En la última jornada de la VIII Semana de la Psicología y la Logopedia de la Universidad de La Laguna, celebrada el viernes 14 de marzo, el psicólogo del Club Deportivo Tenerife Rubén Rodríguez impartió la charla “Introducción a la psicología deportiva: Una visión práctica”. En ella definió su actividad como el estudio del comportamiento del deportista cuando entrena y cuando compite, con el objetivo de proporcionarle herramientas psicológicas para mejorar y potenciar su rendimiento o para ayudarle a afrontar problemas que interfieran en el mismo.
El ponente habló sobre los ámbitos de aplicación de esta disciplina, que abarcan desde la prevención y recuperación de lesiones deportivas hasta la preparación de árbitros, pasando por el fomento del deporte en la comunidad o la iniciación deportiva de los más pequeños, sin olvidar el deporte profesional, de competición o de alto rendimiento. Hizo énfasis en que en el deporte de iniciación no debería hablarse de “entrenadores” sino de “formadores”, haciendo hincapié en la necesidad de apostar por la cualificación y la ética profesional de las diversas personas que trabajan en el ámbito deportivo, destacando, aún más si cabe, su importancia en el deporte de base.
El psicólogo argumentó que la preparación psicológica es uno de los pilares fundamentales del rendimiento deportivo y que a medida que aumenta la exigencia deportiva, mayor relevancia cobra el aspecto psicológico. El trabajo del psicólogo se centra en la autoconfianza, la motivación, la cohesión de grupo o la concentración, junto con la gestión de las emociones como aspecto central, sin olvidar el nivel de activación, la ansiedad y el estrés competitivo. También el asesoramiento a entrenadores sobre liderazgo, gestión de equipos y afrontamiento de competiciones.
Mesas redondas
En la Sección “Fueron Alumnos”, tuvo lugar la mesa redonda “Visibilidad de la Logopedia en la sociedad canaria”, moderada por Ruth Dorta, del Departamento de Psicología Clínica, Psicobiología y Metodología y en la que intervinieron Denise Rapold, logopeda; Susana Nieto, representante de la Comisión de creación del Colegio de Logopedas; José Mª Gómez Medina, logopeda de las Escuelas Pías; y Beatriz Hernández, logopeda del Centro “Comunica”.
El punto de partida para el debate se estableció en torno a la percepción que en la actualidad se tiene en Canarias acerca de la figura y función del logopeda: ¿La población general conoce su papel? ¿Cuál es la visión que tienen de ellos otros profesionales socio-sanitarios?
Por la experiencia personal y profesional de los participantes, pareció ponerse en evidencia que existe un déficit al respecto. En la medida que el usuario se ve afectado en alguna medida, en el ámbito personal o familiar, es cuando “descubre” la existencia del logopeda. Los participantes resaltaron la necesidad de que la sociedad canaria conozca tal servicio para que puedan solicitarlo.
El logopeda es un profesional cuya actuación cubre un amplio abanico de trastornos y áreas tanto a nivel escolar como clínico, que debería estar al alcance de cualquiera que lo necesite. Pero aún hoy, dada la escasez de recursos y la falta de conciencia general, no llega a toda la población que lo precisa y además, a veces llega tarde.
Los pocos logopedas que existen en el ámbito público están saturados y, en el ámbito privado, es un servicio que hay que pagar y que todavía se nutre del “boca a boca”. No se reciben todas las derivaciones que tendría que haber de otros profesionales sanitarios. En definitiva, se abogó por una labor de conjunto desde todos los ámbitos para que, por fin, la profesión sea conocida y reconocida por todos.
La mesa segunda redonda, “El papel del logopeda en el mundo de la discapacidad”, contó con la intervención de Elena Escopar, del Centro Probosco; Teresa Espi, del Centro Ocupacional Valle Colino; Sylvie Gabrielle Rivero, del Centro de Disminuidos físicos de El Sauzal; y Jose Carlos Griñon y Beatriz Gonzalez, del complejo Acamán.
La mesa redonda dejó patente que la formación académica que reciben los logopedas los capacita para trabajar con discapacitados, pero puso en valor la formación posterior en ámbitos tan específicos como la deglución, los Sistemas Alternativos y Aumentativos de Comunicación, la estimulación sensorial y la rehabilitación orofacial.
Al mismo tiempo, los ponentes señalaros la importancia de que el logopeda trabaje con este colectivo la responsabilidad personal y la posibilidad de que sean ellos mismos los que decidan qué hacer en los distintos ámbitos de su vida, desarrollar sus habilidades para las relaciones interpersonales y la comunicación con los demás, todo ello para mejorar su autoestima y autonomía.
Finalmente, en el acto de clausura se realizó un homenaje a los profesores jubilados Mª Teresa Gaos, Vicente Pelechano y Antonio del Pino, así como la entrega del Premio Cristo Santana dirigido a jóvenes investigadores.

