{"id":97,"date":"2019-10-01T13:13:28","date_gmt":"2019-10-01T11:13:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/?p=97"},"modified":"2019-10-01T15:08:02","modified_gmt":"2019-10-01T13:08:02","slug":"las-almas-tenebrosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/2019\/10\/01\/las-almas-tenebrosas\/","title":{"rendered":"Las almas tenebrosas"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb5\/6&#8243;][vc_empty_space][vc_column_text]El proyecto de la colonizaci\u00f3n fue extractivo, pero tambi\u00e9n deb\u00eda cumplir una funci\u00f3n de control social para llevar esa tarea a cabo. Comparando la labor como el adentrarse en un bosque tenebroso, los africanistas quisieron penetrar el alma de los ind\u00edgenas. Para ello mandaron, adem\u00e1s de misioneros, antrop\u00f3logos que se encargaron de aclarar el estado de las razas que dominaban y a dem\u00f3grafos que intentar\u00edan dar con las estad\u00edsticas m\u00e1s fiables. Todo ello pese a las dificultades metodol\u00f3gicas y pol\u00edticas (nomadismo y anticolonialismo). En estos intentos de comprender a las sociedades coloniales se puso de manifiesto la supremac\u00eda racial y el car\u00e1cter patriarcal de la mirada africanista.<\/p>\n<blockquote><p>Es por ello que al margen de toda funci\u00f3n administrativa precisa, Espa\u00f1a no ha faltado en su aportaci\u00f3n al estudio del ind\u00edgena, porque en definitiva el hombre, suprema creaci\u00f3n de Dios, prevalece siempre sobre cuanto lo rodea, m\u00e1xime para nosotros, los espa\u00f1oles, que jam\u00e1s entendimos la colonizaci\u00f3n como una mera empresa explotadora (D\u00edaz de Villegas en Crespo Gil, 1949, p. IX).<\/p>\n<p>La estad\u00edstica es la base formal y segura de toda informaci\u00f3n y conocimiento. Por ello no deb\u00eda faltar y no ha faltado ciertamente desde el primer momento la organizaci\u00f3n de este servicio, no s\u00f3lo en Marruecos, sino tambi\u00e9n en los Territorios Espa\u00f1oles del Golfo de Guinea (\u2026) y en el \u00c1frica Occidental Espa\u00f1ola (Jos\u00e9 D\u00edaz de Villegas, 1957, p. V).<b><br \/>\n<\/b><\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p>Conocimiento del ind\u00edgena, conocimiento de la integridad de su alma, dif\u00edcil y tenebrosa como el bosque. He aqu\u00ed, y de lo que va dicho se deduce, el primer postulado de una colonizaci\u00f3n que quiera ser eficiente y merecer el nombre de tal (Agust\u00edn Miranda, 1940, p. 127).<\/p>\n<p>[\u2026] escondida entre maravillosos bosques ecuatoriales, vive una raza de hombres de color, tan curiosa, primitiva y desconcertante que creo sin exageraci\u00f3n que es una de las m\u00e1s dignas de estudio entre todas las que pueblan este planeta (Juan M. Bonelli, 1944, p. 11).<\/p>\n<p>Todo el detalle de la obra de Espa\u00f1a en Guinea Ecuatorial queda en la realidad y en la estad\u00edstica con cifras muy elocuentes (Lu\u00eds S\u00e1ez de Govantes (1969, p. 147).<b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 la sangre lo que nos separa a los espa\u00f1oles y marroqu\u00edes, ser\u00e1 el esp\u00edritu de raza, eso que imprime un sello tan profundo a la nacionalidad y abre entre pueblos abismos m\u00e1s imposibles de franquear que las cordilleras y los mares? Tampoco; tampoco es la raza, menos a\u00fan la Geograf\u00eda. Al contrario, existe entre espa\u00f1oles y marroqu\u00edes cierta secreta poderosa atracci\u00f3n, que s\u00f3lo es dable a explicar por alg\u00fan parentesco \u00e9tnico que los una, fortalecido y confirmado por influjos seculares del medio natural (Joaqu\u00edn Costa, 1906, p. 7).