{"id":379,"date":"2022-04-18T13:52:06","date_gmt":"2022-04-18T13:52:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/lasendadelnilo\/?page_id=379"},"modified":"2022-05-06T10:06:56","modified_gmt":"2022-05-06T10:06:56","slug":"las-antiguedades-convertidas-en-patrimonio-historico-del-estado-egipcio","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.ull.es\/eventos\/lasendadelnilo\/las-antiguedades-convertidas-en-patrimonio-historico-del-estado-egipcio\/","title":{"rendered":"Las antig\u00fcedades convertidas en patrimonio hist\u00f3rico del estado egipcio"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=\u00bb534&#8243; img_size=\u00bbfull\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_custom_heading source=\u00bbpost_title\u00bb font_container=\u00bbtag:h1|text_align:left\u00bb google_fonts=\u00bbfont_family:Roboto%3A100%2C100italic%2C300%2C300italic%2Cregular%2Citalic%2C500%2C500italic%2C700%2C700italic%2C900%2C900italic|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal\u00bb el_class=\u00bbtitulo-pagina\u00bb][vc_column_text]Durante el siglo XIX la concepci\u00f3n de los restos materiales de la civilizaci\u00f3n egipcia pas\u00f3 por una transformaci\u00f3n radical. De ser objetos curiosos buscados por su especificidad se convirtieron en uno de los soportes de la identidad de un pa\u00eds en formaci\u00f3n, el Egipto actual.<\/p>\n<p>La llegada a Londres en 1804 de las antig\u00fcedades incautadas por el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico y la paulatina publicaci\u00f3n de las obras acad\u00e9micas promovidas por N. Bonaparte, despertaron en Europa Occidental un inter\u00e9s por los objetos egipcios cercano a la voracidad. Diversos agentes comerciales se disputaron su adquisici\u00f3n <em>in situ<\/em>, entre ellos varios c\u00f3nsules que aprovecharon las ventajas de su cargo. Estos anticuaros y algunos viajeros se prove\u00edan de un firm\u00e1n (decreto) que les permit\u00eda realizar excavaciones.<\/p>\n<p>Los da\u00f1os empezaron a tomar proporciones de esc\u00e1ndalo. Al expolio se a\u00f1adi\u00f3 la destrucci\u00f3n de edificios admitida por los representantes del gobierno para obtener bloques de caliza con los que abastecer la demanda para construcciones.<\/p>\n<p>En 1835, Mehemed Ali firmaba la primera ordenanza destinada a proteger las antig\u00fcedades. Una lectura detallada muestra que se daba valor a estos restos porque atra\u00edan a los extranjeros y estos viajaban para verlos. En consecuencia, se prohib\u00eda la exportaci\u00f3n de bienes muebles y se ordenaba la conservaci\u00f3n de todos los templos antiguos y tumbas. Sin embargo, su repercusi\u00f3n fue escasa. Siguieron produci\u00e9ndose deterioros en los edificios, aunque a un ritmo m\u00e1s lento, y en cuanto a las piezas, se reunieron en el jard\u00edn de Ezbekiya, en El Cairo, para formar un museo, pero se dispersaron al ser entregadas como regalo a los viajeros ilustres.<\/p>\n<p>El decreto de 1857 supuso la creaci\u00f3n de un <em>Service de Conservation des Antiquit\u00e9s<\/em>. Se trata de una de las instituciones de protecci\u00f3n de restos arqueol\u00f3gicos m\u00e1s antigua del mundo, y se convirti\u00f3 en modelo para otras semejantes en el siglo XX. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde se creaba el Museo de Bulaq, precedente del actual Museo Egipcio. El principal impulsor del proyecto fue un egipt\u00f3logo franc\u00e9s, Auguste Mariette, quien dirigi\u00f3 ambas instituciones durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas e inaugur\u00f3 una l\u00ednea de directores de esta nacionalidad que retuvieron el cargo mediante acuerdos internacionales. La apertura de nuevos yacimientos quedaba limitaba al personal del <em>Service<\/em>.<\/p>\n<p>La crisis en la d\u00e9cada de 1870, tras la inauguraci\u00f3n del canal de Suez, produjo un recrudecimiento de los saqueos en los yacimientos. Para atajarlos, en 1883, el nuevo director, Gaston Maspero, decidi\u00f3 autorizar otra vez los permisos de excavaci\u00f3n. De esta manera se salvaba la informaci\u00f3n y se contrataba como trabajadores a la poblaci\u00f3n local, evit\u00e1ndoles caer en el saqueo. Los nuevos permisos presentaban un cambio importante respecto a los precedentes: los titulares ser\u00edan instituciones acad\u00e9micas o particulares que contrataran a un arque\u00f3logo profesional. Se otorgar\u00eda, adem\u00e1s, un porcentaje de los hallazgos a los patrocinadores bajo determinadas restricciones. Con varias modificaciones en el modelo del reparto, ese reglamento se mantuvo hasta 1923 cuando, tras el descubrimiento de la tumba de Tutankhamon y en un contexto de recuperaci\u00f3n<br \/>\n\u2013incompleta\u2013 de la independencia tras la abolici\u00f3n del Protectorado, se prohibi\u00f3 el reparto de los hallazgos.