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Relación de la llegada, enfermedad y muerte de Pedro María de Galdós
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Relacion de la llegada de
Don Pedro Maria Galdós á Arequipa,
de su enfermedad y de su muerte, dada
á sus Padres por Don Miguel Pereyra
y Pacheco, y adornada con estampas por
su hermano Don Antonio.
En blanco
Llegó Don Pedro Maria Galdós á Arequipa en Junio de
1812, con calenturas tercianas que le acometieron en el camino de
Lima para esta Ciudad, y pasados los primeros dias de su llegada se
trató de curarselas, como se verificó; pero curadas las tercianas, le
quedó muy relaxado el estomago, á lo que tambien se acudió
oportu
namente, aunque no se logró alibio, sino que todas las tardes, y
quan
do nó por la noche, se bomitaba. Hizosele esto habitual, y daba
cui
dado porque iva enflaquesiendose, y aunque se puso á dieta
arre
glada, no se corregia este vicio; ultimamente para entonarle el
esto
mago por dos dias en ayunas tomó un baso de aguas termales.
Contuvosele el bomito, y resultole un dolor en el bientre al lado
izqui
erdo el dia 20, de Enero de este año; aplicaronsele remedios interiores, y
exteriores, y siguió sin alibiarse hasta el dia 25, en que amanesio
arro
jando sangre por el caño izquierdo de la nariz: el Medico que vino
al amanecer á visitarlo se creyó que con esto terminaria su mal, y
le aconsejó que sin exforzarla dexáse correr la sangre; mas nosotros
viendo que seguia hasta las 12 del dia, y que habia arrojado como
dos libras de sangre, tratamos de estancarsela, y que viniese el Medico
al momento; vino immediatamente y se la acabó de vedár,
aunque creia siempre util aquel fluxo. Hizose junta de Medicos para ver
que opinaban de el dolor, y la sangre, atendiendo á los antecedentes
y á la debilidad en que se habia constituido: ellos formaron juicio
de que el mal nacía de la mala disposicion en que estaba su
estoma
go despues de los trabajos de la navegacion, del sitio de Montevideo,
camino de Buenos Ayres á Chile por la Cordillera, y tercianas,
si
guieronle asistiendo los dos mexores facultatibos, cedió el dolor, y
bolviole la sangre, aunque poca, y á menos cada vez, con el
perio
do de tercero dia, y acometiole una tirantez expamodica en el
es
tomago. Esto nos puso en mucho cuidado, y sin que los Medicos lo
mandasen, comulgó por devoción el dia dos del corriente, y se le
empezaron á hacer rogativas en los Monasterios de esta Ciudad,
y á aplicarle Misas. Su Señoria Yllustrisima., los Capellanes de Casa, y en
los Monasterios de propio motu, por su salud, si le convenia.
Siguió agravandose, aunque sin calentura, y á delirar á ratos,
pu
sosele algo trabada la lengua, é impedida la accion de la mano y
brazo izquierdo, y á beneficio de friegas y fomentos reconoció alibio
en esta parte; el dia cinco en la madrugada hechando una poca
de sangre por la nariz le dió un parosismo, en que creimos se
quedase, oleosele y se le aplicaron todas las yndulgencias
plena
rias; poco á poco bolvió del parosismo, y con algunos alibios
mo
mentaneos pasó hasta el dia ocho, que habiendose despejado
bas
tante en la tarde se bolvió á Confesar, y recibir el Beatico, y
con
cluido esto al anochecer se aletargó tanto, que creimos no
salie
se de la noche, pero rebasó, y con alguna calentura, letargo, y
ratos de pequeño alibio en que se explicaba por señas, ó hablaba
una que otra palabra con mucha dificultad pasó hasta el dia 12, en
que postrado ya enteramente no podia pasar el caldo que con una
cucha
ra se le introducia en la boca à fuerza: el 13, y 14, seguia peor y
encaxados los dientes de arriba en la encia de abajo, por lo que se le
hecharon ayudas de caldo, y la primera la arrojó al instante,
rete
niendo las demas que se le hecharon, diosele con mil trabajos una
be
bida con unas gotas de Alcali-volatil, se le pusieron dos
Vegiga
torios en las piernas, y uno en la nuca, hicieron su efecto, y se le
curaron el 15, pero cada vez iva á peor, hasta las Ave Marias
que le empezó el azecío en el pecho, y nos dexó para siempre á
las quatro y media de la madrugada del dia 16.
