Revista Latina de Comunicación Social 20 – agosto de 1999

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
Depósito Legal: TF-135-98 / ISSN: 1138-5820
Año 2º – Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
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¿Instituciones públicas y/o privadas? El lugar de la investigación crítica argentina de la comunicación en los años 2000

(5.529 palabras - 13 páginas)

Dra. Paulina B. Emanuelli ©

Profesora de la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)

pemanuel@eco.uncor.edu

La investigación crítica de la comunicación en Argentina

Hablar de investigación crítica de la comunicación en Argentina, al igual que en los otros países de la región, implica ubicarse en un lugar y una posición contestataria frente a la sociedad y cultura actual. Es hablar de un campo cuyas condiciones de producción se han visto sumamente afectados por los quiebres político institucionales que se han sucedido en el país.

Desde mediados de los sesenta una vanguardia de inspiración franktfurtiana comenzó a emerger en todas las ciencias sociales. Un movimiento intelectual que, sin duda, se encontraba imbuido del espíritu de la época. Recordemos al acontecimiento político más inspirador de los aires revolucionarios en Latinoamérica: la revolución cubana de 1959. Desde entonces, el pensamiento revolucionario se expandió con fuerza en toda la región.

En el campo de la comunicación y conectados con esta ebullición política, se produjeron varios acontecimientos que marcaron el campo en toda Latinoamérica. La llegada al poder de la izquierda o nacionalistas en condiciones de legislar e intervenir en los medios masivos hizo necesario conocer distintos aspectos para poder generar propuestas de acción viables. Acompañando esta realidad contextual, en el campo teórico - práctico, se produjeron distintos desplazamientos y transformaciones importantes.

Recordemos, por ejemplo, cómo la llegada de Salvador Allende al gobierno de Chile (1) hizo necesaria una revisión sobre las responsabilidades de los medios de comunicación y la producción de mensajes. En Perú, el gobierno militar de Velazco Alvarado, como parte del Plan Inca (2) puso en evidencia la relación de poder comunicacional con el poder político y económico. En Brasil, Paulo Freire (3) con sus trabajos en educación popular deja al descubierto, junto a la teoría de la dependencia, la dureza del proceso de dominación social: la verticalidad comunicacional y la ausencia de diálogo que lleva a la exclusión de grandes sectores sociales en todo el continente. Una exclusión que está relacionada a la dominación que sufre el pueblo y permite la expansión de los países capitalistas a instancias del subdesarrollo de países mas pobres.

El dinamismo político e ideológico imperante en el mundo entero y por ende en América Latina, constituyeron el marco y fermento de una vanguardia intelectual de izquierda. La CIESPAL (4) misma realiza una firme autocrítica sobre su propia evolución y las perspectivas de la investigación en la región produciendo un giro de ciento ochenta grados en sus propuestas. El primer paso fue el reconocimiento de la dependencia teórico-metodológica y la necesidad de realizar búsquedas propias en la región.

En Argentina, la situación no era diferente a la otros países latinoamericanos.

En la década del sesenta y en medio de un creciente proceso de industrialización, las fuerzas populares se vigorizaron y las movilizaciones adquirieron un carácter multitudinario. A finales de los sesenta, el poder de los sindicatos se hacía sentir. La rebelión obrero estudiantil de 1969 llamada "Cordobazo" (5) puso en apuro al régimen militar de J. Carlos Onganía (1966 - 70), quien finalmente debió renunciar. Eran tiempos donde el fortalecimiento del proletariado, los indicios de lucha de clase, acercaban el sueño de la toma del poder por parte de la clase obrera. Frente a la presión popular, el gobierno de facto debió llamar a elecciones democráticas en 1973.

Con la vuelta a la democracia del gobierno de Juan Domingo Perón, quién había sido proscripto, en 1973 se vivieron momentos esperanzadores para la izquierda aunque sólo serían una ilusión...

Al respecto, Sergio Caletti, quien había sido nombrado secretario de Prensa y Difusión de la provincia de Buenos Aires, plantea que "...si bien no estaba consagrado el tema de 'políticas nacionales de comunicación', estaban allí asomando..." (Sergio Caletti, 'Mapa nocturno': 1996, Pág. 115).

