El Instituto de Bio Orgánica Antonio González de la Universidad de La Laguna celebra esta semana una serie de actos conmemorativos de su 50 aniversario. Por tal motivo, el Grupo Especializado en Química de Productos Naturales (GEPRONAT) de la Real Sociedad Española de Química ha elegido este centro para entregar sus galardones de investigación anuales, uno de los cuales ha recaído en el catedrático de Química Orgánica de la institución tinerfeña Ángel Gutiérrez Ravelo.
Gutiérrez Ravelo, que ha sido director del IUBO en el pasado, recibió el premio correspondiente a la Transferencia de Tecnología al Sector Industrial y a la Creación de Empresas de Base Tecnológica. Licenciado en Ciencias Químicas en 1968, presentó su tesis en 1973 bajo la dirección de los doctores Antonio González y Manuel Fraga y, tras un periodo en la Universidad de Standford, se reincorporó en 1978 a la ULL, de la cual es catedrático desde 1995.
Aparte de una eminente carrera investigadora en la caracterización de especias canarias y americanas, ha desarrollado una importante labor en el ámbito de la transferencia de tecnología al sector productivo: coautor de 13 patentes de invención; director de diversos proyectos con las empresas MINER, SYTEN S.L (Sustancias y Tecnologías Naturales S.L) y FAES Farma; forma parte del equipo del proyecto “Biopharmac” de la ULL para el desarrollo de industrias biotecnológicas y farmacéuticas basadas en el conocimiento y la biodiversidad; y socio fundador de CEAMED, primera empresa de carácter Biofarmacéutico del Parque Científico-Tecnológico de Tenerife.
Los demás galardonados fueron Fernando Albericio Palomera, catedrático de Química Orgánica de la Universidad de Barcelona, en la categoría a la Excelencia en Investigación en Química de Productos Naturales; y Elena Matilde Sánchez Fernández, adscrita a la Universidad de Sevilla, como Premio a Investigadores Noveles.
Como novedad, este año también se concede un premio a la mejor tesis doctoral en la materia, que en esta ocasión recayó en Javier Moraga Galindo, de la Universidad de Cádiz.
En el acto estuvieron presentes José Javier Fernández Castro, subdirector del IUBO; Jesús Jiménez Barbero, presidente de la Real Sociedad Española de Química; Isidro González Collado, presidente del GEPRONAT; y Luis Castedo Expósito, catedrático de Química Orgánica de la Universidad de Santiago de Compostela.
Difusión de la Química
Previamente a la entrega de premios, intervino el catedrático de Química Orgánica de la Universidad de Vigo José Barluenga Mur con una conferencia divulgativa en la que reivindicó el papel crucial de su disciplina en el desarrollo de la humanidad y, sobre todo, su relevancia para afrontar retos futuros.
Realizó un breve repaso desde la historia de la química, presente en la humanidad desde hace ya más de 15.000 años, como lo demuestran las pinturas rupestres de Altamira o Lascaux, basadas en óxidos metálicos. Tras reseñar las aportaciones griegas, árabes y medievales a esta disciplina, resaltó tres figuras del siglo XVII: René Descartes, creador el método científico; Robert Boyle, autor del primer libro sobre Química; y, sobre todo, Antoine-Laurent Lavoisier, creador de la Química moderna a quien el ponente calificó como “un grande entre los grandes en la Historia de la Humanidad”.
Barluenga repasó la incidencia de la química en la vida diaria, en procesos como la descontaminación del agua mediante el uso del cloro o la utilización de polímeros para crear objetos de plástico, y concluyó señalando parte de los desafíos a los que la química puede ayudar en el futuro: la alimentación, la mejora de la salud, la salvaguardia del medio ambiente y, sobre todo, la consecución de energía limpia, sostenible y segura, “el reto científico-tecnológico más importante del siglo XXI”.

