Skip to main content

Juan Medina: «La fotografía debe tener coherencia en el discurso»

viernes 28 de noviembre de 2003 - 00:00 GMT+0000

El fotógrafo de la Agencia EFE en Fuerteventura y también reportero free lance, Juan Medina, aseguró ayer jueves 27 de noviembre en un seminario sobre prensa gráfica celebrado en la Facultad de Ciencias de la Información que es muy importante la coherencia en el discurso, es decir, «ser honesto consigo mismo y con el trabajo que se hace». Medina lleva varios años retratando la llegada de pateras a la isla oriental y las condiciones de vida y de supervivencia de los inmigrantes que arriban a las costas canarias sin papeles.

El reportero gráfico, que obtuvo el premio FotoPres 2003 que celebra bienalmente La Caixa, explicó a los alumnos las reacciones de los habitantes isleños ante la llegada de las embarcaciones, lo que queda plenamente reflejado en sus trabajos. Así, recoge escenas de gente mirando con los brazos cruzados y de forma impávida la agonía de los magrebíes, tras días de viaje, agotamiento y hambre. En otras imágenes, se muestra una cara más amable de los canarios, que dan de comer y beber a los recién llegados, al tiempo que los abrigan y cuidan de sus hijos. «De todas maneras», explicó, «no suele haber mucho contacto entre los inmigrantes y los residentes, porque el problema de la lengua es innegable».

Sus fotos dan cuenta de la ruptura familiar de los arribados a las islas: una vez que las pateras son interceptadas y se les traslada a los centros de acogida, se separa a las mujeres de los hombres. Este desgarro familiar está plasmado en sus fotografías, pero como él mismo reconoce, «para lograr este tipo de imágenes hay que pasar mucho tiempo con ellos».

La forma en que estas personas aceptan la crueldad de su destino es, de nuevo, distinta. «Unos se acuestan exhaustos», relata el fotógrafo, «pero otros se quedan de pie, a sabiendas de que todo su esfuerzo no ha servido para nada porque en breve los van a deportar a sus países de origen».

El fotógrafo afincado en Fuerteventura pero de origen argentino tiene imágenes espeluznantes del cementerio de Pájara, en donde aquellos que han llegado sin vida a la isla son enterrados bajo una placa con un solo dato: Inmigrante.

Explicó a los estudiantes que, generalmente, no ponen obstáculos a ser fotografiados y que, incluso, algunos se intentan arreglar un poco antes del retrato, para salir dignamente representados. «No se sienten degradados, pese a su estado de decrepitud», puntualizó.

Juan Medina advirtió del riesgo que corre la excesiva difusión de este tipo de imágenes, que pueden ser interpretadas como rutinarias e incluso producir el hastío del lector. «Se trata de un material terriblemente manipulador», concluyó.


Archivado en: Cultura