<\/p>\n<p>Nuestro Sahara se ha transformado. La estad\u00edstica s\u00f3lo puede reflejar unas cifras, ya de por s\u00ed\u00a0 \u00a0 elocuentes, pero nada m\u00e1s. Hay en el fondo de la obra espa\u00f1ola un significado que no figura en los n\u00fameros. La verdad del Sahara est\u00e1 en la misma vida del saharaui (Direcci\u00f3n General de Promoci\u00f3n de Sahara, 1970, p. 1).<\/p>\n<p>[\u2026] la gente que lo habita [el Sahara Occidental] tienen tal fuerza y encanto que, [\u2026] queda prendido por ellos. Esta impresi\u00f3n se convierte luego en voluntad de comprensi\u00f3n. Para satisfacerla, los mecanismos de investigaci\u00f3n rutinaria se han de romper. La receta y el m\u00e9todo no valen (Julio Caro Baroja, 1990, s.p.).<\/p>\n<p>El moro por innata tendencia es poco activo, m\u00e1s a\u00fan por efecto del clima y sus escasas necesidades, es perezoso, siendo muy pocos los que se dedican al trabajo, y los que se pasan el d\u00eda tendidos al sol o a la sombra limpi\u00e1ndose unos a otros la cabeza de par\u00e1sitos. El moro es trapisondista por excelencia y jam\u00e1s obra de buena fe en sus tratos, cosa de la que he podido convencerme en la Factor\u00eda Comercial\u2026 El robo constituye un h\u00e1bito para estas gentes que viven del saqueo constante a las cabilas fronterizas, a los comerciantes que se dirigen a Senegal, y trayendo a la venta a esta factor\u00eda los productos de sus robos (documento encontrado en el fuerte de Villa Cisneros en Caro Baroja y Temprano, 1985, p. 406).<\/p>\n<p>Los resultados de c\u00f3mputos realizados por los mismos ind\u00edgenas s\u00f3lo pueden producir desaliento, ya que en reiterados casos se comprueban grandes divergencias de cifras globales dadas por ellos, incluso por personas autorizadas entre los mismos. Var\u00edan en grado tal que\u00a0 \u00a0 anulan el cr\u00e9dito de cualquiera de las informaciones. Esto, l\u00f3gicamente, se explica por el hecho mismo de su <i>deficiente formaci\u00f3n cultural <\/i>y m\u00e1s a\u00fan por la dispersi\u00f3n a que les obliga su r\u00e9gimen de vida (Molina, 1954, p. 10. Cursivas a\u00f1adidas).<\/p>\n<p>La colonia est\u00e1, por desgracia, muy despoblada. Seg\u00fan los \u00faltimos c\u00e1lculos, no s\u00e9 si optimistas o pesimistas, porque el censo no merece una excesiva confianza, se pueden cifrar sus habitantes en unas 150.000 almas. \u00bfCree alguien que de esta cifra se pueden sacar los cuarenta o cincuenta mil braceros que pudiera necesitar la isla para ponerla en producci\u00f3n, m\u00e1s otros tantos por lo menos en el continente? (Bonelli, 1944, p. 40, s.p.).<\/p>\n<p>Los naturales de la Guinea Continental espa\u00f1ola son de organizaci\u00f3n robusta, aventajada estatura, gallardo continente y altiva presencia, ojos grandes, p\u00f3mulos salientes, labios gruesos, fuerte musculatura y color achocolatado. Los bubis de Fernando P\u00f3o, en quienes concurren varias de dichas caracter\u00edsticas de raza, son, por el contrario, raqu\u00edticos, endebles, de menguada estatura y desprovistos de toda energ\u00eda f\u00edsica, constituyendo una poblaci\u00f3n degenerada, \u00e1 consecuencia (\u2026) al consumo de los l\u00edquidos espirituosos (Gallo y Maturana, 1909, p. 23).<\/p>\n<p>El mundo civilizado, superficialmente dividido, ten\u00eda un foco com\u00fan en sus costumbres, sus creencias y sus leyes; hoy con el acceso de los pueblos orientales y africanos, se presenta un nuevo factor capaz de cambiar las caracter\u00edsticas \u00e9tnicas si se deja abierta la inmigraci\u00f3n y buen n\u00famero de ind\u00edgenas viene a establecerse a la metr\u00f3poli. Pero este problema no se ha presentado en Espa\u00f1a, pa\u00eds de natalidad expansiva. Con todo no est\u00e1 dem\u00e1s decir que el tratamiento a este respecto de los s\u00fabditos y protegidos ha de ser an\u00e1logo al de los extranjeros (Lozano, 1955, p. 111).