Revista Latina de Comunicación Social 11 – noviembre de 1998

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
Depósito Legal: TF-135-98 / ISSN: 1138-5820
Año 1º – Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
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[Octubre de 1998]

Origen de la prensa nacionalista gallega: Apuntes divulgativos

(4.159 palabras - 10 páginas)

Dra. Rosa Cal ©

Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Ciencias de la Información, Departamento de Historia de la Comunicación

rosacal@eucmax.sim.ucm.es

Durante el siglo XIX aparecieron en España las primeras publicaciones de carácter nacionalista, aquellas que ponían su principal objetivo en defender lo vernáculo, lo original y propio de una zona determinada. Los manuales de Historia del periodismo español recogen con detalle las pertenecientes a las nacionalidades catalana y vasca, pero son excesivamente concisos cuando tratan el caso de Galicia.

El objetivo de este artículo es divulgar unos apuntes sobre los movimientos nacionalistas gallegos como responsables de una prensa comprometida con la defensa de la propia cultura. Estos folios, en su mayor parte, han sido elaborados con la bibliografía que se menciona al final.

Los primeros impresos periódicos en Galicia

A partir de 1800 aparecen periódicos en las principales ciudades. El primer título que se recoge es El Catón Compostelano redactado por un clérigo en forma de extensos sermones. En 1808, con motivo de la formación de las Juntas revolucionarias, ya se registran numerosos títulos como Gazeta de la Coruña, Diario de la Coruña; al año siguiente Diario del Gobierno de La Coruña, Diario de Santiago, Telégrafo político y Literario de la Coruña, Gazeta Francesa de La Coruña, Semanario Patriótico de Vigo 1820, etc.

El segundo momento clave en la producción periodística se corresponde con la revolución de 1868, aparecen múltiples cabeceras de carácter republicano, incluso algunas republicano-federales; varios periódicos satíricos y algunos obreristas, principalmente en la ciudad de Ferrol debido a la mano de obra ocupada en la construcción naval.

Otra nota característica del país galaico es el abundante número de cabeceras creadas por los gallegos en la diáspora, tanto en La Habana, como en Buenos Aires y otras capitales iberoamericanas. Títulos representativos de la restauración canovista son: La Resurrección de Galicia, La Ilustración Gallega y Asturiana, El Gallego. Todo por España y para Galicia (Buenos Aires 1879); El Avisador Galaico (Cuba 1878); Airiños da miña Terra La Habana; El Correo Gallego, La Emancipación, La Gaita, El Independiente. Periódico defensor de los intereses de Galicia, A fuliada y/o Unión Gallega de 1883 en A Coruña.

Exponente del galleguismo político y del reencuentro de nuestra intelectualidad con la identidad cultural gallega, son una serie de publicaciones bilingües o íntegramente en gallego. En 1876 aparece el primer número de O Tío Marcos da Portela de Valentín Lamas Carbajal que dura hasta 1917 en distintas épocas y con otro cuerpo de redactores. A monteira, A fuliada, O Galiciano, A tía Catuxa, y posteriormente A Nosa Terra y Nós, que aparece en Ourense en 1920. Se consolidó la prensa comarcal en ciudades históricas como Betanzos, Mondoñedo, Tuy, y en determinadas villas como Vilagarcía, Redondela, Ribadeo, Ortigueira, Viveiro, Noia y Marín, todas marineras. En las poblaciones del interior aparecen periódicos en Verín, Ribadavia y Monforte. Entre 1900 y 1910 la movilización agrarista llevó la prensa a Ponteareas, Carballo, Ferreira de Valdouro, Entrimo, Allariz, Chantada, etc.

LA PRENSA y LA FORMACION DE CONCIENCIA NACIONALISTA

Aunque en el siglo XVIII no hay publicaciones periódicas en Galicia, sí existió una conciencia crítica que llegó a extenderse por el resto del reino, en la obra de dos grandes representantes: FEIJÓO y SARMIENTO.

