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Relación de la llegada, enfermedad y muerte de Pedro María de Galdós

AutorMiguel Pereira y Pacheco
Fecha1813
LugarAmérica, Perú, Arequipa
InstituciónUniversidad de La Laguna
Tipo de documentoCrónicas, relatos y relaciones

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Relacion de la llegada de Don Pedro Maria Galdós á Arequipa, de su enfermedad y de su muerte, dada á sus Padres por Don Miguel Pereyra y Pacheco, y adornada con estampas por su hermano Don Antonio. En blanco Llegó Don Pedro Maria Galdós á Arequipa en Junio de 1812, con calenturas tercianas que le acometieron en el camino de Lima para esta Ciudad, y pasados los primeros dias de su llegada se trató de curarselas, como se verificó; pero curadas las tercianas, le quedó muy relaxado el estomago, á lo que tambien se acudió oportunamente, aunque no se logró alibio, sino que todas las tardes, y quando por la noche, se bomitaba. Hizosele esto habitual, y daba cuidado porque iva enflaquesiendose, y aunque se puso á dieta arreglada, no se corregia este vicio; ultimamente para entonarle el estomago por dos dias en ayunas tomó un baso de aguas termales. Contuvosele el bomito, y resultole un dolor en el bientre al lado izquierdo el dia 20, de Enero de este año; aplicaronsele remedios interiores, y exteriores, y siguió sin alibiarse hasta el dia 25, en que amanesio arrojando sangre por el caño izquierdo de la nariz: el Medico que vino al amanecer á visitarlo se creyó que con esto terminaria su mal, y le aconsejó que sin exforzarla dexáse correr la sangre; mas nosotros viendo que seguia hasta las 12 del dia, y que habia arrojado como dos libras de sangre, tratamos de estancarsela, y que viniese el Medico al momento; vino immediatamente y se la acabó de vedár, aunque creia siempre util aquel fluxo. Hizose junta de Medicos para ver que opinaban de el dolor, y la sangre, atendiendo á los antecedentes y á la debilidad en que se habia constituido: ellos formaron juicio de que el mal nacía de la mala disposicion en que estaba su estomago despues de los trabajos de la navegacion, del sitio de Montevideo, camino de Buenos Ayres á Chile por la Cordillera, y tercianas, siguieronle asistiendo los dos mexores facultatibos, cedió el dolor, y bolviole la sangre, aunque poca, y á menos cada vez, con el periodo de tercero dia, y acometiole una tirantez expamodica en el estomago. Esto nos puso en mucho cuidado, y sin que los Medicos lo mandasen, comulgó por devoción el dia dos del corriente, y se le empezaron á hacer rogativas en los Monasterios de esta Ciudad, y á aplicarle Misas. Su Señoria Yllustrisima., los Capellanes de Casa, y en los Monasterios de propio motu, por su salud, si le convenia. Siguió agravandose, aunque sin calentura, y á delirar á ratos, pusosele algo trabada la lengua, é impedida la accion de la mano y brazo izquierdo, y á beneficio de friegas y fomentos reconoció alibio en esta parte; el dia cinco en la madrugada hechando una poca de sangre por la nariz le dió un parosismo, en que creimos se quedase, oleosele y se le aplicaron todas las yndulgencias plenarias; poco á poco bolvió del parosismo, y con algunos alibios momentaneos pasó hasta el dia ocho, que habiendose despejado bastante en la tarde se bolvió á Confesar, y recibir el Beatico, y concluido esto al anochecer se aletargó tanto, que creimos no saliese de la noche, pero rebasó, y con alguna calentura, letargo, y ratos de pequeño alibio en que se explicaba por señas, ó hablaba una que otra palabra con mucha dificultad pasó hasta el dia 12, en que postrado ya enteramente no podia pasar el caldo que con una cuchara se le introducia en la boca à fuerza: el 13, y 14, seguia peor y encaxados los dientes de arriba en la encia de abajo, por lo que se le hecharon ayudas de caldo, y la primera la arrojó al instante, reteniendo las demas que se le hecharon, diosele con mil trabajos una bebida con unas gotas de Alcali-volatil, se le pusieron dos Vegigatorios