El Servicio de Publicaciones de la Universidad de La Laguna (SPULL) publicó recientemente Tres ensayos (Zambrano, Neruda, García Márquez y Cervantes), una recopilación de trabajos críticos escritos por Juan Manuel García Ramos. El autor es catedrático de Literatura de la institución académica, además de político y escritor de sólida trayectoria. Por la última de estas actividades fue acreedor ayer, jueves 23 de marzo, del Premio Canarias de Literatura.
Los trabajos recopilados en la edición universitaria fueron redactados originalmente como aportaciones a las diferentes conmemoraciones que María Zambrano, Pablo Neruda o la publicación de la primera parte del Quijote protagonizaron durante 2004 y 2005. Estos ensayos fueron concebidos para cumplir diversos compromisos académicos con instituciones como las universidades de Valladolid o el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, entre otros.
El ensayo sobre María Zambrano se titula «La escritura femenina: Zambrano», y en él el autor se centra en la escritora para intentar dibujar los rasgos femeninos de su obra. García Ramos argumenta al inicio que «hay un universo femenino y un universo masculino. No tanto por la física y la química de los cuerpos, como por la física y la química de la cultura en que hombres y mujeres nacemos, crecemos y nos formamos». El autor indaga en esas diferencias de género, aludiendo también a las obras de Marguerite Yourcenar y Marguerite Duras.
El segundo trabajo del libro es «Pablo Neruda: fronteras de lo poético y lo político», y en el se pretende responder a un interrogante que abre el ensayo: «En qué momento Pablo Neruda percibe definitivamente que para su literatura el hombre debía ser lo central y no la naturaleza que tanto había gravitado sobre sus versos primeros?»
Cierra el volumen un trabajo en el que se relacionan los paralelismos existentes entre la novela de Gabriel García Márquez Cien años de Soledad y Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. En el trabajo se analizan ambas obras «desde el punto de vista del ‘narrador’, que nos allega esas historias; de la presencia del ‘destino’ como eje de las vidas que se relatan» y del «espacio fundado por la ficción (Macondo y La Mancha)».