FEIJÓO y MONTENEGRO, Benito Jerónimo era orensano, pasó toda su vida entre Galicia y Oviedo, llegó a rechazar el obispado en América que le ofreció Felipe V. Por su pensamiento renovador en varios discursos de su Teatro Crítico fue censurado por la Inquisición. Gozaba una inclinación nata al raciocinio crítico y a la experimentación. Su obra es de cariz pedagógico dedicada a "deshacer errores del vulgo", lo que iba a ser el periodismo en el XVIII. Por la gran capacidad de difusión de sus escritos, la proximidad de los temas tratados, la penetración social, sencillez, claridad y eficacia se le ha considerado un precursor del periodismo.

Fray Martín SARMIENTO fue discípulo de Feijóo, siguió en la función crítica a su maestro y además redactó una serie de obras de carácter popular como: Viaje a Galicia, Coloquio de Perico y Marica, coplas o Coloquio de 24 gallegos rústicos... Catálogo de voces y frases de la lengua gallega.

Los conocedores de la historia del periodismo en España recuerdan a Luis Marcelino PEREIRA que, junto con el granadino Cañuelo, redactaron El Censor (1781-1787), pues bien, Pereira era natural de Galicia y muy posiblemente fue el primer periodista oriundo de esos lares.

Otro personaje muy importante de finales del XVIII y comienzos del XIX fue Manuel Pardo de Andrade, del linaje de Betanzos, segundón que siguió la carrera eclesiástica pero terminó en el ejército. En 1797 intentó fundar una imprenta y editar un semanario en La Coruña El Curiosos Herculino (por primera vez imprenta y periódico en La Coruña), pero fracasó. En 1808 dirigió el Diario de La Coruña de la Junta de defensa de la ciudad, dirigió también la Gaceta de La Coruña, creó en 1809 el Semanario Político Histórico y Literario de La Coruña y otros.

El siglo XIX: provincialismo 1814 a 1868

El primer movimiento de repulsa al centralismo se dio en Galicia en 1833, con motivo de la nueva división administrativa en cuatro provincias (anteriormente eran siete, más identificadas con las comarcas) lo que provocó la reacción de los intelectuales. Encabezaron la protesta: Rodríguez Terrazo, Antolín Faraldo, Añón, Rúa Figueroa, Neira de Mosquera, todos ellos burgueses y universitarios. Su actividad se centró en la oratoria y en las colaboraciones en prensa. Son títulos representativos: La situación de Galicia y El Porvenir, obra de Faraldo, y ya durante la revolución de 1846 (en la que cayeron fusilados los "mártires de Carral") salió La Revolución. Periódico oficial de la Junta Superior.

Una segunda etapa, dentro del provincialismo es "O Rexurdimento" que va de 1846 a 1868. Hechos notables en esta etapa fueron el Banquete de Conxo (1856) artesanos y universitarios hermanados a semejanza del 1848 francés, leyeron y apoyaron un Manifiesto que reivindicaba el desarrollo del mercado interior. Otro hito importante fue la celebración de los Juegos Florales de La Coruña en 1861, a iniciativa del escrito Benito Vicetto y Juana de Vega condesa de Espoz y Mina, se publicó al año siguiente el Album de la Caridad. "Mosaico poético de nuestros vates gallegos contemporáneos", con obras de Pintos, Añón, Rosalía, Camino, etc.

Federalismo, 1868 a 1880

Después de la revolución "gloriosa" se formaron los partidos republicanos en la Península. En el caso de Galicia, la voz cantante la llevó el Partido Republicano Federal constituido en Ferrol, y pedían en su declaración de principios: "Galicia independiente pero parte integrante de la nación, armar al pueblo, abolir las quintas, desestancar la sal, reformar los consumos, reformas sociales en beneficio de la clase trabajadora. En 1869 se firmó Pacto Galaico-Asturiano, sin embargo fracasaron en las elecciones a constituyentes de 1869, ya que sólo obtuvieron un diputado republicano: Eduardo Chao, de los cuarenta que se presentaban. Esta actividad política generó una serie de folletos como: La verdad a las aldeas, de Pérez Costales, Conferencias populares dedicadas a los obreros y aldeanos de, Galicia de Esteban Quet, La República democrática federativa, de Federico Gallardo, entre otros.

