La Universidad de La Laguna cerrará todos sus servicios e instalaciones desde hoy, viernes 1 de agosto a las 21 horas, hasta el próximo día 25 del mismo mes a las 6 horas. Esta medida forma parte del plan de contención del gasto corriente que la institución académica lleva acometiendo desde el año pasado, y que le lleva a suspender su actividad de manera programada en tres periodos durante el año, coincidiendo con Semana Santa, Navidad y, como es este caso, verano.
El cierre será total, y por ello no se podrá acceder a ninguna de las instalaciones universitarias, si bien habrá excepciones puntuales en aquellas que no puedan ver interrumpida su normal actividad, como es el caso del Animalario y algunos laboratorios con ensayos vivos. También permanecerán abiertas las 24 horas del día las salas de estudio de los edificios de servicios al alumnado ULL-Caixa-CajaCanarias de los campus de Guajara y de Anchieta, y la de la Sección de Náutica, Máquinas y Radioelectrónica Naval de la Escuela Politécnica de Ingeniería.
El registro del centro académico quedará inactivo, pero la Sede Electrónica seguirá accesible y admitirá peticiones, si bien éstas no serán tramitadas hasta que se reinicie la actividad académica. También seguirán activas la plataforma web, el campus virtual y el servicio de correo electrónico.
Existe una cuenta de correo electrónico de contacto (cierre@ull.es), permanentemente atendida, que está a disposición de toda la comunidad universitaria y de los usuarios para plantear dudas y comunicar cualquier eventualidad sobre esta medida. Además, la página web de la institución actualizará toda la información de interés acerca de este cierre.
En cuanto a los colegios mayores y la residencia universitaria del centro académico, reiniciarán su actividad el lunes 1 de septiembre a las 9 horas, salvo el San Fernando, que abrirá a partir del lunes 25 de agosto a las 9 horas.
Con esta actuación, la universidad consumirá menos energía y reducirá gastos en servicios contratados como limpieza o seguridad. La Gerencia de la institución ha calculado que los cierres realizados en 2013 supusieron un ahorro de unos 750.000 euros, de ahí que se haya reeditado esta medida.