en las piernas, y uno en la nuca, hicieron su efecto, y se le curaron el 15, pero cada vez iva á peor, hasta las Ave Marias que le empezó el azecío en el pecho, y nos dexó para siempre á las quatro y media de la madrugada del dia 16. En todo el tiempo de su enfermedad á pesar de haberse llamàdo un Practicante de Medicina para que oportunamente le suministrase lo que disponian los Medicos, no nos separamos de su cabezera de dia ni de noche mi Hermano, yo, y todos los demas compañeros Familiares empezando por un Religioso exemplarisimo llamado Fray Mateo Camplá Misionero Apostolico, que es el Confesor de Su Señoria Yllustrisima, y lo fué tambien suyo, y quando vimos que su mal iva aumentandosele, para que estubiese mexór asistido, nos quedabamos dos cada hora alternativamente un Sacerdote con otro de los que no lo somos; y luego que expiró se le amortajó con el Abito de San Francisco, y encima su Zotana y Sobrepelliz, y lo conducimos todos los Familiares con Hachas Encendidas al Monasterio de Santa Rosa, por ser el mas cerca, para no formár queja entre las Parroquias, Conventos y demas Monasterios, que con empeño pedian fuese á sus Yglesias, y concluido esto pasé al Cura y al Colector general el oficio siguiente. = De orden del Su Señoria Yllustrisima el Obispo, mi Sor, participo á Vd haber fallecido en la madrugada de este dia el familiar Don Pedro Maria de Galdós, que en paz descanze, para que disponga su entierro como ordenado Su Señoria Yllustrisima, y es en la manera siguiente. Mañana por la mañana á la hora acostumbrada vendrá el Clero, y Comunidades religiosas á sacar el Cuerpo del Monasterio de Santa Rosa, donde está depositado, y lo conducirán en prosecion hasta la Parroquia del Sagrario, donde se le harán todos los los sic Oficios funebres con toda la decencia correspondiente, dirá la Misa cantada el Sor Provisor, y concluidas las exequias, será conducido con seis candelas à darle Sepultura en el Campo Santo, como se practicó con el Cura del Sagrario Doctor Arce Vd como Colector, y que tiene el debido conocimiento en el asunto, correrá con todo lo que se ha de practicar en el entierro, en la forma dicha, y como se haría á qualquiera sugeto de primera distincion del Pueblo, y me instruirá la cüenta de gastos para satisfacerlos. = Dios que á Vd ms as Palacio Episcopal de Arequipa y Febrero 16, de 1813. = Miguel Pereyra y Pacheco. = Sor Colector General Don Nicolas José del Carpio. Asi se executó, y cargado por las quatro Libreas que cargan la Silla de manos de Su Señoria Yllustrisima, con quatro Clerigos tonsurados á los quatro varales del feretro, ó borlas del paño, un lucidisimo acompañamiento de todos los Cuerpos Eclesiasticos, Civiles, y Militares, que no cupo en la Yglesia, y toda la familia de Doloridos (ecepto Su Señoria Yllustrisima, un Capellan, mi Hermano y , que nos quedamos en Casa) se hizo el entierro el dia 17, con general sentimiento de todos los de casa, y de todo el pueblo, que lo amaba, aun los que no lo habian tratado. El dia 19, se dió principio, segun costumbre de aqui, al Novenario de Misas cantadas con vigilia, y dixo esta primera Misa el Sor Prebendado Doctor Don Juan Felipe Portu, Diaconó mi Hermano, Subdiaconó otro familiar llamado Don José del Valle (hijo del sor Marques de Campo-ameno), y asistí de Dolorido como se estila. El 20 dixo la Misa Don Agustin Romero con los mismos Diacono, y Subdiacono, y asistí yo con otro familiar llamado Don Juan Pablo Gomez. Dia 21, dixo la Misa un familiar nombrado Don Hermenegildo Aguilar, con los mismos Diacono y Subdiacono, y asistí yo con el dicho familiar. Dia 22, dixo la Misa un Beneficiado de la Catedral nombrado Don Alexo Xara, y asistimos el dicho familiar y . Dia 23, dixo la Misa Don Antonino Tamayo Cura de Sachaca, Suburbio de esta Ciudad, con los mismos Diaconantes, y asistimos los referidos Doloridos. Dia 24 hubo dos Misas, la primera la dixo Don Julian Ramirez Sacristan Mayor Teniente de mi hermano, con Diaconos combidados y