Regionalismo: 1880 a 1906

En esta nueva etapa los lemas de convocatoria se endurecen y radicalizan: "Una Galicia para los gallegos" y se considera extranjero al federalismo y al socialismo. Se demanda el autogobierno y se habla del retorno a la genética gallega.

El galleguismo se había consolidado poco a poco en los años 80 con el nombre de "regionalismo" siguiendo la terminología catalana. Del galleguismo fue luchador Murguía, que había regresado a Galicia a mediados de esa década y no había cejado en su empeño de legitimación tanto con su obra escrita Los precursores 1885 (raza celta, lengua, artes, costumbres), como con sus discursos y conferencias defendiendo el valor indiscutible de las lenguas vernáculas como verdaderas banderas nacionales (1). En 1885, Manuel Lugrís y Armada Teijeiro sacaron en La Habana A Gaita Gallega íntegramente en gallego, al año siguiente apareció en Betanzos O Antroido, también todo él en lengua vernácula. En 1886 organizó el periódico lucense O Galiciano el certamen literario-musical de Pontevedra, para promocionar la lengua propia; preside Murguía (2).

El mismo año 1886 Murguía publicó en La Región Gallega (diario recién creado en Santiago con el subtítulo de "político independiente" y cuyos objeticos eran la defensa de Galicia) un artículo en el que defendía el concepto de nación y establecía los derechos básicos de toda nacionalidad, años después, su pensamiento lo concretará en el libro El Regionalismo gallego, editado en 1889. La polémica que levantó conllevó ataques de la prensa de Madrid (negando la lengua y ridiculizando la "celtomanía") que le hicieron unir sus esfuerzos a los del otro luchador en La Coruña, Alfredo Brañas.

Como consecuencia de todo ello, se constituyó 1891 en Santiago de Chile la Asociación Regionalista Gallega presidida por Murguía, estructurada en Comités Regionales con sede en las principales ciudades gallegas, La Patria Gallega (1891) será su órgano oficial dirigido por Murguía. Ese mismo año se celebraron los Juegos Florales en Tuy.

En 1893 Murguía fue destinado a La Coruña. Se unió al grupo de Carré Aldao de la Librería Regional, A Cova Céltica (3), que en 1897 se constituyó en la Liga Gallega (iniciadores: Salvador Golpe, A. Lugrís, Eugenio Carré Aldao). Su medio de expresión será la Revista Gallega (1895-1907), semanario fundado por Galo Salinas, se nutría de trabajos escritos en lengua gallega y castellana escritos por colaboradores habituales como Murguía, Eduardo Pondal, Tettamancy, Carré, Salvador Golpe, Noriega Varela, Villar Ponte y, en ocasiones, Sofía Casanova. Desde este órgano se sostuvieron campañas por la purificación y unificación de la escritura del gallego, el cuidado y selección de la lengua literaria y por la obtención de la autonomía y la defensa del uso del idioma gallego en las escuelas rurales.

Otro puntal del regionalismo: Alfredo Brañas

El otro puntal del regionalismo gallego fue Alfredo Brañas (Carballo 1859-Santiago 1900), profesor de Economía Política en la Universidad de Santiago; gran orador, formado en la metodología de la Institución Libre de Enseñanza. Decía Curros:

Para esa labor de propaganda reúne Brañas excepcionalísimas y admirables condiciones: gallardo continente, vasta ilustración, palabra abundante y persuasiva, imaginación poderosa, fe y entusiasmo por la causa que defiende, incansable voluntad; todo, en fin, cuanto puede hacer de un hombre un ser providencial, un elegido por Dios para iniciar una época y empujar a la sociedad por el camino de la civilización... (4).

