PRENSA, ANDALUCISMO Y TRANSICIÓN POLÍTICA EN ANDALUCÍA

RUIZ ROMERO, Manuel: Andalucía Libre: Una revista andaluza de la transición. Índice bibliográfico, Ámbitos para la Comunicación, 8, Grupo de Investigación en Estructura, Historia y Contenidos de la Comunicación, Universidad de Sevilla, 2000, 190 pp.

 

El presente libro de Manuel Ruiz Romero es un acertado estudio sobre una de las revistas andaluzas más significativas de la transición política, Andalucía Libre (1976-1982), que forma parte de un importante elenco de publicaciones que ven la luz en Andalucía durante aquellos años, entre las que destacan La Ilustración Regional, Torneo o Algarabía. En todas ellas existía una doble preocupación: la transformación democrática del país y la necesidad de recuperar la identidad andaluza. Vinculada al nacimiento del Partido Socialista de Andalucía (PSA), y a su auge y crisis, Andalucía Libre es heredera de aquellas otras revistas que proliferaron en Andalucía durante el primer tercio del siglo XX, y que se enmarcan en el denominado Andalucismo Histórico (Bética, 1913; El Ideal Andaluz, 1915; Andalucía, 1916; Avante, 1920; Guadalquivir, 1923; Crítica, 1931; o Amanecer, 1933; etc.).

Andalucía Libre tiene como antecedentes directos a la publicación que con el mismo título se editó en Sevilla en 1932, y a Alianza, revista que lo fue de Alianza Socialista de Andalucía (ASA), publicada en 1976. Una publicación que, como el autor señala, no es sólo de partido. Es además una revista de información y de pensamiento. Lo que la hace más interesante para el historiador, y la convierte por añadidura en objeto cualificado de conocimiento histórico, y en objetivo importante de la investigación sobre la transición política en Andalucía.

A través de las páginas de Andalucía Libre, el lector no sólo puede recorrer la evolución del andalucismo político, como órgano del PSA, sino también aspectos de actualidad política de la época, o cuestiones culturales (la educación, la cultura, la identidad andaluza, etc.) y sociales (la defensa del medio ambiente, el pacifismo, la mujer, etc.) a las que siempre fue muy sensible la revista. Todo ello avalado por la calidad de sus colaboradores, muchos de los cuales siguen todavía activos en la política, en el periodismo, o en la universidad. Baste mencionar, a modo de ejemplo, los siguientes nombres: a Javier Aroca, Manuel Prados, y Enrique Iniesta, que fueron Coordinadores-Directores de la revista; o a José Mª de los Santos, José Luis Ortiz de Lanzagorta, Manuel Ruiz Lagos, y Manuel A. Vázquez Medel, entre otros colaboradores. Quienes hicieron la revista fueron conscientes de que la transformación política por la que abogaban no podía realizarse sin la modernización cultural y social del conjunto de la sociedad. Y que el desarrollo autonómico de Andalucía no sería posible sin unas instituciones democráticas, pero tampoco sin recuperar sus señas de identidad cultural. De ahí que prestaran una gran atención a la divulgación de la cultura y al análisis de la realidad andaluza.

El presente libro llena un hueco importante en la historiografía del periodismo de la transición española y andaluza, al abordar de manera monográfica, pero contextualizada, el estudio de una revista política que reflejaba la ideología y los intereses de un determinado partido, pero que representaba además el sentir de una parte importante de la sociedad andaluza de aquellos años –incluso de diferente adscripción política- que se manifestaba por recuperar su identidad como pueblo.

Haber vuelto la mirada hacia este tipo de publicaciones, que tanto contribuyeron a la implantación del pluralismo y de la democracia en nuestro país, no es un simple acierto del autor, sino una importante aportación a la investigación de nuestro pasado más reciente, porque el autor recupera con este libro un testimonio importante de la realidad histórica. La prensa de partido durante la transición política española ha despertado escaso interés entre los investigadores, considerada muchas veces erróneamente como fuente menor. No es, sin duda, el caso de este libro. Además, el autor, cualificado investigador de la historia contemporánea andaluza, se ha acercado a su estudio con el rigor y la exhaustividad que caracteriza al resto de su obra. Destaca en el libro su gran conocimiento del contexto político de la época, que le sirve para afrontar con éxito el reto científico que se había planteado.

En este sentido, hay que añadir que el presente libro es además una herramienta de trabajo para historiadores y periodistas, y para aquellos políticos interesados en el andalucismo. El índice bibliográfico que contiene en su segunda parte, en la línea de los realizados por Cortines Torres para Bética (1913-1917), y por Manuel Hijano para la revista Andalucía (1916-1920), es de una gran utilidad para los investigadores. El autor está contribuyendo con ello a la preservación del patrimonio hemerográfico andaluz, otra de sus grandes preocupaciones.

Juan Antonio García Galindo