El rector de la Universidad de La Laguna, Eduardo Doménech, ofreció hoy miércoles 16 de abril una rueda de prensa para aclarar algunas cuestiones relativas a la situación de los colegios mayores y sobre la propuesta de nuevo calendario académico para el curso 2008/09. Sobre el primer asunto, Doménech manifestó el interés del centro académico por mantener una política social en los centros de alojamiento de la institución, destinados a los estudiantes con menos recursos económicos, al tiempo que pidió a los alumnos corresponsabilidad en el pago de las correspondientes cuotas, ya que en el curso 2006/07 la deuda de los colegiales se elevó a 49.246 euros.
A finales de la semana pasada, un numeroso grupo de alumnos colegiales se manifestó a las puertas del Edificio Central para protestar por la subida de las cuotas de los colegios y por el estado de algunas de sus infraestructuras. Esa concentración acabó en el propio Rectorado de la institución, donde los alumnos forzaron la entrada y arrollaron a un miembro del personal de seguridad, según relató el propio rector.
Acompañado en la rueda de prensa por la vicerrectora de Alumnado, Juana María Rodríguez, y por el secretario general, Fernando Rosa, el rector recordó que este año se han congelado los precios de los tres colegios y de la residencia universitaria, y que ni siquiera se ha aplicado la subida del IPC por lo que, añadió, en la práctica el precio de la estancia ha seguido bajando para sus residentes.
Los estudiantes de la Universidad de La Laguna cuentan con 607 plazas de alojamiento ocupadas, cuyos precios oscilan entre los 400 euros en los colegios mayores, donde tienen servicio de comedor, y los 200 euros de la residencia universitaria, que no cuenta con este servicio. Sobre esta cantidad la institución aplica una subvención generalizada y directa del 50% en todos los casos, por lo que los alumnos abonan la mitad de cada cuota, es decir, 200 euros en el caso de los colegios, y 102 euros en el de la residencia universitaria.
Estas cantidades no se abonan por igual para todos los alumnos, ya que muchos de ellos tienen becas de colaboración de la propia universidad, becas de cabildos insulares y las correspondientes a la comunidad autónoma o al ministerio, por lo que la cuota final es bastante inferior en muchos casos.
La vicerrectora de Alumnado explicó además que a comienzos de este curso académico se hizo una ronda de visitas por los centros de alojamiento, para acometer la compra urgente del material que más demandaban los colegiales, por un total de 33.000 euros, al margen de lo contemplado para infraestructuras en estos centros en el documento de presupuesto anual de la institución.
En datos globales, se puede decir que la Universidad de La Laguna destina anualmente un total de 2.932.340 euros, mientras que recibe unos ingresos de tan sólo 116.187 euros. Preguntada por la solución a cuestiones como los impagos de los colegiales, las pernoctas irregulares, los daños al patrimonio o la perturbación de las normas de convivencia en los centros, considerados por el reglamento como faltas graves o muy graves, la vicerrectora de Alumnado afirmó que se aplicará la legislación vigente.
Calendario académico
En cuanto al malestar suscitado por un sector del alumnado sobre la propuesta de calendario académico para el curso 2008/09, el rector explicó que esta propuesta, que deberá ratificar tanto el Consejo de Gobierno como el Claustro, ha sido presentada ante el Consejo de Estudiantes, la Junta de PDI, la Junta de PDI Laboral y los representantes del PAS.
El rector destacó que la adaptación a este modelo de calendario se tendrá que producir casi inevitablemente de cara a la puesta en marcha del Espacio Europeo de Educación Superior en 2010. Por ello, se ha creído mejor realizar una adaptación gradual año a año hasta llegar a esa fecha, que implantarlo de golpe llegado el momento. El cambio de calendario no es una iniciativa exclusiva de la ULL, agregó Doménech, quien dijo que ya se está trabajando en el mismo sentido en centros de Madrid, Barcelona o Alicante.
Explicó que el nuevo calendario facilita la movilidad entre los estudiantes de universidades europeas, ya que las fechas de inicio de curso y exámenes son similares, los plazos administrativos también se acompasarán, y se podrá acceder a becas europeas que se rigen de acuerdo con calendarios similares al propuesto por el equipo de gobierno de la Universidad de La Laguna.
Doménech quiso aclarar que no se eliminan convocatorias de exámenes, como afirman algunos estudiantes, ya que la convocatoria de diciembre permanece y la de septiembre no se quita, sino que se adelanta a julio. Así, los exámenes se celebrarían en febrero, en mayo-junio, en julio y, ya en el curso siguiente, en diciembre. El periodo lectivo comprenderá de lunes a sábado, y las clases de lunes a viernes, mientras que el sábado quedará para prácticas de campo, en laboratorios o cualquier otra actividad que requiera tiempo adicional, como ya viene sucediendo en la actualidad.
El máximo responsable de la institución docente añadió que la decisión de trasladar la convocatoria desde septiembre a julio está avalada por varios estudios pedagógicos que afirman que la proximidad de las convocatorias beneficia a los alumnos: las probabilidades de aprobar una asignatura suspendida en junio son mayores si el alumno realiza el segundo examen en julio que si lo hace en septiembre.
La tendencia que se sigue en todos estos calendarios adaptados es a separar los periodos de exámenes en torno a tres o cuatro semanas. Además, las estadísticas del Gabinete de Análisis y Planificación de la ULL demuestran que la convocatoria de septiembre registra menos aprobados que las restantes: se presenta sólo un 22% del total de alumnos, y de ellos aprueba el 46%.