Aprovecha las nuevas corrientes del derecho y la economía para dar fundamento a su teoría siendo un polemista difícil de vencer. Consiguió llevar a la práctica los ideales de un pequeño grupo regionalista, dándole forma de movimiento político de mayores dimensiones. Vinculó a esta lucha a instituciones universitarias, científicas, recreativas y culturales. Su obra escrita El Regionalismo. Estudio sociológico, histórico y literario fue editado en 1889, se complementa con otro estudio al que le dio forma de lección magistral leída en la inauguración del curso académico 1892 en la Universidad de Santiago: "La crisis económica en la época presente y la descentralización regional". Esta lección fue comentada el mismo día por la tarde por Pi i Margall en un teatro compostelano, el catalán suscribió la teoría de Brañas y negó que los regionalistas fueran enemigos de la patria. Organizó y fue secretario en 1897 del Congreso Económico Gallego. Las teorías de Brañas tuvieron especial reconocimiento entre los catalanistas, su gran obra fue editada allí y sus discursos reproducidos en: Lo Catalanista, La Veu de Catalunya, La veu de Montserrat, La Renaixença... En Galicia, Brañas colaboró en los periódicos El Libredón y El Pensamiento Gallego.

En los últimos años del siglo XIX, se produjo la escisión entre el nacionalismo coruñés vagamente liberal capitaneado por Murguía y el tradicionalista y católico santiagués de Brañas. Para evitar la ruptura, en 1898 se fundó la Liga Gallega de Santiago presidida por Cabeza de León. Pero de nuevo el movimiento estará en crisis desde 1900, porque la base aglutinante había sido la defensa ante la crisis económica (los rentistas habían perdido el 50 %, lo que les llevó a promover el regionalismo), cuando desde Madrid se amparó el mercado gallego con decretos proteccionistas, los perjudicados descubren que no necesitaban el regionalismo. Sólo quedaron los intelectuales, los artistas, seguidores de Brañas o de Murguía.

Fundación de la Academia Gallega, 1905

En Galicia desde finales del s. XIX se había pensado en constituir una Academia Gallega. El grupo nacionalista de Santiago que presidía Alfredo Brañas lo había intentado en 1881. Otra impulsora de la misma idea fue Emilia Pardo Bazán pretendiendo que la Sociedad del Folklore se transformara en Academia en 1894. Pero fue la iniciativa de los gallegos residentes en La Habana, principalmente Curros y José Fontenla Leal, la que llevase a cabo el proyecto. Fontenla y Curros fundaron, primero en junio de 1905 la "Asociación Iniciadora y Protectora de la Real Academia Gallega" y desde La Habana se eligieron comisiones para que en cada provincia gallega preparasen su constitución y funcionamiento en Galicia. Emilia Pardo Bazán sería nombrada poco después presidenta honoraria. El 4 de septiembre de 1906 en los salones del Real Consulado de La Coruña se celebró la primera sesión. Esta institución editó desde 1906 el Boletín de a Real Academia Galega; la Colección de Documentos Históricos de Galicia, Diccionario Gallego-Castellano. En colaboración con la Fundación Barrié de la Maza sacó importantes estudios monográficos sobre Galicia y junto con el Instituto da Lingua Galega editó las Normas ortográficas e morfolóxicas do idioma galego.

La Academia ha promovido diversas asambleas de carácter literario y científico, p. e. la "Primera y Segunda Lusitano-Gallega" celebradas en Braga (Portugal)1955 y La Coruña 1960, respectivamente.

Instauró desde 1963 la celebración anual el 17 de mayo de "O Día das Letras Galegas" para recordar la fecha de publicación de Cantares Galegos de Rosalía (Curros, Pondal, Castelao, Cuevillas, Lamas Carvajal, López Ferreiro... fueron algunos escritores nativos a los que se les dedicó la jornada) (5).

Solidaridad Gallega (1907-1914)

Después de la aprobación y puesta en práctica de la Ley de Jurisdicciones Militares de 1906, se constituyó en Cataluña Solidaridad Catalana que aglutinaba a todas las fuerzas nacionalistas, algo semejante se copió en Galicia al año siguiente, con el objetivo de vencer en las urnas. Formaban parte de la coalición: Alfredo Vincenti por los republicanos, Vázquez de Mella por los carlistas, junto con los regionalistas: Golpe, Lugrís y Casares Quiroga. Su programa esencialmente proponía: conseguir representación parlamentaria, eliminar el caciquismo, fomento de la economía, atender a la agricultura. Se van a dar a conocer a través de una campaña de mítines acompañada de concentraciones, quema de montes, atentados, cárcel y muerte..., ante la agresividad y violencia de los hechos, muchos desertan.

