{"id":2572,"date":"2019-12-20T14:12:32","date_gmt":"2019-12-20T14:12:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/?p=2572"},"modified":"2020-09-16T11:12:39","modified_gmt":"2020-09-16T11:12:39","slug":"la-presbiacusia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/la-presbiacusia\/","title":{"rendered":"La Presbiacusia"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"479\" src=\"https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-1-3-1024x479.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2573\" srcset=\"https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-1-3-1024x479.png 1024w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-1-3-300x140.png 300w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-1-3-768x360.png 768w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-1-3-375x176.png 375w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-1-3-750x351.png 750w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-1-3.png 1132w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n<p><strong>FECHA:&nbsp;<\/strong>20\/12\/2019<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">AUTORAS <\/span><b>SILVIA MURILLO-CUESTA E ISABEL VARELA-NIETO<\/b><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400\">Instituto de Investigaciones Biom\u00e9dicas \u201cAlberto Sols\u201d (CSIC-UAM)<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400\"><br><\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400\">Centro de Investigaci\u00f3n Biom\u00e9dica en Red en Enfermedades Raras (CIBER, ISCIII)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"><br><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\"><br><\/span><span style=\"font-weight: 400\">La presbiacusia o hipoacusia asociada a la edad es la p\u00e9rdida de la capacidad auditiva que se produce a medida que envejecemos. Afecta a un tercio de la poblaci\u00f3n con m\u00e1s de 65 a\u00f1os y disminuye notablemente su capacidad de comunicaci\u00f3n, autonom\u00eda y calidad de vida. Debido al incremento en la esperanza de vida y al envejecimiento de la poblaci\u00f3n, la presbiacusia constituye un problema m\u00e9dico de gran importancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Las causas de la presbiacusia son diversas, pero principalmente se debe al deterioro de las c\u00e9lulas neurosensoriales de la c\u00f3clea, el \u00f3rgano auditivo del o\u00eddo interno. Concretamente, las c\u00e9lulas ciliadas del \u00f3rgano de Corti y las neuronas del ganglio auditivo que las conectan con el cerebro. A diferencia de aves y reptiles, los mam\u00edferos no son capaces de regenerar estas c\u00e9lulas, por lo que, cuando las lesiones se repiten, se produce su muerte irreparable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Los mecanismos que conducen a la presbiacusia son los mismos que operan en los procesos de envejecimiento de otros \u00f3rganos: la inestabilidad de genes y prote\u00ednas, el mal funcionamiento de los org\u00e1nulos celulares, problemas nutricionales y de comunicaci\u00f3n entre las c\u00e9lulas o la p\u00e9rdida de la capacidad de regeneraci\u00f3n. Con la edad, en la c\u00f3clea se pierden c\u00e9lulas ciliadas y neuronas, se alteran las sinapsis entre ambas y se desregula el metabolismo del o\u00eddo. Son varios los factores ambientales que pueden acelerar la presbiacusia: la exposici\u00f3n cr\u00f3nica al ruido (profesional o recreativo), algunos f\u00e1rmacos da\u00f1inos para el o\u00eddo, infecciones y carencias nutricionales como, por ejemplo, en \u00e1cido f\u00f3lico y vitaminas del grupo B. Hay, adem\u00e1s, un componente gen\u00e9tico que contribuye a la p\u00e9rdida auditiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">La presbiacusia se manifiesta al principio como una dificultad para detectar sonidos de altas frecuencias, que progresa despu\u00e9s hacia frecuencias m\u00e1s bajas, y para percibir sonidos en ambientes ruidosos. Esto obliga al cerebro a realizar un sobreesfuerzo para decodificar el mensaje, lo que disminuye los recursos destinados a la memoria auditiva. Como consecuencia de la p\u00e9rdida auditiva, las personas afectadas desconectan de su entorno, se a\u00edslan y experimentan menos est\u00edmulos ac\u00fasticos. Esto, unido al envejecimiento natural del cerebro, deteriora su capacidad cognitiva y favorece la demencia senil y el Alzheimer: el deterioro cognitivo en personas con presbicusia es un 40% superior al de aquellas con buena capacidad auditiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">El \u00fanico recurso disponible para hacer frente a la presbiacusia y para reducir la fragilidad cognitiva asociada a la misma, es el uso de aud\u00edfonos o de implantes cocleares. Los aud\u00edfonos aumentan la intensidad de los sonidos recibidos y