<\/p>\n<p>El <i>matrimonio <\/i>de espa\u00f1ol con mujer ind\u00edgena conferir\u00e1 a \u00e9sta cualidad de ciudadan\u00eda (art. 22 del C\u00f3digo civil y Ley de 7 de marzo de 1952, art\u00edculo 4. <i>d<\/i>). Si el matrimonio fuese de extranjero ciudadano con ind\u00edgena, ocurrir\u00eda lo mismo: la mujer seguir\u00e1 la condici\u00f3n del marido, al menos ante nuestro Derecho (\u2026). M\u00e1s dudas surgen cuando el matrimonio se celebra entre ind\u00edgena (s\u00fabdito) y mujer espa\u00f1ola (ciudadana). Ning\u00fan texto resuelve la cuesti\u00f3n. Por supuesto, la mujer no puede bajar en condici\u00f3n y convertirse en s\u00fabdito. As\u00ed, pues, o bien el marido se convierte en ciudadano o bien en el hogar subsiste la desigualdad jur\u00eddica entre marido y mujer. Entendemos que la primera soluci\u00f3n se impone, porque nuestro Derecho es favorable a la unidad jur\u00eddica de la familia; adem\u00e1s, la mujer ciudadana sometida a la autoridad del marido y \u00e9ste a la tutela del Patrimonio formar\u00eda una monstruosa figura, atentatoria a los derechos de una ciudadana espa\u00f1ola. Por ello, el marido habr\u00e1 de convertirse en ciudadano o emancipado, sin perjuicio de cualesquiera otros efectos jur\u00eddicos (Lozano, 1955, p. 72).<\/p>\n<p>[Los bubis] Son los puros, los sin mezcla, los que a\u00fan siguen conservando los rasgos faciales de sus antepasados (\u2026) Dos siglos atr\u00e1s compon\u00edan una tribu poderosa y temida; pero las guerras (\u2026) las frecuentes \u201crazzias\u201d de los braceros negreros, su progresiva degeneraci\u00f3n y la esterilidad de la mayor\u00eda de sus mujeres los condenan a una pronta desaparici\u00f3n. Son afables, simp\u00e1ticos y d\u00f3ciles, aunque poco dados para el trabajo, hecho que no resulta un mal peor, puesto que el negro, ya de por s\u00ed, es inconstante, voluble, amigo de la diversi\u00f3n y del no hacer nada (R\u00edos, 1959, p. 41).<\/p>\n<p>Conocer al negro, no por puro af\u00e1n de conocerlo, aunque tal finalidad ser\u00eda suficiente, sino para dar eficacia y \u00e9xito a nuestra obra. Y esto, \u00bfpor qu\u00e9?, se preguntar\u00e1. A lo que habr\u00eda que responder: Porque el negro es el \u00fanico colonizador posible de nuestras posesiones (Miranda, 1940, p. 128).<\/p>\n<p>La curva de capacidad mental, m\u00e1s baja en el negro que en el blanco, alcanza el m\u00e1ximo a la edad de diecis\u00e9is a\u00f1os, tendiendo luego a decrecer; al contrario de lo que ocurre en la raza blanca (Beato y Villarino, 1953, p. 109).<\/p><\/blockquote>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb5\/6&#8243;][vc_empty_space][vc_column_text]El proyecto de la colonizaci\u00f3n fue extractivo, pero tambi\u00e9n deb\u00eda cumplir una funci\u00f3n de control social para llevar esa tarea a cabo. Comparando la labor como el adentrarse en un bosque tenebroso, los africanistas quisieron penetrar el alma de los ind\u00edgenas. Para ello mandaron, adem\u00e1s de misioneros, antrop\u00f3logos que se encargaron de aclarar&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":98,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-97","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-exposicion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=97"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":123,"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97\/revisions\/123"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/98"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=97"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=97"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/africanismos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=97"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}