Pero la actividad periodística no cesa, si bien multiplicada, o dividida, en varios frentes. En 1908 apareció El Correo de Galicia de Buenos Aires, Basilio Álvarez (sacerdote luchador galleguista y agrarista) fue nombrado director de Galicia de Madrid; al año siguiente aparece Vida Gallega en Vigo. En 1910 Antón de Olmet (6) y Prudencio Canitrot, dos jóvenes gallegos estrechos colaboradores de Basilio Álvarez y fervientes admiradores de Valle Inclán, fundaron la colección "Biblioteca de Escritores Gallegos", donde vieron la luz obras de Concepción Arenal, Emilia Pardo Bazán y Sofía Casanova, entre otros destacados escritores.

Nacionalismo: (1916-1931) y (1931-1938)

Fase inicial: 1916 a 1931: IRMANDADES DA FALA y Seminario de Estudios Galegos.

En mayo de 1916 se creó en La Coruña la "Irmandade dos Amigos da Fala Galega", se mantendrá hasta 1931 que se autodisuelven para ingresar en el recién creado Partido Galeguista junto con otras organizaciones nacionalistas afines. Ese mismo año, 1916, Antón Vilar Ponte publicó en Coruña Nuestra afirmación regional, y comenzará la edición del periódico emblemático del nacionalismo gallego: A Nosa Terra. Idearium das Hirmandades (?). En 1917 se formó en Ourense el grupo o generación NOS liderado por Vicente Risco; publicaron la importante revista Nos, que pervivió de 1922 a 35.

Se consideran dentro del movimiento de "As Irmandades" grupos locales como: Mocedades Galeguistas, Mocedades Culturales, Grupos Autonomistas..., dada su comunidad ideológica, política e incluso organizativa. Con ellos se consolida el paso del regionalismo al nacionalismo.

Gran parte de su actividad la dedican a revalorizar la lengua impartiendo cursos, crean nuevas instituciones como el Seminario de Estudios Galegos, editan revistas culturales: NOS; científicas: Arquivos do Seminario de Estudos Galegos; crean editoriales: Céltiga, Nos; en fin, se ocupa de las costumbres, arte, cultura autóctona... todo con un último sentido político.

Entre sus fundadores había regionalistas, tradicionalistas, republicanos federalistas y miembros de Solidaridad Gallega (1907-1912). Los ideólogos de As Irmandades como Vicente Risco asumirán los principios de Murguía y proclamarán que Galicia es una nación: lengua, raza, territorio, historia, tradiciones, e instituciones propias... espíritu y alma colectiva del pueblo que se expresa elaborando una cultura propia. Desde el punto de vista político programático defienden la descentralización llegando al federalismo expuesto por Brañas. Dentro de su programa había cuatro grandes ejes: emigración, cuestión agropecuaria, ferrocarriles y aranceles (redención de los foros).

Achacan sus males al sistema centralista y de la restauración con sus lacras: caciquismo, turnismo, cunismo (candidatos nombrados en Madrid).

Celebraron su "Primera Asamblea Nazonalista" en Lugo el año 1918 donde se pidió la autonomía integral de la nación gallega; estado federal puerta abierta a la integración de Portugal; e "ingreso das nazonalidades da Iberia na Liga das Nazóns". Vicente Risco publicó en 1920 en Ourense su Teoría do Nacionalismo Galego, y Antón Vilar Ponte publicó al año siguiente su Doctrina Nazonalista con un prólogo de Puig i Cadafalch, presidente de la Mancomunidad Catalana. Entre uno y otro surgirán divergencias, el primero liderará Ourense y el segundo la provincia de Coruña.

