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Infraestructuras y planes de estudio, prioridades del nuevo equipo decanal de Educación

lunes 05 de julio de 2004 - 00:00 GMT+0000

El nuevo equipo decanal de la Facultad de Educación de la Universidad de La Laguna tomó posesión de sus cargos el pasado miércoles, 30 de junio de 2004, en el rectorado de la institución académica. Para el decano del centro, Amador Guarro Pallás, las prioridades de su nuevo mandato serán la mejora de las infraestructuras de la facultad y el desarrollo de los nuevos planes de estudio que se adapten a las exigencias del proceso de convergencia europea.

Guarro Pallás repite como decano de la Facultad de Educación. Su nuevo equipo de gobierno está compuesto por cuatro vicedecanos: Fernando Sánchez-Manzano, encargado de los títulos de maestro; Daniel álvarez Durán, al cargo de la psicopedagogía y convalidaciones; Roberto Souto Suárez, que supervisará las prácticas y Ana María Vega Navarro (pedagogía y relaciones). El secretario es Jesús Sebastián Díaz.

El problema de las infraestructuras es actualmente el más acuciante del centro, en opinión de su decano. La facultad está disgregada en cinco módulos que, aunque están cercanos los unos de los otros, no están en un mismo edificio. Además, el paso del tiempo ha hecho mella en los inmuebles y esto ha ocasionado ya alguna protesta por parte de los estudiantes.

El decano señala que actualmente hay sobre la mesa dos posibles vías de solución: remodelar el actual módulo A, sumando a su espacio el de la Escuela Aneja, o bien crear un edificio nuevo en el campus de Guajara. En todo caso, ninguna de las dos podrá llevarse a cabo hasta que la universidad y la Conserjería de Educación negocien y aprueben el segundo Plan de Inversiones Universitarias de Canarias (PIUC).

En cuanto a la configuración de las nuevas titulaciones de cara a su homologación europea, el decano señala que es un asunto preocupante, dado que el documento de reforma que baraja actualmente el Ministerio de Educación contempla cuatro nuevas titulaciones, mientras que actualmente el centro imparte siete. Las cinco especialidades de maestro actuales quedarían condensadas en sólo dos titulaciones de grado, lo cual el decano califica como «insuficiente».

La solución para evitar la merma en la formación pasaría por que el estudiante realizara esa titulación de grado, seguida por un posgrado específico. Ello supondría tener que matricularse durante cinco cursos, en lugar de los tres que tienen las diplomaturas actuales. La otra opción sería que el alumno optara sólo por el grado, pero en este caso Guarro cree que, con el modelo presentado, la formación no sería total: «Los nuevos títulos de grado reducen especialidades enteras, como la de maestro especialista en Inglés, a 30 créditos europeos. Y no es lo mismo cursar tres años que solo 30 créditos», indica.



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