pagados por si; y la otra el Licenciado Don Eusebio Nieto Cura de Tambo, distante 30, leguas de aqui, con los Diaconos de Casa dichos arriba, y los dos Doloridos expresados. Dia 25, dixo la Misa el Reberendo Padre F. Mateo Camplá, Confesor de Su Señoria Yllustrisima, y suyo, Diaconandole un combidado por imposibilidad de mi hermano, y Subdiaconandole el familiar Valle, y asistió al duelo el familiar Gomez solo, por ausencia mia. El dia 26, se hicieron las honras, para las que combidó Su Señoria Yllustrisima en la manera siguiente. El Obispo de Arequipa suplica á Vsted se sirva asistir á las Exequias que por el Alma de Don Pedro Maria de Galdós (Que En Paz Descanse) se han de celebrar en la Parroquia de Santiago del Sagrario de su Santa Yglesia Catedral en la mañana del dia 26, del corriente á la hora acostumbrada, á cuyo favor quedará reconocido. = Sor Don N.= Cantó la Misa solemnemente el Sor Dean Doctor Don Saturnino Garcia de Arazuri Caballero de Carlos , asistió Su Señoria Yllustrisima (que no asiste á entierro ninguno mas que á los de sus Canonigos), concurrió el Gobernador Politico, Xefes Militares, todo el Clero desde los Canonigos hasta el Seminario, Comunidades Religiosas, y todos los vecinos visibles del pueblo: el tumulo, que fué como se en la estampa numero 1.º, y la Musica excedieron á el dia en que se hizo aqui el Aniversario del 2 de Mayo de Madrid. Mi Hermano costeado una Loza, que se le ha puesto en su Sepulcro, con las armas de Galdós, y la inscripcion que se en la Lamina segunda. Esta es la relasion verdadera de quanto ha pasàdo sin exâgeracion, embuste, ni aliño. Arequipa Marzo 5, de 1813. Miguel Pereyra y Pacheco. Arequipa Marzo 15 de 1813 Señora Da Juana Antonia Roxo: Quando traigo á la memoria, amiga y Señora mia, la muerte de mi amado amigo, no puedo menos que decir con Virgilio quando supo la muerte de Quintilio ¿Quien se avergonzará de llorar la muerte de un amigo semejante? Si amiga, yo mientras viva honraré su memoria, y si al referir el cumulo de bellas prendas que le adornaban, y hacia apreciable à los ojos de los hombres, arrojàre de mis ojos algunas lagrimas, no me avergonzaré. En todos tiempos se ha hecho sensible la muerte de un Joven, pero si éste en su tierna edad promete qualidades apreciables para lo futuro, se hace inconsolable su falta. No el discurso de nueve años de amistad, no el singular afecto y favores que recibí de su cincero cariño, ni una adulacion meramente mundana me hacen honrar sus cenizas: pero quando veo un Joven, que desconosiendo la vanidad que le podia ofrecer su talento, tiene por cimiento la humildad, sin esfuerzo se adorna de las restantes, y todos conocen su merecido merito, creo no se hará estraño, ni se creerá trato de ensalsarlo por solo condecender con una mera politica, ó adulacion. Veo pues, como he dicho un Joven, que criado por Vd con el amor propio de una Madre amorosa, y dirigido por los principios de un buen Cristiano, desprecia los juegos propios de la niñez, y se entrega con aplicacion á un estudio formal. El se merece los aplausos de sus Catedraticos, gana los premios debidos á su merito, todos le tributan lisongeras expreciones, pero en nada piensa menos que en hacer alarde de sus conocimientos. Concluidos sus primeros estudios de Latinidad, Humanidades, Logica, Metafisica, Fisica, y Etica, determina seguir á mi Amo que desde España lo mandaba á buscar para traerlo en su compañia, sin que fuese para ello necesario mas empeño que su buena fama; llega conmigo mismo á Cadiz, nos encontramos sin Su Yllustrisima, lo imposible que es salir de aquel puerto para venir al Perú: se angustia por ver frustrado su deséo, pero conociendo la imposibilidad se vuelve gustoso á su patria con la esperanza de lograr algún dia el fin de su carrera. Ningun sacrificio omite para llegar al primer puerto de la America, y consiguiendo venir en compañia de un Caballero hasta Montevideo, se ofrece á servirle á este con tal que le ponga en dicho puerto: en efecto, nada