Más de un 90 % del profesorado de la Universidad de La Laguna ha secundado hoy martes 9 de mayo la jornada de huelga convocada por los representantes sindicales del profesorado y del personal de administración y servicios, a cuya convocatoria también se ha sumado parte del alumnado. El motivo de la protesta ha sido la difícil situación en la que se encuentra la institución académica, aquejada de insuficiencia financiera y de falta de recursos en múltiples ámbitos, así como la respuesta que el Gobierno de Canarias ha dado ante esta coyuntura.
Según los datos recabado por el Vicerrectorado de Ordenación Académica y profesorado, a través de los decanatos de los centros, la actividad académica ha sido en el día de hoy prácticamente nula, aunque con diferencias según los centros. Entre aquellos en los que el seguimiento de la convocatoria ha sido del 100% figuran la Escuela de Náutica, Máquinas y Radioelectrónica Naval, Filosofía, Arquitectura Técnica, Ingeniería Informática, Biología, Ciencias de la Información e Ingeniería Civil e Industrial.
Con un seguimiento casi al completo se encuentran Derecho (99%), Ciencias Empresariales (98%), Enfermería (98%) o Geografía (95%). Le siguen Educación (90%), Psicología (81%) y Ciencias Políticas y Sociales (80%). Con porcentaje más reducido de seguimiento se sitúa Farmacia, con un 62%.
Concentración ante la Consejería
Alrededor de 500 personas de todos los colectivos universitarios participaron esta mañana en la concentración convocada ante la sede de la Consejería de Educación del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife para manifestar su apoyo a la institución académica en unos momentos especialmente complicados de negociación con las autoridades autonómicas.
En el encuentro, representantes de los diferentes colectivos universitarios leyeron sendos manifiestos en los que expresaban sus críticas al gobierno regional por considerar que, en líneas generales, existe un maltrato a la institución especialmente manifiesta en el ámbito presupuestario, y un agravio comparativo en relación con la otra universidad de la comunidad autónoma.
Carmelo Páez, representante del PAS laboral, denunció la existencia de una política de bloqueo a la universidad por parte del Gobierno de Canarias que, desde hace una década, ha ido ahogando los recursos de la ULL hasta culminar en una situación en la que se está llegando a la parálisis administrativa por falta de recursos. Por ello reclamó al Gobierno de Canarias la creación de un marco financiero estable, una política tendente a favorecer la educación pública, el desbloqueo de las Relaciones de Puestos de Trabajo (RPT) de la ULL.
Tanto el Sindicato de Estudiantes Canarios (SEC) como el Comité de Estudiantes, en representación de los alumnos, señalaron que, a su juicio, la política universitaria vigente tiende a favorecer la privatización de la educación y a dificultar el acceso a los estudios superiores a los estudiantes con menos recursos, por lo que sus reivindicaciones se centraron en el ámbito de las tasas académicas y las becas.
Moisés Betancort fue portavoz del profesorado contratado, quien denunció que su colectivo había sido especialmente maltratado por el Gobierno de Canarias. Recordó que en numerosas ocasiones los consejeros de educación implicados en el conflicto habían señalado que «sobraban» docentes de esta clase; el representante del profesorado dio la vuelta a esa afirmación para señalar que, a su juicio, «el que sobra es el consejero».
La dimisión del consejero de Educación también fue esgrimida por el representante de la Junta de Personal Docente e Investigador, Vicente Hernández, en unas declaraciones a los medios. Indicó que si el actual responsable en materia de educación no puede resolver el conflicto, debería abandonar el cargo. Hernández criticó, asimismo, que se acusara a los manifestantes de crispar las negociaciones: «Ha sido la consejería la que ha provocado esta convocatoria con, y no al revés», afirmó.
Otros colectivos universitarios presentes en la convocatoria fueron el PAS Funcionario, los inquilinos de las residencias universitarias y colegios mayores, y los becarios de investigación.
