La actividad solar no es siempre la misma y, de hecho, su campo magnético cambia drásticamente cada once años. Como consecuencia de la variación solar también varía la cantidad de ozono, la abundancia de Carbono 14 y el clima, aunque, añadió, existe poca información sobre la responsabilidad que tiene esta estrella en el calentamiento global de la Tierra. Sí se sabe, por el contrario, que su influencia es mucho menor que la de las emisiones de dióxido de carbono, que produce el llamado efecto invernadero.
Esta es una de las conclusiones que extrajo ayer jueves 6 de mayo la profesora del Departamento de Astrofísica de la Universidad de La Laguna, Inés Rodríguez Hidalgo, también investigadora del Instituto de Astrofísica de Canarias, quien afirmó que el sol es la única estrella de cuya superficie se pueden observar detalles.
La investigadora, que participó en el ciclo La ciencia ante el público organizado por el Aula Cultural de Divulgación Científica de la universidad, describió pormenorizadamente las principales características del sol, al que denominó «el enlace local con el resto del universo», que sigue las mismas leyes físicas que la Tierra.
Situado a 27.000 años luz del centro de la galaxia y ubicado aproximadamente al centro de nuestro sistema planetario, tiene un radio de 696.000 kilómetros, pesa 2 x 10 elevado a 30 kg., y su densidad es de 1,4gr./cm3,lo que supone un promedio un poco más denso que el agua, explicó Inés Rodríguez. Su edad ronda los 4.650 millones de años, y le queda otro tanto de vida estable.
Esta gran estrella no es sólida, ni líquida, ni gaseosa, sino que está compuesta porplasma, una conjunción de electrones, iones,átomos neutrosy fotones con alto grado de ionización. Así, un kilo de sol tiene 730gramos de hidrógeno, 250 gramos de helio y 20 gramos de otros elementos, pero si se pudiera separar un kilo de su interior, la composición sería otra, con más peso del helio que del hidrógeno e igual cantidad de otros elementos.
La investigadora del IAC señaló que el sol brilla porque en su núcleo hay reacciones termonucleares de fusión, y esa energía se emite al espacio en forma de luz. Sin embargo, desde la superficie solar hacia dentro la materia es opaca a la radiación electromagnética. La ponente expuso que el sol tiene su propia zona radiativa, a la que le sigue una capa en la que la energía se transmite por convección, es decir, que el calor se propaga por masas móviles de materia solar.
La zona interna del sol es inaccesible a la observación directa, pero aún así se puede sondear porque también tiene pulso, y se hincha y se desinfla, lo que permite, a través de la heliosismología, el estudio de estas ondas. Y hasta dónde llega? El sol no tiene un fin delimitado y abrupto. La zona más externa, la heliosfera, llega hasta más allá de Plutón. Vivimos dentro del sol!, concluyó la profesora de la Universidad de La Laguna.