En todo el tiempo de su enfermedad á pesar de haberse
llamàdo un Practicante de Medicina para que oportunamente le
su
ministrase lo que disponian los Medicos, no nos separamos de su
ca
bezera de dia ni de noche mi Hermano, yo, y todos los demas
com
pañeros Familiares empezando por un Religioso exemplarisimo
llamado Fray Mateo Camplá Misionero Apostolico, que es el
Con
fesor de Su Señoria Yllustrisima, y lo fué tambien suyo, y quando vimos que
su mal iva aumentandosele, para que estubiese mexór asistido, nos
quedabamos dos cada hora alternativamente un Sacerdote con
otro de los que no lo somos; y luego que expiró se le amortajó con
el Abito de San Francisco, y encima su Zotana y Sobrepelliz, y lo
conducimos todos los Familiares con Hachas Encendidas al
Mo
nasterio de Santa Rosa, por ser el mas cerca, para no formár
queja entre las Parroquias, Conventos y demas Monasterios, que con
empeño pedian fuese á sus Yglesias, y concluido esto pasé yó al Cura
y al Colector general el oficio siguiente. = “De orden del Su Señoria Yllustrisima
el Obispo, mi Señor, participo á Vd haber fallecido en la madrugada
de este dia el familiar Don Pedro Maria de Galdós, que en paz
des
canze, para que disponga su entierro como há ordenado Su Señoria Yllustrisima, y es
en la manera siguiente. Mañana por la mañana á la hora
acos
tumbrada vendrá el Clero, y Comunidades religiosas á sacar el
Cuerpo del Monasterio de Santa Rosa, donde está depositado, y lo
conducirán en prosecion hasta la Parroquia del Sagrario, donde se le
harán todos los los sic Oficios funebres con toda la decencia
correspon
diente, dirá la Misa cantada el Señor Provisor, y concluidas las
exequias, será conducido con seis candelas à darle Sepultura
en el Campo Santo, como se practicó con el Cura del Sagrario
Doctor Arce Vd como Colector, y que tiene el debido conocimiento
en el asunto, correrá con todo lo que se ha de practicar en el
en
tierro, en la forma dicha, y como se haría á qualquiera sugeto
de primera distincion del Pueblo, y me instruirá la cüenta de
gastos para satisfacerlos. = Dios que á Vd ms as Palacio
Episco
pal de Arequipa y Febrero 16, de 1813. = Miguel Pereyra
y Pacheco. = Señor Colector General Don Nicolas José del Carpio.”
Asi se executó, y cargado por las quatro Libreas que
cargan la Silla de manos de Su Señoria Yllustrisima, con quatro Clerigos tonsurados
á los quatro varales del feretro, ó borlas del paño, un lucidisimo
acompañamiento de todos los Cuerpos Eclesiasticos, Civiles, y Militares,
que no cupo en la Yglesia, y toda la familia de Doloridos (ecepto Su Señoria Yllustrisima,
un Capellan, mi Hermano y yó, que nos quedamos en Casa) se hizo el
entierro el dia 17, con general sentimiento de todos los de casa, y de
todo el pueblo, que lo amaba, aun los que no lo habian tratado.
