Fernando Carnero Lorenzo y Juan Sebastián Nuez Yánez, profesores del departamento de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de La Laguna y autores del libro Empresa Agraria y Sector Financiero en Canarias, c. 1852-1936,presentaron su obrael pasado 24 de junio de 2004 en la sede de Cajacanarias. Este estudio resultó galardonado con el Premio de Investigación Agustín de Bethencourt 2002, convocado por la Obra Social y Cultural de la Caja General de Ahorros de Santa Cruz de Tenerife, dotado con 6.000 euros y la publicación del trabajo.
Además de de los autores, en el acto participaron el director de la Obra Social y Cultural de la entidad bancaria, Alfredo Luaces, y el catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de La Laguna y autor del prólogo de la obra, Antonio M. Macías.
En el ensayo se estudia un periodo de la historia económica del archipiélago en el que se afianzó la implantación del capitalismo. Para el sector agrario significó la paulatina desaparición de la agricultura de subsistencia a favor de la producción destinada a exportación. Esta nueva situación incrementó las necesidades financieras del sector, tanto para la puesta en marcha de las explotaciones como para sufragar sus gastos corrientes. Al ser limitada la capacidad de autofinanciación de las empresas, se hizo obligado recurrir a los capitales ajenos.
Según recoge el estudio, el sector agro exportador del archipiélago contó siempre con los instrumentos de financiación más modernos y con el apoyo de las entidades bancarias privadas. Ello le permitió disponer de una oferta de créditos con unos tipos de interés más reducidos, gracias a la vinculación internacional de su sistema financiero. De ahí la ausencia de las cooperativas de crédito agrícola y la inhibición de las entidades oficiales de crédito creadas para apoyar el sector. Como fueron el Banco Hipotecario de España y Servicio Nacional del Crédito Agrícola.