El campo de la comunicación crítica, Argentina imbuida en este contexto, no quedó al margen de todo el movimiento latinoamericano"... En aquella época, fines de los sesenta y principios de los setenta, aparece fuertemente el fenómeno de las comunicaciones y sus problemáticas, la necesidad de analizarlas, de investigarlas pero en el marco de un tiempo tramado en lo político ideológico..." (Nicolás Casullo en 'Mapa nocturno': 1996, pág. 22).

La problemática de comunicación fue abordada inicialmente por periodistas, escritores, ensayistas, sociólogos, cuadros políticos, intelectuales y fundamentalmente en ámbitos extrauniversitarios, aunque se incorporó a la universidad con el advenimiento de la democracia en 1973.

El abordaje conceptual de esta nueva temática partió del rechazo a los legados funcionalistas norteamericanos predominantes y orientó la búsqueda en distintos sentidos. En los sesenta y setenta, la tríada ideología, poder y comunicación abordados desde una perspectiva semiótica, sociológica, pero fundamentalmente política y económica, constituyeron los ámbitos en los que se desarrolló la investigación crítica de la comunicación en Argentina.

En esta época cambia el concepto de comunicación y se revisa el papel de los medios masivos en la sociedad. Los medios, dicho en palabras de la época, no son sólo transmisores de cultura o información sino 'aparatos ideológicos del estado' (6) que reproducen la ideología dominante para mantener la opresión de la clase obrera.

En consecuencia y como reacción, medios y procesos de comunicación comenzaron a ser abordados pensando en permitir la participación -inclusión- de los sectores populares mayoritarios.

Esta necesidad de participación se manifestó en varios espacios. Se organizaron distintas agrupaciones profesionales de periodistas y otros tipos de comunicadores y comunicadores sociales. Éstas estaban orientadas a la promoción y defensa de la participación como elemento esencial del derecho a informar y a estar informados. A nivel latinoamericano surgen la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) entre otras.

Algunos de los estudios más importantes que se realizaron desde esta perspectiva crítica podrían agruparse en las siguientes líneas.

  • Estudios sobre las formaciones discursivas y los mensajes de la cultura de masas considerando sus estructuras de significación. En Argentina, tuvo una fuerte influencia el estructuralismo francés en la figura del investigador belga Armand Mattelart, quien residía en Chile (7). Sus trabajos de corte denuncista, apuntaban a analizar semiológicamente los rasgos estructurales del discurso de masas (distintos géneros y sus soportes) en su articulación con la ideología dominante. Este tipo de estudios permitió además del reconocimiento de las huellas del dominador, preparar el campo para las propuestas de intervención en la formación de receptores críticos de los mensajes de la 'cultura de masas' (8).

  • Estudios sobre la estructura de poder -nacional y trasnacional- de los medios de comunicación y las estrategias de dominación instrumentadas por los países centrales (fundamentalmente Estados Unidos) con los países periféricos o semiperiféricos. Este tipo de estudios se referían al flujo comunicacional e informacional y la indagación de las innovaciones tecnológicas relacionadas a la comunicación e información como nuevas formas y sistemas de control sobre las sociedades latinoamericanas (9).

  • Estudios inscriptos en la comunicación popular o alternativa. La comunicación alternativa, muy emparentada con la educación popular (acción, reflexión acción), surge como expresión de un proyecto histórico de cambio y plantea un quiebre con el concepto de comunicación lineal y vertical que se venía manejando desde el funcionalismo (10). La investigación de esta comunicación no es ajena a los supuestos y al proyecto que le da sentido. De esta manera surge la investigación - acción (11) -que algunos autores distinguen de la participante (12)- como una práctica de indagación de lo real que apunta a la transformación de la sociedad. Estos estudios contribuyeron al conocimiento de diversos tipos de innovación y experimentación de nuevas prácticas comunicativas, especialmente con soportes ligeros para los que no es necesaria una gran inversión económica.

Todas las líneas antes mencionadas quedaron postergadas o los estudios fueron continuados en otros países a causa del golpe de estado conocido como "Proceso de reconstrucción nacional".

Como consecuencia de la devastación producida por el golpe militar de 1976 (13), la investigación crítica en Argentina sufrió un deterioro significativo.

Si bien en la década de los sesenta, el auge de las ideas modernas permitió enfrentar la dictaduras militares de Juan Carlos Onganía (1966/70), Roberto Levinstong (1970/71) y Alejandro Lanusse (1971/1973) y hasta enriquecer al peronismo de 1973, en 1976 se produce un quiebre irreversible.