El dia 19, se dió principio, segun costumbre de aqui,
al Novenario de Misas cantadas con vigilia, y dixo esta primera
Mi
sa el Señor Prebendado Doctor Don Juan Felipe Portu, Diaconó mi Hermano,
Subdiaconó otro familiar llamado Don José del Valle (hijo del señor
Mar
ques de Campo-ameno), y asistí yó de Dolorido como se estila. El
20 dixo la Misa Don Agustin Romero con los mismos Diacono, y
Subdiacono, y asistí yo con otro familiar llamado Don Juan Pablo
Go
mez. Dia 21, dixo la Misa un familiar nombrado Don
Hermenegil
do Aguilar, con los mismos Diacono y Subdiacono, y asistí yo con el
dicho familiar. Dia 22, dixo la Misa un Beneficiado de la
Cate
dral nombrado Don Alexo Xara, y asistimos el dicho familiar y
yó. Dia 23, dixo la Misa Don Antonino Tamayo Cura de
Sacha
ca, Suburbio de esta Ciudad, con los mismos Diaconantes, y
asis
timos los referidos Doloridos. Dia 24 hubo dos Misas, la primera
la dixo Don Julian Ramirez Sacristan Mayor Teniente de mi
hermano, con Diaconos combidados y pagados por si; y la otra
el Licenciado Don Eusebio Nieto Cura de Tambo, distante 30, leguas
de aqui, con los Diaconos de Casa dichos arriba, y los dos
Dolori
dos expresados. Dia 25, dixo la Misa el Reberendo Padre F. Mateo
Camplá, Confesor de Su Señoria Yllustrisima, y suyo, Diaconandole un combidado
por imposibilidad de mi hermano, y Subdiaconandole el familiar
Valle, y asistió al duelo el familiar Gomez solo, por ausencia
mia.
El dia 26, se hicieron las honras, para las que combidó
Su Señoria Yllustrisima en la manera siguiente. “El Obispo de Arequipa suplica
á Vsted se sirva asistir á las Exequias que por el Alma de Don Pedro
Maria de Galdós (Que En Paz Descanse) se han de celebrar en la Parroquia
de Santiago del Sagrario de su Santa Yglesia Catedral en la
ma
ñana del dia 26, del corriente á la hora acostumbrada, á cuyo
favor quedará reconocido. = Señor Don N.=” Cantó la Misa
so
lemnemente el Señor Dean Doctor Don Saturnino Garcia de Arazuri
Caballero de Carlos 3º, asistió Su Señoria Yllustrisima (que no asiste á entierro
ninguno mas que á los de sus Canonigos), concurrió el
Gober
nador Politico, Xefes Militares, todo el Clero desde los
Canoni
gos hasta el Seminario, Comunidades Religiosas, y todos los
ve
cinos visibles del pueblo: el tumulo, que fué como se vé en la
estampa numero 1.º, y la Musica excedieron á el dia en que
se hizo aqui el Aniversario del 2 de Mayo de Madrid.
Mi Hermano há costeado una Loza, que se le ha
pues
to en su Sepulcro, con las armas de Galdós, y la inscripcion que
se vé en la Lamina segunda.
Esta es la
relasion verdadera de quanto ha pasàdo sin exâgeracion, embuste,
ni aliño. Arequipa Marzo 5, de 1813.
Miguel Pereyra y Pacheco.
Arequipa Marzo 15 de 1813
Señora Doña Juana Antonia Roxo:
Quando traigo á la memoria, amiga y Señora mia, la muerte de mi amado
amigo, no puedo menos que decir con Virgilio quando supo la muerte de Quintilio
¿Quien se avergonzará de llorar la muerte de un amigo semejante? Si
amiga, yo mientras viva honraré su memoria, y si al referir el cumulo de
bellas prendas que le adornaban, y hacia apreciable à los ojos de los hombres,
arrojàre de mis ojos algunas lagrimas, no me avergonzaré. En todos
tiem
pos se ha hecho sensible la muerte de un Joven, pero si éste en su
tier
na edad promete qualidades apreciables para lo futuro, se hace
inconso
lable su falta. No el discurso de nueve años de amistad, no el singular
afecto y favores que recibí de su cincero cariño, ni una adulacion
mera
mente mundana me hacen honrar sus cenizas: pero quando veo un Joven,
que desconosiendo la vanidad que le podia ofrecer su talento, tiene por
cimien
to la humildad, sin esfuerzo se adorna de las restantes, y todos conocen su
merecido merito, creo no se hará estraño, ni se creerá trato de ensalsarlo
por solo condecender con una mera politica, ó adulacion.