es para él hacer quanto cabe en otros de inferior clase á la suya, y consigue despues de mil trabajos llegár á Montevideo. ¡O y que variacion tan grande para quien se habia criado con el mayor regalo, como me es notorio, sin conocer ninguna clase de incomodidades! Alli está cerca de un año, en una plaza sitiada, sin conocimientos, sin auxilios, y sin que pueda conseguir como pasar adelante. No se aflixe, se aviene á servir de Ayuda de Camara á uno igual á él, y de este modo, sin mas salario que la comida, logra susistir hasta lograr mexor proporcion. ¿Y que otra cosa es esto que una suma humildad? ¿Como podria menos que ser recompensada por aquel que nos la enseñó? No bien se fraquéa el paso á Buenos Ayres, quando valiendose de la unica alaxa que tenia, la empeña y pasa á dicha Capital á ver si un Comerciante conocido de Su Señoria Yllustrisima le franquea arbitrios para seguir el viage: consigue al fin un corto auxilio, y sin atender á las penalidades de un dilatado viage, de unos intemperies desconocidos á su delicada naturaleza, y sin abrigo, cama, ni viveres, se pone en camino, atropella por mil riesgos, y llega, despues de haber pasado un sinfin de trabajos, á la Capital de Lima. Allí encuentra todo agazajo en el Apoderado de Su Yllustrisima, quien viendo lo maltratado que habia llegado, lo exhorta á que se reponga para emprender su nuevo viage hasta esta Ciudad, pero ¿que sucede? La ansia de ver á un Amo que amaba con terneza le hace cerrar los oidos á todo, no dolerse de mismo, y emprende su nueva ruta. Consigue llegár á los brazos de su Amo, que lo deseaba mucho, y á los de sus verdaderos amigos, pero no podian sobrellevar sus fuerzas tanto conjùnto de adversidades, y al fin tuvo el funesto resultádo de una enfermedad casi desconocida, y que acabó con tan preciosa vida. ¿Pero para que traigo á mi memoria este triste recuerdo, ni le hablo sobre él á una Madre que como tal lo ama? No, no sintamos su muerte, sino miremos sus antecedentes, y resultados, y conoceremos, que si hasta aqui padeció, fué para acabarse de labrar su corona, y que si tanto conjunto de desgracias y necesidades las habia superado era porque le convenia morir con los abundantes auxilios, que solo ellos hacen feliz al hombre, y sin los quales nada valdrian los trabajos antecedentes. Si, amiga, si él habiendose criado con todo el regalo y mimo de una Señora amorosa y liberal superó á unas comidas que hasta entonces desconocia; si acostumbrado á dormir en blandos Colchones, resistió dormir tantas noches sin otro colchon que la nieve, ni otra colcha que el Cielo; si estando dentro del furioso fuego de un combate cae á su lado las bombas, y halla un amigo que lo pone á salvo; si acostumbrado á andar á bestia solo una legua, camina ciento de ellas sin descanzo, y superando á todo llega á verse en el sitio que deseaba, ¿que otra mano lo sostuvo hasta este punto, le dió valor, fortuna y resolucion, sino aquella cuyos destinos son incomprenhensibles y siempre justos? ¿Quien no podia menos que llenarse de un juvilo santo al ver que él mismo clama por confesion, la hace general, que pide los sacramentos, y que lleno de fervor; y de conformidad Cristiana exemplo á los mas ancianos? ¿Quien no alabará su santa conformidad, quando habiendole mandado su Amo á decir, que se conformase con la voluntad de Dios á quien le estaba pidiendo le diese su salud, si le convenia, contextó á mi mismo para que le dixese á Su Yllustrisima, que su voluntad era la de Dios, y que no deseaba sino el cumplimiento de esta, estando tan contento con vivir como con morir. ¡Felix el hombre que solo desea el cumplimiento de la voluntad de Dios! ¿Y á vista de esto sentiremos su muerte, quando debemos contemplarlo gozando de una paz no conocida en el mundo, recibiendo el justo premio de sus incomodidades, y la remuneracion de su humildad, de su caridad, de su amabilidad, de su desinterez, del conjunto de prendas dadas por aquel que las deposita en nuestras manos el preciso