facilitan la generaci\u00f3n de se\u00f1ales nerviosas en el o\u00eddo interno, lo que contribuye a mejorar la interacci\u00f3n social, reducir la p\u00e9rdida de memoria auditiva, y disminuir el deterioro cognitivo asociado a la p\u00e9rdida auditiva. Las investigaciones en este campo se enfocan al desarrollo de tratamientos que retrasen, reduzcan o reviertan los cambios que se producen en las c\u00e9lulas neurosensoriales durante el envejecimiento. Para conseguirlo es fundamental disponer de modelos animales que reproduzcan las principales caracter\u00edsticas de la presbiacusia y que nos sirvan para comprender sus mecanismos e identificar dianas terap\u00e9uticas. De los disponibles (modelos in silico, celulares y animales), el que m\u00e1s informaci\u00f3n proporciona es el rat\u00f3n.<\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"514\" src=\"https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-2-2-1024x514.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2575\" srcset=\"https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-2-2-1024x514.png 1024w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-2-2-300x151.png 300w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-2-2-768x385.png 768w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-2-2-375x188.png 375w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-2-2-750x376.png 750w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-2-2-1140x572.png 1140w, https:\/\/www.ull.es\/portal\/cienciaull\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2020\/04\/Imagen-2-2.png 1182w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">El rat\u00f3n de laboratorio vive aproximadamente 2 a\u00f1os, por lo que empieza a considerarse modelo de envejecimiento a partir de los 18 meses. Sin embargo, hay ratones gen\u00e9ticamente modificados en los que se acelera este proceso. Es el caso de los ratones SAMP (Senescence-Prone-Accelerated Mouse) que presentan un envejecimiento generalizado a edades tempranas y experimentan patolog\u00edas como osteoporosis, amiloidosis, p\u00e9rdida de memoria o presbiacusia. Tambi\u00e9n hay ratones que desarrollan espec\u00edficamente envejecimiento auditivo, como los C57BL\/6J, que tienen mutado el gen de la cadherina 23, una prote\u00edna de las c\u00e9lulas ciliadas, y presentan presbiacusia a partir de los 6 meses. El IGF-1 es un factor de crecimiento importante para el o\u00eddo interno; se ha confirmado que las mutaciones en los genes de este sistema contribuyen a la p\u00e9rdida auditiva, tanto en hombre como en rat\u00f3n, y que existe una correlaci\u00f3n entre la disminuci\u00f3n de los niveles de IGF-1 con la edad y la progresi\u00f3n de la presbiacusia. El estudio de estos y otros mutantes han permitido identificar nuevos genes de predisposici\u00f3n a la presbiacusia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Reducir factores de riesgo como la exposici\u00f3n al ruido es una buena estrategia para llegar a una edad avanzada con un buen n\u00famero de c\u00e9lulas neurosensoriales no da\u00f1adas. Pero tambi\u00e9n es posible reducir la degeneraci\u00f3n auditiva en las fases iniciales o incluso revertirla. En la actualidad, hay numerosos f\u00e1rmacos en estudio y algunos, como las combinaciones de antioxidantes, han demostrado ser eficaces en este sentido. Las terapias g\u00e9nica y celular, si bien est\u00e1n a\u00fan en fase experimental, son otras alternativas que se est\u00e1n explorando para evitar el deterioro de la c\u00f3clea con la edad o bien que permitir\u00edan sustituir c\u00e9lulas degeneradas a otras nuevas y funcionales.<\/span><span style=\"font-weight: 400\"><br><\/span><span style=\"font-weight: 400\"><br><\/span><span style=\"font-weight: 400\">En resumen, la p\u00e9rdida auditiva asociada a la edad es un problema de primer orden debido al envejecimiento de la poblaci\u00f3n y a su directa asociaci\u00f3n con el deterioro cognitivo. Las soluciones pasan por desarrollar pol\u00edticas activas para reducir factores de riesgo, ampliar la cobertura sanitaria de la p\u00e9rdida auditiva y fomentar la investigaci\u00f3n para desarrollar nuevas terapias que eviten los cambios degenerativos en el o\u00eddo interno. Todo ello contribuir\u00e1 a aumentar los a\u00f1os de vida activa e independiente.&nbsp;<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FECHA:&nbsp;20\/12\/2019 AUTORAS SILVIA MURILLO-CUESTA E ISABEL VARELA-NIETO Instituto de Investigaciones Biom\u00e9dicas \u201cAlberto Sols\u201d (CSIC-UAM)Centro de Investigaci\u00f3n Biom\u00e9dica en Red en Enfermedades Raras (CIBER, ISCIII) La presbiacusia o hipoacusia asociada a la edad es la p\u00e9rdida de la capacidad auditiva que se produce a medida que envejecemos. 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