La Universidad de La Laguna debatió en la tarde de hoy jueves 3 de marzo el valor de las universidades públicas canarias a través en un panel de expertos que ofrecieron tres puntos de vista diferentes: la sociología, la economía y la investigación. Estas intervenciones se enmarcan en los encuentros periódicos denominados foros Universidad y Sociedad que organiza la institución académica.
El rector de la ULL, Eduardo Doménech, abrió el debate señalando que la universidad se encuentra en un momento clave de su historia, en el cual debe ser más receptiva a la demanda social y por ello cabe debatir si tendría que fijar nuevas metas o afrontar nuevos cambios.
Desde el punto de vista moral, la decana de la Facultad de Filosofía de la ULL, Ángela Sierra, indicó que en las muchas reformas que ha experimentado la universidad durante los últimos años, “ha quedado en evidencia un defecto a la hora de proponer la legitimidad de la universidad pública porque se ha puesto más atención a cuestiones formales” que a los aspectos relacionados con la excelencia y sobre todo, al papel de los centros académicos para cumplir funciones de desarrollo y progreso.
La experta indicó que “una de las cuestiones que no se ha abordado con suficiente rigor es que la universidad pública es un factor de garantía e igualdad social”. Ello ha propiciado que los centros académicos también han contribuido a desactivar conflictos sociales a través de la movilidad de sus estudiantes, ya que en el pasado poseer una titulación facilitaba alcanzar mejores cotas de bienestar social.
A su juicio “las universidades privadas no garantizan la igualdad social porque en ellas se parte de unas necesidades económicas para poder acceder a sus titulaciones”.
Por su parte, el catedrático de Economía Aplicada de la ULL, José Luis Rivero Ceballos, apuntó que desde hace años existe un debate sobre la necesidad de sustituir el modelo económico porque “éste ya está agotado y las bases se deben reinventar pero el problema se centra en el tipo de diversificación que queremos”.
Ceballos indicó que los cambios se afrontan teniendo en cuenta tres grandes obstáculos: las limitaciones del territorio de las islas; los efectos de la crisis; y los compromisos adquiridos por la defensa del medio ambiente. “Para vencer todos estos factores hace falta conocimiento y las universidades son las que pueden aportarlo a través de sus titulados”, apuntó el catedrático de Economía.
Desde el punto de vista investigador, el director de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) en la ULL, Rodrigo Trujillo, señaló varios estudios internacionales donde vienen a señalar que “la economía del futuro se basa en el conocimiento y ello implica invertir en educación e investigación”.
Reveló que la innovación en España está situada en la media europea, aproximadamente, pero la inversión que realiza el sector privado es de los más bajos. Esto le sirvió para argumentar que el peso de la I+D+i nacional recae sobretodo en el sector público, lo cual incluye a las universidades.
Por último, el rector de la Universidad de Zaragoza y representante de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Manuel José López, citó un informe que señala el sistema universitario español está compuesto en un 90% por las instituciones públicas mientras que las privadas representan únicamente el 10% restante.
López comentó que en España la mejor eficiencia investigadora parte del sistema universitario público: “En este sentido no estamos mal pero nos falta inversión. Nuestra industria privada está fuerte en materias que no necesitan innovación tecnológica; las empresas que necesitan I+D+i no la crean, sino que la compran”.