tiempo que nos es util usar de ellas, para afianzarlas despues en donde no tendrán fin? Confortese Vd con estas esperanzas que nos ha prometido el que no puede engañarse, ni engañarnos; que con ellas mismas se resigna este fiel amigo de Vd Que Besa Sus Pies Antonio Pereyra y Ruiz En blanco Lámina Aqui yace Don Pedro María Galdós y Medina, Clerigo Tonsurado, y familiar del Yllustrisimo Sor Don Luis Gonzaga de la Encina. Nació el año de 89, en la Ciudad Real de las Palmas, Ysla de Gran Canaria, y murió en esta de Arequipa el de 1813: suplica á todos rueguen a Dios por él. Resquiescat Yn Pace Aeternum/Amen En blanco Lámina Estas tres gradas estaban cubiertas con frontales de terciopelo, y el numero de belas pasaba 100. Certificado de primera tonsura expedido por el obispo Don Manuel Verdugo en 1804. Certifico yo el infraescrito Prebendado y Rector de este Seminario Conciliar, que Don Pedro Maria de Galdos natural de esta Ciudad de Canaria concluyo completamente los estudios de Latinidad, y Retorica en la clase que esta a mi cargo con distinguido aprovechamiento entre todos sus condicipulos, dando muestras en los examenes que preceden al curso de Logica de ser uno de los mas adelantados que en estos estudios hayan pasado a la Filosofia; ganando el premio señalado a los sobresalientes: Y para que conste y tenga todos los efectos, que convengan, doi la presente a pedimento del referido en esta Ciudad de Canaria a siete de Octubre de mil ochocientos y nueve. Enrique Hernandez Rosado Certifico que el Sor Don Enrique Hernandez Rosado Prebendado de esta Santa Yglesia Catedral, es, como se titula, Rector de este Seminario Conciliar, y Catedratico de Latinidad, y Retorica, y que asimismo Don Pedro Maria Galdos se matriculó en la clase de su cargo habiendo concluido integramente los estu dios de su enseñanza. En testimonio de lo qual doi la presente como Secretario de este dicho Seminario firmada y sellada en esta Ciudad de Las Palmas de Canaria a ocho de octubre de mil ochocientos y nueve. Doctor Don Esteban Fernandez. Secretario. Los Escribanos públicos numerarios de esta ysla que aqui firmamos certificamos, que Don Enrique Hernandez Rosado de quien se halla firmado el certificado que antecede; es Rector de este Seminario Conciliar, como asimismo el Doctor Don Estevan Fernandez es secretario de dicho Seminario, y el Sello es el mismo del expresado Seminario, como se titulan fieles, legales, y de toda confianza, y aun semejantes siempre se les ha dado, y entera y crédito asi en juicio como fuera. Y para que conste donde convenga damos la presente en esta Ciudad Real de las Palmas ysla de Gran Canaria a ocho de octubre de mil ochocientos nueve. Tomas Vicente de Escobar escribano publico Jacinto Pinto Betancort escribano publico Andres Cabrera de Leon escribano publico El Doctor Don Esteban Fernanz Raciono de esta Santa Yglesia Catedral Catedratico de Teologia y Secretario del Seminario Conciliar de esta ciudad Certifico a los que la presente vieren que Don Pedro Galdós natural de esta Ciudad de Canaria y familiar del Ylustrisimo Señor Don Luis de la Encina Obispo de Arequipa ganó sucesivamente tres cursos de Filosofia, a saber Logica, Metafisica y Fisica, habiendo tenido algunos actos literarios, en que acreditó su aplicación y aprovechamiento con arreglo al plan de estudios de este Seminario que por Real Orden esta incorporado a la Universidad de Sevilla. Asi consta del libro de estudios y matricula a que me remito. En testimonio de lo qual doy la presente firmada y sellada en esta Ciudad de las Palmas de Canaria a siete de Octubre de mil ochocientos y nueve. Seis enmendo Doctor Don Esteban Fernandez Secreto Doctor Fernandes Los Escribanos publicos de numero de esta ysla que abajo firmamos certificamos y damos fee á los señores y demas que la presente vieren, como el doctor don Estevan Fernandez, a quien va autorisado el antecedente certificado es actual secretario del Seminario Conciliar de esta Ysla, y el Sello es el mismo