El salón de actos de la sede central de CajaCanarias acogió la tarde de ayer, jueves 24 de enero, un encuentro entre la Universidad de La Laguna y la Confederación de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife (CEOE) organizado por el Consejo Social de la institución docente. El objetivo de esta cita fue presentar al mundo empresarial los retos y oportunidades que va a suponer el proceso de convergencia con el Especio Europeo de Educación Superior y, en general, estrechar los lazos entre el mundo académico y el empresarial.
En la inauguración del encuentro estuvieron presentes el rector de la ULL, Eduardo Doménech Martínez; el presidente del Consejo Social de la ULL, José Miguel González Hernández; el presidente de la CEOE de Tenerife, José Fernando Rodríguez de Azero; y el director general de CajaCanarias, álvaro Arvelo Hernández. En el público asistente se contó, además, con la presencia de la consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, Milagros Luis Brito; el director general de Universidades, Juan José Martínez; y el Vicepresidente segundo del Cabildo Insular de Tenerife, Antonio Alarcó, entre otras autoridades.
En su intervención, Eduardo Doménech ULL recordó a los asistentes que una de sus aspiraciones como mandatario de la institución académica era convertirse en un rector en sintonía con los tiempos, y por ello se planteó el objetivo de abrir bien la puerta a la sociedad tanto para escuchar las demandas de los agentes sociales como para ofrecerle sus aportaciones científicas, tecnológicas y culturales.
También valoró la celebración de la jornada como un medio para superar la desconfianza mutua entre universidad y empresa: Con esta iniciativa se está ayudando a que la voz del empresariado entre en nuestra casa para quedarse, de modo que asuma el papel colaborativo y de sana complicidad que garantizará una ULL con capacidad de competir con garantías en el nuevo contexto de la enseñanza superior, sin que ello signifique una privatización de la universidad.
Sobre el asunto central de la jornada, el Espacio Europeo de Enseñanza Superior, el rector señaló que éste no debía considerarse sólo un asunto puramente académico, pues comporta oportunidades para el sector productivo. Si nos hallamos inmersos en la sociedad del conocimiento, qué duda cabe que la formación continua y la cualificación de los profesionales del mundo empresarial adquirirá un valor estratégico. Y en eso, en formación, la Universidad de La Laguna puede ser muy útil, reflexionó Doménech.
Consejo Social
El presidente del Consejo Social señaló que su órgano es el gran desconocido de la ULL, a pesar de que entre sus funciones mas importantes se encuentra la de servir como intermediario entre la sociedad y el centro de educación superior. González indicó que en esta relación se han detectado varias carencias que han de superarse, especialmente en un momento en el que se puede hablar de crisis, en el sentido de cambio y, por ello, va a ser necesaria la incorporación al tejido productivo de gente formada, con habilidades y competencias.
Por ello abogó por una reforma de los planes de estudios que sintonicen con las necesidades sociales. Puntualizó que con ello no estaba pidiendo que la universidad se convirtiera en una escuela de formación profesional de tercer nivel, pues entendía que en la formación universitaria debían haber contenido s humanísticos que eran los que desde la antigedad habían ayudado a configurar la cultura del presente.
El presidente de la CEOE de Santa Cruz de Tenerife, por su parte, también abogó por la colaboración entre los empresarios y a la universidad. Al igual que el rector, reconoció que entre ambos mundos, el corporativo y el académico, existía un clima de desencuentro que es necesario superar. El mundo de la empresa actual no tiene nada que ver con el de hacer veinte años, y ahora se muestra más sensible a asuntos como el medio ambiente o la enseñanza. Tenemos una oportunidad para comprender a la universidad y hacernos comprender por ella.
Rodríguez de Azero reflexionó que en momento actual la universidad ya ha ampliado sus tradicionales labores de educación e investigación, para ampliarlos a ámbitos como las tecnologías de la comunicación, la relación con el entorno socioeconómico, la internacionalización y la relación con la empresa. En este sentido, señaló que hay indicios para afirmar que la educación superior es, además, capaz de aumentar la rentabilidad de las organizaciones.
Por su parte, el director general de CajaCanarias, álvaro Arvelo Hernández, que también es Presidente de la Comisión de Colaboración Social del Consejo Social, retomó la idea de la necesidad de adaptar los planes de estudio a las demandas sociales, basando su argumentación en un estudio del Consejo Social de 2005, en el cual se detectaban ciertas carencias en los planes formativos en relación a las necesidades empresariales.
En este estudio se señalaba la necesidad de eliminar algunas materias de ciertos planes de estudios por no ser útiles para el trabajo empresarial. Además, se aboga por una mejora de la enseñanza práctica, de idiomas y de informática y, en general, de todas las habilidades necesarias para la formación del liderazgo, como pueden ser el trabajo en grupo o la cultura del esfuerzo. Arvelo también hizo un balance de los buenos resultados obtenidos durante los dos convenios de colaboración firmados hasta la fecha con la ULL.

