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Canarias carece de una política pública de diseño pese a ser elemento clave para la competitividad

jueves 11 de julio de 2019 - 14:03 GMT+0000

Uno de los seminarios integrados en el programa de Campus América ha analizado hoy, jueves 11 de julio, la situación de las políticas públicas de diseño, con la  intervención de ponentes que presentaron los casos de países americanos como Chile o México. Bernardo Candela Sanjuán, del Departamento de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna, expuso los resultados correspondientes al contexto canario, en el cual no existe una política pública regional a pesar de que, desde hace ya varios años, las instancias europeas consideran que el diseño es un factor relevante para lograr competitividad.

De hecho, este foro será el marco en el cual se presentará mañana, viernes 12 de julio, la Comisión para la Propuesta de una Política de Diseño para Canarias, cuyo objetivo será, precisamente, concienciar a las autoridades regionales sobre la necesidad de impulsar este sector y considerarlo un agente productivo relevante que debería colaborar más estrechamente con los sectores económicos.

Candela Sanjuán contextualizó su presentación explicando que la innovación es un factor determinante para la competitividad y, por ello, la Comisión Europea, ya en las acciones contempladas en su Agenda 2020, reconocía al diseño como disciplina clave para lograrla. De este modo, desde 2013 se establecieron varios programas europeos con vistas a incorporar el diseño en los sectores económicos y empresariales, incluyendo también a las pymes y al sector público, como fueron el Design Driven for Europe, el Design for Enterprises o el EuroDesign, entre otros. Así, en 2014 el diseño ya estaba contemplado como un recurso de las políticas de innovación en 15 de 28 estados europeos.

En España, ya en 2005 la Asociación de Diseñadores Nacionales reclamaba la creación de un Consejo Español del Diseño para contribuir a la elaboración de una estrategia de diseño nacional y, como puntualizó Candela Sanjuán, “a fecha de hoy, sigue sin existir”. Otro ejemplo del desinterés por el sector desde lo público es que, aunque desde 1987 hay unos Premios Nacionales de Diseño para promocionar la disciplina, este año no se han convocado porque, según la organización, se están “reelaborando” las bases. “No creo que en otro sector se deje de convocar un premio nacional por esa razón”, alegó el experto.

Además, en 2010 se cerró la agencia estatal encargada de la promoción del diseño y, desde entonces, las asociaciones de diseñadores han tenido que tomar el relevo para tratar de poner en marcha las estrategias para mejorar el sector. Un hito fue la proposición no de ley del PSOE para el desarrollo de una estrategia nacional del diseño, que fue finalmente aprobada y que    ahora debería empezar a desarrollarse.

Otro hito ha sido la creación de un mapa del Ecosistema del Diseño Español, siguiendo el modelo del Barcelona Centre of Design el cual, a su vez, ha seguido directrices europeas. Y, en el ámbito autonómico, el ponente señaló el gran impulso que se le está dando al diseño considerado como factor estratégico en Galicia, Cataluña y Valencia. En esos tres casos, el gobierno autónomo o bien ha sido quien ha protagonizado el impulso de políticas, o bien ha asumido como propias las que propusieron las entidades profesionales. En todo caso, Candela Sanjuán mantuvo que la experiencia demuestra que las políticas avanzan siempre que hay un gobierno detrás.

En Canarias, la política pública en materia de diseño es inexistente, pero hay infraestructuras e iniciativas capaces de promoverla. Para ello, es necesario tener un mayor conocimiento del sector y, en ese sentido, la aportación del ponente ha sido su propia tesis doctoral, presentada en 2017, donde justamente desarrolló una metodología para definir el ecosistema del diseño en Canarias.

Este método es operativo y dinámico, ya que permite visualizar el estado del sector a medida que aparecen y desaparecen agentes. El modelo tiene en cuenta a todos los implicados en el ámbito del diseño local: las empresas (o demanda), los profesionales (oferta), la administración, la formación, el entorno de investigación y transferencia, y la cultura o actividades que tienen como fin socializar el diseño.

El diagnostico de este estudio señala que se trata de un sector flexible y ágil porque está construido por estructuras pequeñas, lo cual facilita la colaboración, pero no la adquisición de grandes infraestructuras. Existe formación estable y una visión más positiva del diseño como actividad cercana a la empresa, si bien todavía no se considera estratégica. El experto señaló también la falta de estudios sobre el impacto económico del sector y un desajuste entre oferta y demanda, al haber más de la primera que de la segunda.

Candela Sanjuán cree que para mejorar la situación sería necesario crear un ente encargado de realizar el seguimiento de la evolución del diseño, que actúe como observatorio y conformado por representantes de ese ecosistema.


Archivado en: Campus América 2019, Cultura, Destacado, Portada ULL

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