Veo pues, como he dicho un Joven, que criado por Vd con el amor
pro
pio de una Madre amorosa, y dirigido por los principios de un buen Cristiano,
desprecia los juegos propios de la niñez, y se entrega con aplicacion á un
estu
dio formal. El se merece los aplausos de sus Catedraticos, gana los premios
debidos á su merito, todos le tributan lisongeras expreciones, pero en nada
piensa menos que en hacer alarde de sus conocimientos. Concluidos sus
primeros estudios de Latinidad, Humanidades, Logica, Metafisica,
Fisi
ca, y Etica, determina seguir á mi Amo que desde España lo mandaba
á buscar para traerlo en su compañia, sin que fuese para ello necesario
mas empeño que su buena fama; llega conmigo mismo á Cadiz, nos
encontramos sin Su Yllustrisima, vé lo imposible que es salir de aquel puerto
para venir al Perú: se angustia por ver frustrado su deséo, pero conociendo
la imposibilidad se vuelve gustoso á su patria con la esperanza de
lo
grar algún dia el fin de su carrera. Ningun sacrificio omite para llegar
al primer puerto de la America, y consiguiendo venir en compañia de
un Caballero hasta Montevideo, se ofrece á servirle á este con tal que
le ponga en dicho puerto: en efecto, nada es para él hacer quanto cabe
en otros de inferior clase á la suya, y consigue despues de mil trabajos
llegár á Montevideo. ¡O y que variacion tan grande para quien se habia
criado con el mayor regalo, como me es notorio, sin conocer ninguna clase de
incomodidades! Alli está cerca de un año, en una plaza sitiada, sin
conoci
mientos, sin auxilios, y sin que pueda conseguir como pasar adelante. No
se aflixe, se aviene á servir de Ayuda de Camara á uno igual á él, y de
este modo, sin mas salario que la comida, logra susistir hasta lograr
mexor proporcion. ¿Y que otra cosa es esto que una suma humildad?
¿Como podria menos que ser recompensada por aquel que nos la enseñó?
No bien se fraquéa el paso á Buenos Ayres, quando valiendose de la
unica alaxa que tenia, la empeña y pasa á dicha Capital á ver
si un Comerciante conocido de Su Señoria Yllustrisima le franquea arbitrios para
seguir el viage: consigue al fin un corto auxilio, y sin atender á las
penalidades de un dilatado viage, de unos intemperies desconocidos á
su delicada naturaleza, y sin abrigo, cama, ni viveres, se pone en
ca
mino, atropella por mil riesgos, y llega, despues de haber pasado un
sinfin de trabajos, á la Capital de Lima. Allí encuentra todo agazajo
en el Apoderado de Su Yllustrisima, quien viendo lo maltratado que habia
llegado, lo exhorta á que se reponga para emprender su nuevo
via
ge hasta esta Ciudad, pero ¿que sucede? La ansia de ver á un Amo
que amaba con terneza le hace cerrar los oidos á todo, no dolerse de
sí mismo, y emprende su nueva ruta. Consigue llegár á los brazos
de su Amo, que lo deseaba mucho, y á los de sus verdaderos amigos,
pero no podian sobrellevar sus fuerzas tanto conjùnto de
adversida
des, y al fin tuvo el funesto resultádo de una enfermedad casi
descono
cida,
y que acabó con tan preciosa vida.
