Skip to main content

Chile and the Canary Islands explore at Campus America how to strengthen scientific cooperation and the prevention of natural disasters

Thursday 29 de October de 2026 - 15:58 CET

Hoy, 29 de octubre, se ha celebrado, dentro de Campus América, la mesa de diálogo «Chile–Canarias: ciencia y educación desde territorios extremos para un futuro sostenible». El acto ha tenido lugar en la Sala de Rectores del Edificio Central de la Universidad de La Laguna y ha propiciado una reflexión conjunta sobre cómo trasladar el conocimiento científico a las decisiones públicas y a la vida de la ciudadanía, especialmente en materia de sostenibilidad y gestión de riesgos naturales.

Han participado en la mesa Antonio Aparicio, vicerrector de Investigación y Transferencia de la ULL; Jonay González, coordinador del Área de Investigación del Instituto de Astrofísica de Canarias; Charlotte Simmonds, astrónoma de la Universidad de Chile; Daniel Díaz, académico del Departamento de Física de esa misma universidad; e Itahiza Domínguez, director del Instituto Geográfico Nacional en Canarias. Y se ha contado con la moderación de Víctor Caro Castro, director del Centro de Estudios de Futuro de la Universidad de Santiago de Chile.

En su introducción, Víctor Caro ha vinculado la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la contaminación con la necesidad de anticipar problemas y mejorar la colaboración entre universidades, administraciones, empresas y sociedad civil. Desde esta perspectiva, ha planteado las posibilidades para aprovechar las capacidades científicas de Chile y Canarias para responder a los desafíos de sostenibilidad que comparten.

La primera ronda de intervenciones ha comenzado con Antonio Aparicio, quien ha identificado la burocracia como uno de los principales obstáculos para la ejecución eficaz de la labor investigadora y la transferencia. Ha explicado que los procedimientos administrativos pueden retrasar o bloquear el uso de fondos ya disponibles y ha puesto el foco en la necesidad de reforzar las oficinas que canalizan los resultados científicos hacia las empresas, la sociedad y las políticas públicas. «Existen, trabajan bien, pero son demasiado débiles», ha señalado sobre estas estructuras.

A continuación, Jonay González, desde su visión en el ámbito de la astrofísica, ha destacado la calidad del cielo como un recurso natural que ha permitido a Canarias y Chile albergar grandes infraestructuras astronómicas y desarrollar investigación de primer nivel. Ha subrayado la importancia de proteger las condiciones de observación y de establecer acuerdos internacionales que combinen el acceso compartido a esas instalaciones con beneficios científicos para los territorios que las acogen.

Por su parte, la investigadora chilena, Charlotte Simmonds ha situado la educación y la divulgación en el centro de la relación entre ciencia y ciudadanía. «La ciencia que no se comparte no tiene utilidad», ha afirmado, al defender que el conocimiento debe circular más allá de la comunidad investigadora. La astrónoma ha destacado que el contacto con la ciencia desde edades tempranas puede ayudar a reconocer la información falsa y a tomar decisiones mejor fundamentadas. También ha defendido el valor de la astronomía para comprender la singularidad de las condiciones que sostienen la vida en la Tierra y la necesidad de preservarlas.

Seguidamente, el debate ha pasado de la observación astronómica al conocimiento empírico de la Tierra con la participación de Itahiza Domínguez, director del Instituto Geográfico Nacional en Canarias, que ha destacado los avances de la vigilancia volcánica, que permiten detectar señales de actividad y mejorar las alertas, pero ha advertido de la distancia que todavía existe entre esas capacidades y las decisiones sobre la ocupación del territorio. Como ejemplo, ha mencionado el crecimiento inmobiliario en el entorno del volcán Villarrica, en Chile, pese a los peligros conocidos. «Tenemos que tratar de ser menos reactivos y anticiparnos un poco mejor», apuntó.

Domínguez ha insistido en que la comunicación del riesgo debe comenzar antes de una emergencia. «No es una cuestión de transmitir en el momento que surge una emergencia. Hay que prepararse antes», ha señalado. Ha continuado explicando que la vigilancia volcánica trabaja con probabilidades y márgenes de incertidumbre que deben comprender tanto la población como los responsables públicos. En este sentido, ha destacado la utilidad de la educación y los simulacros para practicar la respuesta y mejorar la coordinación administrativa, así como la necesidad de apoyo institucional frente a los bulos.

Intercambios que conecten investigación, gestión y comunidades

En el siguiente bloque de palabras se han recogido propuestas para dar continuidad a la colaboración entre Chile y Canarias. Aparicio ha defendido reforzar los programas conjuntos de doctorado y los intercambios posdoctorales, con oportunidades para jóvenes investigadores. Ha identificado campos de cooperación como la astrofísica, la vulcanología, la geotermia, la biología marina y las energías renovables, con especial atención al potencial de la investigación geotérmica.

Igualmente, González ha remarcado la importancia de articular esos intercambios mediante acuerdos bilaterales y financiación que permita sostenerlos. También ha advertido de las amenazas que plantean las constelaciones de satélites para la observación astronómica, un problema que trasciende la protección territorial del cielo y requiere respuestas internacionales.

Simmonds, por su parte, ha propuesto una actividad conjunta que combine arte, observación del cielo nocturno y divulgación para jóvenes. La iniciativa permitiría organizar experiencias con escolares y charlas en Chile y Canarias para recuperar el vínculo con las estrellas y promover su protección. Su planteamiento ha destacado el valor de la preservación del cielo oscuro, además de su importancia para la investigación.

A continuación, Díaz ha defendido que las pasantías y los intercambios estudiantiles incluyan trabajo de campo y contacto con las comunidades. A partir de su experiencia con estudiantes en el entorno del volcán Villarrica, en el sur de Chile, apuntó a la oportunidad de compartir conocimientos científicos y aprender de los saberes de las poblaciones indígenas sobre los territorios en que viven.

En esa misma línea, Domínguez señaló la opción de los intercambios en que científicos y responsables de la gestión de emergencias puedan conocer conjuntamente los procedimientos y dificultades de ambos territorios. Ha expresado su intención de explorar el interés de los gestores canarios en una iniciativa de este tipo, que permitiría integrar la evaluación científica de las amenazas en los procedimientos de planificación, prevención y respuesta ante emergencias.

La mesa finalizaba así, aportando propuestas de colaboración orientadas a un futuro próximo y que vinculan la movilidad investigadora con la formación, la divulgación y la gestión pública. El encuentro está integrado en la quinta edición de Campus América, que tiene a Chile como país invitado y se desarrolla desde el pasado 19 de octubre hasta el próximo sábado, 31 de octubre. 


Filed under: Campus America, Campus America 2026, Outstanding, Faculty of Education, ULL Cover