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El Cabildo y la Universidad de La Laguna prevén que el Cibican entre en funcionamiento a mediados de 2018

lunes 17 de abril de 2017 - 13:23 GMT+0000

Las obras del Centro de Investigaciones Biomédicas de Canarias suponen una inversión de 5,7 millones de euros

El Cabildo y la Universidad de La Laguna prevén concluir las obras del Instituto de Tecnologías Biomédicas y el Centro de Investigaciones Biomédicas de Canarias (Cibican) a mediados del próximo año. Así lo anunciaron hoy el presidente de la Corporación insular, Carlos Alonso, y el rector de la ULL, Antonio Martinón, durante una visita realizada a las obras. Alonso y Martinón estuvieron acompañados por el consejero del área Tenerife 2030, Antonio García Marichal; los vicerrectores de Investigación y Servicios Universtiarios, Francisco Almeida y Norena Martín, y el director del Cibican, Rafael Alonso, así como el personal de la UTE Ferrovial-Agroman y Syconca que ejecuta los trabajos.

La construcción del Cibican supone una inversión de 5,7 millones de euros y convertirá al edificio en un centro de investigación e innovación biomédica y biotecnológica con vocación de excelencia que integrará la actividad y recursos de las diferentes estructuras e institutos universitarios que lo constituyen. Asimismo, podrán incorporarse otras entidades que desarrollen la actividad investigadora en el ámbito biomédico de Canarias.

Carlos Alonso indicó que las obras marchan a buen ritmo. «Es un proceso de gran relevancia para la transferencia del conocimiento en Canarias. Se trata de una apuesta para mejorar un ámbito como la biomedicina, donde Tenerife tiene un gran potencial. Ése es uno de los ejes de trabajo del parque científico y tecnológico INtech Tenerife, que va a permitir generar valor y empleo cualificado, uniendo la capacidad de investigación de los hospitales universitarios de la Isla junto con los propios centros de investigación de la Universidad de La Laguna para lograr la transferencia del conocmiento.

“Estamos hablando de investigaciones sobre las enfermedades tropicales, del desarrollo genómico, de la biomedicina en general, que tiene mucho futuro en Tenerife. Estos edificios, junto a las ayudas que damos a través de los contratos Agustín de Bethencourt permiten generar un proyecto sólido a largo plazo para el crecimiento de la isla de Tenerife”, explicó el presidente del Cabildo.

Por su parte, Antonio Martinón señaló que “las previsiones son tener finalizadas las obras de la primera fase a mediados del próximo año. La financiación corre a cargo del Instituto de Salud Carlos III, que ha adelantado el dinero y ahora el Cabildo es el que se ha encargado de devolverlo. Una vez más, le damos las gracias al Cabildo porque nos permite tener este tipo de infraestructuras que nos sitúan a la vanguardia en cuanto a la investigación en materia de biomedicina. Ahora estamos buscando financiación para la segunda fase, que nos permitiría tener hasta 11 plantas en esta infraestructura”.

El actual edificio se organiza en dos plantas: una a nivel de calle donde se ubican los servicios generales solicitados en el programa de necesidades y otra a nivel de sótano donde se ubica el animalario e instalaciones anexas. Entre ambas plantas se sitúa el techo técnico, no habitable, que da servicio al Animalario, de manera que todas las instalaciones que sirven a las salas de animales discurren por el techo técnico y son registrables desde el mismo, evitando interferencias del servicio de mantenimiento con el correcto uso del Animalario.

En planta baja se han dispuesto los usos más generales y compatibles con el uso público en las proximidades del acceso y ocupando la fachada este. De este modo se establecen dos zonas en planta baja, una zona de carácter más general, donde puede tener acceso el público y una zona específica de investigación, donde solo tiene acceso el personal autorizado.

En la zona de público se encuentran las áreas más sociales del edificio, como son la sala de descanso y la sala de lectura, la sala de actos, la administración y dirección y la sala de informática o multiusos. Desde la zona de uso público se tiene acceso a los aseos y al núcleo de comunicaciones de escalera y ascensor.

En la zona de personal se ubican los laboratorios comunes, que lo serán también para la futura torre de fase 2, consistentes en todas las salas solicitadas de microscopia, banco de cerebros, histología, salas de cultivos, instrumentación, congeladores, cámara fría, etc. y además se dispone de dos salas de laboratorios generales, que ocupan la mejor orientación del edificio, con amplia fachada a Norte. Las salas de cultivo y de instrumentación disponen también de iluminación natural. El criterio ha sido dotar de iluminación natural a aquellas salas en donde se prevé mayor continuidad en el trabajo.

En la planta baja se encuentra como uso principal el Animalario, con sus dependencias anejas de almacenes y horno crematorio. Además dispone de área de carga y descarga a doble altura y directamente accesible desde el exterior. En esta planta se ubican además diversas salas de instalaciones. Sobre esta planta se encuentra el techo técnico, cuya finalidad es dar el servicio de instalaciones que necesita el animalario.

En el exterior, en edificio aparte, se encuentran las instalaciones generales del edificio, grupo electrógeno, aljibes, bombas, gases, virutas y basuras, etc. También al exterior se disponen las enfriadoras, con sus correspondientes silenciadores, al objeto de amortiguar el ruido de las mismas.

 


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