El aprovechamiento de la fuerza de las olas para generar energía eléctrica ya es una realidad que está en marcha en España. Este tipo de planta de generación se está desarrollando en la localidad de Santoña (Cantabria), a cargo de la empresa Iberdrola. Roberto Legaz, como director de Desarrollo de Negocio de Proyectos Especiales de esta compañía explicará esta iniciativa, el próximo viernes, dentro de las I Jornadas Técnicas sobre Aprovechamiento de las Energías Renovables en Mares Archipielágicos que, durante los días 23 y 24 de noviembre se desarrollarán en la Escuela Técnica Superior de Náutica, Máquinas y Radioelectrónica Naval de la Universidad de La Laguna.
Esta tecnología que ahora se trabaja en España sigue en constante desarrollo y, aunque todavía hay algunos retos técnicos que superar, en palabras de Roberto Legaz «tiene enormes posibilidades de futuro». Las ventajas en la utilización de las fuerza de las olas para generar energía son evidentes: se trata de una fuente limpia, renovable, silenciosa, los dispositivos necesarios son poco visibles y con un impacto ambiental muy bajo. Además, con los datos del ejemplo iniciado en Cantabria se puede concluir que incluso ha reforzado la creación y potenciación del tejido industrial de la zona.
Tal y como recuerda este experto de los océanos se pueden aprovechar, energéticamente hablando, tanto las mareas, como el oleaje, las diferencias térmicas dependiendo de las profundidades y también es viable la instalación de plantas eólicas offshore sobre el mar. Por ejemplo, en países como Dinamarca, Suecia, Reino Unido, Holanda e Irlanda ya existen más de 300 instalaciones eólicas que se nutren de los vientos marinos.
Legaz se centrará en detallar lo que supone el aprovechamiento de las olas, que en el ejemplo de Santoña, utilizando el Mar Cantábrico se pueden obtener de 25 a 60 kilowatios por cada metro de línea de costa. «Es una ventaja fundamental porque la energía de las olas se concentra en las costas, es predecible, podemos disponer de ella y su propia ubicación la hace muy cercana a los consumidores», comenta.
Este proyecto en el Norte de España lo desarrolla Iberdrola Energías Marinas de Cantabria y cuenta con la colaboración de la Universidad cántabra. La planta que se está instalando tendrá una potencia de 1,9 megawatios, distribuidos en un sistema compuesto por diez boyas a unos tres kilómetros de la costa. Legaz repasará todos los dispositivos existentes para este tipo de plantas, así como el funcionamiento del modelo elegido para Santoña.
Las propias condiciones naturales del archipiélago hacen que este tipo de energías renovables sea una opción de garantía para el futuro energético de Canarias, que ahora está atrapado en una dependencia casi total del petróleo.
Extracto del programa de las jornadas
El programa de estos dos días está organizado en tres módulos temáticos: el primero abarcará la mañana del día 23, y versará sobre las estrategias de aprovechamiento de las energías renovables offshore (alta mar) en la Zona Económica Exclusiva de Canarias. En ella intervendrá César Vidal, de la Universidad de Cantabria; Matt Folley, de la Queen’s University de Belfast (Irlanda); Juan Talavera, de la Red Tecnológica REOLTEC – Grupo Marino de la AEE y el propio Feliciano García.
Por la tarde del mismo día se desarrollará el segundo módulo, sobre energías del mar y sus posibilidades en territorios archipielágicos. Intervendrán ángel Llanos, consejero de Relaciones Institucionales del Cabildo de Tenerife; Octavio Llinas, del Instituto Canario de Ciencias Marinas; Raúl Manzanas, de Acciona; Luis Monge, de Vestas; Juan M. Buil, de Unelco-Endesa, y Ignacio Cruz Cruz del CIEMAT, entre otros. Durante la mañana del día 24 de noviembre se desarrollará el último módulo de estas jornadas, dedicado a la innovación y el desarrollo de tecnologías marinas insulares. Entre otros, participarán Juan Ruiz Alzola y Gonzalo Piernavieja, del Instituto Tecnológico de Canarias; Manuel Sendagorta, del Instituto de Energías Renovables; Julio Brito, de la Oficina de I+D+I del Gobierno de Canarias; Roberto Legaz, de Iberdrola y Mariangels Perez-Latorre de la Oficina de Proyectos I+D de la UE.