Aquella euforia general provocada por la movilización de los sectores obreros, sindicales y estudiantiles fue rápidamente aniquilada con la represión mas dura (14). Una represión que comenzó a sentirse en el último período del gobierno de Isabel Martínez, viuda de Perón, con fuerzas paramilitares de ultraderecha (AAA) y que se consolidó durante la dictadura militar (1976-1983).

El terror gobernó sobre las instituciones, las personas, las ideas y los sueños. El campo intelectual fue especialmente acosado.

Con esta realidad imperante aterradora y en medio de una supervivencia difícil, ¿cómo trabajar o pensar críticamente?.

Los primeros años de la dictadura fueron para la investigación crítica en Argentina de total inmovilidad. Se produjo un distanciamiento de la temática, un repliegue en lo personal y familiar. Se buscó generar un espacio que permitiera reconstruir los esquemas de pensamiento y comprensión, pues eran estos a los que apuntaban destruir los métodos represivos.

Hacia el final de la dictadura militar (15), 1982, desde algunos organismos privados comenzaron a reorganizarse espacios de discusión sobre la temática. En Buenos Aires, instituciones como CLACSO dirigida en ese momento por Francisco Delich, o CEDES, dirigida por Oscar Landi, constituyeron espacios de encuentro para varios investigadores del área que estaban en el país.

Con la vuelta a la democracia, y poco a poco, los investigadores que estaban en el exterior comenzaron a volver. Los que estaban en pueblos del interior se acercaron a las grandes ciudades.

El encuentro fue muy duro. Se habían vivido experiencias absolutamente distintas. Los que venían de afuera, si bien habían sufrido el desarraigo del exilio y el choque de la adecuación a culturas diferentes, habían seguido con sus trabajos, reflexiones y estudios. No transitaron encarcelamiento, ni persecución, ni siquiera el encapsulamiento o el terror. Los que se habían quedado querían salir de su ostracismo, pero no era fácil.

La democracia y la recuperación de la libertad y de las instituciones constitucionales fueron el terreno propicio que permitió la reconstrucción y nuevo empuje en el campo intelectual.

Nuevos ímpetus y aires renovados comenzaron a soplar en el campo. Los equipos de investigación empezaron a constituirse y a funcionar. Viejos temas postergados ocuparon la centralidad: comunicación educativa (16), popular, transnacionalización y políticas de comunicación.

A mediados de los ochenta con la apertura democrática, la investigación crítica argentina iniciaba su participación en los debates y trabajos con el resto de los países latinoamericanos gracias a los esfuerzos personales de algunos investigadores e instituciones que los apoyaban.

La comunicación cobró más y más relevancia, lo que repercutió en el desarrollo y creación de nuevos espacios de formación. A las Escuelas de Ciencias de la Información y Periodismo existentes en Argentina (de La Plata, San Juan y Córdoba, entre las más antiguas), se sumaron varias escuelas y áreas nuevas públicas y privadas. La comunicación se convirtió en la vedette de las Ciencias Sociales.

Sin embargo, nada fue igual que antes.

El mundo intelectual argentino se había transformado. Argentina y el mundo se estaban transformando, porque fundamentalmente las ideas estaban cambiando...

Políticamente en la década de los ochenta, es cuando comienza el principio del fin de la utopía marxista. La desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y la creación de la Comunidad de Estados Independientes (17) marca el cierre de un el ciclo en la historia humana. Esta crisis del marxismo en general tuvo en Latinoamérica y en Cuba una especial repercusión. Los movimientos de izquierda, debilitados, sufrieron un fuerte repliegue.

Esta transformación del marxismo y la consecuente revisión de algunas de sus bases se siente también en el mundo de las ideas.

Se revisan entonces los conceptos de ideología y hegemonía y se produce la incorporación del pensamiento de Antonio Gramsci trasladando a la dimensión cultural el espacio de lucha por la hegemonía. Se establece la importancia de la vida cotidiana en la construcción de ideología y consenso y se define un rol más activo del actor social -receptor- en el sostenimiento y construcción de esta hegemonía.

En el campo del estructuralismo, se produce un desplazamiento importante. Se pone en tela de juicio el carácter inmanentista de los análisis y en consecuencia conceptos con que se venían manejando los análisis del mensaje y se plantea la necesidad de unir mensaje a contexto.

De esta forma, las investigaciones se orientan a la búsqueda de aspectos extra e intertextuales de los procesos de significación que acercan el estudio del discurso al contexto y su historia.

