La Biblioteca General de la Universidad de La Laguna, ubicada en el campus de Guajara, acoge desde el pasado viernes 16 de febrero una exposición con una muestra de obras presentadas, incluyendo las ganadoras, al X Premio de Pintura Enrique Lite, que organiza cada año el Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la institución académica. La muestra, de acceso gratuito, estará abierta hasta el viernes 16 de marzo, y puede visitarse de lunes a viernes entre las 8 y las 19 horas.
La exhibición muestra dieciséis obras de un total de cuarenta y ocho presentadas a concurso. El primer premio del certamen recayó en «Azul», de Silvia Gómez-Zurro Delgado, y el segundo fue para «Dualidad», de M Pilar Figueroa González. El jurado acordó conceder además dos accésits para las obras «Océano 2», de Uwe Schmidt, y «Comunicación no verbal II», de Patricia Rodríguez León.
La intención del vicerrectorado convocante es dar una difusión lo más amplia posible a todos sus premios. Por ello, en el caso del Enrique Lite, se ha editado también un catálogo a todo color con todas las obras expuestas, y está previsto que la muestra se exhiba en itinerancia por otros puntos de Canarias. De hecho, ya está programada su presencia en el Museo Poeta Javier de la Rosa de Agaete (Gran Canaria).
El plazo para participar en la próxima edición del premio ya está abierto, si bien las bases han sufrido una modificación, que a partir de ahora se organizará en dos fases: en la primera, quienes quieran participar presentarán la documentación y las fotos de su obra pictórica convenientemente explicada en un dossier. El jurado hará una selección sólo con ese material, y a los elegidos se les dará un plazo máximo de 30 días naturales para la entrega material de la obra. En esta segunda el jurado emitirá su juicio ya a partir de las obras materiales.
Con esta fórmula se pretende incentivar la presencia de artistas de toda la geografía española, ya que hasta la fecha su participación es menor si se la compara con la de otros premios de Extensión Universitaria, ya que los gastos del envío de las obras pictóricas son mucho más altos que en el caso de los originales en los premios literarios o de cine.