¿Pero para que traigo á mi memoria este triste recuerdo,
ni le hablo sobre él á una Madre que como tal lo ama? No, no
sin
tamos su muerte, sino miremos sus antecedentes, y resultados, y
co
noceremos, que si hasta aqui padeció, fué para acabarse de labrar su
corona, y que si tanto conjunto de desgracias y necesidades las
ha
bia superado era porque le convenia morir con los abundantes
au
xilios, que solo ellos hacen feliz al hombre, y sin los quales nada
valdrian los trabajos antecedentes. Si, amiga, si él habiendose
cria
do con todo el regalo y mimo de una Señora amorosa y liberal
su
peró á unas comidas que hasta entonces desconocia; si
acostum
brado á dormir en blandos Colchones, resistió dormir tantas
no
ches sin otro colchon que la nieve, ni otra colcha que el Cielo;
si estando dentro del furioso fuego de un combate cae á su lado las
bombas, y halla un amigo que lo pone á salvo; si acostumbrado
á andar á bestia solo una legua, camina ciento de ellas sin
des
canzo, y superando á todo llega á verse en el sitio que deseaba,
¿que otra mano lo sostuvo hasta este punto, le dió valor, fortuna
y resolucion, sino aquella cuyos destinos son incomprenhensibles
y siempre justos? ¿Quien no podia menos que llenarse de un
juvilo santo al ver que él mismo clama por confesion, la hace
general, que pide los sacramentos, y que lleno de fervor; y de
conformidad Cristiana dá exemplo á los mas ancianos?
¿Quien no alabará su santa conformidad, quando habiendole
mandado su Amo á decir, que se conformase con la voluntad de Dios á
quien le estaba pidiendo le diese su salud, si le convenia, contextó á
mi mismo para que le dixese á Su Yllustrisima, que su voluntad era la de Dios,
y que no deseaba sino el cumplimiento de esta, estando tan
conten
to con vivir como con morir. ¡Felix el hombre que solo desea el
cumplimiento de la voluntad de Dios! ¿Y á vista de esto sentiremos
su muerte, quando debemos contemplarlo gozando yá de una paz
no conocida en el mundo, recibiendo el justo premio de sus
incomodi
dades, y la remuneracion de su humildad, de su caridad, de su
amabi
lidad, de su desinterez, del conjunto de prendas dadas por aquel que
las deposita en nuestras manos el preciso tiempo que nos es util
usar de ellas, para afianzarlas despues en donde no tendrán fin?
Confortese Vd con estas esperanzas que nos ha
prome
tido el que no puede engañarse, ni engañarnos; que con ellas
mis
mas se resigna este fiel amigo de Vd Que Besa Sus Pies
Antonio Pereyra y Ruiz
En blanco
Lámina 2ª
Aqui yace Don Pedro María Galdós y Medina,
Clerigo Tonsurado, y familiar del Yllustrisimo Señor
Don Luis Gonzaga de la Encina. Nació el año
de 89, en la Ciudad Real de las Palmas, Ysla
de Gran Canaria, y murió en esta de Arequipa
el de 1813: suplica á todos rueguen a
Di
os por él.
Resquiescat Yn Pace Aeternum/Amen
En blanco
Lámina 1ª
Estas tres gradas estaban cubiertas con frontales de terciopelo, y el numero de belas pasaba 100.
Certificado de primera tonsura expedido por el obispo Don Manuel Verdugo en 1804.
Certifico yo el infraescrito Prebendado y Rector de este
Seminario Conciliar, que Don Pedro Maria de Galdos
natu
ral de esta Ciudad de Canaria concluyo completamente
los estudios de Latinidad, y Retorica en la clase que esta
a mi cargo con distinguido aprovechamiento entre
todos sus condicipulos, dando muestras en los
examen
es que preceden al curso de Logica de ser uno de los
mas adelantados que en estos estudios hayan pasado a la
Filosofia; ganando el premio señalado a los sobresalientes:
Y para que conste y tenga todos los efectos, que
convengan, doi la presente a pedimento del referido en
esta Ciudad de Canaria a siete de Octubre de mil
ochocientos y nueve.
