El pasado sábado 4 de octubre los medios de comunicación se hicieron eco de un comunicado de grupo claustral AMEC (Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario) en el cual se acusaba al rector de la ULL, Eduardo Doménech de haber ordenado la retirada de la cartelería de la manifestación del miércoles 8 los edificios de los diferentes Campus. El máximo dirigente de la institución académica rechaza la acusación y la considera una injuria, al tratarse de una aseveración sin fundamento de la cual no se aporta prueba alguna.
Para Doménech, la mayor evidencia de que las acusaciones de AMEC son falsas es visitar los diferentes campus de la ULL, en los cuales siguen perfectamente colgados los carteles. Como rector asumo que las decisiones de mi gobierno pueden ser objeto de crítica, pues la nuestra es una universidad plural en la que caben la diversidad de opiniones y la discrepancia democrática. Pero no es admisible que se me califique de represor basándose en falsedades. Decir que ordené retirar los carteles es faltar a la verdad, lo cual no creo que sea la línea argumental más adecuada para un grupo claustral universitario.
