El Instituto Universitario de Bio-Orgánica Antonio González (IUBO-AG) de la Universidad de La Laguna ha presentado su memoria de actividades de 2003. En ella se recopila el listado de miembros, las patentes firmadas, los proyectos de investigación en los que se ha participado y las publicaciones que se llevaron a cabo el año pasado en el que es uno de los centros de investigación referentes de Canarias.
En la introducción se destacan los tres factores que, a juicio de los responsables del centro, son necesarios para poder desarrollar su actividad: el personal, en el que se destaca la cualificación; el económico, que el pasado año permitió acometer algunas obras en el edificio del centro, aunque no la reforma profunda que necesita; y un adecuado ambiente de trabajo que permita el intercambio de ideas y experiencias entre los miembros de la comunidad científica. En la introducción se reclama, además, una política que permita la renovación generacional de los investigadores.
A fecha del 31 de diciembre de 2003, en el IUBO-AG estaban integradas 94 personas, desglosadas entre docentes universitarios, investigadores adscritos, becarios de diferentes programas científicos, contratados y personal de administración y servicios. En el mismo periodo se dieron de baja siete miembros y permanecieron en estancias cortas 16 investigadores.
El personal de este prestigioso centro ha participado en una veintena de proyectos de investigación, de entre los cuales es investigador principal en 18 de ellos. También han supervisado dos tesis doctorales y otras tantas tesinas, y han patentado nueve productos derivados de su quehacer científico.
En lo referido a publicaciones, los científicos de la institución han visto editados 63 artículos en revistas científicas internacionales. También han leído un total de 54 comunicaciones en diferentes congresos nacionales y extranjeros, y han impartido 12 conferencias en diferentes foros.
La memoria también desglosa el presupuesto asignado por las instituciones que financian el centro. El Cabildo Insular de Tenerife aportó 36.060,73 euros, mientras que la Universidad de la Laguna asignó un crédito de 26.001,06 euros. Todo ello se invirtió en mantenimiento de instalaciones, material y otros gastos ordinarios, ya que las investigaciones tienen ingresos complementarios a través de las convocatorias para I+D abiertas por diferentes instituciones.