<\/p>\n<p>Otro cambio significativo incumb\u00eda a la naturaleza de las antig\u00fcedades. Tras la creaci\u00f3n del Service se hab\u00eda ido estableciendo la conciencia de que estaban unidas a la idiosincrasia de la a\u00fan incipiente naci\u00f3n egipcia y no eran propiedad del virrey. En el decreto de 1883, esa concepci\u00f3n se plasm\u00f3 en la conversi\u00f3n del museo de Bulaq y su contenido en patrimonio p\u00fablico, unas condiciones que se hicieron extensivas a los museos que se creasen en el futuro.[\/vc_column_text][vc_separator css=\u00bb.vc_custom_1649413195907{margin-top: 30px !important;}\u00bb][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_masonry_media_grid gap=\u00bb3&#8243; grid_id=\u00bbvc_gid:1651831373402-75b48ab0-2350-7&#8243; include=\u00bb380,382,381,383&#8243;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_tta_accordion style=\u00bbmodern\u00bb color=\u00bbmulled-wine\u00bb active_section=\u00bb0&#8243; no_fill=\u00bbtrue\u00bb collapsible_all=\u00bbtrue\u00bb][vc_tta_section title=\u00bbLa investigacio\u0301n arqueolo\u0301gica en Egipto durante el siglo XIX\u00bb tab_id=\u00bb1650461790938-03a7e7d0-30c2&#8243;][vc_column_text]La creaci\u00f3n del <i>Service<\/i> supuso una transformaci\u00f3n en las actividades de b\u00fasqueda de antig\u00fcedades al limitar el acceso a los permisos de trabajo. En combinaci\u00f3n con la aparici\u00f3n de un reconocimiento de la importancia que tiene el m\u00e9todo de excavaci\u00f3n y de la paulatina profesionalizaci\u00f3n de sus responsables, el trabajo de campo en Egipto se hab\u00eda transformado a finales del siglo XIX.<\/p>\n<p>Las largas expediciones de las primeras d\u00e9cadas del siglo, que pod\u00edan prolongarse durante varios a\u00f1os, fueron sustituidas por misiones de unos meses de duraci\u00f3n con periodicidad anual.<\/p>\n<p>A comienzo del siglo hab\u00eda unos pocos anticuarios residentes en Egipto. Algunos estaban dedicados a tiempo completo a su actividad egiptol\u00f3gica como J.G. Wilkinson, que vivi\u00f3 durante a\u00f1os en el mismo yacimiento que estudiaba; otros desarrollaban sus estudios en paralelo a una actividad profesional diferente, como P. d\u2019Avennes. Su lugar fue ocupado por los inspectores del <i>Service<\/i>, encargados de la supervisi\u00f3n del trabajo en los yacimientos. En unos casos este consist\u00eda en el desescombro de monumentos de grandes dimensiones (la esfinge de Guiza, los grandes templos); en otros en su excavaci\u00f3n. A estas actividades se unieron, a partir de la d\u00e9cada de 1880, las campa\u00f1as arqueol\u00f3gicas o epigr\u00e1ficas organizadas desde centros acad\u00e9micos europeos.[\/vc_column_text][\/vc_tta_section][\/vc_tta_accordion][vc_separator][vc_empty_space height=\u00bb72px\u00bb][vc_btn title=\u00bbVer la obra expuesta en el cat\u00e1logo en l\u00ednea de la Biblioteca\u00bb color=\u00bbmulled-wine\u00bb align=\u00bbcenter\u00bb button_block=\u00bbtrue\u00bb link=\u00bburl:https%3A%2F%2Fabsysnetweb.bbtk.ull.es%2Fcgi-bin%2Fabnetopac%3FACC%3DDOSEARCH%26xsqf99%3D(2020EXPIEGIPTO%20Arqueologia).t950.|target:_blank\u00bb][vc_separator][vc_empty_space height=\u00bb72px\u00bb][vc_row_inner][vc_column_inner width=\u00bb1\/3&#8243;][vc_btn title=\u00bbEl nacimiento de la Egiptolog\u00eda acad\u00e9mica\u00bb color=\u00bbchino\u00bb i_icon_fontawesome=\u00bbfas fa-arrow-left\u00bb add_icon=\u00bbtrue\u00bb link=\u00bburl:https%3A%2F%2Fwww.ull.es%2Feventos%2Flasendadelnilo%2Fel-nacimiento-de-la-egiptologia-academica%2F|title:El%20nacimiento%20de%20la%20Egiptolog%C3%ADa%20acad%C3%A9mica\u00bb][\/vc_column_inner][vc_column_inner width=\u00bb1\/3&#8243;][\/vc_column_inner][vc_column_inner width=\u00bb1\/3&#8243;][vc_btn title=\u00bbLos precursores de la Egiptolog\u00eda en Espa\u00f1a\u00bb color=\u00bbchino\u00bb i_align=\u00bbright\u00bb i_icon_fontawesome=\u00bbfas fa-arrow-right\u00bb add_icon=\u00bbtrue\u00bb link=\u00bburl:https%3A%2F%2Fwww.ull.es%2Feventos%2Flasendadelnilo%2Flos-precursores-de-la-egiptologia-en-espana%2F|title:Los%20precursores%20de%20la%20Egiptolog%C3%ADa%20en%20Espa%C3%B1a\u00bb][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=\u00bb534&#8243; img_size=\u00bbfull\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column width=\u00bb1\/6&#8243;][\/vc_column][vc_column width=\u00bb2\/3&#8243;][vc_custom_heading source=\u00bbpost_title\u00bb font_container=\u00bbtag:h1|text_align:left\u00bb google_fonts=\u00bbfont_family:Roboto%3A100%2C100italic%2C300%2C300italic%2Cregular%2Citalic%2C500%2C500italic%2C700%2C700italic%2C900%2C900italic|font_style:700%20bold%20regular%3A700%3Anormal\u00bb el_class=\u00bbtitulo-pagina\u00bb][vc_column_text]Durante el siglo XIX la concepci\u00f3n de los restos materiales de la civilizaci\u00f3n egipcia pas\u00f3 por una transformaci\u00f3n radical. 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