Entre los miembros que acudieron a La Coruña convocados por Antón y Ramón Vilar Ponte estaban: Lugrís, Tettamancy, los Carré, Lois Porteiro, Losada Diéguez, Otero Pedrayo, Cabanillas, Castelao, Xaime Quintanilla, Vicente Casas... La mayoría eran profesores de instituto y universidad, artistas y profesiones liberales -periodistas, médicos, notarios y abogados-, en menor número comerciantes y fabricantes. Diez días después se constituyó la "Irmandade de Santiago". Mediante una amplia campaña de mítines y conferencias se extendió el movimiento a otras ciudades y villas gallegas: Monforte, Ourense, Pontevedra, Vilaboa, Ferrol, Vigo, Mondoñedo, Betanzos, Ortigueira, Lugo, hasta un total de 28, la mayoría elaboraban Boletines. En noviembre de 1917 se adhirió al movimiento de Irmandades el portavoz de Solidaridad A Nosa Terra. En 1922, en Monforte, la asamblea, ante la eminente disgregación (por el enfrentamiento y liderazgo entre Antón Vilar Ponte y Vicente Risco), decide la creación de la Irmandade Nacionalista Galega (ING) en la que deberían ingresar todas las Irmandades da Fala y grupos galleguistas, que además debían cambiar su denominación por el de "Delegación da I.N.G. de... la ciudad o villa". Sin embargo, hasta la formación del Partido Galeguista el nacionalismo gallego permanecerá escindido.

Las bases de las ING eran: estructurar a Galicia en una federación de estados, constituir un partido nacionalista (motor y productor de una conciencia nacional) que acuda a las urnas y gane. Continuó con la actividad de propaganda político-cultural; intensificó los esfuerzos para implantarse en el campo por dos vías principales: lazos con Basilio Álvarez y sus agrarios, colaborando en el periódico La Zarpa; y lanzando una campaña de propaganda y contactos directos con todas las sociedades agrarias de Galicia e incluso entre el proletariado urbano.

En 1924, la dictadura de Primo acabó con toda organización nacionalista.

FORMACIÓN DEL PARTIDO GALEGUISTA

Con la caída de Primo y la permisividad de Dámaso Berenguer van formándose grupos nuevos como ORGA (Organización Republicana Gallega Autónoma) en septiembre de 1929 en La Coruña fruto de otro viraje de Antón Vilar Ponte, pero manipulada desde Madrid por Casares Quiroga; y el importante "Grupo Autonomista de Vigo". Se constituyó el eje nacionalista Ourense-Pontevedra-Vigo que barrió estas provincias con una intensa campaña de mítines a cargo de oradores como Otero Pedrayo, Cuevillas, Álvaro de las Casas, Castelao, Paz Andrade... Firmaron el "Compromiso de Barrantes" con los republicanos para presentarse a las urnas en coalición electoral.

Segunda República: 1931 a 1938

En las elecciones a cortes constituyentes (junio 1931) se presentaron varias candidaturas, el Partido Galleguista de Pontevedra obtuvo un acta de diputado para Castelao por Vigo, y el Partido Nazonalista Republicán de Ourense otra para Otero Pedrayo, por Ourense. Pero los resultados les llevaron a la convicción de que debían los nacionalistas recuperar la unidad perdida en Monforte, así llegaron al acuerdo en diciembre del mismo año de fundar el Partido Galleguista. El partido estaba configurado con elites muy diversas: conservadores (Risco, Otero P., Filgueira), izquierda (Castelao, Bóveda); independentistas: Álvaro de las Casas; apartidistas (Álvaro Cunqueiro, López Cuevillas); se definía interclasista y aconfesional, siempre se manifestó como un grupo radicalmente antimarxista tanto por razones religiosas como por saber que las condiciones infraestructurales no se verificaban en Galicia. Una vez más, A Nosa Terra será el "vocero" de los nacionalistas.

En 1934 se dan cuenta de que sólo incrementando los votos pueden llegar a Madrid, por eso se preocupan de llevar a cabo un amplio programa de afiliaciones.

El 14 de julio de 1936 se aprobó el primer estatuto y fue refrendado, pero la situación era de guerra civil. El P.G. se mantuvo en la clandestinidad hasta su desaparición.

