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El debate sobre el Pacto por la Educación de la ULL pone en valor el apoyo profesional a los maestros y la humanización de la enseñanza

lunes 29 de abril de 2013 - 20:15 GMT+0000

¿Cómo será la educación del futuro? ¿Está bien valorada la profesión del educador, política y socialmente? ¿Qué papel juega la comunidad educativa en el éxito del sistema? Sobre estas cuestiones, entre otras muchas, se habló hoy lunes 29 de abril en la Universidad de La Laguna. Y se hizo en el foro llamado “Pacto por Tenerife para Canarias”, una iniciativa liderada por el centro académico en la que han participado los partidos políticos con representación parlamentaria, en la idea de construir un pacto o un espacio de consenso en torno a la temática elegida. Así, tanto los ponentes como buena parte del público señaló esta tarde la importancia de poner en valor la profesión del maestro, al tiempo que la necesidad de humanizar la enseñanza.

El primero en intervenir en el debate, moderado por el psicólogo de la educación Antonio Rodríguez, fue el maestro y autor del afamado libro “Educar con co-razón”, José María Toro. El experto habló en primer lugar de las bondades del pacto, para señalar que en el caso de que se consiga, “la ULL estaría abriendo un camino que puede ser un referente en todo el Estado”.

Es imprescindible lograr una presencia evocadora del maestro, propuso el ponente sevillano, para quien todo maestro debe partir del corazón. Por eso, “la escuela debería quizá dejar de programar por objetivos y programar por horizontes, que es un concepto mucho más abierto”.

El conferenciante tuvo también palabras para el maestro quemado, “que no se quema por exceso de pasión, sino por falta de sentido, de horizonte”. Ojalá que este pacto, apuntó el docente, “no se quede en papeles sino que se encarne en proyectos que hagan de las escuelas también los hogares de los niños”.

En definitiva, estamos trabajando en la educación del ser, y sin embargo vivimos en una escuela del hacer, señaló el experto. “El niño está siempre inmerso en actividades, y pocas veces vive experiencias en sí mismas”. Para el maestro, educar es el oficio de aprender enseñando. “Un docente no puede vivir de las rentas, tiene que estar siempre creciendo. Por eso es importante la presencia oficial de maestros en los primeros años de la titulación, para contagiar de fuego y pasión a los futuros profesionales”.

Los niños de hoy en día están rotos por la falta de coherencia del sistema y la multiplicidad de mensajes incoherentes, apuntó. Con todo, “la sociedad no es consciente de la labor de colchón y amortiguamiento que realiza la escuela frente a medios de comunicación y otras presiones externas”.

Los padres y madres tienen que formarse. “Ser padre no es un instinto, es una responsabilidad”. De ahí la importancia del acuerdo entre la familia y la escuela. Los maestros también le debemos un  reconocimiento a los padres de nuestros estudiantes”. José María Toro finalizó su intervención afirmando que el magisterio está asfixiado por una burocracia inútil.

Rocío Peña, experta en economía de la educación de la ULL, constató que muchos estudios han evidenciado que la educación a lo largo de la vida es esencial para nuestra economía y para nuestras sociedades. Así, la educación, además de permitir el acceso a conocimientos, contribuye a la inserción laboral de los individuos.

La experta añadió que Europa pretende ser la economía del conocimiento más competitiva del mundo, y para ello hay que mejorar la calidad de los sistemas de formación, que han de ser accesibles a todos y que además debe abrirse al resto de zonas del planeta.

Con la estrategia 2010 la UE se plantea un crecimiento inteligente, basado en el crecimiento y la innovación, más sostenible e integrador, con cohesión social y territorial, sostuvo la economista.

En el caso de Canarias, un 94% de los niños está en la fase de escolarización en etapa infantil, lo que es un buen resultado. En cambio, se produce un abandono escolar prematuro, en torno al 30%, más del doble recomendado por la UE. En secundaria, estamos todavía por debajo de los que se pretende. Hemos cumplido con los objetivos del 2010 del 31% de población con titulación universitaria, aunque debemos alcanzar el 40%.

Peña señaló dos objetivos fundamentales: reducir el abandono escolar y aumentar la formación a lo largo de la vida. ¿Por qué es importante que el alumnado siga escolarizado después de la etapa obligatoria?, se preguntó. La respuesta es bien sencilla: todo alumnado que sigue estudiando después de la formación obligatoria suele participar de la formación a lo largo de la vida.

Por su parte, Olga Alegre, catedrática de Didáctica y Organización Escolar en la ULL y decana de la Facultad de Educación, planteó la posibilidad de endurecer las exigencias para obtener la graduación en la titulación universitaria de Maestro. Además, propuso que sea una profesión de altísimo reconocimiento político y social. “Exíjannos una formación de alto nivel para estos futuros maestros”, un colectivo que desarrolla una profesión de alto riesgo, dijo, ya que trabajan con mentes moldeables de niños y niñas.

La decana defendió la idea de inculcar mayor respeto a una profesión de gran impacto social, y por eso apuntó que se hable positivamente de los maestros delante de los niños. En el sistema finlandés, calificado como paradigmático en todas las encuestas, ser maestro es una profesión muy reconocida, con un gasto público en este ámbito elevado, con formación a lo largo de la vida para estos profesionales. “La educación no entra en el debate partidista, de tal modo que los políticos dejan trabajar a los profesores en el aula. El alumnado trabaja relajadamente, disfrutando”.
 


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