El pasado viernes 27 de julio se celebró en el Vicerrectorado de Alumnado de la Universidad de La Laguna la entrega del segundo pago de la Beca-Premio que la Fundación Pizarroso concede a estudiantes de la institución académica que cursan titulaciones de Ciencias de la Salud. Los alumnos beneficiarios han sido Cinzia Grassi Garcia y Lucía González Bautista, del Grado en Medicina, y Emilio Siverio Lorenzo y Javier Benazco García, del Grado en Enfermería.
Estas ayudas anuales de la Fundación Pizarroso constan de dos fases, por eso se llama Beca-Premio. La primera etapa se concede a principios de curso y es lo que se denomina propiamente beca, cuya dotación es equivalente al 40% del importe total de la ayuda, es decir, 2.000 de los 5.000 euros totales. La segunda fase, denominada Premio, es la que se concedió el pasado viernes, y equivale al 60% restante (3.000 euros), que sólo se entrega a aquellos becarios que acrediten haber superado 60 créditos al finalizar la convocatoria de julio de este curso académico.
Durante el acto del viernes, la vicerrectora de Alumnado, Miriam González, felicitó personalmente a los cuatro becarios, animándoles a seguir progresando en sus estudios. También quiso reconocer la inestimable ayuda que la Fundación Pizarroso ha estado prestando desde 2007 a la ULL “de una forma tan absolutamente generosa y desinteresada, que se mantiene y que resulta particularmente de agradecer en tiempos de crisis como los actuales”.
Por su parte, los cuatro becarios han expresado su agradecimiento a la fundación por lo que ha supuesto la beca como motivación para estudiar y alivio de la presión económica que suponen los gastos de matrícula, materiales y, en general, todos los desembolsos que se generan estudiando.
Una característica particular de estas ayudas es que se denominan “becas de estar en recíproca”. Esto quiere decir que sus beneficiarios se comprometen en el futuro, dentro de sus posibilidades, a ser protectores de la Fundación Pizarroso y a revertir el soporte económico que han recibido para convocar nuevas becas y así dotar a nuevos becarios. Se trata, en todo caso, de un compromiso de carácter moral que no comporta obligación jurídica ni condiciona la obtención y disfrute de las ayudas.