Queda claro entonces que desde una perspectiva u otra se establece un renovado interés por la relación de la comunicación y la cultura en la que se produce.

En este período, es cuando comienzan a cobrar especial influencia los trabajos de Jesús Martín Barbero. Su propuesta implica desplazamientos que ubican lo comunicacional desde otra mirada (18). Esto significa ubicar el problema a otro nivel, ya no él de los medios, sino el de las mediaciones y los modelos culturales.

Se dirige hacia las construcciones en el campo cultural que materializan identidades, que relacionan lo masivo y lo popular, a través de distintas mediaciones inscriptas en diferentes temporalidades y matrices culturales.

De esta forma, la investigación crítica pasó de una etapa denuncista e ideologista con una marcada concepción instrumental de los medios masivos, a una etapa de estudio centrada en el campo cultural y las mediaciones intervinientes en los procesos de comunicación.

Ya no sólo se habla de medios de comunicación como reproductores de ideología dominante o como instrumentos, sino como espacios de negociación en el campo cultural, donde la hegemonía se construye por consenso en una permanente interacción entre la clase fundamental y las clases subalternas y/o auxiliares. En esta negociación en el campo cultural, los receptores de las clases subalternas y/o auxiliares aceptan, resisten o rechazan es decir 'negocian' los contenidos hegemónicos que les proponen los medios.

En los años noventa, el neoliberalismo con fuertes bases neoconservadoras empezó a instalarse.

El modelo económico que cobró fuerzas proponía un estado reducido, que con el pretexto de disminuir el déficit fiscal dejaba el camino de las comunicaciones libre a las empresas multinacionales.

Así, perdieron sentido las discusiones sobre políticas comunicativas y planificación de la comunicación estatal, pues los medios ya no pertenecerían al estado. Se había derrumbado la idea de un estado protector de los intereses públicos por no decir algo que ya sonaba absolutamente obsoleto 'los intereses de las mayorías desposeídas'.

A esto se sumó el gran avance y penetración de las nuevas tecnologías que, curiosamente, están en poder de muchas de estas mismas empresas, y que afectaron directamente a los capitales nacionales (19), a la vez que acrecientan el abismo de las diferencias sociales.

El concepto de transnacionalización fue quedando obsoleto, pues comenzó a concretarse el proceso de globalización...

Pensar la investigación crítica en la Argentina del año 2000

Vivimos en una sociedad que en poco tiempo ha sufrido profundas transformaciones. La ausencia de trascendencia, consecuencia de la falta de ideales y la desacralización de la modernidad establecen su dominio en estos tiempos. En una sociedad en donde los valores de la modernidad están en jaque, los noventa han sido terreno fértil para la expansión y el auge de la lógica del mercado.

Como resultado cada vez más se afianzan los estados nacionales reducidos cuya única responsabilidad es la de disminuir el gasto público con gremios y sindicatos desarticulados e inmovilizados. Se trata de naciones económica y culturalmente debilitadas y con desocupación en franco crecimiento, como es el caso de Argentina y la mayoría de países del mundo occidental actual.

Éste es el contexto que enmarca la investigación crítica actual.

¿Cómo investigar y qué camino seguir en este contexto?

La tarea no es fácil, pero aún así es más necesaria que nunca. En principio podrían considerarse dos grandes ámbitos a desarrollar: uno relativo a la reflexión teórica y metodológica sobre la investigación en comunicación y otro sobre propuestas y modos de intervención social.

Sobre la reflexión teórica de la investigación de la comunicación cada vez hay más acuerdo en que dada la complejidad de los procesos comunicacionales, es esencial considerar además del proceso, el marco donde se produce esa comunicación. Lo que implica indagar aspectos vinculados con tecnologías y medios, sus relaciones económicas, políticas, culturales y sociales. Estos procesos se inscriben, pero además modelan y construyen, dentro de un marco mayor. Un marco relacionado con todo el pensamiento y la vida de una época: me refiero al marco civilizatorio, socio-cultural, político y económico que constituye la matriz del espacio cultural donde se produce el fenómeno comunicacional objeto de estudio.

Este último punto quizás es clave para encontrar una visión totalizadora o global en la que se inscriben los procesos comunicacionales. Esto no significa adoptar una actitud escéptica o conformista respecto a la irreversiblilidad de la lógica civilizatoria, sino más bien reconocer la génesis donde se produce la comunicación para poder comprenderla.