Epílogo

Miembros del P.G. conectaron en Francia con agrupaciones republicanas del exilio. En Toulouse se editó Galicia como órgano del Bloque Republicano Nacional Galego (1944). En Buenos Aires se formo el "Consello de Galicia" (cuyos cabecillas eran Castelao y Suárez Picallo); aparición el mismo año el libro de Castelao Sempre en Galiza. Salieron, Loita y Vieiros en México.

Curiosamente, en 1954 Urbano Lugrís (había estado encarcelado por firmar un manifiesto a favor de la república, en 1930) fundó junto con Rafael Dieste la revista Atlántida, que pretendía recoger el espíritu cosmopolita de A Coruña retrotrayéndose a los años veinte y treinta. La aventura duró 13 números y terminó clausurando la revista.

En los años sesenta y manteniéndose en la oscuridad salieron algunas publicaciones socialistas, como Adiante 1964, este mismo año y el día del apóstol se fundó en Santiago la UPG (Unión do Pobo Galego) cuyo medio de expresión será Terra e Tempo.

La conclusión más evidente de estos apuntes es que todo grupo de acción necesita un medio de expresión, que lo es también de cohesión, movilización y adoctrinamiento. La conciencia de Galicia como entidad propia y diferente es de fechas tan tempranas como las otras nacionalidades históricas de la provincia. A pesar de su estructura social -población diseminada- y económica -agropecuaria- se crearon colectivos reivindicativos que generaron su prensa propia. El periódico por excelencia, el portavoz de Solidaridad Galega, las "Irmandades da fala" y el Partido Galeguista, se ha recuperado y sigue avanti como semanario, siendo el único que existe totalmente escrito en lengua vernácula.

Notas

1 Murguía estaba viudo desde 1885, año en el que murió Rosalía de Castro. Ese mismo año Fernández Latorre y Martínez Salazar crearon la Biblioteca Gallega para contribuir a la difusión de la literatura regional.

2 En 1885 aparecieron los periódicos: O Fungueiro (Coruña, revista taurina), Galicia (Ferrol, ciencias, artes y letras), La prensa Gallega en Santiago de Compostela.

3 Eugenio Carré Aldao había traspasado la librería a Martínez Salazar y la imprenta y papelería a Domingo Puga, acreditado impresor coruñés. Con todo ello, además de colaborar en los periódicos y revistas gallegas, se dedicó a una importante labor editorial, imprimiendo numerosas obras de autores gallegos. Además imprimió la Revista Gallega, y el Boletín Bibliográfico.

4 Citado por Baldomero Cores Trasmonte en "Alfredo Brañas Menéndez" En Gran Enciclopedia Galega, tomo IV, pp. 47.

5 "O Día das Letras Galegas" es la fiesta grande de las letras gallegas. Por primera vez se propuso para el año 1999 homenajear a un periodista, será Roberto Blanco Torres (Cuntis-Coruña 1891- Entrimo-Ourense octubre 1936). Blanco Torres fue cofundador de "As Irmandades da Fala" y promotor de la Asociación Galega de Escritores configurada en 1936. Como periodista colaboró en A Nosa Terra, dirigió La Zarpa, El País, fue redactor jefe de Galicia, El Pueblo Gallego, El Progreso (de Pontevedra), fundó las revistas Alborada, y Terra Galega en La Habana, entre otras. (Notas tomadas de CARBALLA, Xan "Chegou o maio de Roberto Blanco Torres" EN A Nosa Terra, 9 junio 1998).

6 De él dice María Dolores Sáiz: "El 1 de abril de 1914, Luis Antón de Olmet, diputado datista por Padrón, que había sido nombrado por el ministro de Gobernación, Sánchez Guerra, jefe de prensa de su ministerio, fundó El Parlamentario..." Sáiz, María Dolores, y María Cruz Seoane, Historia del Periodismo Español. El siglo XX.- Madrid: Alianza, 1996; p. 235.

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FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS:

Cal, Rosa (1998): Origen de la prensa nacionalista gallega: Apuntes divulgativos. Revista Latina de Comunicación Social, 11. Recuperado el x de xxxx de 200x de:
http://www.ull.es/publicaciones/latina/a/
16rosa.htm