«Huelga política«
Media hora antes de que comenzara la concentración convocada por los colectivos universitarios, el director general de Universidades del Gobierno de Canarias, Gonzalo Marrero, ofreció una rueda de prensa para valorar la situación. A su juicio, la huelga ha sido «instrumentalizada políticamente» y no obedece a motivos técnicos. Asimismo, se manifestó «sorprendido» de que se hubiera producido la protesta pues en su opinión todas las cuestiones reclamadas estaban ya «cerradas» o negociándose.
Marrero dedicó su intervención a comentar los principales puntos de la «tabla reivindicativa» de los convocantes del paro. Así, sobre la aprobación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) presentada por la ULL, recordó que su departamento presentó un informe desfavorable al respecto porque presentaba un déficit de 4,8 millones de euros. Marrero afirmó que en febrero se remitió un escrito a la institución académica solicitando una explicación, «que a fecha de hoy no ha recibido respuesta».
En cuanto a la adaptación del profesorado contratado bajo la antigua LRU a la nueva legislación universitaria (LOU), señaló que el Gobierno ha garantizado su tramitación en ambas universidades canarias, en el marco de los contratos-programa que se negocian actualmente, y que se irá materializando en varias fases. Según Marrero, el rector de la ULL está informado de todo este proceso.
Las reivindicaciones sobre infraestructuras como el Paraninfo o la Facultad de Bellas Artes dependen, a juicio del director general de Universidades, de la autonomía universitaria, ya que ambas obras cuentan con partidas específicas en los presupuestos vigentes de la ULL, así que es la universidad quien debe acometerlas. Aún así, explicó que hay un desfase entre la primera cantidad estimada para la obra de Bellas Artes (13 millones) y la segunda (25 millones). «No es una pequeña modificación, sino casi el doble, así que habrá que negociar», señaló.
En cuanto a las reivindicaciones del alumnado, recordó que las tasas universitarias se fijan en base a una horquilla propuesta desde el Ministerio de Educación, por lo que todas las reclamaciones sobre ese punto deberían dirigirse a instancias estatales. Sobre las becas, afirmó que «Canarias es la única comunidad en la que todo estudiante que solicite beca y cumpla los requisitos la tendrá, ya que la partida para estas ayudas es indefinida».
Marrero acusó a la ULL de no cumplir con la legislación, ya que cerró el ejercicio 2004 con déficit, lo cual iría en contra de la Ley de Estabilidad Presupuestaria. El director general de universidades señaló además que las cuentas correspondientes a 2005 no se han entregado aún al Gobierno, a pesar de que el plazo para ello expiró el 30 de abril. Según el responsable de Universidades, por los medios recibe informaciones contradictorias, pues mientras que la Junta de Personal habla de déficit, el gerente de la ULL menciona un «remanente negativo de tesorería». «Si se trata de déficit», recordó Marrero, «las cuentas deberán llegar hasta el Parlamento para estudiar por qué se ha producido».
Agradecimiento del rector
El rector de la Universidad de La Laguna, ángel M. Gutiérrez, agradeció en rueda de prensa al final de la mañana el apoyo que tanto profesores, como personal de administración y servicios y alumnos le están prestando «en esta labor, que no es fácil», puntualizó.
El máximo representante de la institución académica repasó los principales problemas con los que cuenta la universidad, que emanan básicamente de «un déficit de financiación pública», lo que revierte en el mal estado de muchas infraestructuras y en la calidad del servicio que se presta, agregó.
«El paro no ha sido convocado por mí», matizó, sino por representantes sindicales del profesorado y del personal de administración y servicios, «inquietos por la situación laboral en la que están desempeñando su trabajo».
El rector explicó que las conversaciones con la Dirección General de Universidades son constantes, así como con la Consejería de Educación. También recordó su reciente encuentro con el presidente del Gobierno, Adán Martín. «De todos recibo buenas palabras y promesas, ahora espero a las soluciones».
Preguntado por las consecuencias de la jornada de huelga de hoy, el rector dijo haber hecho su lectura. «Espero que otros hagan la suya», concluyó.