Debemos considerar, además, que la dimensión compleja de la comunicación trasciende un único ámbito disciplinar y, por tanto, debe ser ubicada en el ámbito de las ciencias sociales y humanas como área del conocimiento más allá de las disputas de legitimación entre una u otra disciplina.

En este sentido, del mismo modo que otras disciplinas en las ciencias sociales, la comunicación realizó el intento de legitimarse como ciencia a través de la 'Teoría de la información'. En búsqueda de esta autonomización disciplinar se dejaron de lado muchos de los aspectos contextuales imprescindibles para la comprensión del fenómeno comunicacional.

Ya no puede pensarse la comunicación sin aportes de la historia, política, antropología, semiología, economía, sociología, psicología, y fundamentalmente de la filosofía como insumos necesarios e imprescindibles para comprender los procesos de comunicación.

También es clave en la perspectiva crítica considerar a la economía, más precisamente recuperar la relación entre economía y política.

Esta ausencia - presencia de miradas pareciera poner en evidencia que estamos sujetos a modas que inagotablemente expiran cuando un investigador u otro recupera tal o cual autor.

Falta reflexión, conocimiento y seguimiento sobre nuestra propia historia y nuestras prácticas.

Hace falta una madura discusión con el tema pero también con el modo de conocer la comunicación armonizados en un 'para que investigar' que permita el avance de la investigación crítica. Un 'para qué investigar' que parece que se ha diluido en la desesperanza y la desilusión. ¿Acaso hemos perdido la esencia de la investigación crítica de proponer para mejorar? Hoy más que nunca es necesario recuperar el 'para qué investigar' desde una discusión madura. Quizás el para qué investigar ya no sea el mismo de los setenta, pero ¿sabemos cuál es? Es un desafío importante pero impostergable.

El 'para qué investigar' nos remite inmediatamente a pensar en posibilidades de intervención. La generación de propuestas de acción, es decir de intervención que podrá ser macro o micro según el proceso de comunicación que abordemos y el contexto en el que se plantee.

El acceso al poder del gobierno democrático popular marcó una urgencia para la intervención macro que en actualidad se ve como lejana. La posibilidad de diseñar políticas de comunicación que articularan las funciones del estado con el bienestar general fue un atractivo desafío. ¿Pero es que por la falta de acceso al poder político debemos olvidar la importancia y necesidad de estas políticas de comunicación? ¿No deberíamos recuperar la temática y promoverla en cuanto foro sea posible? Es parte necesaria de una revisión histórica.

Algo similar ocurre a nivel micro con la dimensión educativa que se depositó en los setenta en la comunicación y las organizaciones populares. ¿Es que la dimensión educativa se ha perdido? ¿Estas experiencias no pueden superarse? ¿No hay formas de intervención que podríamos generar? ¿Cuál es la dimensión educativa de la comunicación que debiéramos profundizar?

Tal vez existe la idea de que uno puede tomarse todo el tiempo para pensar la comunicación pues no hay urgencias en la planificación de políticas o prácticas de intervención social. Este es un punto que se debería reconsiderar.

'Pensar la comunicación' es imprescindible pero también lo es generar propuestas de acción e intervención. La falta de urgencia de intervención puede llevar a la ilusión de que se tiene todo el tiempo por delante. Grave error, porque los esfuerzos de intervención deben darse en instancias micro o macro de acuerdo a las posibilidades que surjan.

Es tiempo de volver sobre la historia de la investigación de la comunicación, reflexionar sobre nuestras prácticas, considerando el hecho de que estamos en un período de crisis, ebullición y cambio.

¿Cuál es el lugar dónde investigar?

En los sesenta y setenta, los espacios de producción crítica se ubicaban preferentemente fuera de las instituciones públicas. Las políticas de los gobiernos de facto lo determinaban así.

Hoy, la realidad en Argentina es otra, existe un gobierno democrático, pero con la desocupación y las carencias económicas, los intelectuales se debaten entre el adecuarse al mercado, la crítica y la subsistencia.

El proyecto neoliberal imperante condiciona también la ideología académica institucional y el mercado laboral profesional. Se está imponiendo una forma de trabajo. Una lógica de funcionamiento que más allá de la moda, se caracteriza por la lucha del mantenimiento de la posición personal en el mercado intelectual.

La fuerza que otrora se depositaba en el compromiso ideológico - político, de transformación social, es hoy de posicionamiento individual en el campo laboral.