Enrique Hernandez Rosado
Certifico que el Señor Don Enrique Hernandez Rosado
Prebendado de esta Santa Yglesia Catedral, es, como
se titula, Rector de este Seminario Conciliar, y
Ca
tedratico de Latinidad, y Retorica, y que asimismo Don
Pedro Maria Galdos se matriculó en la clase de
su cargo habiendo concluido integramente los estu
dios de su enseñanza. En testimonio de lo qual
doi la presente como Secretario de este dicho
Se
minario firmada y sellada en esta Ciudad
de Las Palmas de Canaria a ocho de octubre
de mil ochocientos y nueve.
Doctor Don Esteban Fernandez.
Secretario.
Los Escribanos públicos numerarios de esta
ysla que aqui firmamos certificamos, que Don
En
rique Hernandez Rosado de quien se halla
firmado el certificado que antecede; es Rector
de este Seminario Conciliar, como asimismo
el Doctor Don Estevan Fernandez es secretario
de dicho Seminario, y el Sello es el mismo
del expresado Seminario, como se titulan
fie
les, legales, y de toda confianza, y aun
seme
jantes siempre se les ha dado, y dá entera fè
y crédito asi en juicio como fuera. Y para que conste
donde convenga damos la presente en esta
Ciudad Real de las Palmas ysla de Gran Canaria a
ocho de octubre de mil ochocientos nueve.
Tomas Vicente de Escobar escribano publico Jacinto Pinto Betancort escribano publico Andres Cabrera de Leon escribano publico
El Doctor Don Esteban Fernanz Raciono de esta Santa Yglesia Catedral
Catedratico de Teologia y Secretario del Seminario Conciliar de esta ciudad
Certifico a los que la presente vieren que
Don Pedro Galdós natural de esta Ciudad de Canaria
y familiar del Ylustrisimo Señor Don Luis de la Encina
Obispo de Arequipa ganó sucesivamente tres
cur
sos de Filosofia, a saber Logica, Metafisica y
Fisica, habiendo tenido algunos actos literarios,
en que acreditó su aplicación y aprovechamiento
con arreglo al plan de estudios de este Seminario
que por Real Orden esta incorporado a la
Univer
sidad de Sevilla. Asi consta del libro de
estudios y matricula a que me remito. En
testimonio de lo qual doy la presente
firma
da y sellada en esta Ciudad de las Palmas de
Canaria a siete de Octubre de mil ochocientos
y nueve.
Seis enmendo Doctor Don Esteban Fernandez Secreto
Doctor Fernandes
Los Escribanos publicos de numero de esta ysla
que abajo firmamos certificamos y damos
fee á los señores y demas que la presente vieren, como el doctor don
Estevan Fernandez, a quien va autorisado el antecedente
certificado es actual secretario del Seminario
Conci
liar de esta Ysla, y el Sello es el mismo de dicho
Semina
rio, como tambien la firma es la que usa y uso
se
mejantes siempre se les ha dado fee y credito; y para que
cons
te donde convenga: Damos la presente en esta Ciudad de
Canaria a siete de Octubre de mil ochocientos y nuebe años.
Jasinto Pinto Betencourt escribano publico. Francisco Martinez de Escobar Esscribano publico. Andres Cabrera de Leon escribano publico
Don Antonio Porlier Prebendado de esta Santa Yglesia Catedral de
Canaria, Catedratico, y Secretario de su Seminario
Conci
liar etc.
Certifico a los Señores, que la presente
vieren que Don Pedro de Galdós familiar
del Ylustrisimo Señor Obispo de Arequipa
ga
nó en este seminario conciliar de la
con
cepcion un curso de Ethica, durante el
qual tuvo algunos actos literarios en que
acreditó su aplicacion y aprovechamiento,
como consta del libro de matricula, y
estudios á que me remito, y para que conste doi
la presente sellada con el sello de dicho
seminario, y firmada de mi mano.
