El Ayuntamiento de La Laguna ha organizado mañana, sábado 14 de febrero a las 12 horas en su salón de plenos, un acto honorífico de reconocimiento a todos los antiguos rectores de la Universidad de La Laguna, por su contribución a la histórica relación de la ciudad y la institución docente y al florecimiento del saber en Canarias. Por ello se rotularán con sus nombres trece calles del municipio.
El acto estará presidido por el alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, tras cuya intervención se entregarán a los homenajeados o a sus familiares los correspondientes certificados de esta distinción honorífica. Cerrará el acto el actual rector de la ULL, Eduardo Doménech, tras lo cual habrá un pequeño recital del cuarteto de música clásica Antheus, y un brindis para todos los presentes en la Casa de los Capitanes.
El homenaje abarca todos los periodos rectorales desde la creación por decreto de la Universidad de La Laguna, tal y como hoy la conocemos, en 1927, y salvo los periodos del primer rector, José Escobedo, y de sus homólogos Jesús Maynar, Antonio González y Bethencort Massieu, puesto que ya cuentan con calles rotuladas con sus respectivos nombres en este municipio.
De este modo, los rectores cuyos nombres pasarán a a engrosar el callejero de la ciudad de La Laguna serán Carlos Sanz Cid (rector en 1931), Francisco Hernández Borondo (1931-1935), José Ignacio Alcorta Echevarría (1947-1951), Alberto Navarro González (1951-1963), Jesús Hernández Perera (1968-1972), Benito Rodríguez Ríos (1972-1973), Enrique Fernández Caldas (1973-1976), Gumersindo Trujillo (1980-1985), José Carlos Alberto Bethencourt (1986-1990), María Luisa Tejedor Salguero (1990-1995), Matías López Rodríguez (1995-1999), José Gómez Soliño (1999-2003) y Ángel Gutiérrez Navarro (2003-2007).
En su intervención, el actual rector de la Universidad de La Laguna, Eduardo Doménech, realizará un recorrido histórico por los distintos rectorados, que dan cuenta de las diversas dificultades de tipo material y humano con los que tuvieron que hacer frente los primeros mandatarios para lograr consolidar la universidad con la que hoy contamos.
En muchos casos, la Guerra Civil y la etapa franquista marcaron profundamente el desarrollo de la vida universitaria, que ha conocido su mayor esplendor con la etapa democrática y la ampliación de campus y de titulaciones universitarias.
La Universidad de La Laguna, como las del resto del Estado, se enfrenta ahora a una nueva reforma universitaria, para adaptar todos sus planes de estudios al proceso de convergencia europea, lo que significará una profunda revisión tanto de contenidos como de métodos de enseñanza y aprendizaje.
