El catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela y asesor del MEC abrió hoy miércoles 7 de mayo el Foro Universidad y Sociedad de la Universidad de La Laguna con una conferencia en la que explicó los fundamentos básicos del Espacio Europeo de Educación Superior, del que dijo que no persigue titulaciones iguales, pero sí comparables.
El experto y hasta ahora asesor del MEC explicó que el nuevo sistema de enseñanza se basa en un aspecto fundamental: la información pública, de tal forma que el alumno debe conocer todo lo que se va a encontrar cuando llegue a la universidad, cómo es el sistema de acceso, qué le ofrece la titulación escogida, cuáles son sus objetivos, cómo está concebida y de qué medios materiales y humanos dispone.
Se trata de un proceso centrado en el estudiante y en la transparencia, es decir, una renovación metodológica de la enseñanza-aprendizaje. No podemos enseñar lo mismo si queremos objetivos distintos, explicó el primer ponente de la tarde, quien agregó que España tiene universidades de buena calidad, pero falta hacernos creíbles: debemos rendir cuentas a la sociedad, precisó.
Celso Rodríguez insistió en este nuevo enfoque estratégico, ya que las titulaciones deben responder a una demanda de la sociedad, algo que hasta hace poco las propias universidades obviaban. Además, habrá ciclos de evaluaciones y de revisiones, por lo que las universidades deberán ser más responsables con lo que van a hacer, añadió.
Los estudios universitarios serán de grado, con 240 créditos y de los que sólo 60 son de formación básica obligatoria; de máster, que abarcarán entre 60 y 120 créditos; y de doctorado, con un periodo de formación y otro de investigación.
Este nuevo modelo no afecta en absoluto a los actuales titulados, que conservarán todos sus derechos, mientras que los que se encuentren cursando sus estudios en el momento de implantación definitiva de la reforma, lo que sucederá en 2010, podrán incorporarse al nuevo plan, en el caso de que sea una reforma de uno anterior, o terminar con el suyo, algo que todavía queda por definir.
La calidad, generadora de valor
La intervención siguiente corrió a manos del director de la Agencia Canaria de Evaluación y Acreditación Universitaria (Acecau) del Gobierno de Canarias, Urbano Medina, quien defendió la calidad como elemento que genera valor y permite el cambio, frente a la idea de calidad como mero aspecto burocrático, algo que no tiene sentido, dijo.En el mundo de la economía y de la empresa nadie pone en duda este concepto, porque todo el mundo quiere servicios de calidad por los que paga.
Medina sostuvo la necesaria independencia de las agencias evaluadoras, tanto del objeto evaluado, en este caso, las universidades, como de la propia administración pública, al tiempo que hizo hincapié en la importancia de la publicidad de los resultados: tanto el ciudadano como la administración deben conocer los resultados de la evaluación como única manera de lograr mejoras en el sistema.
Para el director de la ACECAU, lo que de verdad le da garantía de calidad a una titulación no es el que sea oficial o no, algo que en un mercado de libre competencia no tiene mucho sentido, apostilló, sino si está acreditada o no, es decir, si ha superado las pertinentes evaluaciones y ofrece por tanto resultados contrastados de acuerdo a unos objetivos.
Plan canario
Por su parte, el director general de Universidades del Gobierno de Canarias, Juan José Martínez, adelantó algunas pinceladas de lo que se denominará Plan Canario de Educación Superior, en el que están trabajando profesores de las dos universidades por encargo de la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes. Este plan establecerá las grandes líneas que guiarán la actuación de los centros de educación superior del archipiélago en los próximos años y para ello implicará a 1.200 agentes sociales a los que se les preguntará a través de una macro encuesta distintos aspectos relacionados con el futuro de la enseñanza universitaria.
En este trabajo también se tendrán en cuenta los resultados obtenidos en los distintos planes estratégicos que ha elaborado el ejecutivo canario en los últimos años, provenientes además de sectores muy distintos, con el fin de hacer un vaciado y obtener información de utilidad a la hora de diseñar este plan. El objetivo final es definir las prioridades en las que deberán centrarse las universidades de la región.
El responsable también apuntó algunas ideas contenidas en la próxima publicación de un decreto sobre convergencia europea que está a punto de publicar el Gobierno. El conocimiento de una segunda lengua en la enseñanza universitaria, la importancia de los periodos de prácticas en las titulaciones o la conexión entre el grado y el posgrado son algunas de ellas. Añadió además que es necesario aprovechar las sinergias entre las dos universidades, al tiempo que fortalecer el grado de especialización de cada una.
Juan José Martínez también se detuvo en el borrador de contrato programa con las universidades en el que su departamento está trabajando. Este documento además de contemplar una financiación básica, dará cuenta de otra ligada a objetivos, tales como la mejora de la inserción laboral, las prácticas en empresas, la reducción de las tasas de abandono, la integración en las plantillas de nuevos doctores, la movilidad de todos los sectores de la comunidad universitaria, la puesta en marcha de programas de cooperación al desarrollo y la transferencia de I+D al mundo de la empresa.
Al final de las tres intervenciones hubo una mesa redonda con todos los participantes en el Foro Universidad y Sociedad, a la que se sumó el vicerrector de Ordenación Académica de la Universidad de La Laguna, José María Palazón. Muchos alumnos cuestionaron el nuevo modelo, al que tildaron de centrarse en demasía en el mercado y en las necesidades de las empresas.