Ca
naria y Octubre 31 de 1810.
Antonio Porlier
Secretario
Anexo
Don Ysidoro Romero, y Ceballos, Capitan
de Milicias Provincial Regidor Perpetuo, decano de la
Junta de Sanidad, Juez Subdelegado de Arrivadas
de esta ysla de Canaria, etc.
Concedo libre y seguro pasaporte a Don
Pedro de Galdós para que en el bergantin nombrado
Ca
silda de Guerra español del cargo de su
Coman
dante Don Juan del Busto, pueda pasar a
Mon
tevideo para de alli unirse al Señor Obispo de
Arequi
pa como uno de sus familiares, que es. Por tanto
mando a las Justicias sugetas a mi Jurisdiccion y
a las que no lo son pido y encargo, que no le pongan
em
barazo alguno, antes bien le den el favór, y
auxi
lios que necesite para conseguirlo. Dado en dicha.
Ciu
dad de Canaria á 29 de Octubre de 1810=
Don Ysidoro Romero
y Ceballos Por mando de dicho Señor
Tomas Vicente
Alvaro Oramas escribano publico
Montevideo y Julio 13 de 1811
Pase el suplicante a su destino
Elio
Garfian
Don Simon de Paz Castro, y Ascanio Teniente
Coronel del Regimiento Provincial de las Palmas, Governador Militar interino de esta Ysla
Comandante de los Voluntarios distinguidos, guarnicion, etc. de ella
Exceptuo por ahora del servicio, y fatigas de
Vo
luntario distinguido á don Pedro Galdos individuo
de la 2ª Compañia por tener precision de
ausentar
se, debiendo presentar a su vuelta a esta, y para que
nadie le embaraze firmo este en Canaria a 3
de octubre de 1810.
Simon de Paz
Castro y Ascanio
Don Pedro de Galdós con su maior
respeto á Vuestra Excelencia dice, que necesita pasar
á Lima en una de las fragatas
sur
tas en el Puerto de Valparaiso á
asun
tos propios por tanto=
A Vuestra Excelencia suplica se sirva concederle la
licen
cia necesaria en que recibirá
mer
ced. Santiago de Chile y Febrero 22 de 1812.
Pedro de Galdós
Santiago y febrero 22 de 1812.
Concedese no teniendo cargo en Real Aduana.
Carrera
Cansino
Excelentisimo Señor
El Suplicante no tiene cargo en esa Real
Dada santo y febrero 22 de 1812
Rodriguez
de Herrera
Manuel Manta
Valparaiso y febrero 25/812.
Ynforme del Sseñor Administrador de Rs Ds
si el interesado no tubiese cargo con
la Real Hacienda
Lastra
Su A Vpr
El Suplicante no tiene cargos en esta Real Aduana de
Valparaiso y febrero 26 1812
Modesto Nava y Solano
Valparaiso febrero 26 de 1812
Pase.
Lastra
Capitan de Puto Cao 19 marzo 1812.
Pase a presentarse al excelentisimo señor Virrey
Cajiga
Don Jose Fernando de Abascal y
Sou
sa, Caballero de Habito de Santiago, Teniente
General de los Reales Exércitos, Virey
Goberna
dor y Capitan General del Perú,
Superintenden
te Subdelegado de Real Hacienda, Presidente de
la Real Audiencia de Lima etc.
Concedo libre y seguro pasaporte á Don Pedro de Galdòs,
para trasladarse á Arequipa:
Y ordeno y mando á los oficiales de guerra y
minis
tros de justicia sugetos á mi jurisdiccion, no le pongan
impedimento alguno en su viage, en virtud del presente
refrendado por el Secretario de Cámara de este
Virey
nato. Dado en Lima á 22 de abril de 1812
Abascal
Simon Largo
En blanco
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