Estamos en un estado de emergencia y supervivencia económica donde, además, lo superficial, la estética ,el simulacro, la imagen, el hedonismo junto a la falta de futuro son imperantes y las instituciones públicas o privadas no existen fuera de esa lógica.

En el marco de lo privado, las instituciones con fines comerciales, entre ellas muchas universidades privadas, regidas fundamentalmente por la lógica mercantil, no son el campo propicio para la investigación crítica.

Quedan como recuperables las instituciones privadas, que impulsadas por educadores, pensadores o intelectuales críticos, mantienen con gran esfuerzo espacios de disputa a la lógica del mercado se trata de centros de estudios, organizaciones no gubernamentales, fundaciones o centros de educación religiosos, que aún mantienen su mirada y compromiso con los sectores populares.

En cuanto a las instituciones públicas, la lógica de la productividad mercantil las está cruzando totalmente. La propia universidad pública argentina, en plena transformación y adecuación a esta lógica mercantil, refuerza e impulsa el modelo de producción y reproducción numérica olvidando la calidad de lo producido.

Finalmente y aún así con todo lo que ello implica, hoy más que nunca, la Universidad Nacional como institución pública debe preservarse como espacio para el libre pensamiento y la generación de conocimientos.

Es esencial sostener un amplio trazo de libertad intelectual, más allá de disputas disciplinares para posibilitar la generación de conocimientos y propuestas. Son tiempos en que es prioritario escuchar, pensar, discutir, compartir, crecer y producir.

Es fundamental crear espacios de discusión y reflexión colectiva y así poder romper con los prejuicios teórico metodológicos y alguna puja mezquinas de posicionamiento individual.

Hoy más que nunca los esfuerzos deben orientarse a la permanencia y desarrollo de temáticas críticas en la universidad pública justamente, como forma de romper con el dominio académico que responde a la lógica mercantil de la época.

Bibliografía

  • Bello, Gilberto y otros: "Concepciones de la comunicación y crisis teórica en América Latina" Revista Dia-logos nº 26, México, 1993.

  • Casullo, Nicolás; Mapa Nocturno "Diálogo con los investigadores argentinos de la comunicación/cultura/medios" 1996, Buenos Aires. Pag.22.

  • Contreras Budge, E. ; "Comunicación Popular Educativa" Monografía de CIESPAL, 1984, Quito, Ecuador.

  • Esteinou Madrid, Javier; "CIESPAL y la ciencia de la comunicación" Revista Chasqui nº 11, Quito, 1985.

  • Fuentes Navarro, Raúl; "El estudio de la comunicación desde una perspectiva sociocultural en América Latina", Revista Dia-logos nº 36, 1992.

  • Martín Barbero, Jesús; "La comunicación desde la cultura: Crisis de lo nacional y emergencia de lo popular" Revista Alternativa Latinoamericana, junio, 1985.

  • Idem, "De los medios a las mediaciones" Ed. Gustavo Gilli, 1987

  • Marques de Melo, José; "La investigación latinoamericana en comunicación" Revista Chasqui nº 11, Quito, 1985.

  • Rivera, Jorge "La investigación en comunicación social en Argentina" Ed. Punto Sur. Buenos Aires, Argentina, 1987.

  • Schmucler, Héctor y Terrero, Patricia; "Innovaciones tecnológicas y transformación de la televisión en Argentina" en Voces y Cultura nº 9, 1º semestre, Barcelona, 1996, España.

  • Williams, Raymond (1981) Cultura. Sociología de la comunicación y el arte. Paidós, Barcelona.

