El pasado sábado 10 de mayo varios de los profesores que actualmente reclaman a la Consejería de Educación el cumplimiento de la homologación con el resto de funcionarios estatales, se encerraron en la Facultad de Educación de la Universidad de La Laguna. En un primer momento, el servicio de seguridad de la ULL les impidió el acceso al centro porque no habían solicitado el preceptivo permiso a la institución docente y, por tanto, al no existir una orden que dijera lo contrario, era su responsabilidad impedir la entrada en el inmueble a cualquier persona no perteneciente a la comunidad universitaria.
Existe una normativa de la gerencia de la ULL en virtud a la cual se cierra la Facultad de Educación todos los sábados a partir de las 15 horas, con el fin de evitar posibles desperfectos o disturbios que afecten al inmueble, ya que este está muy cercano a la zona en la cual se desarrolla el multitudinario ocio nocturno de los sábados en La Laguna. Por esa razón, cuando los manifestantes intentaron acceder al edificio, y al no existir un permiso del rectorado, los servicios de seguridad les impidieron el acceso.
Según informan fuentes del servicio de seguridad, durante unas horas se produjo una situación tensa entre los agentes y los profesores, y en algún momento puntual se produjo algún forcejeo e insultos contra los guardias. Aproximadamente a las 19 horas se personó el decano de la facultad, quien bajo su exclusiva responsabilidad abrió las puertas y dio acceso a quince de los manifestantes.
El rectorado de la ULL reitera que en ningún momento se dio permiso a los profesores para acceder a la facultad, por lo que la decisión de abrirles la puerta y contravenir las órdenes de la gerencia fue adoptada unilateralmente por el decano del centro, quien ni informó ni gestionó el preceptivo permiso.
Durante el domingo, la puerta de la Facultad de Educación volvió a abrirse a media mañana para dejar paso a un grupo de teatro que iba a ensayar en el escenario de la facultad, y que contaba con la correspondiente autorización. Los profesores abandonaron finalmente el recinto la tarde del domingo 11 de mayo.