de dicho Seminario, como tambien la firma es la que usa y uso semejantes siempre se les ha dado fee y credito; y para que conste donde convenga: Damos la presente en esta Ciudad de Canaria a siete de Octubre de mil ochocientos y nuebe años. Jasinto Pinto Betencourt escribano publico. Francisco Martinez de Escobar Esscribano publico. Andres Cabrera de Leon escribano publico Don Antonio Porlier Prebendado de esta Santa Yglesia Catedral de Canaria, Catedratico, y Secretario de su Seminario Conciliar etc. Certifico a los Señores, que la presente vieren que Don Pedro de Galdós familiar del Ylustrisimo Sor Obispo de Arequipa ga en este seminario conciliar de la concepcion un curso de Ethica, durante el qual tuvo algunos actos literarios en que acreditó su aplicacion y aprovechamiento, como consta del libro de matricula, y estudios á que me remito, y para que conste doi la presente sellada con el sello de dicho seminario, y firmada de mi mano. Canaria y Octubre 31 de 1810. Antonio Porlier Secretario Anexo Don Ysidoro Romero, y Ceballos, Capitan de Milicias Provincial Regidor Perpetuo, decano de la Junta de Sanidad, Juez Subdelegado de Arrivadas de esta ysla de Canaria, etc. Concedo libre y seguro pasaporte a Don Pedro de Galdós para que en el bergantin nombrado Casilda de Guerra español del cargo de su Comandante Don Juan del Busto, pueda pasar a Montevideo para de alli unirse al Sor Obispo de Arequipa como uno de sus familiares, que es. Por tanto mando a las Justicias sugetas a mi Jurisdiccion y a las que no lo son pido y encargo, que no le pongan embarazo alguno, antes bien le den el favór, y auxilios que necesite para conseguirlo. Dado en dicha. Ciudad de Canaria á 29 de Octubre de 1810= Don Ysidoro Romero y Ceballos Por mando de dicho Señor Tomas Vicente Alvaro Oramas escribano publico Montevideo y Julio 13 de 1811 Pase el suplicante a su destino Elio Garfian Don Simon de Paz Castro, y Ascanio Teniente Coronel del Regimiento Provincial de las Palmas, Governador Militar interino de esta Ysla Comandante de los Voluntarios distinguidos, guarnicion, etc. de ella Exceptuo por ahora del servicio, y fatigas de Voluntario distinguido á don Pedro Galdos individuo de la Compañia por tener precision de ausentarse, debiendo presentar a su vuelta a esta, y para que nadie le embaraze firmo este en Canaria a 3 de octubre de 1810. Simon de Paz Castro y Ascanio Don Pedro de Galdós con su maior respeto á Vuestra Excelencia dice, que necesita pasar á Lima en una de las fragatas surtas en el Puerto de Valparaiso á asuntos propios por tanto= A Vuestra Excelencia suplica se sirva concederle la licencia necesaria en que recibirá merced. Santiago de Chile y Febrero 22 de 1812. Pedro de Galdós Santiago y febrero 22 de 1812. Concedese no teniendo cargo en Real Aduana. Carrera Cansino Excelentisimo Señor El Suplicante no tiene cargo en esa Real Dada santo y febrero 22 de 1812 Rodriguez de Herrera Manuel Manta Valparaiso y febrero 25/812. Ynforme del Sseñor Administrador de Rs Ds si el interesado no tubiese cargo con la Real Hacienda Lastra Su A Vpr El Suplicante no tiene cargos en esta Real Aduana de Valparaiso y febrero 26 1812 Modesto Nava y Solano Valparaiso febrero 26 de 1812 Pase. Lastra Capitan de Puto Cao 19 marzo 1812. Pase a presentarse al excelentisimo señor Virrey Cajiga Don Jose Fernando de Abascal y Sousa, Caballero de Habito de Santiago, Teniente General de los Reales Exércitos, Virey Gobernador y Capitan General del Perú, Superintendente Subdelegado de Real Hacienda, Presidente de la Real Audiencia de Lima etc. Concedo libre y seguro pasaporte á Don Pedro de Galdòs, para trasladarse á Arequipa: Y ordeno y mando á los oficiales de guerra y ministros de justicia sugetos á mi jurisdiccion, no le pongan impedimento alguno en su viage, en virtud del presente refrendado por el Secretario de Cámara de este Vireynato. Dado en Lima á 22 de abril de 1812 Abascal Simon Largo En blanco

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