¿Pueden tener dificultades con la ortografía los niños que leen bien? Esta pregunta titula el artículo de investigadores de la Universidad de La Laguna que ha sido publicado por la Revista Española de Pedagogía, que ocupa el primer lugar en el ranking de revistas españolas de ciencias sociales en el campo de la educación y el primer lugar en su rama en el índice de citación internacional.
Financiado por el Plan Nacional I+D+I, el proyecto estudia las relaciones entre aprender a leer y aprender a escribir, y baraja para ello dos hipótesis. La primera es que la adquisición de la lectura y escritura utiliza un sistema único de procesamiento cognitivo; mientras que la segunda sugiere que ambas actividades dependen de procesos o mecanismos cognitivos independientes.
Así, la primera de las hipótesis postula que la adquisición de la lectura y la escritura representa las dos caras de una misma moneda, es decir, que interactúan para hacer avanzar al sujeto que aprende a leer y a escribir y que ello incrementa su rendimiento en cada habilidad. La segunda, por el contrario, considera que los procesos de lectura y escritura tienen mecanismos separados. De hecho, hay evidencia empírica que demuestra que existe disociación entre lectura y escritura en adultos que han sufrido algún tipo de trastorno cerebral.
También a nivel evolutivo hay constatación probada que demuestra la existencia de niños que escriben mejor de lo que leen y viceversa. Es decir, se ha encontrado que niños jóvenes algunas veces escribieron palabras correctamente, pero fueron incapaces de leerlas. También se ha encontrado el patrón contrario, esto es, niños que poseían habilidades lectoras adecuadas, pero serios problemas con la escritura.
Este trabajo de investigación ha estado dirigido por Juan E. Jiménez, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la ULL y director académico del Máster Interuniversitario de Neurociencia Cognitiva y Necesidades Educativas Específicas, en colaboración con otros docentes de la misma universidad y de jóvenes investigadores, como son Francisco Naranjo,
Isabel O’Shanahan, Mercedes Muñetón-Ayala y Estefanía Rojas.
Lectura y escritura en español
La mayoría de los estudios en este campo se han realizado en lengua opaca, como el inglés, y, por tanto, los resultados no son extrapolables directamente al español. Además, está pendiente conocer si se produce o no disociación entre lectura y escritura desde una perspectiva evolutiva en lengua española.
No existe, por ejemplo, un consenso general respecto a si estas habilidades se disocian o no en su desarrollo evolutivo, ya que los resultados que se obtienen en la lengua inglesa no deben ser directamente extrapolables a nuestro contexto idiomático. De ahí la necesidad de realizar estudios en lenguas que presenten una mayor transparencia ortográfica como el español (donde la correspondencia entre grafemas y fonemas es más consistente o regular) que en una ortografía opaca como la inglesa.
Resultados
Para llevar a cabo esta investigación, se utilizó en el estudio una muestra de 142 alumnos de 2º a 6º de Educación Primaria, divididos en diferentes categorías según su capacidad lectora y escritora. Así, al comparar los aciertos en ortografía arbitraria del grupo Buenos Lectores – Malos Escritores y del grupo Malos Lectores – Malos Escritores, se comprueba que de 2º a 6 de Primaria no existían diferencias significativas entre los grupos. Estos resultados apoyan la hipótesis de que lectura y escritura son procesos que se llevan a cabo por medio de mecanismos diferentes. En relación a la ortografía natural, tampoco se hallaron diferencias significativas entre los grupos.
En definitiva, de 2º a 6º curso de Primaria, los resultados son consistentes con investigaciones que afirman que lectura y escritura son procesos que se llevan a cabo por mecanismos cognitivos diferentes tanto en ortografía natural como en ortografía arbitraria.
Cuando se compara el grupo Buenos Lectores – Buenos Escritores y el grupo Buenos Lectores – Malos Escritores, se observa que existían diferencias significativas en 2º y 4º curso en ortografía reglada, asociadas a un tamaño del efecto alto, pero no existían diferencias significativas en ortografía no reglada. En conclusión, los hallazgos de este estudio muestran cómo, en una ortografía transparente como el español, el patrón dominante es que ambos procesos, lectura y escritura, se llevan a cabo por mecanismos cognitivos diferentes.
Al analizar los resultados obtenidos en ortografía arbitraria y ortografía natural, se puede concluir que el léxico ortográfico que se adquiere con la lectura es diferente al que se adquiere con la escritura. Estos hallazgos tienen implicaciones didácticas en cuanto que sugieren que los problemas de ortografía en la escritura posiblemente no se corrigen con tanta eficacia sólo a través de la lectura. De hecho, existe la creencia entre los educadores de que cuanto más lee un alumno menos faltas de ortografía tendrá.
