La última jornada de la sectorial de la CRUE en Investigación de las Universidades Españolas se clausuró hoy 26 de octubre en el Aula Magna Gumersindo Trujillo de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Laguna con una sesión sobre la potenciación de la investigación en ciencias sociales, humanas y jurídicas. Una de las ponentes, la vicerrectora de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Universidad de Alicante, Amparo Navarro, insistió en la necesidad de visibilizar estas ciencias “silenciosas” para fomentarlas.
En la mesa, aparte de la citada conferenciante, también se encontraban la vicerrectora de Investigación de la Universidad de Salamanca, Mª Ángeles Serrano, como moderadora; la científica del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, Ana Rodríguez; y el profesor del departamento de Prehistoria, Antropología e Historia Antigua de la Universidad de La Laguna, Miguel Ángel Molinero Polo.
Navarro comentó que hay tres puntos problemáticos que habría que conocer y el primero es poner en valor en la universidad lo que se hace en ciencias sociales, y no restringirlo únicamente al ámbito experimental y técnico. Explicó que se suele ver las ciencias sociales, humanas y jurídicas muy enfocadas al ámbito profesional y docente, y en menor medida a la parte investigadora. Además, la vicerrectora de Alicante añadió que “son áreas que necesitan menos recursos y por tanto son menos pedigüeñas”. Por tal razón, la investigación es más “silenciosa” y “habría que visualizar más este tipo de proyectos pues de lo contrario pasan desapercibidos”, argumentó.
En este sentido, la conferenciante manifestó que gracias a estas ciencias se explican muchos de problemas de la actual crisis, sobre todo en materias como déficit o presupuestos. Además, estos contenidos tienen con un alto valor social e interpretación de la realidad.
En el segundo punto la experta habló sobre la formación de los investigadores. En opinión de la vicerrectora de Alicante, son los grandes despachos los que “cazan” a los mejores talentos ofreciéndoles formación. En este sentido, la universidad no puede absorber a este colectivo ni les puede ofrecer un futuro laboral inmediato, como sí lo hacen las empresas.
Y en el tercer apartado la ponente hizo hincapié en la transferencia de conocimiento al mundo empresarial a través de dictámenes o asesoramientos técnicos. La conferenciante aclaró que sí hay productos válidos para las compañías pero con menos “glamour” que en las patentes científicas y tecnológicas.
Por su parte, la representante del CSIC apuntó que los proyectos europeos tienen un público muy definido y durante un tiempo las ciencias sociales no formaban parte de la convocatoria. Rodríguez indicó que cada vez existen menos proyectos a los que concurrir, por lo que hay que ser muy competitivos para acceder a la financiación europea.
Por último, Molinero Polo relató su experiencia como investigador en la ULL en el ámbito de la egiptología y su carrera como profesor universitario en el área de Historia Antigua, desde 1990. Asimismo, señaló que ha trabajado con numerosos grupos de investigación y alumnos sobre los relieves e inscripciones egipcias y que ha conseguido financiación autonómica y europea, sobre todo en este año en el que están trabajando en una tumba egipcia.

