El pasado 21 de enero se celebró en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de La Laguna una jornada informativa sobre el proceso de renovación de la acreditación de sus titulaciones oficiales. El encuentro sirvió para informar del proceso y protocolo que se seguirá a los decanos y coordinadores de calidad de los centros, a los directores de másteres y al personal de administración y servicios implicado, al tiempo que también fue informado el consejo de dirección de la universidad.
En las jornadas participaron el rector de la ULL, Eduardo Doménech; el director de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), Rafael van Grieken; el director de la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa (ACCUEE), Carlos Guitián; y el vicerrector de Calidad Institucional e Innovación Educativa de la ULL, Hipólito Marrero.
La nueva ordenación de las enseñanzas universitarias introduce un modelo de control de la calidad estructurado en tres fases: la verificación de los títulos (programa VERIFICA), su seguimiento (protocolo ACCUEE) y la renovación de la acreditación (programa ACREDITA). El proceso de renovación de la acreditación que se inicia, en el cual un comité de expertos revisará los resultados de cada plan de estudios, es un requisito ineludible para que las universidades continúen impartiendo sus titulaciones oficiales, manteniendo así su inscripción en el Registro de Universidades, Centros y Títulos (RUCT).
Carlos Guitián abrió el encuentro explicando que para implantar la acreditación este curso académico se llevará a cabo un proyecto piloto en el que participarán varias titulaciones de grado y máster de las dos universidades canarias.
Explicó que la ventaja de este estudio piloto radica en que una evaluación negativa por parte de Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) no supondrá la extinción del título, lo cual sí ocurrirá a partir del próximo curso. De este modo se ayudará a las instituciones académicas a prepararse adecuadamente ante un proceso, que en el caso de no superarse en una titulación concreta, tendría unas consecuencias muy negativas tanto para el centro que las imparte como para la propia universidad.
El director de la ANECA expuso con detalle las características del Protocolo de Acreditación, así como las distintas fases del proceso que incluye la elaboración de un autoinforme de acreditación y la visita de un comité externo. Al final del proceso habrá un informe del comité de acreditación de la agencia, que puede ser favorable o desfavorable a la renovación de la acreditación.
Van Grieken puso de relieve que, por fin, las agencias de calidad universitaria en el conjunto del estado han definido con claridad la acreditación, y que en el ámbito europeo este es el proceso clave y común que se ha de superar para la autorización de las titulaciones oficiales, donde los resultados adquieren un papel central, especialmente los referidos al aprendizaje.
El rector de la ULL puso de relieve la importancia de este proceso vital para la universidad, pues su función docente se asienta sobre su capacidad para impartir sus titulaciones oficiales, que ha de ser acreditada. Asimismo, destacó que constituye una oportunidad para su mejora, un compromiso que la universidad quiere asumir con decisión. Por ello, animó a los responsables académicos a abordar juntos este reto.
En cuanto a la planificación del proceso, el vicerrector de Calidad Institucional e Innovación Educativa informó de que está prevista la celebración de unas jornadas en septiembre para aprovechar la experiencia del proyecto piloto y ayudar a preparar a los centros en el proceso. A lo largo de los próximos meses también hay programados cursos para la formación en aspectos centrales de la acreditación, como la elaboración de autoinformes o la redacción de los resultados de aprendizaje vinculados a las competencias que habrían de adquirir los titulados.
Marrero señaló que el propósito de la ULL es el de proceder a la acreditación en el tiempo previsto, sin tener que acogerse a la prórroga que ha ofrecido el Ministerio de Educación.

