La UNESCO declaró en 2005 el 15 de noviembre como Día Mundial de la Filosofía. La facultad de la Universidad de La Laguna especializada en esta disciplina ha decidido celebrar por primera vez en la institución académica esta efeméride, organizando para ello un congreso de estudiantes que se celebrará el mismo día de la celebración, y que en esta ocasión girará en torno a la obra de la filósofa estadounidense Marta Nussbaum, recientemente galardonada con el Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales.
Este congreso surge como parte de los objetivos que se ha propuesto el nuevo equipo decanal de la Facultad de Filosofía, entre los que se encuentra impulsar las actividades de difusión de la filosofía y de participación del alumnado. Por ello se decidió colaborar con el Aula de Cultura, dirigida por un alumno de tercero de grado, para celebrar este Día Mundial con algunos actos en los que pudieran participar los estudiantes.
Finalmente, van a participar un alumno de primero, cuatro de segundo, uno de tercero y uno de cuarto de grado. Además, el catedrático de Ética de la ULL Gabriel Bello será el encargado de dictar la conferencia inaugural, titulada “La fragilidad del bien, el pensamiento débil y la ética de la precariedad (Martha Nussbaum, Gianni Vattimo y Judith Butler)”. El programa completo de este evento puede consultarse en la página web de la facultad (www.facultades.ull.es/filosofia).
Se ha elegido la figura de Martha Nussbaum porque su obra recoge muchas materias de investigación a los que se dedica la facultad y, además, es de plena actualidad tras el reciente galardón Príncipe de Asturias.
Esta filósofa norteamericana está vinculada a las universidades de Harvard, Brown y Chicago. Partiendo de una dedicación inicial a la filosofía antigua, ha ido extendiendo sus intereses a la filosofía de la economía y del derecho, a la filosofía de la mente, a la ética y al pensamiento feminista.
En los 80, colabora con Amartya Sen, premio Nóbel de Economía en 1998, en trabajos sobre a relación entre desarrollo y ética, y entre ambos impulsan la disciplina actualmente conocida como “Economía del desarrollo”. Su tesis principal es que el progreso humano no puede medirse sólo en términos de producción económica, sino que ha de incorporar la de potenciación de ciertas “capacidades o libertades sustanciales” como la posibilidad de vivir una larga vida en buenas condiciones, poder llevar a cabo transacciones económicas, o poder participar en actividades políticas. La “pobreza”, por tanto, supondría una privación de esas capacidades.
En todos los trabajos de Nussbaum está muy presente tanto el enorme valor que pueden seguir teniendo las humanidades en la actualidad como la profunda renovación que está teniendo lugar dentro de la filosofía analítica. En opinión de la decana de la facultad organizada, Margarita Vázquez, “Nussbaum realmente encarna a la perfección un tipo de reciente filosofía analítica comprometida tanto con la necesidad de tener en cuenta el pensamiento clásico con los problemas éticos y sociales contemporáneos”.

