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La promoción de Química de 1965 vuelve a la Universidad de La Laguna para celebrar su 50 aniversario

viernes 06 de noviembre de 2015 - 14:25 GMT+0000

El Edificio Central de la Universidad de La Laguna ha acogido hoy, viernes 6 de noviembre, la reunión de la promoción que estudió en esos mismos muros la licenciatura en Química y que, cincuenta años más tarde, se ha reunido para celebrar el aniversario de su egreso. Este sencillo pero emotivo acto contó con la presencia del rector de la institución académica, Antonio Martinón; el decano de la Facultad de Ciencias, Néstor Torres; y el catedrático jubilado y ex-alumno de esa promoción Sebastián Delgado.

El rector agradeció a estos antiguos estudiantes su retorno el día de hoy a la ULL, puesto que no es algo habitual que las promociones que celebran algún aniversario lo hagan volviendo a las aulas. Recordó que, además, los estudios de Química forman parte del núcleo del centro docente, pues están presentes en el centro desde el decreto de 1927 que fundó formalmente la actual institución.

Para Martinón, la universidad actual es mejor que la pretérita, pero ello ha sido gracias a la “heroicidad” del profesorado de épocas anteriores, como es el caso de Antonio González y los demás docentes de Química de hace ahora medio siglo. Gracias a su esfuerzo, estos estudios gozaron de prestigio desde aquella época, y sirvieron para cimentar la institución del futuro.

El decano de Ciencias reflexionó en el mismo sentido, señalando que la universidad de hoy es producto, en gran medida, de las decisiones de quienes precedieron a la generación actual. Por ello, para Torres el hecho de estar ante esta generación cincuentenaria le ha servido para ser más conciente de la tradición que representa la ULL y, al mismo tiempo, de su propia responsabilidad de cara al futuro.

Por su parte, Sebastián Delgado hizo un recuerdo más personal sobre los años vividos en estas aulas y laboratorios, con un olor peculiar que “en aquel entonces ni siquiera se consideraba tóxico”. Rememoró una época de alegría y también de algunas dificultades, en la que no se hablaba de Bolonia ni de guías docentes, y en la que, ante la carencia de aulas virtuales y Google, la mayor tecnología era la pizarra y los libros.

Celebró que, si bien en la ULL recibieron una sólida formación en Química, Física y Matemáticas, la asignatura en la que todos sacaron matrícula de honor fue “compañerismo”. Y, en referencia a las décadas pasadas, bromeó recordando al tanguista Gardel, que muchos habían logrado volver al Edificio Central “con la frente marchita y la ayuda de la química, especialmente la farmacéutica”.


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