantes puedan descubrir que estos estudios no satisfacen las expectativas que habían depositado inicialmente en ellos.
Hay datos que, no obstante lo anterior, permiten introducir algunos elementos de mayor eficacia del grado que se propone. La nueva orientación de los estudios sobre la lengua y la literatura españolas que este grado supone colocar al estudiante en un escenario en el que el español se estudia descriptivamente en el contexto actual de su expansión en el mundo, de su aplicabilidad y de su interrelación con otras disciplinas a las cuales la lengua, como expresión del pensamiento, está unida. Asimismo, la literatura en lengua española que se ha hecho y se hace a este lado y al otro del Atlántico será presentada en el marco de la modernidad del pensamiento estético y en estrecha relación con otros lenguajes visuales o audiovisuales con los que hoy en día convive. Estos contenidos, en el marco de un cambio estratégico en la metodología de la enseñanza y el aprendizaje, proveerán sin duda de mayor coherencia y adecuación al grado. Con respecto a la metodología mencionada, será de una ayuda inestimable lo aprendido por el profesorado y el alumnado en el Proyecto Piloto de Experimentación del ECTS que hemos venido desarrollando en los dos últimos cursos académicos en la titulación de Filología hispánica (véase capítulo 2 en donde se explica y se detallan los resultados de la evaluación). Hemos pasado de clases magistrales (casi exclusivamente de carácter expositivo por parte del profesorado y escasa participación del alumnado), tutorías vacías de contenido (a la espera de la "visita" del alumnado) y evaluación finalista, a una combinación de clases magistrales, clases prácticas, seminarios y talleres en los que se fomenta la participación del alumnado; a unas tutorías, individuales o en grupo, orientadas y con contenidos; y a una evaluación continua para valorar el aprendizaje de cada individuo en el conjunto de la clase.
Confiamos también en que la obligatoriedad de que el alumnado realice 12 créditos de prácticas tuteladas, junto con la distribución porcentual en 60% de contenidos teóricos y 40% de prácticos en las asignaturas, haga no solo más atractivo el título, por lo que ello comporta de hacer visible el potencial empleador de la formación que va a recibir, sino por la formación misma, que va a facilitar su empleabilidad más o menos inmediata. En este sentido, la atractiva oferta de plazas que el Gobierno de Canarias ha sacado a concurso para el ámbito de la lengua y la literatura españolas es un plus importante.
Finalmente, es imprescindible que este título de grado cuente con una política de difusión. Precisamente en este contexto de cambio, una amplia campaña de difusión es más que necesaria, y es un compromiso que contraemos para poder explicar en qué consiste esta nueva orientación de los estudios sobre el español y su literatura y para qué va a capacitar a los estudiantes, tanto en su formación integral en tanto egresados superiores como en la dimensión que ello comporta para su inclusión en el mercado de trabajo actual.
Estimación: