Skip to main content

El II Festival Internacional de Cine Gastronómico Ciudad de La Laguna organiza un curso en colaboración con la ULL

viernes 09 de noviembre de 2012 - 10:11 GMT+0000

La segunda edición del Festival Internacional de Cine Gastronómico Ciudad de La Laguna (CineEsCena), que tendrá lugar del 26 de noviembre al 1 de diciembre, ha convocado el curso “Gastronomía y cine, placeres unidos”, que se desarrollará en el Convento de Santo Domingo entre los días 26 y 30 de noviembre en horario de tarde, organizado en coordinación con el Aula de Enoturismo del Vicerrectorado de Relaciones Universidad y Sociedad de la Universidad de La Laguna (ULL). Los interesados en matricularse en este curso podrán hacerlo en la plataforma de de la ULL: https://tcourse.osl.ull.es/gestion/cursos/930/.

El curso, dirigido a la comunidad universitaria y el público en general, incluye conferencias en las que los docentes proporcionarán a los participantes un contacto con las temáticas cinematográficas y gastronómicas, a través de la interpretación de obras, de la mano de los principales autores del siglo XX, con el fin de proporcionar a los alumnos las herramientas suficientes para el desarrollo de juicio crítico frente la cinematografía y la gastronomía.

A lo largo de este curso se podrán ver varios ejemplos de esa importante relación, por un lado desde el punto de vista cinematográfico y por otro desde el gastronómico. Desde las visiones de la cocina que directores como Luis Buñuel, Jan Svankmajer, Peter Greenaway, Roland Joffé o Alfred Hitchcock han presentado, a recorridos por las mejores bodegas de España o por la mejor gastronomía mexicana. Es ésta, pues, una magnifíca ocasión para redescubrir a una serie de autores o títulos y de acercarse a un mundo no por habitual deja de ser sorprendente.

La relación entre cine y gastronomía es extensa y, en muchas ocasiones de las ocasiones, afortunada. En la mayoría de los filmes es posible encontrar alguna secuencia o plano relacionado con la cocina o la bebida: el policía que hace un paréntesis en su jornada laboral para comer un donut, un puesto de perros calientes en la calle, opulentas cenas en grandes palacios versallescos, borracheras entre amigos, platos envenenados o zombis hambrientos en busca de su alimento humano.
 


Archivado en: Cultura, ULL