Notas

  • 1 La 'Unidad Popular' que ganó las elecciones en 1970 era una coalición política de partidos de izquierda.
  • 2 De corte antiimperialista y antioligárquico, el Plan Inca de 1974 expropia los grandes medios informativos que estaban en manos de la oligarquía y los entrega a las organizaciones sindicales.
  • 3 Pedagogo brasilero, dirigió e inspiró en Brasil un movimiento de alfabetización y postalfabetización de gran alcance, al cual dio fin el golpe militar de 1964. Para Freire, la educación es praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo. Escribió "Pedagogía del oprimido' y 'La educación como práctica de libertad'.
  • 4 CIESPAL promovió en Costa Rica, 1973, el primer encuentro de investigadores latinoamericanos que se dedicaban a la comunicación. Allí se produjeron dos importantes avances: el reconocimiento de investigadores que no acordaban con su línea teórica política e inició su propia autocrítica asumiendo los resultados del encuentro. Los resultados del encuentro fueron contundentes: a) reconoció el carácter dependiente de la teoría de la comunicación y de la metodología predominante en la región. B) propuso la búsqueda de alternativas teóricas y metodológicas que puedan ofrecer soluciones a los problemas de la región. C) marca la prioridad de dos aspectos a estudiar: el papel de la comunicación en la educación y en la organización y movilización populares. También realiza una serie de recomendaciones para ella investigación coordinada en la región. Debe aclararse que a raíz de este giro crítico, los recursos económicos vía UNESCO y OEA (dominio de EEUU) fueron recortados drásticamente lo que repercutió en la tarea de CIESPAL.
  • 5 Se llamó 'Cordobazo' porque se produjo en Córdoba, una ciudad metropolitana de la República Argentina, que cuenta con una gran tradición política y cultural. En los años críticos de la represión fue una de las ciudades más apaleadas.
  • 6 Nótese en la conceptualización utilizada la influencia de Louis Althusser, filósofo marxista que trabaja fuertemente esta idea.
  • 7 Escribe el libro "Cómo leer al pato Donald" donde realizaba una interpretación estructural marxista demostrando la dominación ideológica realizada por los mass media y su vinculación al proyecto imperialista.
  • 8 Son conocidos los trabajos de CENECA sobre la formación de receptores activos que ya en la década del setenta y bajo la dictadura trabajaron con talleres que buscaban elaborar propuestas con los receptores. Pueden citarse entre otros autores a: Valerio Fuenzalida, María Elena Hermosilla, Paula Eduawrds, Gisella Munizaga.
  • 9 El tema de el Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (NOMIC) fue en su momento un intento internacional democratizador que generó importantes investigaciones. Enmarcado dentro de las peticiones de los Estados de Países No Alineados, en Argel (1973), los problemas del desequilibrio informativo ligado a las desigualdades entre los pueblos fueron cobrando importancia en la UNESCO. No obstante, los 'estudios transaccionales', inspirados en esta temática, fueron la base de la que surgió el Instituto Latinoamericano de Estudios Transaccionales (ILET) en 1975 en México. El ILET se dedicaba al estudio de la economía y comunicación y sus trabajos se diseminaron en la región. Estos estudios aportaron una importante línea de trabajos relacionados con las políticas de comunicación. De esta forma, como reacción y para poner freno a la transnacionalización, creció la necesidad de formular y evaluar políticas nacionales de comunicación y cultura que promovieran programas de desarrollo acordes con las expectativas de los sectores mayoritarios del pueblo.
  • 10 Es la comunicación opuesta, alternativa a los autoritarismos políticos, económicos y culturales propios de la racionalidad del modelo capitalista transnacional. El concepto clave de esta comunicación es que los sujetos se intercomunican. Ya no hay emisor y receptor, sino hay sujetos constituidos históricamente que se relacionan en un intercambio que constituye un proceso dialogal donde ambos interactúan, debaten, se forman en conjunto. Es una comunicación horizontal, democrática no autoritaria. La comunicación alternativa, en tanto proceso componente de un proyecto histórico de cambio, adquiere un carácter educativo que provee a los sujetos intervinientes de herramientas teóricas y prácticas que apoyan la confrontación que lleva al cambio.
  • 11 Thiollent señala como antecedente, además de la educación popular, a un grupo de militantes marxistas que en los sesenta pretendía establecer nuevas formas de comunicación y acción política con los trabajadores a partir de la encuesta realizada por K. Marx. Al respecto recomienda ver textos de R. Panzieri y D. Lanzardo, en Thiollent, Michel; "Crítica metodológica, Investigación social y encuesta obrera", Sao Pablo, Polis, 2ª Edición 1981.
