El rector de la Universidad de La Laguna, ángel M. Gutiérrez, constituyó hoy jueves 17 de junio la mesa de trabajo por la homologación salarial, una demanda que supone «un compromiso unánime de toda la comunidad universitaria», afirmó.
En la reunión, celebrada en las dependencias de Viana 50, estuvieron presentes cinco representantes de la asamblea de profesores por la homologación, cuatro de la Junta de Personal Docente e Investigador, los portavoces de los grupos claustrales de profesorado Proyecto, Programa y NUC, y la vicerrectora de Ordenación Académica y Profesorado, Fabiola Martín. Esta última afirmó que el encuentro, al que calificó de «muy constructivo», se desarrolló con un «talante de acercamiento entre todas las partes».
Este grupo de trabajo, que se reunirá de nuevo la próxima semana para estudiar con mayor detenimiento las distintas vías posibles, intentará aunar posiciones sobre una propuesta unitaria de homologación, sobre la que el Claustro podría pronunciarse en la sesión que se celebrará a mediados de julio y que el rector, como presidente del órgano colegiado, habrá de defender ante las instituciones autonómicas.El derecho a la homologación es una vieja aspiración de la Universidad de La Laguna, que arranca de 1991, cuando el Gobierno de Canarias homologó a todo el profesorado no universitario con el personal al servicio de la comunidad autónoma.
El rector, por su parte, manifestó después de la reunión de esta mañana, que es «claro partidario de la homologación», y, recuerda, no apoyó con su voto el nuevo protocolo de complementos retributivos, por lo que ha solicitado en reiteradas ocasiones la prórroga de los hasta ahora vigentes complementos, en un momento en el que además se está a la espera de la reforma del régimen retributivo de los docentes por parte del Gobierno central. Esta petición no ha sido aceptada por la comunidad autónoma, aunque, aseguró, está dispuesto a insistir en ella.
Petición de dimisión
ángel M. Gutiérrez afirma «darse por enterado» de la petición de dimisión que le han solicitado recientemente los profesores de la asamblea por la homologación, aunque, asegura, todavía no se le ha comunicado oficialmente. «Según se me ha informado, la petición parte de 32 profesores», dice. «Aunque la valoro, entiendo que me debo a la mayoría de profesores, personal de administración y alumnos universitarios que me han elegido como rector».
El máximo representante de la institución docente manifiesta «no entender» la petición, «ya que no considero», arguye, «que haya discrepancias de fondo con la reivindicación planteada por la asamblea» y, prueba de ello, añade, es la constitución de la mesa de trabajo y la próxima celebración de una sesión del Claustro para tratar específicamente este asunto.
Aunque esta cuestión «es muy importante para la universidad», ángel M. Gutiérrez sostiene que «el centro docente tiene otros problemas de igual calado», como son la lucha por la estabilidad del profesorado contratado, la necesidad de establecer un marco financiero adecuado, el coste de la convergencia europea o la escasa dotación de infraestructuras de todo tipo. Considera por tanto que su obligación y la del consejo de dirección de la universidad es continuar trabajando para solucionar estos asuntos.