  • 12 Al respecto, Michel Thiollent hace una diferenciación significativa basándose en que en la investigación participante los grupos considerados no saben que son investigados y no se movilizan en función de una acción transformadora. En "Investigación - acción", Chasqui nº 10, 1984, Quito, Ecuador. Se pueden consultar sobre el tema del mismo autor "Pesquisa- Açao no campo da comunicaçao socio-politica" en Comunicaçao e Sociedade Nº 4 , Sao Pablo, 1980. Contreras Budge, E "Comunicación popular educativa" Monografía de CIESPAL, 1984, Quito, Ecuador.
  • 13 Se creó una junta militar constituida por representantes de las tres fuerzas armadas: J. Videla, E. Massera y O. Agosti. El 30 de marzo el general Videla fue elegido presidente y el Congreso, los partidos políticos y las organizaciones sindicales fueron declarados fuera de la ley e incautados sus bienes.
  • 14 El sindicato de Luz y Fuerza fue uno de los primeros en intentar una huelga contra el golpe militar. Integrantes de la conducción gremial (Oscar Smith, entre ellos) fueron secuestrados y desaparecidos.
  • 15 En 1981 asume R. Viola y en 1982 F. Galtieri, quien ordenó la ocupación de las islas Malvinas. Como deterioro de la imagen militar por la derrota de Malvinas y la crisis económica que comenzaba a vislumbrarse, asume el poder el general R. Bignone. Durante su gobierno se llama a elecciones para retornar a la democracia.
  • 16 Como ejemplo vale decir que el Primer Congreso de Comunicación Educativa tuvo lugar en 1985, cuando en otros países hacia años que se estaba trabajando e intercambiando en la temática.
  • 17 Luego de un largo proceso con marchas y contramarchas, se firma la constitución de la Comunidad de Estados Independientes en diciembre de 1991 en Minsk.
  • 18 Ya en 1982, Jesús Martín Barbero en su trabajo "Cultura popular y comunicación de masas" presentado al Primer Foro Internacional sobre Comunicación y Poder, planteaba en Lima las siguientes líneas de estudio para abordar la comunicación:- De lo popular a lo masivo. Se refiere a cómo se constituye históricamente lo masivo como el desarrollo de ciertas virtualidades presentes en la cultura del siglo XIX. - De lo masivo a lo popular. Se refiere a estudiar la cultura de masa en cuanto negación de los conflictos a través de los cuales las clases populares construyen su identidad. Se trata, en primer lugar, de indagar sobre los dispositivos de masificación: de despolitización, control y de desmovilización. En segundo lugar, la mediación, esto es las operaciones mediante las cuales lo masivo recupera y se apoya sobre lo popular. Se trata entonces de investigar la presencia en la cultura masiva de códigos populares de percepción y reconocimiento, de elementos de su memoria narrativa e iconográfica.- Los usos populares de lo masivo. Esta línea de indagación se refiere a qué hacen las clases populares con lo que ven, con lo que leen, cuáles son gramáticas de recepción, de decodificación. Se trata de descubrir los procedimientos en los que se encarna otra lógica de la acción: la de la resistencia y la réplica a la dominación. Poco a poco, la obra de Barbero fue profundizando en cada una de estas áreas y proponiendo nuevos desplazamientos. Así, fue cobrando importancia el concepto de mediaciones y construcción de identidades en su relación con la perspectiva histórico-cultural de la que emergen como mestizajes y espacios de conflicto que conviven.
  • 19 En el campo de la televisión argentina es donde puede apreciarse con más claridad estas consideraciones.
  • 20 En 1989 se inició la privatización de las posesiones del estado en medios de comunicación entre las que se encontraban dos canales de televisión, que fueron adjudicados a empresas periodísticas nacionales.
  • 21 Las pequeñas o medianas empresas de televisión por cable, frente a los altos costos de reconversión tecnológica y la difícil competencia con los grandes grupos de Buenos Aires, encuentran más rentable la venta de sus compañías a seguir trabajando en el mercado. De esta manera se siguen consolidando los grupos como MultiCanal, Clarín, VCC, Cablevisión y Telefé y detrás de estos las empresas telefónicas y los capitales extranjeros. Poco a poco los capitales nacionales comienzan a perder terreno frente a los extranjeros. Dadas la alta rentabilidad de las empresas telefónicas y su capacidad para afrontar la reconversión tecnológica (el 50% de la red telefónica está digitalizada) pueden competir sin problemas con los grupos de multimedia o unirse a ellos.
  • Trabajo presentado en la II Bienal de la

Comunicación, celebrada en la Universidad

de Cartagena (Colombia), en mayo de 1999


FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS:

Emanuelli, Paulina B. (1999): ¿Instituciones públicas y/o privadas? El lugar de la investigación crítica argentina de la comunicación en los años 2000. Revista Latina de Comunicación Social, 20. Recuperado el x de xxxx de 200x de:
http://www.ull.es/publicaciones/latina/a1999eag/
61pau.htm